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No llames a Bergoglio con el nombre de Papa

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payaso

Nunca un Papa puede ser hereje; nunca se puede llamar a un hereje con el nombre de Papa:

«…Yo he rogado por ti para que tu fe no desfallezca, y tú, una vez convertido, confirma a tus hermanos» (Lc 22, 32).

Pedro, -todo Papa-, tiene el encargo, la misión del Señor de confirmar a los otros en la fe. Y, por eso, Pedro es el primero en la fe, está por encima de todos los demás en el conocimiento de la fe, ejerce la primacía sobre los demás, gobierna en vertical: no se le puede juzgar; todos le tienen que obedecer.

Si todo Papa tiene la misión de enseñar sólo la Verdad que salva a las almas, de guiar en la sola Verdad que santifica a las almas y de señalar el camino del Espíritu, el cual lleva a la plenitud de la Verdad, es claro que Bergoglio no es Papa ni puede ser llamado Papa por su manifiesta herejía.

Aquel católico o aquella Jerarquía que sostenga que un Papa pueda ser hereje o que un hereje pueda ser Papa o ser llamado Papa, es hacer una ofensa a la Palabra de Dios, a las enseñanzas infalibles de la Iglesia y es tomar por idiotas a todos los católicos.

Quien llame a Bergoglio con el nombre de Papa, quien lo reconozca como Papa verdadero está cometiendo la idolatría del pensamiento humano: el hombre que obedece una herejía, -la mente de un hombre hereje-, da culto al error en esa mente. Tiene que adorar, forzosamente, esa mente y apartarse de la Mente de Dios. Pretende buscar a Dios con conceptos equivocados sobre el bien y el mal.

«De corazón creemos y con la boca confesamos una sola Iglesia, no de herejes, sino la santa, romana, católica y apostólica, fuera de la cual creemos nadie se salva» (Papa Inocencio III, Eius exemplo, 18 de diciembre de 1208).

En la Iglesia no hay herejes. Quien practique la herejía se pone él mismo fuera de la Iglesia. No hace falta un escrito oficial para declarar a alguien hereje.

Quien se aparta de la Verdad Revelada, quien no sigue la doctrina de Cristo enseñada a sus Apóstoles y transmitida por toda la Tradición católica, y dada en el Magisterio infalible de la Iglesia, automáticamente está excomulgado, es anatema.

Después, la Jerarquía de la Iglesia puede poner penas al hereje. Pero no hay que esperar a la voz oficial de la Iglesia para llamar a alguien, que se ha apartado de la verdad, como hereje.

Bergoglio es hereje. Punto y final.

Bergoglio no puede ser Papa, porque Dios no puede sustentar con Su Poder los delirios de un hereje. Jesús no fundamenta Su Iglesia en los delirios del hereje Bergoglio.

Jesús cimienta Su Iglesia en Pedro:

«Apacienta Mis Corderos…Apacienta Mis Ovejas…» (Jn 21, 15.16).

Jesús no puede poner sus corderos, sus ovejas, sus almas, su rebaño, en manos de un hereje. ¡Nunca! Jesús no puede engañar ni engañarnos. Él es la Verdad y pone Su Iglesia en la Roca de la Verdad: en un Papa que nunca puede caer en el pecado de herejía.

Por eso, la renuncia del Papa Benedicto XVI clama al cielo: es poner a toda la Iglesia en las manos de un hereje. ¡Nadie ha meditado en esta renuncia! ¡Un gran pecado! Y, por ese pecado, se inutiliza el Papado de Benedicto XVI: las llaves pasan al Padre; la Iglesia sólo está en los corazones, que permanecen fieles a la Palabra de Dios, no en la Jerarquía. ¡Ya no hay Iglesia en Roma!

Jesús confirma a Pedro –y por tanto a todo Papa-, en el oficio de jefe y cabeza de los Apóstoles y Pastor de Su Rebaño.

¡Nunca un Papa es hereje!

Esto es lo que enseña el dogma del Papado, que muchos católicos desconocen. Y siguen a una Jerarquía culpable.

«Finalmente, algunas de estas personas descarriadas intentan persuadirse a sí mismos y a otros que los hombres no se salvan sólo en la religión católica, sino que incluso los herejes pueden obtener la vida eterna» (Papa Gregorio XVI, Summo iugiter studio, # 2, 27 de mayo de 1832).

Esto es lo que enseña Bergoglio: él no quiere convertir a nadie a la fe verdadera, sino que los demás continúen en su fe, en sus vidas, en sus religiones, en sus iglesias, y formar una unidad en la diversidad: una iglesia para todos. Y esto es declarar que los herejes, los cismáticos, los apóstatas de la fe pueden ir al cielo. Él quiere celebrar con una fiesta la reforma de Lutero. Son los delirios de un hereje.

Ni Bergoglio ni los que obedecen a Bergoglio (= los que lo tienen como Papa verdadero) son de la Iglesia Católica ni se pueden salvar.

Todo hereje y todo aquel que siga al hereje y a su herejía, automáticamente, se pone fuera de la Iglesia: son anatemas. Y, por tanto, nadie tiene que obedecer a esos hombres que viven en el delirio de su herejía. Quien los obedezca no puede encontrar salvación, en ellos, para su alma: se condena con ellos. ¡En la herejía, en una Jerarquía hereje, no hay salvación!

Por eso, lo que vemos en el Vaticano es un cisma claro: un hereje que levanta –en su orgullo- una nueva iglesia, y que atrae hacia ella a muchos católicos que han perdido totalmente la fe verdadera.

Un católico verdadero no puede obedecer a Bergoglio como Papa. Bergoglio es un hombre que vive en los delirios de su herejía. Y hay que llamarlo así: loco. Ningún hombre cuerdo se sienta en el Trono de Pedro para engañar, con su palabra, a las almas. Nadie hace eso. El que lo haga es un loco: está siguiendo la maldad que encuentra en su pensamiento humano y la está poniendo por obra, a pesar de las estupideces que habla a cada rato.

En Bergoglio no es tan importante lo que dice, sino lo que obra. El hereje no es el que predica una mentira como verdad. Todos los hombres son unos mentirosos. Aun el más santo, tiene que mentir.

El hereje es el que obra su mentira: cada uno vive en su vida lo que tiene en su pensamiento humano. Toda idea lleva al acto. Si piensas algo, eso es lo que obras siempre. Esto es ley del hombre.

Todo hombre es racional: vive de su mente humana. Dios ha dado a todo hombre el ser espiritual: el hombre tiene que esforzarse en dejar su racionalidad para entrar en la espiritualidad. Por eso, el camino de la cruz: para crucificar la voluntad humana, poner la mente en el suelo, y poder obrar la Voluntad de Dios. En la oración y en la penitencia, el hombre es siempre espiritual, hijo de Dios. Como los hombres quieren hacer su oración y su penitencia, entonces siempre se quedan en su racionalidad.

Bergoglio obra su herejía cada día. Después, entretiene a todo el mundo con su palabra barata y blasfema. Y de esa palabra se ven sus delirios de grandeza, sus locuras de hombre que sólo vive para ser adorado por los demás.

Muchos le hacen una mala publicidad: dicen sus frases, pero no las disciernen. No las combaten, porque no tienen a Bergoglio como enemigo de sus almas, sino que confían en él:

«No te fíes jamás de tu enemigo, pues como el ácido que destruye el hierro, así es su maldad» (Ecle 12, 10).

Como muchos ven a Bergoglio como una buena persona, un buen hombre, que de vez en cuando dice una buena palabra, algo que gusta al oído y a la mente del hombre, entonces siguen esperando algo de él: confían en su juicio, en su gobierno, en sus planes.

¿Quién puede confiar en los delirios de un hereje? Sólo confía aquel que se ha vuelto hereje, como él lo es. Sólo los locos confían en los locos.

«Aunque a ti acuda y se te muestre obsequioso, ponte sobre aviso y guárdate de él» (Ib., v. 11).

Los católicos verdaderos tienen que estar con la mosca detrás de la oreja. No porque Bergoglio declare palabras bonitas a los católicos, ni porque obre, en apariencia, cosas santas (bendiciones, misas, proclamación de santos,…), hay que acogerlo como Papa.

Como enseña Paulo IV en la Bula “Cum ex Apostolatus”, y el Código de Derecho Canónico lo asume e incorpora como Ley: el hereje, ipso facto, pierde el cargo cualquiera sea, sin necesidad de una declaración oficial y, por lo tanto, con el cargo pierde la jurisdicción que tuviere en la Iglesia.

Bergoglio no es nada: ni siquiera Obispo de Roma. Es un hereje que está levantando su nueva iglesia en Roma. Y no es más que eso. Sólo tiene un poder humano: el que los hombres, que lo han colocado ahí, le han dado. Es un poder temporal. Y, por su pecado de infidelidad, Bergoglio ni puede celebrar misa, ni puede bendecir nada, ni puede proclamar santos en la Iglesia. Todo lo que hace es una obra de teatro. ¡Cuánto cuesta entender esto a muchos católicos!

No te fíes de Bergoglio: guárdate de él si quieres salvar tu alma.

Predicar esto es hacer Iglesia, levantar la Iglesia.

No predicar esto, sino lo contrario, es destruir la Iglesia.

«El enemigo te acariciará con sus labios, pero en su corazón medita cómo echarte a la fosa» (Ecle 12, 15).

Bergoglio está tramando, todo el día, desde que se levanta hasta que se acuesta, cómo engañar, más y más, a todos los católicos. Cómo llevarlos al fuego del infierno. Y, como él, así obra toda aquella Jerarquía que se somete a su mente humana y le da obediencia como Papa.

Un hereje no milita en el Cuerpo Místico de Cristo, que es la Iglesia, sino que se aparta, sin necesidad de sentencia oficial, de Él.

Esto es el catecismo:

«¿Quiénes están fuera de la verdadera Iglesia?Está fuera de la verdadera Iglesia los infieles, los judíos, los herejes, los apóstatas, los cismáticos y los excomulgados» (Catecismo Mayor de San Pío X – n. 226).

¡Muchos católicos desconocen el Catecismo!

«¿Quiénes son los herejes?Herejes son los bautizados que rehúsan con pertinacia creer alguna verdad revelada por Dios y enseñada como de fe por la Iglesia Católica; por ejemplo los arrianos, los nestorianos y las varias sectas de los protestantes» (Ib., n. 229).

¿Bergoglio es hereje? – Sí, porque siendo un bautizado, teniendo el Sacramento del Orden ha rehusado, de manera pertinaz, manifiesta, con sus homilías, con sus escritos doctrinales, con sus variadas declaraciones, con sus libros y con sus obras, que no cree en muchas verdades reveladas por Dios y que la Iglesia ha enseñado, de manera infalible, a lo largo de la historia.

Bergoglio no cree en ninguna verdad revelada. ¡Ninguna! Pero esto los católicos no saben verlo, porque se dejan engañar de su lenguaje humano.

La herejía de los modernos está sólo en el lenguaje, no en el concepto, no en la idea: no atacan sólo una verdad revelada, sino todas en su conjunto. Y lo hacen sin que nadie se dé cuenta. Todo el mundo está pendiente del lenguaje, no de la idea. Todo el mundo sigue el giro, el juego del lenguaje. Pero nadie sigue la idea.

Esto se llama hablar al sentimiento del hombre, dando a su mente una palabra bella, una estructura mental, una bandeja de plata, en la que el hombre se agrade: no encuentra en ello alguna idea que le moleste. Por eso, los modernistas no hablan de temas negativos: infierno, pecado, cruz, penitencia, mortificación, etc…Hablan de lo que gusta a todo el mundo: amor, perdón, paz, misericordia, tolerancia, diálogo, etc…

Si Bergoglio está levantando una nueva estructura de iglesia, es claro que hay que salir de ella: de parroquias, de comunidades, etc., en donde se establezca el gobierno de herejía de este sujeto y se imponga el estudio y la enseñanza de sus escritos herejes.

Hay que salir de Roma para permanecer en la Iglesia de Pedro, en la Roca de la Verdad que Cristo ha puesto para siempre.

Hay que esperar el tiempo del Espíritu. Ya no hay que esperar a los hombres, a la Jerarquía.

Muchos esperan un Papa católico después de Bergoglio: no han comprendido que, una vez que hagan renunciar a Bergoglio, el desastre viene para toda la Iglesia, sin excepción.

Por eso, hay que elegir en la Iglesia: o Cristo o el gobierno horizontal de la nueva iglesia. Y cada uno tiene que elegir.

Y estar con Cristo es oponerse, no sólo a Bergoglio sino a mucha Jerarquía y a muchos fieles que ya no son de la Iglesia Católica, pero que han cogido el poder: tiene capillas, tienen parroquias, tienen comunidades…y se han hecho fuertes: se llaman católicos, sin serlo, y van en contra de los verdaderos católicos que no quieren someterse a sus delirios de herejía.

Es tiempo de persecución real. Y esa persecución no viene de fuera de la Iglesia. Viene de los que una vez se sentaron a la mesa, partieron el pan y ahora han traicionado a Cristo por un plato de lentejas.

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17 comentarios

  1. natalia dice:

    Creo que Juan Pablo II fue un Papa católico. No me escuece eso como católica.
    No soy lefebrista ni de los demás tipos que usted cita.
    Estoy en la iglesia porque es la esposa de Cristo, el medio de salvación que dejó nuestro Señor. Ahí reside el Espíritu Santo.
    No entendí si lo que usted dice de las fábulas, lo dice por mí.
    Mi pregunta fue por ansias de la verdad, porque soy ignorante en muchas cosas de la fe y de la iglesia. Nunca supe eso del Papa JPablo II, como imagino otras muchos católicos tampoco.
    No me gustan las palabras de oscuridad en la iglesia. Veo lo grave de las circunstancias actuales, aunque muchísimas cosas desconozco, por eso, pregunto.
    Creo en la legitimidad de los Papas hasta BXVI.
    Creo en que Dios y su Madre Santísima pueden también hoy dejar mensajes a algunas personas (revelaciones privadas).
    Sí que me interesan las profesías.
    Gracias por su respuesta

  2. natalia dice:

    Una pregunta (de otro comentario que he leido de usted Padre, no tiene que ver con el artículo de hoy). Recuerdo que dijo que a los Papas anteriores, incluído Juan Pablo II, los han derribado o no los han dejado terminar su mandato, no recuerdo bien la expresión. Yo tenía entendido que JPablo II había terminado su cargo por vejez y enfermedad (Parkinson), cómo entonces ocurrió esto?
    Gracias

    • josephmaryam dice:

      A los católicos les encantan seguir lo que dicen los medios de comunicación. Están pendientes de lo que hablan los lefebristas, los sedevacantistas, los tradicionalistas y toda esa gente que se ha hecho modelo de inteligencia, maestros de su propia ignorancia y, por tanto, obradores de la apostasía de la fe.
      El Beato Juan Pablo II fue un Papa católico.
      Esto escuece a muchos católicos, porque están en la Iglesia colgados de sus mentes humanas y obedeciendo a sus pecados, a su vida de soberbia que circula por sus entendimientos humanos.
      Juan Pablo II fue Papa legítimo y verdadero hasta su muerte. Nunca renunció a su Papado, a su vocación divina en la Iglesia. No sólo no renunció a su vocación sacerdotal, propia de su alma; sino que nunca renunció a su misión sacerdotal: ser Papa, ser Vicario de cristo, ser la voz de Cristo en la Iglesia.
      Su enfermedad le llevó a la Cruz. Y no se bajó de la cruz: no puso su gobierno en otros. Nadie gobernó en la Iglesia mientras estaba enfermo.
      Si esto no lo tienen claro, entonces, ¿qué hacen ustedes en la Iglesia?
      No nos explicamos la falta de cordura espiritual de muchos católicos.
      ¡Cómo les gusta las fábulas que otros cuentan!
      Claro, ahora no saben ver al que se inventa, cada día, una fábula en cada homilía y declaración que hace a los medios de comunicación. No saben ver lo que es Bergoglio. No saben leer sus escritos ni discernir lo que habla. Van buscando que otros les diga lo que ellos quieren escuchar: ¡qué maravillosa persona es Bergoglio! ¡Es un Papa legítimo!
      Así están muchos católicos, que con su boquita se dicen católicos, pero que no tienen ni idea de la fe católica.
      Juan Pablo II, porque no quiso renunciar a su gobierno mientras estaba enfermo, hicieron muchas cosas en contra de él y de su gobierno. Y, al final, lo liquidaron como a los demás. Pero esto lo tienen muchos católicos por fábula. No lo creen porque no tienen Espíritu.
      Todos los Papas, desde Juan XXIII hasta Benedicto xVI han sido prisioneros en el Vaticano.
      ¿Saben lo que significa esto para la Iglesia?
      ¿Saben lo que significa para el Papado?
      No lo saben. Y tampoco hacen nada para investigarlo, para discernirlo.
      Todos contentos con una basura de hombre, al cual llaman Papa, por llamarlo de alguna manera; pero nadie defiende el Papado y a los Papas. Luego, nadie defiende la Iglesia de Cristo. A nadie le interesa. A nadie. Todos criticando, juzgando, haciendo sus cábalas.
      ¡Qué pena de Iglesia!
      Ya no sirve para nada.
      Porque ya no hay una cabeza que una en la verdad.
      Sólo hay muchas cabezas que desunen, que dividen la verdad.
      Y cada uno hace su negocio con esas divisiones.
      Cada uno está en la Iglesia para su interés personal.
      Nadie defiende a Juan Pablo II hasta el final de su vida como Papa.
      Todos a bailar con los pensamientos de muchos engreídos que sólo están en la Iglesia para llenarla de oscuridad con sus palabras
      Juan Pablo II terminó su mandato porque se murió (o si prefiere: porque lo mataron. Todavía le quedaba cinco años de vida, según una revelación privada).
      Pero si usted no cree en las revelaciones privadas, entonces quédese con que murió y ahí terminó su Papado. Fue Papa hasta su muerte. Esa es la gloria de Juan Pablo II. No se puede decir esto de Benedicto XVI. Su gloria es otra cosa: ya no morir como Papa, sino como mártir. Pero esto es una profecía, que tampoco a nadie interesa en la Iglesia.
      No; todos están ahora en la política de un negociador de la verdad: Bergoglio. Lo demás, a los católicos les trae sin cuidado, porque ya no viven de la verdad, la que está en la Mente de Cristo.
      Cada uno se inventa sus fábulas.
      Así está el patio de la Iglesia. Y después se dicen que son católicos porque comulgan todos los días.

    • Laodicea dice:

      Gracias por su discernimiento padre joseph y por ponerlo al servicio de los que buscan la VERDAD con mayúsculas, o sea a DIOS.
      Los medios de comunicación están todos y digo todos al servicio de la masonería, va a ser imposible que digan una sola verdad, puede que digan medias verdades pero sólo lo que a ellos les interesa y para mantener a la gente en un estado de atontamiento generalizado y manipulando y llevando a la masa hacía objetivos concretos que llevan al nuevo orden mundial donde pronto hará su aparición el anticristo.
      Incluso uno de los pocos que se mantenía fiel cómo era Radio María también ha sucumbido al efecto Bergoglio, qué pena,…Qué Dios nos asista.
      Les recomiendo lean este post:

      https://josephmaryam.wordpress.com/2013/10/26/juan-pablo-ii-la-muerte-de-un-gladiador/
      y este también
      https://josephmaryam.wordpress.com/2013/10/25/el-gobierno-masonico-en-la-iglesia/

      Pidamos la intercesión de nuestro querido beato Juan Pablo II.

  3. Vania dice:

    Tengo una pregunta, hay una parte donde nos dice que debemos apartarnos de Bergoglio y no seguirlo, como debemos hacer cuando en las misas los sacerdotes piden que oremos por el, que debemos hacer para desunirnos de el, claro esta que para mi y muchos que no lo hacemos caso lo que dice, simplemente ignoramos pero en la misa que es algo muy sagrado que hacer…. algunas veces he pedido por el rescate del alma de bergoglio de las garras de satanas, o que no se le permita destruir la familia, la vida, la educacion en la familia y nuestro sacramentos y el cambio de la eucaristia, realmente en este sentido ando un poco confundida y si me explicara un poco creo que seria muy reconfortante para nonostros como laicos. gracias.

    • josephmaryam dice:

      En las misas no se una a la intención del celebrante si pide por Bergoglio.
      Cada persona puede escuchar la misa por una intención diferente a la que tiene el celebrante.
      El celebrante tiene la intención de hacer en la misa lo que hace la Iglesia. A esta intención tiene que unirse.
      Pero el celebrante también tiene otras intenciones: celebra la misa por un alma o por distintas almas. A esta intención también puede unirse.
      Pero si el celebrante pide por Bergoglio como Papa, entonces no se una en esta oración. No es posible esa unión.
      ünase a la intención general en la misa: la de poner a Cristo en el Altar obrando el Sacramento.
      Pero no se una a las intenciones particulares que señalen a un hereje o a una obra de ese hereje. Nadie puede unirse a esa intención cuando es declarada por el celebrante; es decir, cuando pronuncia el nombre de Bergoglio en la misa o pide en una oración litúrgica (preces) por él o sus obras.

  4. J.M. Nadal dice:

    En consonancia con lo que dice “Anónima”, totalmente de acuerdo. Que pocos sacerdotes hay en la actualidad que se estén dando cuenta del verdadero descalabro que viene ocurriendo desde el día 13 de marzo de 2013 cuando el usurpador de la sede Petrina, asomó sus narices. Poquísimos sacerdotes lo ven claro, y esto se debe a lo que apunta el P. Josephmaryam, y también porque el discernimiento, don del Espíritu Santo ya no está en muchos de ellos, debido a que se ha abandonado la oración, ya no se reza la Liturgia de las Horas u Oficio Divino, no se reza el Rosario, no se hacen visitas a Jesús Sacramentado, no se reza al E.S. antes del inicio de la Santa Misa, no se reza después de terminada esta en acción de gracias, no se fomenta la Adoración al Santísimo Sacramento, los confesionarios están vacíos, ¡claro…! si ya no existe el pecado, estamos todos redimidos y la Divina Misericordia de Dios es tan abundante que ya lo completa todo. El abandono de los principales Dogmas de 2000 años de tradición apostólica se han evaporado de muchas mentes, sustituyéndola por la “pacha mama”, el antropocentrismo, y la doctrina luterana, amén con la Teología de la Liberación marxistoide. Resultado: Herejías, anatemas y confusión total. ¿Encontraré Fe cuando yo regrese? dijo N.S. Jesucristo.

  5. Mariela dice:

    Las palabras de los malvados son emboscadas sangrientas. (…) El que persigue quimeras es un insensato. (…) El malvado desea la ganancia del malvado, [empero], la raíz del justo está bien firme. Por las faltas de sus labios se enreda el criminal, [sin embargo] el justo se libra de la tribulación. Por el fruto de su boca se sacia el hombre de bien; a cada uno le será dado según la obra de sus manos”. (Prov. 12: 11-14)

    Gracias padre Joseph… por ser luz en medio de tanta oscuridad.

  6. Jose M dice:

    Es fuera de tópico, pero el último mensaje de Nuestro Señor Jesucristo a MDM es una patada en toda la bocaza del Usurpador. Desmonta todo el cuento del ecologismo y de la madre tierra:

    http://www.thewarningsecondcoming.com/the-only-danger-to-humanity-is-man-himself/

    • Juan Pablo dice:

      “Otro bombazo MEDIATICO de Bergoglio” le llama el diario La Nación a la próxima encíclica ecológica:

      http://www.lanacion.com.ar/1757111-francisco-ya-tiene-lista-su-primera-enciclica-dedicada-a-la-ecologia

      “La naturaleza no es una propiedad de la que podamos abusar a nuestro antojo, ni mucho menos es la propiedad de unos pocos, sino un don de todos, que debemos custodiar. Si destruimos la creación, la creación nos destruirá a nosotros. ¡Nunca lo olvides!”. Bergoglio dixit.

      Que choca con el mensaje a MDM citado: “sólo Dios puede dictar cómo se comporta la tierra. El hombre puede perjudicar y dañar la tierra pero nunca puede destruirlo, por todas estas cosas están en las manos de Dios. La falta de confianza en Dios significa que el hombre crea que El no tiene control sobre el universo. El hombre necio piensa que sus acciones pueden cambiar las leyes de Dios. El hombre sabio sabe que Dios es Todopoderoso y mientras Él es venerado, y Sus Leyes cumple, entonces se garantizará la supervivencia del hombre. La supervivencia de la tierra no tiene nada que ver con el hombre mortal.”

      Una vez más la necedad bergogliana, su falta de Fe, su comunismo de querer controlar toda la tierra con solas las fuerzas humanas, quedan en evidencia.

    • josephmaryam dice:

      Con ese escrito escupirá a la Iglesia, una vez más, y los hombres lo aplaudirán; pero tendrá que renunciar por las claras herejías que contiene ese escrito. En ese escrito se negará todo el dogma. No quedará nada en pie.

      San IRENEO: «Las cosas se mantienen mientras Dios quiere que éstas existan» (R 207).
      Dios que, con Su Voluntad, ha creado todas las cosas de la nada, las mantiene en la existencia, las cuida, las conserva, sin necesidad de la voluntad del hombre. Y, por lo tanto, por más que el hombre, con su voluntad libre, dañe la creación por su pecado, la creación no puede destruirse nunca, ni por el hombre ni por el demonio. Sólo Dios puede aniquilar lo que Él ha creado. Y esto nunca lo hace Dios.

      Ecl 3,14: «Comprendo que cuanto Dios hace es duradero…»
      Sab 1.14: «El todo lo creó para que subsistiera».

      Si la creación se revuelve contra el hombre es por el pecado del hombre y por la Justicia de Dios: la naturaleza siempre obedece a Dios, nunca al hombre. Si el hombre daña la creación, daña su cuerpo, la misma creación daña al hombre, porque obedece a Dios. Y Dios, en Su Justicia, obra en Su Creación produciendo castigos contra el hombre pecador.

      Los ecologistas quieren ser tan sentimentales que se olvidan que Dios ha creado todas las cosas, las conserva y las gobierna sin necesidad de los hombres, y a pesar de todos los males que han hecho los hombres y los demonios contra la creación de Dios.

      La Creación es de Dios, no de los hombres. Ningún hombre tiene que arrogarse la inteligencia para enseñar cómo cuidar la creación. Porque ningún hombre tiene la misión de Dios de cuidar la creación, sino de dominarla.

      Gn 1, 28: «sometedla y dominad sobre los peces…y las aves…y sobre los ganados…y sobre todo cuanto vive y se mueve sobre la tierra»

      Sólo Dios cuida Su Creación. El hombre domina la creación.

      El hombre tiene que cuidar su alma del pecado y sólo así sabrá dominar la creación como Dios quiere.
      Lo creado es para el hombre; pero el hombre es para el Creador.
      El hombre sólo tiene que adorar a Dios, vivir para dar gloria a Dios. No tiene que cuidar ninguna creación.
      Lo creado es para el hombre: para su uso, para su usufructo. Hay que dominar la creación: hay que usarla para que todo lo creado sea plataforma, para el hombre, instrumento, para llegar al cielo.
      Por el pecado del hombre, éste se apega a lo creado y deja de ser plataforma, instrumento de salvación. Se usa mal y se tienen frutos no apropiados para el hombre.
      Todo está en el hombre, todo el problema. No en la Creación.
      La creación se rige por las leyes divinas, no por las leyes de los hombres.
      La Creación se cuida con las leyes divinas, no con las leyes de los hombres, no con sus razonamientos, no con sus obras técnicas ni científicas.

      Por eso, ese escrito sobre la ecología anula toda verdad en la Iglesia. Lo escribe para ganarse el aplauso de tanta gente en el mundo que ya se cree dios y que quiere, con su inteligencia, crear las cosas como Dios las crea. Quieren inventarse un nuevo Paraíso en la tierra. Eso es el fin de ese escrito. Y no hay otro.

      El Catecismo Romano (1,2,21) dice: «Mas no hay que creer, por lo que se refiere a Dios Creador y realizador de todas las cosas, de tal modo que pensemos que, una vez llevada a su perfección y término su obra, las cosas, que fueron creadas por Dios mismo, han podido mantenerse después sin el poder infinito de Dios. Pues así como se ha llevado a efecto el que existieran todas las cosas en virtud del sumo poder, de la suprema sabiduría y de la suma bondad del Creador, así también, si no estuviera encima de las cosas creadas la perpetua y constante providencia de Dios y no las conservara con el mismo poder con el que fueron creadas al comienzo del universo, inmediatamente volverían a caer en la nada. Y lo aclara esto la Sagrada Escritura cuando dice: ¿Cómo podría permanecer algo, si Tú no hubieras querido; o cómo se conservaría lo que no hubiera sido llamado por Ti?»

  7. José dice:

    CONFESIONES DEL INFIERNO AL MUNDO CONTEMPORÁNEO -“ADVERTENCIAS DEL MÁS ALLÁ A LA IGLESIA CONTEMPORÁNEA”- Por el Padre ARNOLD RENZ

    …Finalmente, después de varios exorcismos difíciles y muchas oraciones, un exorcista experimentado consiguió romper la barrera. Después de varios exorcismos, los demonios y las almas condenadas, con ciertos intervalos, se fueron revelando. Así mismo consiguió una liberación temporal, mas todos los demonios volvieron. Se le solicitó a un Obispo conceder autorización para hacer un exorcismo oficial y asumir la responsabilidad.

    En el día 8 de diciembre de 1.975, cinco exorcistas obtuvieron la autorización para el Gran Exorcismo. Luego, siguieron otros de carácter más limitado, en que estuvieron presentes no máximo de tres sacerdotes. Las revelaciones hechas en el curso de estos exorcismos por los demonios, bajo las ÓRDENES de la SANTÍSIMA VIRGEN MARÍA, son las que se encuentran en la presente obra…”

    Aconsejamos que inmediatamente se guarde el archivo en formato PDF, debido a los combates obstinados del mundo de las tinieblas por silenciar esta impresionante y reveladora obra de la Santísima Virgen María.

    DESCARGAR LIBRO EN PDF AQUÍ:
    http://moralyluces.files.wordpress.com/2010/10/advertencia-del-mas-alla-arnold-renz-exorcista.pdf

  8. Anónima dice:

    ¿Pero por qué tantos pastores no ven? Creo que el único sacerdote que hoy conozco fiel, y que no está ciego respecto a lo que está pasando con la Iglesia y el papado es mi director espiritual.
    ¿Pero por qué nadie más?
    No lo acabo de entender. La doctrina es siempre la misma.

    • josephmaryam dice:

      «El que tocare la pez se manchará con ella; y al que trata con el soberbio se hace semejante a él» (en la vulgata: «se viste de su soberbia») (Ecle 13, 1).
      Los sacerdotes y Obispos no pueden obrar dignamente, en la verdad, si sirven a un orgulloso, a un hereje: si tocan su pez, su poder, su doctrina, se van a manchar con ella.
      La norma de moralidad es separarse del orgulloso, del que no quiere la Verdad para su vida. Porque tampoco la querrá para la vida de los demás. El orgulloso no vela por el bien de la Iglesia, sino por su propio bien humano y social.
      Jesús enseñó el modo de comportarse en el puesto elevado, el cual tiene toda la Jerarquía en la Iglesia: es necesario servir a la verdad, obedecerla. Quien no lo hace, quien se dedica a lo políticamente correcto en la Iglesia, entonces elige siempre lo provechoso en Ella, lo que es negocio, lo que le salva la vida material y humana. Y el que tiene el poder se sirve de toda esta Jerarquía para hacer su gran negocio. Pero cuando ya no le valga para sus intereses, va a despreciarla totalmente.
      Los verdaderos sacerdotes y Obispos son puestos a un lado en el gobierno de Bergoglio.
      A los buenos, los utiliza hasta que pueda. Si estos buenos no se apartan de Bergoglio, se van a corromper totalmente.
      Los malos son la base de la nueva iglesia de Bergoglio.
      Conclusión: hay muy poca Jerarquía verdadera. Es mucha la que anda en lo humano, en lo bueno humano. Y si no se deciden a enfrentar a Bergoglio, acabarán corrompiéndose, como Bergoglio.

  9. Anónima dice:

    Padre,
    El otro día estaba discutiendo precisamente esto con un par de sacerdotes e insistían en que durante la historia esto ya había pasado. Que ya habían habido herejías en papados históricos y que no pasaba nada.
    Les recordé que habían habido 38 antipapas, pero no se referían a ellos.
    Decían que eso se daba una y otra vez en la historia de la Iglesia y que no había que preocuparse.
    También me estoy encontrando sacerdotes que antes eran ortodoxos en la prédica y en la práctica, pero que frente a los nuevos vientos han dejado de serlo. Tienen un concepto equivocado del papado y de la obediencia.
    Me doy cuenta que éstos que han cambiado tan rápido a la heterodoxia debían tener una fe muy superficial de obediencia inmediata a la jerarquía sin profundización e interiorización real de la Palabra de Dios.
    Es muy preocupante.
    Sufro por tantos sacerdotes y religiosos que están cayendo en la trampa.
    También veo que precisamente éstos desconocen las profecías e incluso las desprecian.
    Cuando les recuerdas que Jesús advertía ” No escucháis a mis profetas”, vuelven de nuevo a la tranquilidad con el papado y no salen de ahí.

    • josephmaryam dice:

      Si Roma pierde la fe, toda la Jerarquía apostata de la fe. Y los fieles, por no saben discernir la fe, se van tras los lobos vestidos de pastores.

  10. kaoshispano dice:

    POR SUS BOCAS SALDRÁ SU MISMA CONDENACIÓN.

    llegaron los dias y los ciegos no ven.

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