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Serge Abad-Gallardo

<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><strong><em>-¿Por qué ingresó en la masonería?</em></strong></span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">-Creo, simplemente, que me planteaba las mismas cuestiones que cualquiera sobre las razones por las que tenemos conciencia de estar en la tierra. Me pareció que la masonería podía tener respuestas. Además, me había alejado de la fe, en particular de la Iglesia. Y sobre todo creo que había en mí una cierta curiosidad por el "secreto masónico".</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><strong><em>-¿Cómo fue el primer contacto y en qué obediencia?</em></strong></span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">-Fue una relación profesional, el gerente de una agencia inmobiliaria, quien me propuso entrar en la masonería en 1988. Él tenía grado de oficial en una logia de Derecho Humano, que es una obediencia internacional y mixta. Yo me inicié en 1989, tras haber sido objeto de tres investigaciones y de las formalidades habituales.&nbsp;</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><strong><em>-¿En qué consisten?</em></strong></span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">-Tres personas que tienen el grado de maestro se reúnen contigo y te preguntan sobre tu trayectoria personal, tus ideas filosóficas y socioeconómicas. Luego, si este paso es juzgado satisfactorio, se te invita al Templo masónico. Se te tapan los ojos, de forma que no ves ni las personas ni los lugares. Es entonces cuando debes responder a numerosas preguntas. Cuando te vas, los masones votan para aceptar o rechazar tu admisión. En mi caso, el voto fue unánime para aceptar mi candidatura. Luego pasé las pruebas de iniciación, que describo con precisión en <img alt="" src="http://caminocatolico.org/home/images/smilies/01_1642.png" style="width:469px;height:760px;border-width:1px;border-style:solid;margin:10px;float:left;" />mi libro&nbsp;<em>J’ai frappé à la porte du Temple, parcours d’un franc-maçon en crise spirituelle</em>&nbsp;(Téqui, París). No solamente cómo tienen lugar, sino cómo las viví yo.&nbsp;</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><strong><em>-Un proceso muy selectivo, según narra...</em></strong></span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">-Las pruebas tienen lugar en el Templo y con los ojos vendados. Finalmente, tu padrino te quita la venda de los ojos y eres admitido entre los masones, con grado de aprendiz. Luego, al cabo generalmente de un año, pasas otras pruebas para convertirte en compañero. Entonces ya puedes hablar y participar activamente en los trabajos masónicos, porque como aprendiz, durante todo un año, estás obligado a un estricto silencio y se te encargan trabajos secundarios (poner y quitar los objetos del ritual para los trabajos, servir las comidas, lavar la vajilla, etc.). Un año después, pasas una nueva prueba para convertirte en maestro. Se trata, claro, de pruebas simbólicas.</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><strong><em>-¿Son tan impresionantes como se dice los ritos de iniciación?</em></strong></span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">-Eso depende de las obediencias. Pero el objeto mismo de la iniciación, y de otras ceremonias para pasar al grado de compañero, y sobre todo de maestro, es sacudir la imaginación. Y por tanto, de impresionar.&nbsp;</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><strong><em>-¿Cómo?</em></strong></span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">-En el Gran Oriente de Francia hay momentos un poco inquietantes, como&nbsp;cuando ponen la hoja de un cuchillo sobre el brazo del candidato&nbsp;(que tiene los ojos vendados) y se abre una botella de éter para que sienta el olor y parezca más creíble&nbsp;el anuncio de la ceremonia de mezclar su sangre con la del Venerable Maestro. Evidentemente, no hay corte, y eso es ficticio: en el momento preciso una voz se alza para interrumpir la ceremonia de la mezcla de sangres. ¡Pero eso lo ignora el candidato hasta el último momento, y piensa que realmente le van a hacer un corte en el antebrazo!</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><strong><em>-Eso en el Gran Oriente. ¿Y en Derecho Humano?</em></strong></span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">-La primera prueba de iniciación es bastante impactante:&nbsp;tienes los ojos vendados, la música es ensordecedora y angustiosa&nbsp;(como la de una película de terror), se te empuja brutalmente a andar de un lado a otro, y se te detiene también brutalmente.&nbsp;Se te hace beber un brebaje dulce, luego uno amargo, luego los dos… Todo se hace para provocar en ti una inquietud. Del mismo modo, la primera cosa que ves cuando se te levante la venda es una luz cegadora, e inmediatamente después, cuando los ojos se acostumbran... ¡las espadas de los masones apuntando hacia ti, diciendo que sus hojas amenazan a los traidores!</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><strong><em>-¿Qué le gustaba de la masonería?</em></strong></span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">-La tarde de la iniciación,&nbsp;se te acoge con calor y fraternidad. Uno se siente honrado&nbsp;de formar parte de una sociedad secreta que te ha juzgado digno de estar entre sus adeptos. Más tarde, cuando te conviertes en maestro,&nbsp;conoces personas del ámbito político o administrativo&nbsp;que de otra forma jamás habrías conocido. Se tiene la impresión de&nbsp;formar parte de una élite de iniciados.&nbsp;También los símbolos son un objeto de estudio que puede parecer interesante.</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><strong><em>-¿Hay un ambiente de libertad en las logias?</em></strong></span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">-En principio, la palabra es libre, y por tanto parece interesante poder expresarse libremente e intercambiar ideas. Pero pronto uno se da cuenta de que la palabra&nbsp;sólo es libre en el marco de lo que en mi libro denomino "la palabra masónicamente correcta".&nbsp;Es decir, uno no puede expresar fácilmente, y menos aún defender, convicciones diferentes a las sostenidas por la masonería (por ejemplo, sobre el matrimonio homosexual, la familia, el aborto, la eutanasia, etc.). Si eso sucede, uno queda enseguida en minoría, si es que no es objeto de burlas.</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><strong><em>-¿Dónde queda entonces la fraternidad?</em></strong></span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">-La fraternidad resulta sobre todo de un sistema de influencia interna a fin de que algunos puedan acceder a ciertos poderes masónicos. Hay clanes. Por supuesto conoces también personas sinceras con quienes se pueden crear lazos de amistad.&nbsp;</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><strong><em>-¿Qué era lo que menos le gustaba de la masonería cuando estaba dentro?</em></strong></span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">-Tanto en Derecho Humano como en el Gran Oriente, que también frecuenté, el anticlericalismo que existe en las logias. Se trata a veces incluso de cristianofobia.</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><strong><em>-¿Otros masones lo experimentan de la misma forma?</em></strong></span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">-El pasado 4 de noviembre participé en un programa de Radio Courtoisie sobre la incompatibilidad entre el compromiso masónico y la fe católica, y una oyente llamó para decir que también ella había dejado la obediencia de Derecho Humano por el anticlericalismo que había encontrado.</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><strong><em>-Y usted había entrado, sobre todo, por razones digamos "espirituales"...</em></strong></span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">-No encontré ninguna espiritualidad real en la masonería,&nbsp;y menos en los altos grados por encima de maestro.</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><strong><em>-Supongo que usted ha leído el testimonio de&nbsp;</em></strong><em><a href="http://www.ociohispano.es/libro/yo-fui-mason_55" target="_blank"><strong>Maurice Caillet, en&nbsp;Yo fui masón</strong></a><strong>...</strong></em></span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">-Conozco muy bien a Maurice Caillet, con quien estoy habitualmente en contacto. Es un hombre fuera de lo común y de una gran valentía, y también de un gran rigor moral. Tengo un gran aprecio por él y por su esposa. Sé lo que él ha sufrido a causa de la masonería y cuáles han sido los problemas y amenazas que ha padecido.</span></span>

<strong style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;font-size:16px;"><em>-Él explica muy bien el funcionamiento de la hermandad entre los&nbsp; masones para la promoción profesional. ¿Lo vivió usted también?</em></strong>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">-Yo jamás utilicé directa y voluntariamente las redes masónicas para obtener promoción profesional. No va con mi carácter. Pero, por ejemplo,&nbsp;el puesto que ocupé en la Guayana me fue comunicado por un masón. Y el presidente de la institución que me empleaba era también masón. Yo no lo sabía. Por entonces yo tenía una firma "masónica". No hay duda de que ese presidente se dio cuenta y me escogió con preferencia a otros por mi pertenencia a la masonería. Desde que me contrató, me confesó su pertenencia al Gran Oriente de Francia.</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><strong><em>-Es decir, la red funciona...</em></strong></span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">-En mis diversas funciones, fui requerido muchas veces por masones. Pero jamás entré en juegos de poder. Es una de las cosas que me decepcionaron de la masonería.</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><strong><em>-¿Cuál es la estructura masónica, los famosos "grados"?</em></strong></span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">-Hay que diferenciar entre grados y oficios. En cuanto a los oficios, hay que tener el grado de maestro para ocuparlos. Cuando me convertí en maestro, rápidamente tuve puestos de oficial: Gran Experto, Maestro de Ceremonias, Segundo Supervisor, Orador, Venerable Maestro, etc. Si hablamos de grados, hay dos niveles: primero, las "logias azules", donde se encuentran los aprendices (1º grado), los compañeros (2º grado) y los maestros (3º grado;&nbsp;y segundo,&nbsp;los Altos Grados, que se supone son más espirituales, más esotéricos. Es a ese nivel donde se encuentra el aspecto más oculto de la masonería.&nbsp;</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><strong><em>-¿Cómo se entra en ese nivel?</em></strong></span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">-No se puede pedir el ingreso en los Altos Grados. Al contrario, pedirlo es un riesgo cierto de que te rechacen.&nbsp;La única posibilidad es ser cooptado por masones que te juzguen digno de ello.&nbsp;Esos altos grados se reparten entre el 4º y el 33º, siendo los grados 31º, 32º y 33º puramente administrativos. El masón de 4º grado es pues superior, en el plan iniciático, a un maestro que sólo esté en el tercer grado. El 4º grado es el de "maestro secreto".</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><strong><em>-¿A qué nivel llegó usted?</em></strong></span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">-Dimití tras unos años de integrar los altos grados, cuando había alcanzado hacía algún tiempo el 12º y debía pasar al 14º. Sus nombres son totalmente ridículos, pero&nbsp; significan el aspecto hermético de la masonería: 4º, Maestro Secreto; 5º, Maestro Perfecto; 6º, Secretario Íntimo; 7º, Preboste y Juez; 8º, Intendente de la Construcción; 9º, Maestro Elegido de los Nueve; 10º, Ilustre Elegido de los Quince; 11º, Sublime Caballero Elegido, 12º, Gran Maestro Arquitecto... Me faltaban casi 18 grados para alcanzar el grado 30. Estaba pues haciendo mi camino en los altos grados.&nbsp;</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><strong><em>-¿Es cierto que los grados inferiores ignoran quiénes son los grados superiores?</em></strong></span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">-Como usted dice,&nbsp;los masones de grados "inferiores" no saben nada sobre los grados "superiores". En efecto, los masones que están en los grados inferiores (en las logias azules) no saben quién está en los Altos Grados, ni cuáles son sus símbolos o la naturaleza de sus trabajos. E incluso cuando formas parte de esos Altos Grados, no sabes quién, dentro de ellos, está por encima de ti. En este punto,&nbsp;la masonería tiene un funcionamiento muy estanco y cultiva el "secreto dentro del secreto".</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><strong><em>-¿No enrarece eso el clima?</em></strong></span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><img alt="" src="http://caminocatolico.org/home/images/smilies/01_1646.png" style="width:400px;height:404px;border-width:1px;border-style:solid;margin:10px;float:left;" />-Tienes&nbsp;la sensación de estar siendo constantemente observado por personas que te "juzgan"&nbsp;o valoran tu capacidad para pasar a un grado superior. Pero tú no conoces las "reglas del juego", porque los contenidos de los grados superiores, desde que eres aprendiz, jamás se te comunican antes de que accedas a ellos.</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><strong><em>-¿Por qué decidió dejar la masonería?</em></strong></span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">-Creo que se trató sobre todo de una experiencia de fe. Es verdad que había ciertas cosas que no me gustaban en la masonería. Pero no existe ningún grupo humano ni de ideología que sean perfectos. Sólo Dios es a la vez perfecto e infinito. No hay que olvidar que somos imágenes suyas, aunque muy imperfectas. En realidad, mi decisión de abandonar la masonería y mi retorno a la fe están vinculados.&nbsp;Dimití, sobre todo, porque me di cuenta de que no podía buscar a Dios en la masonería.&nbsp;Y luego está, claro, la cuestión de Cristo.</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><strong><em>-¿A qué se refiere?</em></strong></span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">-El Cristo que invocan los masones no es para nada el Cristo de los cristianos. Para ellos es un sabio, un filósofo, como mucho un gran iniciado (¡!). Mientras que, para los cristianos, Él es Dios encarnado, muerto en la Cruz para salvarnos. Sólo cuando comprendí, primero intuitivamente, luego con mi inteligencia, y luego con mi corazón y mi espíritu, que el camino masónico era incompatible con mi relación con Cristo, o que constituiría un obstáculo en el camino que Él me pedía seguir, decidí dimitir.</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><strong><em>-¿Puede relatarnos su conversión personal al catolicismo?</em></strong></span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">-Puesto que yo estaba bautizado, no fue realmente una conversión, sino un retorno a la fe. Aunque la conversión de un cristiano dure toda la vida. Pienso que el sacramento del bautismo actuó y me llevó hacia la luz de Cristo, y al mismo tiempo me alejó de la luz artificial, simplemente humana, de la masonería. La palabra luz es evocadora. Porque la masonería está íntimamente ligada a lo que en Francia denominados<em>&nbsp;Las Luces</em>. Mientras que el cristiano utiliza la palabra&nbsp;<em>Luz</em>, en singular.</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><strong><em>-¿Cuál es la diferencia?</em></strong></span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">-Pues que, si bien pueden existir "luces" diversas, sólo son humanas. Por el contrario, Dios es "la Luz". Los masones, aunque lo mencionan mucho, no han comprendido el primer versículo del Evangelio de San Juan: "Y la luz se hizo en las tinieblas, y las tinieblas no la comprendieron" (Jn 1,5). ¡Como se ve, es una cuestión de "una" Luz, y no de "las" Luces!</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><strong><em>-¿Cuánto duró su proceso de retorno a la Fe?</em></strong></span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">-Un periodo bastante prolongado. Me resistí durante mucho tiempo a la llamada de Cristo. Nunca he hecho rápidamente las cosas importantes. ¡Y estaba muy ciego! Tenía necesidad de estar seguro de que tomaba el camino correcto.&nbsp;Conocí a un sacerdote franciscano hace unos quince años.&nbsp;Fue una revelación. Tuve entonces la&nbsp;certeza de la presencia de Cristo en mi vida. Volví a rezar.&nbsp;</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">Luego, algunos años después, escuché la voz de Cristo en una capilla. Y como todavía me resistía, pese a todo, a Su Amor,&nbsp;recibí en Lourdes una gracia particular e inesperada.&nbsp;Fue entonces cuando decidí, ante el increíble acontecimiento que acababa de vivir, hacer un retiro en una abadía. Allí comprendí que Cristo me buscaba más que yo a Él. Y entonces, simplemente, le amé, con un amor inmenso, lamentablemente muy débil ante Su Amor por nuestra pobre humanidad.&nbsp;</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><strong><em>-¿Puede hablarnos de esa experiencia en Lourdes?</em></strong></span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">-Describo todo esto en mi libro. No me gusta hablar de ello, porque es una experiencia muy personal. Pero tenía que decirlo. Después de todo, no me pertenece.</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><strong><em>-¿Sufrió algún tipo de amenaza cuando abandonó la masonería?</em></strong></span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">-No exactamente.&nbsp;No puedo decir que me hayan amenazado. Maurice Caillet cuenta que a él, sí.&nbsp;Y una mujer, autora de un libro sobre la masonería que cito en el mío, dice que ha sufrido amenazas físicas. En cuanto a mí, ¡ya veremos en el futuro! Por el momento, lo que sí puedo asegurar es que&nbsp;todos los masones que conocía me han dado la espalda. Ni uno me llama por teléfono. Algunos me evitan por la calle. Lo lamento sinceramente, y rezo por ellos. Sólo mantengo contacto con tres o cuatro con quienes tengo lazos de amistad, más que masónicos. ¡Veremos si dura!</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><strong><em>-¿E insultos?</em></strong></span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">-Insultos, sí, en ocasiones muy virulentos, por parte de algunos masones.&nbsp;Lo que más molesta a los masones es la publicación de mi libro y las conferencias que estoy pronunciando.&nbsp;Esto confirma que no es fácil expresar con comodidad una opinión contraria a la&nbsp;<em>doxa&nbsp;</em>masónica. Significa igualmente que mi libro dice verdades que molestan realmente a la masonería.</span></span>

<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><strong><em>-¿Intentaron disuadirle de que se fuera?</em></strong></span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">-Algunos hermanos y hermanas de los Altos Grados me pidieron que reflexionara antes de irme, e intentaron convencerme de que me quedase. Tuve discusiones francas y serenas con ellos, pero me era imposible quedarme en la masonería. La llamada de Cristo era demasiado fuerte, y los dos caminos demasiado incompatibles.</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><strong><em>-¿No es compatible la pertenencia a la masonería con ser cristiano?</em></strong></span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">-Si uno es totalmente sincero, no se puede en absoluto ser masón y cristiano, y menos aún católico. Explico en mi libro, y aún más en mis conferencias, mediante numerosos ejemplos tomados del ritual y de la filosofía masónica, las razones de esta incompatibilidad.</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><strong><em>-Incluso canónica...</em></strong></span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">-La Iglesia sigue excomulgando a los católicos que sean masones. Esta excomunión se basa sobre numerosos puntos fundamentales de incompatibilidad. Se trata de&nbsp;una decisión que la Iglesia ha madurado, tras haber estudiado los rituales. Yo lo confirmo tras una experiencia de veinticinco años en la masonería.</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><strong><em>-¿Qué razones doctrinales hay para esa oposición?</em></strong></span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">-Un ejemplo: para la masonería, la Verdad es subjetiva, cambiante, contingente, inmanente y construida poco a poco por el ser humano. Para la Iglesia, la Verdad es objetiva, definitiva, establecida, trascendente, esencialmente divina. Ahora bien, no se puede creer en dos versiones antinómicas de la Verdad. No se puede tener fe en una cosa y en su contraria: o la Verdad viene de los hombres, o viene de Dios.</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><strong><em>-Antes mencionaba usted también discrepancias en temas morales...</em></strong></span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">-Sí, es otro caso:&nbsp;la masonería no reconoce una moral divina. No hay ninguna referencia a la ley natural en la masonería. La moral es cultural, social y cambiante. Mientras que la Iglesia reconoce la moral y la ley naturales en cuanto que vienen de Dios. Para la Iglesia, hay una definición precisa del Bien y del Mal. No así para la masonería, para quien son dos ideas cambiantes. Además, los fundamentos filosóficos de esta antinomia tienen&nbsp;implicaciones prácticas que hacen imposible la "doble pertenencia", como el aborto, el divorcio, el matrimonio,&nbsp;etc. Sobre este último punto, por ejemplo: para la Iglesia el matrimonio es un sacramento eterno. Para la masonería, es una unión revocable.</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><strong><em>-Es conocida la influencia de la masonería en la política francesa. ¿Hay mucha diferencia según quién gobierne?</em></strong></span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">-En principio, no hay diferencia política entre derecha e izquierda en relación a la masonería. Pero, en la práctica, es evidente que la masonería, en Francia, tiene una referencia muy escorada a la izquierda. También actúa en la derecha, pero de manera más discreta y, sobre todo, menos eficaz.</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">Por ejemplo, en mi libro demuestro que los dos gobiernos franceses bajo la presidencia de François Hollande, el de Jean Marc Ayrault y el de Manuel Valls,&nbsp;incluyen un número anormal e <img alt="" src="http://caminocatolico.org/home/images/smilies/01_1647.png" style="width:550px;height:310px;border-width:1px;border-style:solid;margin:10px;float:left;" />increíblemente alto de masones. Ahora bien, son precisamente estos gobiernos los que han traído&nbsp;las leyes sobre el matrimonio homosexual, el intento de imponer la ideología de género&nbsp;en las escuelas, y el debate sobre las madres de alquiler. O la transformación de la laicidad en secularización de la sociedad. Todo induce a pensar, en efecto, en una importante influencia real de las ideas masónicas en la vida política. Porque&nbsp;esas ideologías nacen de las ideas de la masonería,&nbsp;que está en una especie de "revolución social permanente".</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><strong><em>-Es la ideología relativista, dueña y señora de Occidente...</em></strong></span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">-La ideología relativista es el fundamento mismo de la distorsión masónica. No es pues sorprendente que se haya instalado en Occidente, y en particular en Francia, donde la masonería, y en particular su obediencia mayoritaria, el Gran Oriente, mantiene desde hace trescientos años una lucha feroz contra la Iglesia católica.</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><strong><em>-¿Y eso lo reconocen los masones?</em></strong></span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">-Vincent Peillon, ex ministro socialista en el gobierno Ayrault, explica claramente en sus escritos y entrevistas hasta qué punto el ideal masónico, sobre todo desde principios del siglo XX, está en el origen del envío de maestros a la Francia rural, con el fin de oponerse a los sacerdotes y fundar una ideología relativista con un fondo de anticlericalismo. También lo dice, sin ambigüedad alguna, Paul Gourdeau, antiguo gran maestre del Gran Orietne de Francia, a quien cito en mi libro:&nbsp;para la masonería, se trata de un combate contra la fe cristiana.&nbsp;¡Para la masonería, no se trata de una cuestión de detalle, sino de una visión global de la sociedad!</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><strong><em>-Por último, ¿ha encontrado en la Iglesia la respuesta a sus inquietudes?</em></strong></span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">-Para ser totalmente claro, yo no tenía inquietudes. Si simplemente hubiese tenido una inquietud existencial, habría podido ser colmada por la labor o el ritual masónicos, o ¿por qué no? por una sencilla psicoterapia. No es eso: yo buscaba. Buscaba a Dios. Que nuestra presencia en la tierra resulta de la voluntad de nuestro Creador, eso es una evidencia. Pero hay que saber qué poner bajo esa palabra. Incluso Jacques Monod, premio Nobel e inventor de la teoría del Azar o la Necesidad como explicación de la vida, reconoció que la complejidad de la vida era tal que no podía ser resultado sólo del azar, y todavía menos de la necesidad.</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><strong><em>-¿Y encontró a ese Dios?</em></strong></span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">-Para mí, la cuestión era saber si ese Creador es el dios de los masones, es decir, el Gran Arquitecto del universo, una especie del Relojero de Voltaire, un principio indefinido... o bien el Dios Todopoderoso, a la vez "Elohim el Creador, Yahvé el Dios amante, Adonaï el Dios Todopoderoso". Es decir, el Dios de los cristianos: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Encontré que Dios no es un vago principio. Es ante todo un Dios personal<strong>,</strong>&nbsp;a quien me puedo dirigir, que escucha mis oraciones, a quien adoro, y que nos ama hasta el punto de haber descendido a la Tierra para morir en la Cruz por nuestra redención.&nbsp;</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">Lo que encontré en la Iglesia, que no se puede encontrar en la masonería, es el camino que lleva a Dios:&nbsp;"Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí" (Jn 14, 6). Ésa es la Verdad esencial que Jesús nos trae y que la masonería nos quiere negar.&nbsp;El objetivo explícito de la masonería es prometer a todos la felicidad en la tierra. Soy testigo de que fracasa en ese objetivo.</span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;"><strong><em>-Y usted, ¿es feliz?</em></strong></span></span>


<span style="font-size:16px;"><span style="font-family:verdana, geneva, sans-serif;">-Para responder a su pregunta: sí, soy feliz. Pero no en el sentido en el que lo entendería la masonería. Porque soy feliz como se es feliz cuando uno se sabe real y auténticamente amado. Amado por Dios. Como es el caso de todos los hombres y de todas las mujeres. ¿Cuándo querrán unos y otras abrir su corazón al Señor?</span></span>

Visto en Camino Católico

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1 comentario

  1. Laodicea dice:

    Por fin este último video era al que me refería, disculpe las molestias por los enlaces anteriores, pero no salía el video que quería poner que es este.
    Gracias

    Otro testimonio muy importante de masón grado 33:

    Como hijo de las tinieblas, miente en muchos aspectos, pero lo interesante es que reconoce el culto a Lucifer. (Nota: No recomendamos ningún otro video o anuncio de sitios o textos que pueda aparecer durante el trayecto o al final de este video).

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