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Tres caminos de maldad abiertos en Roma

Virgen de Guadalupe

Corazón de Jesús

El Gran Milagro

Infiltración en la Iglesia

El Reino de la Paz

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«Más les hubiera no haber conocido el camino de la justicia que, una vez conocido, volverse atrás» (2 Pe 2, 21).

La regla de la fe no es el conocimiento humano, sino la verdad divina.

La Iglesia no se hace históricamente, según vaya evolucionando la mente de los hombres. No existe la verdad gradual. Sólo existe la verdad objetiva.

Muchos están en la Iglesia y no son Iglesia, no la hacen, no la construyen, no ponen los cimientos de la verdad sobre el único fundamento, que es Jesucristo.

Están en la Iglesia y son detestables. Han conocido la verdad, el camino de la justicia, pero se han vuelto atrás. Han mirado a los hombres, a lo que ellos piensan, a como ellos obran, a lo que hablan en sus lenguajes, que son claramente soberbios y orgullosos.

¡Cuántos luchan contra la fe recibida!

¡Cuántos rechazan el Evangelio corrompiéndolo, interpretándolo a su manera!

¡Cuántos resisten a la fe!

«No es en manera alguna igual la situación de aquellos que por el don celeste de la fe se han adherido a la verdad católica y la de aquellos que, llevados de opiniones humanas, siguen una religión falsa; porque los que han recibido la fe bajo el magisterio de la Iglesia no pueden tener causa justa de cambiar o poner en duda esa misma fe» (C. Vaticano I – DS 3014).

No hay causa justa para llamar a Bergoglio como Papa. No se puede. No es una opinión teológica.

Como no hay una causa justa para que los malcasados puedan comulgar o que los homosexuales puedan casarse o que las mujeres accedan al gobierno de la Iglesia. Nadie puede poner en duda o cambiar la fe divina.

La fe católica enseña que un hombre hereje no puede ser Papa. Esta es una verdad objetiva: revelada y dogmática. Está en la sagrada Escritura, transmitida por toda la Tradición y enseñada en el magisterio de la Iglesia.

Por tanto, el que cree tiene que refutar los errores, tiene que enfrentarse a todos los hombres, a todos aquellos que quieren presentar a un hombre hereje como Papa legítimo y verdadero.

Muchos disputan dudando de la fe. Y cometen un gran pecado, porque quieren enseñar sus errores como verdaderos. Quieren probar una mentira: Bergoglio es el papa reinante. Hay que obedecerlo, hay que someterse a él. Hay que seguirlo en todas las cosas.

«Como la palabra imprudente arrastra al error, el silencio indiscreto deja en el error a aquellos que podían haber sido instruidos» (San Gregorio – II Pastor – C. 4; ML 77, 30).

No se puede callar la verdad divina: Bergoglio no es Papa. Ni tampoco es el Obispo de Roma.

Callar esto es dejar en el error a muchos: es condenar almas dentro de la Iglesia.

¡Bergoglio no es Papa!

Esta es una verdad divina, no humana. Es una verdad que está en la Mente de Dios, que no ha nacido de la mente del hombre. Pero nadie, en la Iglesia, quiere esta verdad divina, porque no creen. No tienen fe divina. Tienen su fe humana, científica, histórica, natural, filosófica, teológica, etc…

¡Bergoglio no es Papa!

¿Por qué? Porque es un hereje manifiesto. Es decir, un hombre que no pertenece a la Iglesia católica.

Bergoglio no es sólo un pecador, sino que también es un hereje.

Papas pecadores han habido muchos en la Iglesia, pero ninguno hereje.

Papas pecadores, que están en el infierno, los hay. Pero ninguno de ellos está en el infierno por su herejía, sino por su pecado.

Bergoglio es hereje: no puede ser Papa nunca. Porque no pertenece a la Iglesia Católica.

¡Esta es la verdad objetiva que nadie sigue!

Pedro es una verdad objetiva en la Iglesia. Es un dogma. Nadie puede tocar a Pedro. Nadie puede poner en duda lo que es Pedro ni cambiar su forma de gobierno en la Iglesia.

¡Nadie!

Bergoglio lo ha hecho: ha tocado a Pedro. Ha cambiado su gobierno vertical en la Iglesia. Es decir, ha cometido su pecado de herejía, que es siempre un pecado de infidelidad a la gracia recibida.

Y lo obra porque no pertenece a la Iglesia.

Nadie que pertenezca a la Iglesia obra una herejía. Es imposible. En la Iglesia se puede pecar mucho, pero no se es hereje. Quien está fuera de la Iglesia es por su pecado de herejía. Sólo se puede pecar de herejía fuera de la Iglesia, no dentro.

Quien obra una herejía destruye la verdad, la Iglesia. Nunca la edifica.

Bergoglio está destruyendo el Papado: a Pedro y su gobierno vertical.

¿Cómo es que los católicos no pueden ver esta verdad?

¿Un hereje puede proclamar santos en la Iglesia? No; nunca.

Entonces, ¿por qué llaman muchos católicos a Juan Pablo II como santo? Juan Pablo II es sólo beato. Fue proclamado beato por el Papa legítimo Benedicto XVI.

¿Por qué lo llamáis santo, si es sólo beato?

Bergoglio no es Papa, porque es hereje. Luego, no puede proclamar santos en la Iglesia. NO PUEDE. Consecuencia: Juan Pablo II es beato, no santo.

Pero, como esta cuestión – para muchos que se  dicen católicos- es sólo algo opinable, no es una verdad objetiva, entonces cada cual hace y dice lo que le da la gana en la Iglesia.

¡Toda alma, en la Iglesia, está capacitada para discernir si el hombre que se sienta en la Silla de Pedro es Papa o no es Papa!

Porque Pedro no es una verdad de los hombres, de la historia de la Iglesia, de las circunstancias que vive la Iglesia. Pedro no es una opinión de los hombres. Es una verdad dogmática, objetiva, revelada.

La fe es para el individuo, no para la masa de la gente.

El protestantismo niega esta individualidad de la fe. Bergoglio la niega. Lean en su lumen fidei. Pero muchos, leyendo la herejía, lo siguen llamando Papa u Obispo de Roma.

En la Iglesia se entra por la fe. Y se sale de Ella por la herejía.

En la Iglesia no se fuerza a creer a nadie, pero sí se fuerza a no poner obstáculos a la fe de Cristo.

¡Hay que promover la guerra contra los herejes! Eso es ser Iglesia. Eso es hacer la Iglesia.

El hereje ataca la Iglesia. Ataca la fe en Cristo del Rebaño. Uno no puede estar con los brazos cruzados, como hay muchos católicos.

¡Cuántos, que se llaman tradicionalistas, tienen a Bergoglio como Papa!

¿Qué tradición están siguiendo?

¿Cuál es su Fe en Cristo?

¿Qué es, para ellos, un Papa en la Iglesia? ¿Una opinión teológica, histórica? ¿Una fuerza de la costumbre? ¿Una rutina más que hay que aceptar para estar en la Iglesia?

¡Cuántos sede-vacantistas anulan la Iglesia calumniando a los Papas! ¡Y defienden la tradición y el magisterio de la Iglesia! ¡Pero no son Iglesia! ¡Ni pueden serlo!

Jesús levanta Su Iglesia en Pedro. Y sólo en Pedro. Y nadie puede cambiar esta verdad revelada y dogmática porque no le guste el lenguaje de un Concilio o de un Papa.

Es lo que hacen muchos con todos los Papas después del Concilio Vaticano II.

Es lo que hacen muchos teniendo a Bergoglio como Papa.

Y quien toca una verdad revelada, ya está metido en la herejía. Ya se sale fuera de la Iglesia.

«…el terror de las leyes fue tan provechoso que muchos han llegado a decir: gracias al Señor, que rompió nuestros lazos» (San Agustín – Ad Vincent – Epis. 93, c5; ML 33, 239).

Ya no se excomulga a nadie. Ya no se saca –aplicando las leyes- fuera de la Iglesia a nadie. Y, por eso, vemos lo que vemos: herejes gobernando la Iglesia.

La excomunión rompe el pecado de herejía. Rompe lazos con el demonio. El castigo es lo que salva a las almas.

San Pablo, para creer, primero fue castigado por el Señor:

«Donde resuene el griterío acostumbrado de quienes dice: es libre creer o no creer, ¿a quién hizo Cristo violencia?, reconozcan esos tales que a San Pablo Cristo le obligó primero y después le enseñó» (San Agustín – Ad Bonifacium – Epis. 185 c6; ML 33, 803).

¿Es libre creer o no creer que Bergoglio no es Papa? No; no es libre.

Es un pecado contra la fe argumentar que Bergoglio es Papa. Un gran pecado. Es otro pecado, contra la fe, llamar a Bergoglio Papa. Y es otro pecado, contra la fe, decir que Bergoglio obra como Papa en la Iglesia.

Son tres pecados diferentes, que hacen tres caminos de maldad en la Iglesia.

Quien pone a Bergoglio como Papa, pide la obediencia a un hereje. Está pidiendo una blasfemia contra el Espíritu Santo. Nadie puede obedecer la mente de un hereje. En la Iglesia, toda alma tiene que obedecer la mente del Papa. TODA. Porque esa mente humana está asumida, de manera espiritual y mística, por Cristo. Es el Misterio de la Iglesia en Pedro. Aunque el Papa sea muy pecador, no hay manera que su mente se deslice fuera de la verdad, en la herejía. Y así, con el carisma de Pedro, pueda gobernar siempre la Iglesia en la verdad. Su pecado no impide el carisma, la unión de Cristo con Pedro.

Quien llama a Bergoglio como Papa, está usurpando el nombre de Dios en la Iglesia. No sólo es un pecado contra el segundo mandamiento, que prohíbe usar el Nombre de Dios en vano, sino que es un pecado mucho más grave: no se puede llamar a un hereje como el nombre de Papa. Porque el Papa es el Vicario de Cristo, actúa como Cristo, habla como Cristo, es otro Cristo. Quien ve al Papa, ve al mismo Cristo. Un hereje llamado Papa es un hombre que se hace pasar por Cristo, y no lo es en la realidad. Es un hombre que usurpa, que roba el nombre de Cristo. Y ese robo es un sacrilegio, una simonía y un escándalo para toda la Iglesia.

Quien dice que Bergoglio obra como Papa en la Iglesia está obligando a que las almas obren las mismas obras de ese hombre. Y eso es el pecado de odio. No sólo, en la Iglesia, hay una obediencia a la mente del Papa, sino a sus obras. Y esto es ir en contra de la misma caridad divina. La Iglesia es la obra del Espíritu, no es la obra de los hombres. Es una obra divina, que comienza en Su Cabeza, en el Papa, y que continúa en los demás, que imitan lo que obra el Papa. No se puede imitar las obras de un hereje sin caer en su herejía. No se puede pensar lo que piensa un hereje sin caer en el pecado de herejía. Ni el pensamiento ni la obra de un hereje pertenecen a la Iglesia, porque no son ni la Mente de Cristo ni Su Obra de Redención en su Iglesia. Son otra cosa. Sólo en la verdad se obra el amor; en la mentira, en la falsedad, en el error, en la duda, en la oscuridad, sólo se obra el odio, la maldad, la abominación.

Son tres pecados distintos, que producen tres caminos:

El camino de la herejía: obedeciendo la mente de un hereje.

El camino de la apostasía de la fe: obrando con la voluntad de un hereje.

El camino del cisma: viviendo fuera de la ley de Dios, como el hereje.

Tres cosas son las que se ven en el Vaticano. Tres maldades. Y cada una de ellas es un abismo de pecado; es decir, contienen muchos pecados diferentes.

El pecado de cisma: el gobierno horizontal. Un organismo exterior al Papado, contrario a la autoridad divina del Papa. Impuesto por la autoridad de los hombres. Que conduce a toda la Iglesia, a todo el Rebaño, fuera de la Iglesia. FUERA.

Bergoglio está levantando su nueva iglesia: quien esté en esa nueva estructura no pertenece a la Iglesia. No puede.

Por eso, es tan peligroso ver la cuestión Bergoglio como una opinión en la Iglesia. Eres libre de creer si Bergoglio es Papa o no es Papa. Libre para creer o no creer. En la Iglesia no se da esta libertad, porque Pedro es un dogma, una verdad objetiva. Por lo tanto, cada alma, en la Iglesia, sabe si Bergoglio es o no Papa. Cada alma lo CONOCE.

Pedro no es una verdad histórica: la Iglesia no se merece a Bergoglio como Papa. No es una verdad que venga de la historia de los últimos acontecimientos y que haya que aceptarla como inevitable.

La Iglesia sólo se merece el Papa que Cristo da. Y sólo a ese Papa. Por lo tanto, la Iglesia sólo se merece al Papa Benedicto XVI. Y a nadie más. Porque no hay nadie más. No existe el Papa emérito. Lo emérito está fuera del dogma del Papado. No se puede llamar a Benedicto XVI como Papa emérito. Es un pecado llamarlo así.

Benedicto XVI es el Papa de la Iglesia Católica: el legítimo, el verdadero. Punto y final. Benedicto XVI es el último verdadero Papa. El ULTIMO.

¡Esta es la verdad objetiva que nadie sigue! ¡NADIE!

Todos creen en el lenguaje humano: nos inventamos el nombre de emérito. ¡Qué nombre más bello, más bonito!

Nadie en la Iglesia es libre para creer o no creer.

Nadie en la Iglesia es libre para llamar a Bergoglio como Papa.

La verdad no es libre, sino que obra la libertad cuando es aceptada.

Nunca la verdad es libre. Por eso, la mente del hombre no es libre para pensar lo que quiera. Ha sido creada para la Verdad. Y sólo para la verdad. La voluntad del hombre es la que la puede sacar de esa verdad objetiva

Quien llama a Bergoglio como Papa está pecando. Ya es esclavo de su pecado.

Nadie, en la Iglesia, puede obligar a aceptar una verdad, pero sí todos pueden atacar a aquel que no la acepta.

No aceptar una verdad es destruir la Iglesia. Si eres Iglesia tienes que luchar contra aquellos que la destruyen. Lucha contra Bergoglio y sus matones para ser Iglesia.

No puedes conformarte diciendo lo de todos: Bergoglio es Papa; Juan Pablo II es santo, Benedicto XVI es el Papa emérito, etc..

Para implantar una idea en la Iglesia es necesario vivirla: eso es lo que produce el pecado de cisma. El cisma es siempre una obra fuera de la verdad, ejercida por un poder, avalada por un poder.

Es lo que los Cardenales han puesto en un Cónclave: la vida del cisma. Un hombre, con un poder humano, que está levantando un edifico que no es la Iglesia. Y la gente, -muy pronto-, se conforma con esas obras, con esa vida de ese personaje.

Bergoglio vive su vida de herejía. No sólo tiene la mente de un hereje; no sólo obra con la apostasía de la fe, llevando fuera de la fe a muchos con sus obras humanas, materiales, sociales; sino que vive su vida y otros la imitan sin ningún problema.

Bergoglio vive su humanismo. Y esto es lo que le encanta a muchos católicos: un Papa humano, que se ocupe de los marginados, de los machacados, de los que están en la periferia. Católicos que no ya no saben pensar su fe, sino sólo vivir imitando a los hombres, lo que ven en los otros.

La gente imita a Bergoglio: este es el pecado de cisma. ¿Con qué autoridad lo imitan? Con el poder humano de Bergoglio. Como Bergoglio es el Papa, entonces se puede hacer. Ya no interesa el argumento. No interesa si esa obra se puede o no se puede hacer.

Bergoglio ha bendecido hojas de coca, entonces los Obispos y los sacerdotes también pueden hacer esa clase de bendición. Es la vida lo que se imita siempre al principio.

Que Bergoglio dice que hay que dar de comer a los pobres, ocuparse de los enfermos, de los ancianos, etc… Pues eso es lo que hay que vivir en la Iglesia: la dictadura del proletariado. Si no haces eso, te echan del sacerdocio.

Bergoglio no llega a la gente por su palabra: es un idiota en su mente y un estúpido en su palabra.

Bergoglio llega por su vida. Y sólo por eso. Y arrastra por el poder humano que tiene en su gobierno horizontal. Si no lo tuviera, a Bergoglio nadie le haría caso.

El pecado de cisma lleva al pecado de apostasía de la fe. Si se vive sin ley, en el pecado, entonces se obra siempre el pecado. El alma se va apartando de la Voluntad de Dios. Y quien obra el pecado de apostasía, va pensando en la mentira; medita el error. Y lo pone como verdad, cometiendo así el pecado de herejía.

Tres caminos de maldad se observan ya en el Vaticano. Son los tres caminos propios de la maldad, del demonio: soberbia, orgullo y lujuria. Los tres son un mundo de pecado. Y los tres arrastran a todas las almas, dentro y fuera de la Iglesia.

Son tres maldades, que son tres misterios. Y son la obra del demonio en la Jerarquía. En toda la Jerarquía que ha aceptado a Bergoglio como Papa.

Por eso, la Iglesia remanente es de pocos: pocos fieles y poca Jerarquía.

El trigo y la cizaña se separan: los buenos y los malos se les conoce por sus obras. Ya no permanecen juntos. La verdad divide. Y aquel que no acepte la verdad como es, objetiva, está con los malos, aunque se llame tradicionalista, sedevacantistas, bergogliano, lo que sea…

O se vive la regla de fe o se vive una auténtica utopía en la Iglesia. Es lo que viven muchos: esperando otro Papa. ¡Estáis locos! No hay camino en la Iglesia para un Papa legítimo y verdadero. Si han echado al verdadero, es quedarse ciego ilusionándose con las obras de los hombres en la Iglesia. El Vaticano es ya la Ramera del Apocalipsis. Si quieren seguir en el Vaticano, prostitúyanse con esa Ramera: con la mente de toda la Jerarquía, que obra su ministerio incensando a falsos ídolos.

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16 comentarios

  1. Anónima dice:

    Fundación Salvat
    Lo de tener dudas sobre rezar es una tentación.
    Más que nunca se necesita oración y penitencia. Ayuno. Ayuno. Ayuno.

    • Claro que hay que rezar, y más que nunca.
      Me refería a rezar por los que conocieron a Dios pero eligieron al enemigo, a los que han blasfemado contra el Espíritu Santo. Aquellos por los cuales San Juan decía que no pedía rezar:

      PRIMERA CARTA DE SAN JUAN

      5:16 El que ve a su hermano
      cometer un pecado que no lleva a la muerte,
      que ore y le dará la Vida.
      Me refiero a los que cometen pecados
      que no conducen a la muerte,
      porque hay un pecado que lleva a la muerte;
      por este no les pido que oren.
      5:17 Aunque toda maldad es pecado,
      no todo pecado lleva a la muerte.

  2. Anónima dice:

    Fundación Salvat
    Cuando expreso la tristeza no me estoy refiriendo a sacerdotes heterodoxos. Si no al no querer ver, oír, entender de los que no lo son.
    Es una especie de embrujo. De cegamiento colectivo.

    • Entiendo su punto, y coincido con ud. Puede ser que hayan perdido la fe? el fervor? O quizás saben lo que pasa pero tienen temores? A perder a los fieles que aman a Bergoglio, o perder dinero o prestigio, o ser tomados por locos. Por estos sí rezo mucho.

  3. Mariana dice:

    PADRE!!! Mais uma vez: gracias!!
    Desde que,no dia da Eleição de D.BERGOGLIO,percebi “aquele”olhar esquisito dele,para a multidão alegre,que o aclamava…..e,percebi “aquele” “crucifixo”,com uma figura de braços cruzados…e,desde que o vi beijando pés de muçulmanos,na Cerimonia do LAVA-PÉS,em 2013…e desde que ouvi uma gravaçao dele,na RADIO VATICANO em agosto 2013,quando D.BERGOGLIO trisagiou,desmentindo o MILAGRE DA MULTIPLICAÇÃO DE PÃES E PEIXES,e disse que se JESUS tivesse feito esse MILAGRE seria um….mágico…!!!!
    Nossa!!! …desde essa época,deixei de considerá-lo Papa!!! Eu o respeito como idoso…como Sacerdote….mas s e i que,nosso PAPA é ainda SUA SANTIDADE O PAPA BENTO XVI !!! O Cardeal RATZINGER é o SANTO PADRE PAPA!! Amém.
    No início,fui ao Confessionário 06 vezes,pensando que estava maluca…pois a cada “entrevista”…a cada declaraćão escandalosa de D.BERGOGLIO eu ficava boquiaberta e espantada com sua “coragem” em falar coisas erradas…Agora,tenho certeza de que estou correta, em não ler os escritos desse “religioso” estranho!!!…
    Agradeço-lhe por nos alertar e esclarecer! DEUS E NOSSA SENHORA o protejam.Amém.
    Gracias!

  4. Faustina dice:

    La mayor fuente de confusión y dudas es la actitud de Benedicto XVI. La última vez lo vimos recibiendo el saludo de Bergoglio con una sonrisa y un abrazo. De lo contrario, muchos más lo verían claro.

    • josephmaryam dice:

      Ahí no está la fuente de la confusión. No se queden en lo exterior de las obras. Tienen que profundizar en el interior de la obra de la renuncia. Esa verdad, muy pocos, la han profundizado, la han meditado. Y se confunden con gestos que no valen para nada.
      La mayor confusión no la produce el gesto exterior de un Papa, sino las palabras y las obras de un falso papa, que quiere a un Papa a su lado para hacer creer a todos que todo marcha bien en la Iglesia.
      ¡Qué pocos entienden lo que es Bergoglio!

  5. Elias dice:

    Padre, ¿podemos decir que la herejía es pecado contra el Espíritu Santo?

    A veces me pregunto si realmente Benedicto XVI quiso quedarse dentro del Vaticano, no era necesario para poder dedicarse exclusivamente a la oración.
    Otra cosa que no entiendo es el machaconéo que nos vienen dando con lo de servir a los hermanos. Creo que se deben practicar las obras de misericordia tanto espirituales como corporales, la Santa Madre Iglesia siempre nos lo ha enseñado, pero tras ellas hay una necesidad del hermano ya sea del alma o del cuerpo, pero servir por servir no lo entiendo (es como cuando las madres sirven a sus hijos ya mayorcitos en vez de enseñarles a valerse por sí mismos y a cooperar en las tareas del hogar, en vez de hacerles un bien los malcrían).
    Se acerca el Jueves Santo en el que se celebra el rito del lavatorio de los pies, yo entiendo que con ese gesto el Señor nos da una enseñanza espiritual: la purificación. Es preciso purificarnos y quitar de nuestra alma toda la suciedad del pecado, incluido el venial, porque Cristo va a morar en ella y vamos a ser uno con nuestro Salvador, porque la Santísima Trinidad va a morar en nosotros. Él lo hizo con sus discípulos antes de instituir la Eucaristía y encomendarles este gran Sacramento pero lavar los pies por lavarlos sin que la persona entienda el significado de lo que se está haciendo con ella no me lo explico, y menos aún si no comparte ni piensa compartir nuestra Fe.

    • josephmaryam dice:

      La herejía formal es la blasfemia contra el Espíritu Santo.
      Para llegar a esa herejía manifiesta, es necesario poner en obra el pensamiento herético. Y, por eso, el hereje, no sólo es soberbio en su mente, sino orgulloso en su vida y lujurioso en toda su existencia humana.
      Primero se vive la herejía. No hay herejes intelectuales que no vivan lo que tienen en sus mentes.
      Vivir la herejía es vivir sin buscar la verdad; es decir, poniendo la mentira como verdad.
      La vida de todo hereje es la mentira.
      La vida de todo cristiano es la verdad.
      Quien ha dejado de buscar la verdad, encuentra en su mente toda clase de mentiras, a las cuales llama verdad.
      Se vive la herejía; se hacen obras de mentira, que parecen buenas para los hombres. Y se acaba pensando sólo en la mentira. Cuando la mente se cierra a cualquier verdad, entonces el hombre es un hereje manifiesto: ya ha cometido el pecado contra el Espíritu.
      El pecado contra el Espíritu es una obra, no un pensamiento.
      El hombre obra, vive, siguiendo su mente humana. Obra una mentira. Y la obra como verdad. Obra en contra del Espíritu, que es el que enseña a todo hombre la verdad, a obrar la verdad.
      El hereje no puede tener la mente del Espíritu. No puede guiarse por la mente del Espíritu. El hereje se guía por su propia mente. Y, por lo tanto, pone en obra lo que encuentra en su mente. Esa obra va en contra de la obra del Espíritu.
      El hereje no se deja enseñar por el Espíritu. Tiene que obrar siempre en contra.
      Por sus obras los conoceréis: el humilde busca siempre el arrepentimiento, porque sabe que sus obras siempre son imperfectas, pecaminosas. Sus obras no son humanas solamente, sino también espirituales.
      Pero el soberbio nunca busca el arrepentimiento, porque da culto a sus obras humanas. Las persigue y las llama divinas, cuando sólo son humanas, pero no espirituales. Son obras que nace de su pensamiento. Y son obras perfectas para él. Y vive para esas obras. E impone esas obras a los demás.
      Es lo que hace Bergoglio y sus matones.

      Por eso, ellos buscan el bien común. Y de manera machacona predican que hay que cuidar a los pobres. Se busca el bien común de los pobres, pero no se busca el bien espiritual de cada pobre. Esto es lo propio del comunismo: el bien común.
      Lo propio de la Iglesia es el bien espiritual de cada alma. Cuando se busca este bien, entonces se tiene el bien común.
      Pero ellos anulan la ley natural: el bien privado, el individuo, el derecho privado de ser hombre y de vivir como hombre. Ellos ponen en la naturaleza humana un bien común, global, universal, que no existe en la realidad. Por eso, es el estado el que garantiza todo en ese sistema. No es la fe, no es la iglesia, no es el culto a Dios, no es la propiedad privada.
      Bergoglio es sólo un comunista más. Y su nueva iglesia es lo propio de un estado comunista. Es lo mismo. Tienen que salir de Roma, porque pronto la bandera comunista va a ser puesta ahí, en el mismo Vaticano.

      Jesús lavó los pies sólo a sus sacerdotes, para enséñales el camino de su sacerdocio: la humildad.
      Jesús no lavó los pies a la gente, porque no hace falta. Ha puesto a la Jerarquía para que enseñe a la gente lo que es la humildad.
      Pero ese gesto que hace Bergoglio, de lavar los pies a todo el mundo, es el gesto propio de los masones. Es la idea masónica de respetar a los hombres, sean sus creencias, sus pensamientos, las que sean. Eso no importa. Hay que dar al otro un gesto de amor fraterno, de humildad, de respeto, de humanismo.

      Las obras de Bergoglio van en contra de la obra del Espíritu Santo. Por eso, ese hombre ha cometido su pecado de blasfemia contra el Espíritu Santo. Y ni hay manera de que se salve.
      Pero qué pocos aceptan esta verdad. Ni la entienden ni la quieren entender.
      Por eso, siguen llamando a Bergoglio como Papa. Y es un gran pecado en muchos que comulgan cada día.

  6. kaoshispano dice:

    Ese es su gran pecado, QUE CONOCIAN LA VERDAD Y SE REMARIZARON al demonio, así es el clero Demoledor, sus funcionarios y con-comitantes de prebenda mundi y de ego. Por ello son peores que los fariseos y los saduceos del N.T.

    DIOS NO LOS PERDONARÁ, suponemos.

  7. Anónima dice:

    Es terrible la tristeza de tanta ceguera frente a tales incoherencias, sobre todo de tantos y tantos sacerdotes.
    ¿Se han olvidado de Dios? ¿En quién sustentan su fe?¿ De qué les ha servido su formación teológica? ¿Para qué tanta carrera? ¿Para qué tanta promesa y tanto voto?
    Soplan vientos nuevos y se olvidan de todo. De lo que creen y de lo que son.
    Imposible hacerles ver, no ven. Imposible explicarles, no quieren leer, escuchar, saber. Ellos ya saben .
    Es tan difícil que será porque no quieren. Qué duro. Qué triste debe estar la Virgen.

    • Anónima, sabíamos que iba a ser así. La Virgen lo avisó en diversos lugares y tiempos. Si hasta un artista, Parravicini garabateó sus predicciones sobre la crisis en la Iglesia. Muchos sacerdotes han sido seducidos por el maligno. Viven vidas anticristianas, danzando con el demonio y abrazándose con el mundo.

      Tengo dudas sobre si rezar por ellos o no. Lo hago, pero a veces pienso que no resulta, que no van a cambiar, porque renunciaron al Señor después de haberlo conocido, volvieron a elegir al mundo. Otros incluso trabajan para arrebatar almas al Señor.

      Dios nos guarde de caer en sus manos, y nos rescate si lo hacemos.

      Ven pronto Señor Jesús.

    • AMIGO QUE BUEN COMENTARIO… LO COPIARE EN FACEBOOK Y LE PONDRÉ COMILLAS PORQUE CLARO! NO ES MIO, DIOS TE BENDIGA Y TE GUARDE, Y NUESTRA SANTA MADRE OS ASISTA!!!

  8. Empera dice:

    Si aqui Padre todos debemos repetir el mandamiento no mentiras seguir el error de las masas llamando a un impostor papa es renegar de la propia fe y complacerse en la mentira en lugar de combatirla.

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