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Miguel D’Escoto

El sacerdote Miguel D’Escoto es un cura marxista, revolucionario, que no ha aprendido la humildad de ser seguidor de Cristo. Su vida ha sido para el hombre, el mundo, las glorias que da una mentalidad abocada al bienestar social, económico, político.

Un hombre, que no ha comprendido su castigo: “Yo lloré con esa noticia. No por mí, sino por lo pequeña que se iba ver mi Iglesia, a la que yo tanto amo y le he dedicado mi vida”. Un sacerdote es para Cristo, no para la Iglesia. Un sacerdote no hace la Iglesia, sino que sólo es el servidor de Cristo, su instrumento. Y es Cristo el que obra a través de instrumentos sencillos, humildes, disponibles, la Voluntad de Su Padre en Su Iglesia. Los hombres no deciden nada en la Iglesia. Es Cristo el que manda, el que enseña, el que gobierna, el que hace apostolado.

No quiso obedecer al Papa: “Además yo no podía y siempre he querido ser obediente a la autoridad, pero nunca he querido traicionar mi conciencia y yo no pude obedecer por más que quisiera lo que Roma me pedía: porque eso implicaría traicionar a mi pueblo, traicionar a sus legítimas aspiraciones y derechos, traicionar a la revolución popular sandinista, a nuestros héroes y mártires a Daniel y a todos los compañeros que estábamos en la lucha. Entonces, no podía”.

No sometió su mente humana a la Voluntad de Dios en el Papa. No se plegó ante la obediencia, sino que exaltó su orgullo, guiado por la idea de servir al pueblo, de obrar sus derechos sociales, humanos, de luchar por una causa que no es la de Cristo ni la de la Iglesia.

Muchos sacerdotes son así: se visten de seda, suben a un altar y predican un Evangelio lo más opuesto a Cristo, haciendo una nueva plataforma, dentro de la misma Iglesia, para desbaratar la fe de muchas almas. Y esto es una auténtica maldad. Esto es estar en la Iglesia y ser instrumentos de Satanás en Ella. Son sacerdotes para condenar almas. Y viven para eso. Y no les importa lo demás.

Un hombre que nunca supo dónde está la autoridad en la Iglesia: “En realidad fue un abuso de autoridad (…) y Dios me dio la gracia para cargar esto sin ningún rencor, sin ningún remordimiento y con mucho amor a mi Iglesia”. Y por amor a su iglesia comunista, a la idea que él tiene de la Iglesia, ha sido mayor traidor. Porque ha callado en la soberbia, esperando el tiempo de que otro le hiciera hablar. Y esa soberbia se ha puesto de manifiesto, una vez que le han levantado la suspensión:

“El Vaticano puede silenciar a todo el mundo, entonces Dios hará que las piedras hablen y que las piedras transmitan su mensaje, pero no hizo eso, escogió al más grande latinoamericano de casi todos los tiempos: Fidel Castro… Es a través de Fidel Castro que el Espíritu Santo nos transmite el mensaje. Ese mensaje de Jesús, de la necesidad de luchar por establecer firme e irreversiblemente el reino de Dios en esta tierra, que es su alternativa al imperio”.

Un hombre que desvaría, que no se ha arrepentido de su pecado, sino que sigue, de forma manifiesta, pública, en su pecado. Su pecado viene de su idea sobre Jesús: “Jesús, fue el más grande anti imperialista de la historia, quien fue crucificado por ser anti imperialista”.

Un sacerdote, que habla así, ¿puede ser sacerdote? En absoluto. Es un peligro para el sacerdocio y para toda la Iglesia. Y, entonces, ¿por qué se ha levantado su suspensión? Porque tiene un amigo en la Silla de Pedro. Uno que piensa igual que él. Un traidor, un maldito, uno que vive su vida vestido de Obispo para condenar almas. Uno que le gusta santificar a Juan Pablo II, pero no le agrada hacer lo que él hizo: condenar a este sacerdote. Es el teatro de Francisco en la Iglesia. Da a todos lo que quieren escuchar y ver: a los católicos les da un santo; a los comunistas, les da la vía libre para seguir inundando la Iglesia con su marxismo.

Y es el dragón rojo lo que va a decidir los destinos del Vaticano. Pronto la bandera de Rusia estará ondeando el Vaticano, porque hay un hombre rojo gobernando una Iglesia que no le pertenece.


2 comentarios

  1. LAURA RAMALES dice:

    Fidel Castrooooo????!!!! por el cual el Espíritu Santo nos transmite el mensaje?????????!!! …pero será posible que alguien escuche a éste hombre?

  2. amalia moreno sch. dice:

    En nuestro pequeño Cenáculo en Chile nos sentimos desoladas. Saber de este Papa que ha licuado el Evangelio, la Tradición es desconsolador. Nos sentimos huérfanas también en este país. Gracias a Dios que hay un pequeño grupo de sacerdotes que viven el Evangelio y sus santas MISAS son nuestro consuelo. Y además lo hemos descubiertos a uds. que nos muestran la Doctrina de nuestra Iglesia. Que Dios los Bendiga cada dia.

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