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Bergoglio: el falso papa de los sodomitas, ateos, herejes, cismáticos, apóstatas de la fe

Virgen de Guadalupe

Corazón de Jesús

El Gran Milagro

Infiltración en la Iglesia

El Reino de la Paz

idolo

«´Hermanos´ y ´hermanas´ son palabras que el cristianismo quiere mucho» (Audiencia general, 18 de febrero del 2015).

Se cae en la herejía, no sólo diciendo el error como una verdad que hay que seguir, sino también por hacer uso inadecuado de las palabras. Esto es constante en Bergoglio. Un hombre, que no tiene  cautela y modestia en el hablar, se expresa con un lenguaje de herejía, con sabor a herejía. Hay que saber, cuando se habla, emplear los términos, las palabras adecuadas y evitar todo aquello que produzca confusión en el hablar.

Bergoglio es siempre confusión, cuando habla, cuando escribe: dice tantas cosas, en su lenguaje, que son una mentira, pero que se transmiten como una verdad, como algo cierto. Y la mente del hombre no suele captarlo al momento. Sólo los que están muy despiertos en la vida espiritual, ven la herejía en el lenguaje bello de Bergoglio. Los demás, se la tragan como si este hombre hablase una verdad.

Ante esta primera frase de Bergoglio, la gente suele tomarla como buena, como verdad. Pero la gente no ve la herejía, porque no está acostumbrada a discernir las palabras.

Para discernir el discurso de un hombre, hay que fijarse en sus palabras, en sus términos, en sus giros. Sólo así se ve la mente de ese hombre, lo que piensa, lo que está revelando.

El verdadero católico no ama la palabra ´hermano´ ni la palabra ´hermana´. No se aman palabras o ideas humanas o una filosofía o un lenguaje de la vida. El católico verdadero ama a Cristo, ama a una persona, pero no una idea de Cristo ni una idea de una persona.

En el corazón está la ley del Señor: «dentro de mi corazón está tu ley» (Sal 39, 9). Y la ley del Señor es la ley del Amor, que son dos preceptos:

«Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tus fuerzas. Éste es el más grande y el primer mancamiento. El segundo, semejante a éste, es: Amarás al prójimo como a ti mismo. De estos dos preceptos penden toda la ley y los profetas» (Mt 22, 37-40).

Se ama a Dios o al prójimo en la Ley del Señor: en una regla divina, en una norma de moralidad, en una ley de la gracia.

Por tanto, nadie ama la palabra hermano: no tiene sentido amar esta palabra.

De esta manera predican los falsos sacerdotes y Obispos: predican dando ideas a la mente del hombre. Predican un lenguaje humano, que es bello: la palabra hermano el cristiano la quiere mucho. Es un lenguaje bonito, agradable, pero cargado, con sabor a herejía.

Quien ha discernido a Bergoglio, ante esta primera frase, ya sabe de qué va a ir el discurso. Y no tiene que leer más. Lo tira al cubo de la basura y no pierde el tiempo con este hombre.

Pero hay muchos católicos, que siguen atentos a las palabras y a las obras de Bergoglio, y que todavía no saben discernir lo que es Bergoglio. Todavía esperan algo de ese hombre. Son católicos ciegos, como Bergoglio. Buscan al hombre en Bergoglio; pero no la verdad en el hombre, en Bergoglio.

Quien no busca la verdad en los hombres, se queda con los hombres, con sus ideas, con sus obras, y desprecia la verdad.

En la Iglesia se ama la Verdad. Y la Verdad es una Persona Divina: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida»

La verdad no es una idea sobre Cristo o sobre el amor de Cristo. La Verdad es Cristo, una Persona Divina, Dios y Hombre verdadero. Por tanto, amar la verdad no es amar la idea de hermano, sino que es imitar con el hermano lo que hizo Cristo con los hombres.

Amar a Cristo es imitarlo: hablar sus mismas palabras y obrar sus mismas obras.

Gran parte de la Jerarquía predica la idea de Cristo y obra lo que ellos quieren. No predican el Evangelio, la Palabra de Dios; ni hacen las mismas obras de Cristo. Cogen la idea: Jesús, Cristo; cogen una frase del Evangelio y dan su interpretación: su lenguaje, su filosofía, su idea de lo que es Cristo o de lo que es esa obra.

Esto ha sido constante en toda la historia de la Iglesia. Y seguirá siempre lo mismo. Al hombre le cuesta tener la mente de Cristo y, por tanto, le cuesta hacer las mismas obras de Cristo. Es muy fácil dar una interpretación del Evangelio de turno y obrar lo que a uno le parezca que es bueno.

Hay muy pocos católicos que sepan discernir a una Jerarquía por sus palabras. Cuando llegue el Anticristo, esos católicos lo van a pasar muy mal. Si no pueden descifrar el lenguaje baboso de Bergoglio, menos van a poder descifrar el lenguaje científico y filosófico que traerá el Anticristo.

Si muchos católicos caen como moscas antes las idioteces de un Bergoglio, ¿cuántos no se van a perder por el lenguaje brillante de un Anticristo, que se las sabe todas para engañar a los más afamados teólogos de la Iglesia?

«El vínculo fraterno tiene un sitio especial en la historia del pueblo de Dios, que recibe su revelación en la vivacidad de la experiencia humana».

El vínculo fraterno recibe su revelación en la experiencia del hombre: gravísima herejía que nadie contempla. Pero que está ahí: en este lenguaje bello, pero oscuro.

El vínculo fraterno: la unidad entre hermanos. ¿Dónde se revela? En la experiencia de la vida del hombre.

¡Gran falsedad!

Lo que se revela en la experiencia humana son las obras de lo que se piensa: obras de fe, obras de impiedad. Obras de virtud, obras de pecado, de vicios.

Lo que vemos en la historia de los hombres son obras: buenas o malas.

¿Dónde está el vínculo entre hermanos? Hay que buscarlo, no en la experiencia del hombre, sino en la Revelación de Dios:

«¿Quién es mi madre, y quiénes son mis hermanos? Y extendiendo su mano sobre sus discípulos, dijo: He aquí mi madre y mis hermanos. Porque quien quiera que hiciere la voluntad e Mi Padre, que está en los cielos, ése es mi hermano, y mi hermana, y mi madre» (Mt 12, 48- 50).

El vínculo entre hermanos es siempre una atadura espiritual, no de sangre, no de carne, no de raza humana. Ser hijos de Dios son aquellos «que creen en su Nombre, que no de la sangre, ni de la voluntad carnal, ni de la voluntad de varón, sino de Dios son nacidos» (Jn 1, 12-13).

Es el Espíritu de Dios el que une a los hombres como hermanos, como hijos de Dios. Y los une en la medida en que cada hombre tiene fe en la Palabra de Dios. Si el hombre  no tiene fe, es decir, si el hombre no obedece la Voluntad de Dios, no pone su mente humana en el suelo para aceptar los mandamientos de Dios, entonces el Espíritu no puede unir entre los hombres, no puede hacer un vínculo fraterno.

Para el vínculo fraterno, se necesita que los hombres obren la Voluntad del Padre. Entonces, serán uno en Cristo.

Bergoglio habla aquí de su falso ecumenismo: el de la historia, el del hombre, el que viene de la revelación de la experiencia humana. Por eso, habla una herejía oponiéndose a la Palabra de Dios. Pero los hombres, los católicos, como no saben pensar la verdad, toman este lenguaje de Bergoglio como algo bello, algo sin error, sin mentira. Y se tragan la herejía sin saberlo. Pero es una ignorancia culpable: son católicos cómodos en la vida espiritual. No luchan por la Verdad, no luchan por Cristo, sino que están sólo interesados por la obra de Bergoglio, de un hombre, en la Iglesia.

«Jesucristo llevó a su plenitud incluso esta experiencia humana de ser hermanos y hermanas, asumiéndola en el amor trinitario y potenciándola de tal modo que vaya mucho más allá de los vínculos del parentesco y pueda superar todo muro de extrañeza»: otra gravísima herejía que los hombres no ven.

Jesús coge la experiencia humana de ser hermanos y la asume en el amor trinitario: esto es anular la Encarnación, el dogma del Verbo Encarnado. Esto se llama: panenteísmo: Dios en todas las cosas. Todo en Dios. Jesús que vive en todas las experiencias humanas. Jesús que supera todo muro de extrañeza humana. Todas las experiencias de los hombres están en Dios.

Este lenguaje humano de Bergoglio está cargado de herejías: no sólo tiene el sabor de la herejía, sino que habla con la herejía.

Jesús, en Su Encarnación, asume una naturaleza humana: un alma y un cuerpo humano.

Jesús, por lo tanto, no asume ninguna experiencia humana: no asume en su amor trinitario la experiencia humana de ser hermanos y hermanas. Decir esto, como lo dice este hombre, es decir la herejía del panenteísmo: Jesús, al asumir la naturaleza humana, asume a todos los hombres, sus vidas, sus obras, sus mentes. Y, por lo tanto, Jesús está en todos los hombres. Todos en Jesús. Eso es el panenteísmo: Dios en todo; todo en Dios. Consecuencia: Jesús lleva la vida, las obras, las mentes de los hombres, sus experiencias de ser hermanos, sus vínculos fraternos, a otra dimensión: a otra potencia, en la cual no hay un muro de extrañeza, de exclusión.

Por eso, Bergoglio es el falso papa de los sodomitas. Los sodomitas no son extraños a Jesús. Jesús ha dado a esa experiencia sodomítica una potencialidad nueva.

Bergoglio, en su lenguaje rastrero, sabe muy bien lo que está diciendo: sabe la herejía que piensa y que obra en su vida.

Los católicos, muchos católicos, siguen dormidos, atentos a Bergoglio, sin discernir nada ni de su persona, ni de su mente, ni de sus obras. Les gusta el lenguaje baboso de este hombre, porque eso es lo que viven en sus vidas espirituales: una tibieza que les ciega para ver la verdad, para discernir la verdad de la mentira.

«Sabemos que cuando la relación fraterna se daña, cuando se arruina la relación entre hermanos, se abre el camino hacia experiencias dolorosas de conflicto, de traición, de odio»: este hombre comienza, ahora, a faltar contra el segundo mandamiento: coge la Palabra de Dios, coge el nombre de Dios y lo usa en vano: interpreta como le da la gana esa Palabra Divina.

Una vez que ha mostrado su herejía: el panenteísmo; tiene que exponerla.

Se rompe una relación entre hermanos, queda un dolor. Este hombre sólo se queda en el dolor: en lo sentimental. Pero no distingue el dolor.

En la vida de cada hombre se tiene la experiencia de que hay que cortar con los hombres: ya sean hermanos, parientes, amigos, desconocidos, etc… Y eso es siempre un dolor. Pero eso no es la vida.

No se vive ni para amar a un hermano ni para odiar a un hermano. Se vive para hacer la Voluntad de Dios, aunque se corten relaciones entre hermanos o entre hombres.

Como Bergoglio no puede fijarse en la Voluntad de Dios, que exige al alma cortar con un hombre por amor a Dios, aunque se produzca un dolor, entonces este hombre vive en la angustia existencia del dolor:

«Después del asesinato de Abel, Dios pregunta a Caín: «¿Dónde está Abel, tu hermano?» (Gen 4, 9a). Es una pregunta que el Señor sigue repitiendo en cada generación. Y lamentablemente, en cada generación, no cesa de repetirse también la dramática respuesta de Caín: «No sé; ¿soy yo el guardián de mi hermano? » (Gen 4, 9b)». Esta angustia existencial es lo propio de todos los modernistas.

Como han anulado la Justicia de Dios, el pecado, no pueden comprender las consecuencias del pecado entre los hombres. Y lanzan a la humanidad hacia la angustia vital: «¿Dónde está Abel, tu hermano?». Es una pregunta que el Señor sigue repitiendo en cada generación».

Dios no pregunta eso a ninguna generación. Eso se lo preguntó a Caín. Punto y final. Bergoglio coge el Nombre de Dios, es decir, Su Palabra Revelada, y la usa en vano: en su angustia vital, en su herejía del panenteísmo, anulando así la Palabra de Dios. Y, por lo tanto, enseñando una nueva y falsa doctrina: la fraternidad universal.

Cada generación de hombres vive una angustia vital: «Y lamentablemente, en cada generación, no cesa de repetirse también la dramática respuesta de Caín: «No sé; ¿soy yo el guardián de mi hermano?»: esto es poner el pecado como un ser filosófico y social.

El pecado ya no es la ofensa que cada hombre hace a Dios, sino la ofensa que una generación hace a los hombres. El pecado de una estructura social o de una estructura religiosa. Hay que levantar una nueva estructura de iglesia en donde se incluyan a todos los hombres, sean ateos, sodomitas, etc…

Y, claro, Bergoglio descansa en su sentimentalismo: esto es algo feo, algo que hay que quitar:

«La ruptura del vínculo entre hermanos es algo feo y malo para la humanidad. Incluso en la familia, cuántos hermanos riñen por pequeñas cosas, o por una herencia, y luego no se hablan más, no se saludan más. ¡Esto es feo! La fraternidad es algo grande, cuando se piensa que todos los hermanos vivieron en el seno de la misma mamá durante nueve meses, vienen de la carne de la mamá. Y no se puede romper la hermandad».

La unidad está en la sangre: «todos los hermanos vivieron en el seno de la misma mamá durante nueve meses, vienen de la carne de la mamá. Y no se puede romper la hermandad». Este es el grito típico de este hombre: su ecumenismo de sangre, que viene de su herejía del panenteísmo.

Porque una mujer os ha engendrado, entonces no se puede romper la hermandad.

¿Quién es mi hermano? ¿El que nace en la mujer? ¿El que está en el seno de una misma mujer? No; el que hace la Voluntad de Mi Padre, que está en los cielos, no en la tierra.

Bergoglio come tierra y eso es lo que ofrece a todas las almas: una iglesia de carne, de sangre, de mentes humanas, de obras humanas, de vidas humanas. Se quiere hacer una iglesia universal sin muros de extrañeza, sin exclusiones de ningún tipo.

¡Cuánto cuesta a los católicos ver esto en el lenguaje de Bergoglio! Siempre este hombre anda dando vueltas a su herejía panenteista. Y la dice de muchas maneras y siempre acaba en lo mismo: llorando por sus hombres. Llora por sus sodomitas, por sus ateos, por sus luteranos, por sus budistas…. Es la perversión de su mente humana, que ya no es capaz de ver la Verdad. Bergoglio no puede ver a Cristo como Verdad: lo ve como una idea que ha concebido en su mente humana.

«La fraternidad no se debe romper y cuando se rompe sucede lo que pasó con Caín y Abel»: la fraternidad hay que romperla siempre por un bien mayor y más perfecto: la ley del Señor, que obliga a romper con los hombres que no hacen Su Voluntad Divina.

Se ama al prójimo rompiendo con él cuando muestra un pecado, una herejía, un error en su vida, en sus obras, en sus palabras.

La única forma que tiene toda la Iglesia de amar a Bergoglio es rompiendo con él como Papa. Es la única manera de amarlo. Y esto es lo que muchos católicos no acaban de comprender, porque ponen el amor de Dios en un sentimiento, en una idea, en un lenguaje humano.

El amor de Dios en el alma es siempre una cruz entre los hombres, en la relación con los hombres. No se puede levantar una estructura religiosa o social sin la Cruz, sin poner diferencia, sin poner muros, sin excluir.

Por eso, hay que poner un muro de división, hay que excluir de la vida de la Iglesia a Bergoglio. Si no se hace esto, Bergoglio es la causa de que muchos se condenen dentro de la Iglesia. Y esto es una obra abominable.

Y los católicos que permiten esto, que no luchan contra el error y la herejía dentro de la Iglesia, se suman a esta obra abominable y a través de ellos se condenan muchos más.

Aquel que, después de dos años, siga viendo a Bergoglio como bueno para la Iglesia, ya está haciendo una obra abominable dentro de la Iglesia y se une a la obra de Bergoglio en la Iglesia.

Aquel que obedece a un hereje, comete el pecado de blasfemia contra el Espíritu Santo. Y no puede salvarse por más que comulgue y se confiese todos los días.

Bergoglio no es cualquier cosa en la Iglesia: ha sido puesto como falso papa, para que la Iglesia le dé obediencia. Esto es abominable. Y no discernir lo que es Bergoglio es caer en esta abominación.

¡Cuántos católicos y sacerdotes y Obispos ya son abominables en la Iglesia! Por obedecer a Bergoglio como Papa han caído en este pecado.

¡Cuántos católicos hay que no comprenden este punto! Creen que ser Iglesia es una asunto social o filosófico o teológico.

Y ser Iglesia es cuestión de obediencia. Si el alma obedece la Verdad, que está en Cristo y que está en la Jerarquía fiel a Cristo, entonces se salva y se santifica. Pero si el alma obedece la mentira, que no está en Cristo, pero sí en la Jerarquía infiel a Cristo, entonces se condena por la fuerza de esa obediencia.

¿Quiénes son mis hermanos? Los que obedecen la Verdad, que es la Voluntad de Mi Padre.

La verdad es una Voluntad Divina: una obra divina. El Padre revela Su Voluntad, Su Obra, en Su Hijo, en Su Palabra. Por eso, Jesús es la verdad revelada, la verdad, que está en el Padre, pero revelada, manifestada en la obra de Su Hijo. Y el Hijo la dio a conocer en la Cruz: es una Verdad Divina que lleva a todo hombre a amar la Cruz. La verdad es algo que está en la Mente de Dios y que necesita el sometimiento de la mente del hombre para poder ser obrada como Dios quiere. Y para que el hombre conozca la verdad, Dios tiene que manifestar su Mente. Por eso, dio a Su Hijo para que el hombre lo escuche y aprenda a obrar la Verdad.

Los hombres ya no quieren escuchar a Cristo. Sólo escuchan a los hombres y se quedan con el lenguaje de ellos. Prefieren las palabras baratas y blasfemas de Bergoglio a la verdad del Evangelio.

«El vínculo de fraternidad que se forma en la familia entre los hijos, si se da en un clima de educación abierto a los demás, es la gran escuela de libertad y de paz».

Esto es su frase necia: «Si la educación de un chico se la dan los católicos, los protestantes, los ortodoxos o los judíos, a mí no me interesa. A mí me interesa que lo eduquen y que le quiten el hambre. En eso tenemos que ponernos de acuerdo» (29 de julio del 2013).

El vínculo de sangre, de fraternidad, que no se puede romper, tiene que ser mantenido con una educación abierta a todos los demás, buscando ¿qué cosa? La libertad y la paz. Hay que enseñar a los hombres a ser libres. Es la idea de la masonería. Fraternidad en las familias, libertad en la educación e igualdad en la idea religiosa para obrar: el amor, la libertad y la paz.

Son los tres ejes de la masonería, que vienen de una herejía: el panenteísmo. Dios está en todas las cosas porque todas las cosas han sido creadas de la esencia de Dios. Cada hombre es una idea divina. Por eso, no se puede romper con la fraternidad de sangre. Es algo feo, para Bergoglio.

«En la familia, entre hermanos se aprende la convivencia humana, cómo se debe convivir en sociedad. Tal vez no siempre somos conscientes de ello, pero es precisamente la familia la que introduce la fraternidad en el mundo»: otra gravísima herejía que nadie ha captado.

¿Qué es la familia? Aquella en la que no se rompe la fraternidad. Ya no se llama padre, madre, hermanos, a los que hacen la Voluntad de Dios, sino a los que viven en sus mentiras, en sus errores, en sus pecados, en sus abominaciones debajo de un mismo techo. Los padres ya no tienen que corregir, castigar a sus hijos; ni los hijos tienen que dar la obediencia a sus papás. Sino que todo es fraternidad de sangre: como todos han nacido en un mismo seno, hay que vivir el sentimentalismo, que es el ecumenismo de sangre.

Consecuencia, las sociedades tienen que levantarse, tienen que construirse de la misma manera: es la familia la que introduce la fraternidad en el mundo.

Las familias católicas, ¿cómo es que no se levantan contra esta frase de Bergoglio? ¿Van a esperar al Sínodo de octubre para comprobar cómo se destruye la familia y para lamentarse de no haber visto a tiempo esta desgracia?

Bergoglio está siendo claro: está dando a conocer lo que quiere obrar. Y esto es desde siempre, desde que lo pusieron como falso papa. En el Sínodo pasado, no le dejaron. No pudo. Pero ya se siente fuerte, ya ha puesto a sus cardenales, a sus obispos, a sus sacerdotes en los sitios claves, porque quiere poner en ley lo que predica.

Y ninguna familia católica se levanta contra lo que esté predicando este hombre. Y sólo se lamenta la gente de que este hombre se está abriendo a los sodomitas y quiere cosas que la Iglesia no quiere. Pero no son capaces de llamar a Bergoglio como lo que es. Lo tienen como su papa.

Después, no os lamentéis de lo que va a suceder en Octubre.

Es claro lo que va a pasar. Bergoglio ya lo está diciendo en sus homilías, en sus discursos, en sus mensajes. ¿Cómo es que no lo veis?

Porque ya no sois católicos, como ese hombre no lo es. Y queréis a ese hombre porque queréis lo humano para la Iglesia: queréis soluciones humanas para la Iglesia.

Una familia que no busca la Verdad, la ley de Dios, que no castiga a sus hijos, que no ama a sus hijos dándoles la Voluntad de Dios, que no los educa para conquistar el cielo, sino sólo para que sean hombres en la sociedad, buenos, pero auténticos demonios, quiere una sociedad donde se refleje eso mismo: lo humano, lo natural, lo carnal, lo material, la sangre y la carne. Y, por lo tanto, se va en busca de un poder temporal globalizante, que lo abarque todo y que sea un paraíso en la tierra.

Es la gran herejía que predica este hombre:

«La bendición que Dios, en Jesucristo, derrama sobre este vínculo de fraternidad lo dilata de un modo inimaginable, haciéndolo capaz de ir más allá de toda diferencia de nación, de lengua, de cultura e incluso de religión»: gobierno mundial, iglesia universal. Más allá de toda diferencia; más allá de toda idea religiosa. Bergoglio siempre está en su idea panenteista: Dios en todas las cosas. Dios se refleja en todos los hombres, en todas las culturas, en todas las religiones…

Por eso, sigue llorando por los hombres: «Pensad lo que llega a ser la relación entre los hombres, incluso siendo muy distintos entre ellos, cuando pueden decir de otro: «Este es precisamente como un hermano, esta es precisamente como una hermana para mí». ¡Esto es hermoso!».

Para terminar diciendo su blasfemia masónica:

«La historia, por lo demás, ha mostrado suficientemente que incluso la libertad y la igualdad, sin la fraternidad, pueden llenarse de individualismo y de conformismo, incluso de interés personal».

Las tres ideas maravillosas de la masonería: libertad, igualdad y fraternidad. No se es libre sin el amor de la sangre y de la carne. Todo aquel que quiere ser libre tiene que aceptar la sangre y la carne: tiene que ver al otro, sea lo sea, como un hermano. No importa su mal, su pecado, su error, su mentira…Eso no interesa. El sodomita es tu hermano. Si tú quieres ser libre, acepta al sodomita como lo que es: es tu hermano de sangre y de carne. No lo juzgues. No rompas el vínculo de la fraternidad. Qué feo que es eso.

Si quieres ser libre en tu religión sé igual con todas las religiones. No hagas proselitismo. No busques convertir a nadie. Son tus hermanos de sangre. Es el ecumenismo de sangre.

Esto es Bergoglio. Y no es otra cosa. La gente se queda en lo superficial de Bergoglio, pero no va a su mente.

Bergoglio es tres cosas: una persona que vive en el orgullo de su vida; un hombre sin la gracia, que vive en la muerte de su pecado; un corazón cerrado al Amor de Dios, que pone, con sus obras, el odio a Dios y a todos los hombres.

Orgullo, muerte y odio: este es el ser de Bergoglio.

Y Bergoglio muestra su ser revelando su mente. Si quieren conocer lo que es este hombre, acudan a su mente: a su palabra, a su idea. No se queden en su lenguaje florido, bonito, rastrero, vulgar.

Bergoglio es el falso papa de los ateos, de los sodomitas, de los herejes, de los cismáticos, de los apóstatas de la fe. El falso papa de una falsa iglesia, que ya se está viendo por todas partes.

Y deben combatirlo como falso papa -no como Papa- y, por tanto, deben combatir su falsa iglesia, con su falso cristo, su falsa misericordia, su falsa doctrina, su falsa jerarquía.

Si no lo hacen cada uno tendrá su culpa, su pecado. Y el demonio podrá con ustedes una vez que cambie el papado.

Con Bergoglio se ha iniciado un nuevo y falso papado. Todos aquellos que están en ese falso papado, que den su obediencia a Bergoglio como Papa, estarán bajo el reino del demonio. Atados. Y no podrán salir de esa falsa iglesia. Si salen, será con una grave dolencia espiritual, que los marcará para toda su vida.

Muchos sacerdotes, Obispos, que son teólogos, no se van salvar aunque tengan una gran teología. Nadie tiene excusa por estar viendo a un hereje y no combatir con las armas del Espíritu a ese hereje. No hay excusa ante Dios. Ante los hombres, se ponen muchas excusas, pero no sirven ante la Voluntad de Dios.

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20 comentarios

  1. Cristina de López dice:

    Se dice que el apóstata, falso papa Bergoglio, ahora “revisa la teología del infierno”, y es que con solo una de sus ya acostumbradas y viperinas frases:

    “La Iglesia no condena para siempre”, la prensa, aliada del mal, no ha dudado en bombardear la web con la “sensacional y gozosa noticia”, cuyo encabezado es precisamente, “Francisco revisa la teología del infierno”.

    http://internacional.elpais.com/internacional/2015/02/21/actualidad/1424540682_473382.html

    http://internacional.elpais.com/internacional/2015/02/21/actualidad/1424540682_473382.html

    http://tecnolecto.com/blog/?p=35131

    Las profecías ya nos habían anunciado que pronto iba a ser declarada la inexistencia del infierno, por ello no es de dudar que esto que ahora leemos sea el inicio para que pronto sea declarado que el “infierno ha sido solo un mito” creado por esa Iglesia Católica que Bergoglio tanto odia.

    http://www.elgranaviso-mensajes.com/news/a12-ene-2014-muy-pronto-el-infierno-sera-formalmente-declarado-como-un-lugar-que-no-existe/

    Bergoglio continúa destruyendo la Iglesia a cada paso que da y muy lamentablemente la gran mayoría sigue dormido.

    Que el Señor nos conceda permanecr fieles y verdaderos hasta el final, viviendo y defendiendo su PALABRA incesantemente.

  2. Mariana dice:

    Nos sites catolicos brasileiros a seguir ,esta o artigo que li,aonde dizem, o papa BERGOGLIO ter afirmado, estar relendo o que SANTO AGOSTINHO escreveu sobre.o Inferno…e que BERGOGLIO teria dito, ser imcompativel um castigo eterno × Misericordia Divina ,e que o Castigo não seria eterno….etc…

    SITES: http://www.rainhamaria.com.br
    http://www.sinaisdoreino.com.br

    Penso que , se D.BERGOGLIO…realmente afirmou isso,..cometeu grave erro teologico…e,foi CONTRA a PALAVRA de DEUS…o que é terrível,considerando-se o CARGO que ocupa agora na IGREJA!!!
    Mesmo eu não falando espanhol,(falo só Portugues,Francês e Italiano), leio os vossos textos e compreendo bem. Agradeço-lhe os Ensinamentos,que nos livram dos enganos vindos de…ROMA!!!
    Gracias!! DEUS e NOSSA SENHORA o protejam. Amém.

  3. Mariana dice:

    PADRE!!! Soube hoje,que BERGOGLIO falou estes ultimos dias,para jornalistas…..que ele esta relendo ,o que SANTO AGOSTINHO escreveu sobre o Inferno…pois,segundo o proprio BERGOGLIO fala nessa “entrevista”, o Inferno não é eterno……!!!!!!!!!!!!
    A IGREJA não condena eternamente…etc…
    Isso ,está certo?
    Gracias! Agradeço-lhe se me esclarecer…

  4. eufrates dice:

    Quería comentar algo sobre la Iglesia jerárquica, que usted menciona muchas veces en sus artículos.

    El día 17 de enero de 1974, el Padre Gobbi recibió un mensaje de la Virgen en el que entre otras cosas dice lo siguiente: “Entonces, el ejército de mis sacerdotes, por Mí preparados y guiados, deberá salir públicamente para proclamar con coraje y delante de todos, la Divinidad de mi Hijo, la realidad de todos mis privilegios, la necesidad de la IGLESIA JERARQUICA, unida con y bajo el Papa, y ¡todas las verdades contenidas en el Evangelio!

  5. Daniel Cortez Alaña. dice:

    Gracias, Padre.

  6. anonimo dice:

    Gracias padre, ya entiendo mejor, y eso es lo que he reflexionado y aprendido, que los que se casan por union sacramental catolica, deben casarse para ser santos y traer hijos al mundo para ser santos, pero tristemente, eso no se ha cumplido en la mayoria de matrimonios catolicos, porque como dice el santo cura de Ars, y usted lo confirma, la mayoria de personas se casan es por asuntos humanos, y no para Dios. Pero porque sera que los que se casan por la iglesia, no saben que es para tener esa conexion constante con Dios, porque tanta ignorancia, es la Iglesia la responsable(LA JERARQUIA?).

    • josephmaryam dice:

      No es tanto la ignorancia, sino la malicia de mucha jerarquía que no sabe cuidar las almas ni llevarlas hacia el verdadero matrimonio. Los curas hablan a las parejas que se van a casar con un pensamiento moderno, del mundo, temporal, material, humano. Pero no se les enseña la verdad del matrimonio, las exigencias de la vida matrimonial ante Dios, no ante la sociedad. No se enseña el valor de la sexualidad para Dios. La relación sexual es un amor divino. Pocas parejas entienden lo que significa esto. Ninguna jerarquía sabe explicarlo, porque no se enseña al alma a caminar en la vida espiritual. Se dan muchos conceptos que, en la práctica, no sirven para la vida matrimonial.

  7. Daniel Cortez Alaña. dice:

    Padre, esto me fué enviado en un tiempo en que estaba sufriendo muchas vejaciones y le pedí ayuda a la Virgen:
    “”Estoy conmovida y llorando…¡porque ese es un dolor muy grande de la Virgen Maria que sus amados hijos Sacerdotes discriminen almas!; ellos no son dueños de su Sacerdocio: el Sacerdocio es un Ministerio de amor…¡porque mi Hijo Jesús vive en ellos!; pero solo lo representan…
    Deben de ser serviciales, amorosos y muchas veces no se sientan a confesar…¡y eso es motivo de que muchas almas estén sedientas de los Sacramentos!; un Sacerdote jamás debe de negarle el Sacramento de la confesión a un alma en vías de conversión…¡y cómo van a ir las almas a recibir al Dios vivo si antes no administran mis hijos Sacerdotes los Sacramentos como es debido!.
    Su sabiduría viene del Cielo…¡pero muchas veces son racistas!; se dejan llevar por el color, la raza, entran en conflictos de política, no ponen sus corazones a los pies del Sagrario, no oran con humildad, son selectivos, me duele tanto sus actitudes de falta de caridad, de humildad:¡oren mucho hijitos míos por los Sacerdotes!; que se sienten en los confesionarios como lo han hecho Padre Pío, y tantos Santos. Oren, el mundo está en caos, guerras interiores, que externan y se dañan unos a otros , “Quien guarda su lengua, guarda su alma”.
    No te desanimes mi pequeño y amado hijo Daniel ¿amas a Dios? apacienta sus ovejas, no temáis,si tu buscáis la gracia, la gracia os vendrá a tí:¡confianza, mucha confianza hijito mío!; no os inquietéis, que el enemigo es lo que quiere. Vos lo sabéis muy dentro de tí, si amáis no temeréis a nada ni a nadie, un rayito de esperanza se visualiza, con tus oraciones se verán las obras del Señor tu Dios, es a quien deberéis de temer, y amar , “No juzguéis y no seréis juzgados, ama y seréis amados …
    ¡Te amo, hijito Daniel!; vos lo sabéis, vos lo habéis sentido, jamás has estado solo ni lo estarás: te preocupas demasiado, ya te lo he dicho antes, tus inquietas noches de cansancio, tristeza, y desolación han sido muchas…¡pero es más grande tu Fe, tu amor a Dios a tu Patria y a tu familia!. Vela, ora, y colabora, por los intereses del Cielo, y serás eternamente bendecido con un grande Cielo, por la puerta angosta es que se llega, esa estrechez que el enemigo no te permite crecer son trabas…¡pero serán vencidas con las armas del amor!: te repito hijito mío…¡los Sacramentos y la oración del Santo Rosario son el medio eficaz para mover corazones endurecidos!. Sois un alma de lucha, y yo estaré a tu lado siempre, por dolorosas que sean las pruebas es mas fuerte el amor que vence todo obstáculo.¡es tan fácil amar!; solo hace falta abrir vuestros corazones…
    Ve en paz, mi amado hijo, gracias por tu apertura, tu entrega, y tu solidez espiritual. Yo oraré contigo, siempre estoy a tu lado, oremos juntos, para pedirle al Padre eterno la Misericordia y conversión de tu país y el mundo entero…
    El silencio es un elemento muy fuerte…¡porque en el silencio encuentras el discernimiento por medio del Espíritu Santo que es quien actúa en tí!.
    La vestidura blanca e interior de las almas es lo más importante…¡que sus almas sean transparentes como las aguas y sus intenciones sean como hasta ahora de sacrificio, reparación, y desagravio ante mi hijo en el Sagrario!; las almas son ofrenda de amor, una rosa blanca ofrecida a las plantas de una Madre que les ama es mucho mas agradable…¡si se hace con amor humildad, y sencillez!.
    ¡Que se abran los corazones a la generosidad!:y los recursos llegarán.
    Deja atrás todos los miedos que no vienen de Dios, estoy contigo, te llevo de la mano, no temas, déjate abrazar y guiar, todas tus oraciones llegan al Cielo como ofrenda de amor, entrega y sacrificio.
    Si mi hijo te perdona…¡¿a qué le temes?!; tú debilidad, tú fragilidad, eres humano, de carne, sufres, no entiendes, muchas cosas, eres sensible , inteligente, eso no le cae bien a muchas personas, no quieren que brilles…¡pero brilla tu alma porque te reconoces pecador!; Yo te consuelo, te amparo…¡y todas las peticiones que en este momento te ocupan y preocupan tu mente son escuchadas!. Desde el fondo de tu corazón se escuchan tus gritos de auxilio y de clemencia , pero hay que tener prudencia.
    Tendrás protección para tu alma, cobijo:¡y techo nunca te faltará!; quien a Dios tiene nada le falta, sé que son muchas tus preguntas y cuestionamientos, te siento, y te amo, soy auxilio de los afligidos, y amparo a los olvidados, pero tu eres fuerte, lo haz sido y lo seguras siendo, del Cielo viene todo don, toda gracia, todo persona, y Misericordia infinita…”
    Ahora bien…¡el personaje que me lo envió está con Francisco y ya no quiere saber nada mío!:¿será falso o verdadero?…

    • josephmaryam dice:

      Usted no tiene que discernir el mensaje por la persona, sino por su contenido.
      Vea la sustancia del mensaje: si está de acuerdo a la Verdad Revelada, al Evangelio, entonces hay que creer.
      Si no está de acuerdo a esa Verdad, entonces hay que rechazar el mensaje.
      La persona que recibe el mensaje puede estar en pecado o en gracia. Eso no interesa para ver la sustancia del mensaje.
      Dios habla a través de sus instrumentos. Y éstos pueden fallar. Deje eso a Dios. Porque Dios no le pide que discierna al instrumento, sino el mensaje. El instrumento lo tiene que discernir el director espiritual, no el alma, no los demás.

  8. anonimo dice:

    Padre, el concepto de que la familia es la celula de la sociedad, es masonica? Por favor puede explicar esto. gracias.

    • josephmaryam dice:

      El problema no es el concepto de ser cédula. El problema es lo que cada uno entiende por familia.
      La familia no es una masa de personas o una multitud de individuos bajo una ley o unas normas.
      La familia, en Dios, nace del matrimonio, que es una unión indisoluble. Si el matrimonio vive esta unión, entonces la familia que surge es social: sirve para la sociedad que Dios quiere.
      Pero si el matrimonio no vive esta unidad, entonces surgen muchas familias, que pueden ser válidas para el hombre, para la sociedad, para el mundo, pero no para Dios.
      En el mundo, en cada país hay muchos tipos de familias, porque hay diversas uniones entre hombre y mujer.
      Se considera a la familia en un contexto de desarrollo: social, político, económico, etc..
      Pero no se considera a la familia en la ley de Dios, que no es una ley en desarrollo: no es, la familia, para un plan humano o político o económico o social, etc..
      La familia tiene un orden divino y un fin divino, que no lo puede dar la sociedad, el hombre, la política o la economía.
      Si no se aprecia lo que es el matrimonio en Dios, entonces se habla de que la familia es la cédula de la sociedad. Pero es un concepto que significa muchas cosas y que no da la verdad.
      Un matrimonio que vive la ley de Dios, hace que sus hijos, su familia, cumplan con esta ley. Y, por lo tanto, son cédula de la sociedad. Pero son cédula divina: siembran, con su ejemplo, lo que debe ser una sociedad para Dios.
      Pero no todos los matrimonios viven la ley de Dios y no todos los hijos obedecen a sus papás. Y entonces viene el problema en las familias y en las sociedades.
      Si el matrimonio vive para hacer una familia para Dios, entonces obra una sociedad para Dios. Lo que se aprende en la familia, se obra en la sociedad. Si los papas educan a sus hijos en la verdad, éstos obrarán la verdad.
      Después, hay que tener en cuenta los pecados de cada uno: papás e hijos.
      Y tener en cuenta los pecados de los hombres en la sociedad, en el mundo, en el trabajo.
      Un hijo puede ser educado en Dios, pero se encuentra con un mundo sin Dios. No es fácil obrar la sociedad que Dios quiere. Ese hijo tiene que luchar contra un mundo sin Dios. Pero tiene que ser una lucha, no para conquistar el mundo para Dios, sino para poner la verdad en ese mundo. Hay que sembrar la semilla de la Palabra de Dios. No hay que hacer un mundo para Dios. El Reino de Dios es espiritual, no humano.
      Los hijos tienen que dar lo que han aprendido de sus papás a la sociedad. Y eso basta para hacer una sociedad para Dios, porque Dios no exige que el mundo cambie, pero sí exige que se dé testimonio de la verdad en el mundo: que se siembre la Palabra de Dios.
      Por eso, el concepto de ser cédula de la sociedad cada uno lo entiende a su manera. Y no hay que fijarse tanto en ese concepto, sino que cada uno: padre, madre, hijos,.. hagan su misión como padres, como hijos, como familia unida para Dios. Familia ordenada y con un fin divino, no humano.
      Si se quita el orden y el fin divino a la familia, entonces desaparece la sociedad para Dios.
      Hoy las familias están rotas desde su inicio: no viven para un orden divino y no ponen un fin divino a esa unión.
      La familia es una unión de personas. Y es una unión que nace de un sacramento, es decir, de una unión indisoluble entre hombre y mujer. Y esta unión indisoluble da a la familia un carácter nuevo. Ya no es un conjunto de hombres que se unen por un motivo humano o legal o económico… Son almas que están unidas, mística y espiritualmente. Los hijos no son sólo un trozo de carne: no es sólo carne y sangre. En los hijos hay un mundo espiritual que viene de los papás: de esa unión indisoluble. Y por la fe de los papás, los hijos son de Dios. Por la fe; no por un contrato civil. Si no hay fe en los papás, esos hijos son del demonio, son para el demonio. Y, por lo tanto, la sociedad se obra para el demonio.

      La gente se fija sólo en los conceptos de la familia, pero no en la verdad de lo que es una familia.
      No es tanto ser cédula para la sociedad. Eso queda muy bonito. Es un lenguaje bonito, pero inexacto.
      El matrimonio, si no vive en el orden que Dios ha establecido para el hombre y la mujer, entonces la unión de ambos produce una sociedad contraria a Dios. Y esas familias son cédulas de la sociedad, pero ¡a qué precio!

  9. Laodicea dice:

    Excelente post del padre joseph, se puede ver la gran influencia del panenteísmo y del creador de dicha corriente filosófica masónica:

    Karl Christian Friedrich Krause

    http://es.wikipedia.org/wiki/Karl_Christian_Friedrich_Krause

    El Krausismo ejerció una gran influencia en el mundo hispanohablante, tanto en España como en Hispanoamérica y también en Argentina, donde el partido Unión Cívica Radical y sus fundadores eran seguidores de este pensamiento.

    Viva Cristo Rey

  10. Juan Pablo dice:

    Sonido de címbalos son las palabras de Bergoglio. Uno no acierta en qué, pero uno dice: “algo aquí no está bien”. Lumen Mariae nos ayuda a descubrirlo.
    Para J.B. todo es ecumenismo y fraternidad de la sangre, pero se olvida que por el Sacramento del Bautismo nos hacemos hijos de Dios por adopción y por eso por tener un Padre común, nos hacemos hermanos independientemente de la sangre carnal: “El espíritu es el que da vida; la carne no sirve para nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y son vida.” (Juan 6,63).

    “En la familia, entre hermanos se aprende la convivencia humana, cómo se debe convivir en sociedad. Tal vez no siempre somos conscientes de ello, pero es precisamente la familia la que introduce la fraternidad en el mundo”, dice J.B. Especialmente si los padres son “responsables” y no tienen hijos como ratas o conejos, porque eso –el que los papás deseen muchos hijos- tienta a Dios. J.B. (o el sabio de Santa Marta) seguro se refiere a la familia “tipo”: papá, mamá, hijo, hija (y tal vez un perrito). Si no, no se puede dar la fraternidad en el mundo porque, a criterio de J.B., se introducen problemas y conflictos en el mundo y la fraternidad no se da. Se reciente materialmente la familia y aparecen los pobres (siempre de acuerdo a lo que hemos aprendido a lo largo de este tiempo de boca de J.B.). Hipocresía.

    Otra vez increíble como J. B. (“J” por Judas no Jorge) dice impunemente las cosas que dice y no pasa ni “mu”: “La bendición de Dios, ………….más allá de toda diferencia de nación, de lengua, de cultura E INCLUSO DE RELIGIÓN” Esto es lo que él quería decir. Por eso lo de Judas. Si la religión no interesa ¿qué hace este tipo calentando la silla más sagrada? Que se vaya a su casa. ¿o no?
    Cuando se asomó por vez primera al balcón de los papas verdaderos el 13-M-13, no dio la bendición A LOS CATOLICOS como debía (de ser vero papa) porque un papa es el jefe de la Iglesia Católica, y no tiene por qué bendecir a los que no lo son. Así que ese fue todo un gesto político de un no papa por que en teoría, no debería haber ningún católico ese día en la Plaza San Pedro porque el Papa es el jefe de los católicos y en consecuencia no debía tener ningún temor de “ofender” a los no católicos. Como si un musulmán no diera la bendición a los musulmanes por temor de ofender a los de otra religión. Ja, ja. Pero J.B. ya conocía su misión desde el principio. Pero los católicos tibios, no: “¡pero qué humilde este “papa” no bendijo y se hace bendecir!”

    Bergoglio aunque no esté afiliado a alguna logia masónica, abraza sus ideales a sabiendas, sabiendo que los ideales, que desembozadamente pregona, de libertad, igualdad y fraternidad provienen de la Revolución Francesa promovida y llevada a cabo 100% por los masones lo que constituyó toda una época de la historia de la Iglesia cuya barca parecía que zozobraba. Por lo tanto, Bergoglio falso papa masónico y enemigo de la Iglesia.

  11. martin dice:

    Padre. Se. Me esta. Asiendo. Difisil. Entrar en este blok. Y leyy el.abiso Con. Su
    s. Detayes creo gue esta a las. Puertas
    No sabia gue el. Abiso era tan tremendo
    benticiones

  12. OLEGARIA dice:

    GRACIAS, PADRE.
    DE MOMENTO QUISIERA HACER PENITENCIA.

  13. OLEGARIA dice:

    ESTOY TRAUMATIZADA, AYER FUÍ A UNA IGLESIA Y ME ENCONTRÉ CON QUE EL CURA ESTABA HABLANDO DE LOS CRISTIANIOS MARTIRIZADOS, PERO QUE SE DEBÍA MOVER A LOS GOBERNANTES IMPÍOS PORQUE SINO NO ÉRAMOS CRISTIANOS.
    LUEGO, EN LA PRESENTACIÓN DE LAS OFRENDAS, NO LAS OFRECIÓ SINO QUE MÁS BIEN DIÓ LA ESPALDA Y TOMÓ AGUA.
    LA CONSAGRACIÓN LA HIZO CON UNA SOLA MANO MIENTRAS LA OTRA SOSTENÍA EL MICRÓFONO, UNAS RELIGIOSAS QUE ESTABAN ALLÍ NO SE ARRODILLARON Y ANTES DE COMULGAR SOLO OFRECIÓ EL CÁLIZ.
    DESPUÉS LES DIÓ A LAS RELIGIOSAS EL COPÓN PARA QUE TOMARAN LA COMUNIÓN EN LA MANO COMO SI NADA.
    Y LA GUINDA DE LA TORTA FUÉ CUANDO VÍ A UNA RELIGIOSA QUE SE DETENÍA EN UNA AGENCIA DE LOTERÍA.
    PERMÍTAME DECIRLE PADRE QUE AHÍ SE REZA EL ROSARIO DICIENDO “SEA” Y NO “ES”, POR LO CUAL CREO QUE SIENDO ASÍ CRISTO NO HA NACIDO Y NO HA HABIDO REDENCIÓN.
    LE AGRADEZCO POR FAVOR QUE MEDIDAS DEBO TOMAR PORQUE SINIO TENDRÉ QUE ASISTIR A OTRA PARROQUIA QUE AL MENOS SI SE RESPETE AL SEÑOR.
    OLEGARIA..

    • josephmaryam dice:

      Para ver si hay o no consagración hay que fijarse si en la homilía se dicen herejías o no, y si en la consagración se dicen las palabras adecuadas, precisas, las que están mandadas desde siempre. Lo demás, no interesa.
      De todas formas, por lo que dice es mejor que vaya a otra parroquia, en donde se hagan las cosas con fe.

    • kaoshispano dice:

      y el pavo Guarrocanal, vividor de la cope, en la linea Osoro y cía, idem que idem…. PACO1 el perfecto clerical apostata del postCVII.

      GRAN CASTIGO Y GRAN CRIBA FINAL.

  14. arturo dice:

    Las palabras de bergoglio hay que tomarlas tanto en su fondo que en su forma. Y si en la forma pueden parecer correctas, en el fondo siempre están equivocadas y conducen a la herejía y a la apostasía. Espiritualmente bergoglio es masón, no católico y lo que hace es expresar el gnosticismo masonico a través de una formulación católica para hacer pasar el veneno bajo una capa edulcorada usando una fraseología católica. . Por eso el resultado la mayor parte de las veces es confuso. Porque es imposible finalmente juntar el agua con el aceite. Y ya que sus ideas las obtiene de la sinagoga de satán, los frutos que se pueden obtener solo pueden traer condenación sobre quienes no estén precavidos. Por eso considero necesario como ha dicho el padre joseph, denunciar a este falsario en todos los foros dando testimonio de la verdadera doctrina como es debido.

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Allí donde está Pedro, allí está la Iglesia, allí se encuentra a Dios

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