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El mundo no necesita de una ternura, sino una cruz, una verdad, un camino de salvación.

Virgen de Guadalupe

Corazón de Jesús

El Gran Milagro

Infiltración en la Iglesia

El Reino de la Paz

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«Creemos… en Nuestro Único Señor Jesucristo… quien por nuestra salvación descendió y se encarnó…» (D54).

Así define el Concilio Niceno el motivo de la Encarnación del Verbo: nuestra salvación, es decir, la redención del pecado. Redimir al género humano de la obra del demonio en su naturaleza humana.

Jesús viene al mundo para redimir. Por eso, dice:

«…así como el Hijo del Hombre no ha venido a ser servido, sino a servir y a dar su vida en rescate por muchos» (Mt 20, 28).

La Encarnación es para dar la vida en rescate por muchos. Eso es redimir: morir para dar la vida a otros. Redimir no es darle un beso al otro, no es darle un cariñito, ni un abrazo. Es morir. Redimir no es hablar para contentar al otro con un lenguaje que agrade a su mente y a sus oídos. Es morir a toda lengua humana, a toda filosofía del hombre. Redimir es señalar al hombre el camino en el cual no hay pecado. Porque donde no está el pecado, allí está la salvación del alma.

«… pues el Hijo del Hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba perdido» (Lc 19, 10).

La Encarnación es para buscar y salvar lo perdido. El hombre, desde que nace hasta que muere, está perdido. Y aunque esté bautizado y reciba unos sacramentos, siempre se puede perder para toda la eternidad. Nadie está salvado mientras viva en este mundo. Nadie está confirmado en gracia mientras haya un pecado en su alma. En un instante, la salvación eterna se puede perder. Es sólo cuestión de orgullo y de soberbia:

«No hay justo, ni siquiera uno; no hay uno sabio, no hay quien busque a Dios. Todos se han extraviado, todos están corrompidos; no hay quien haga el bien, no hay ni siquiera uno» (Rom 3, 11-12).

Jesús se encarnó, Jesús nació para salvar a los pecadores. Para esto la muerte en Cruz: para que los hombres obtuvieran la gracia y la gloria.

«Cierto es, y digno de ser por todos recibido, que Cristo Jesús vino al mundo para salvar a los pecadores, de los cuales yo soy el primero». (Gal 4, 5).

Jesús no murió en la Cruz para alimentar los estómagos de los pobres, sino para purificar los corazones de sus negros pecados.

Jesús, cuando se encarna en una naturaleza humana no asume al hombre, no asume a todos los hombres, no asume sus vidas humanas, no asume sus sufrimientos humanos, no asume sus lágrimas humanas, no asume sus obras humanas, no asume sus mentes humanas.

Jesús asume una naturaleza humana gloriosa, no las miserias de los hombres, no sus pecados. Jesús, en su naturaleza gloriosa, carga con los pecados de todos los hombres. Es su obra redentora. Carga, pero no los asume, no se une a ellos. Es su Misterio de Salvación. Y, por eso, el mundo necesita la Cruz de Cristo, no necesita ternura. Necesita clavar en la Cruz la voluntad del hombre para impedir el pecado, el mal en el mundo.

«¡Cuánta necesidad de ternura tiene el mundo de hoy!» (ver texto).

¡Cuánta estupidez en la boca de este super-necio!

Bergoglio, Obispo (falso Obispo), ministro del Señor en la Iglesia (falso ministro), ni juzga rectamente ni guarda la ley del Señor.

No es verdadero profeta del Señor:

«Clama a voz en cuello sin cesar; alza tu voz como trompeta y echa en cara a Mi Pueblo sus iniquidades, y sus pecados a la casa de Jacob» (Is 58, 1).

Bergoglio no predica nunca del pecado. Nunca. Porque no tiene el Espíritu del Señor.

¿Qué es lo que predica?

Dale un beso al mundo; abraza el mundo; baila con el mundo; únete al mundo.

Falso Profeta, que clama al mundo desde su falsa iglesia, instalada en el mismo Vaticano.

«Todo lo que hay en el mundo, concupiscencia de la carne, concupiscencia de los ojos y orgullo de la vida, no viene del Padre, sino que precede del mundo» (1 Jn 2, 16).

Luego, el mundo no necesita de la ternura de Dios ni de la paciencia de Dios: todo lo que hay en él es pecado. Y el pecado no necesita una ternurita, sino una justicia, un castigo, una expiación, un dolor, un sufrimiento, un despojo, una negación.

El mundo vive en sus pecados, ¿vas a darle cariñitos?

«No hay paz, dice el Señor, para los impíos» (Is 57, 21)

Dios es paciente, pero no con el mundo. No puede; Dios es Misericordioso, pero no con el mundo. No puede.

«El mundo pasa, y también sus concupiscencias» (Ib).

¿Para qué quiere el mundo la ternura si va a pasar, si se va a terminar, si no vale para nada?

¿Para qué quiere Dios ser misericordioso con un mundo que no quiere la misericordia, porque vive en el triple pecado?

Esta es la frase bella, sentimentaloide, que gusta a todos, pero que es una clara herejía, va en contra de la Sagrada Escritura. Dios enseña que:

«el que hace la Voluntad de Dios permanece para siempre» (Ib).

Dios es tierno con el que hace Su Voluntad; Dios tiene Misericordia con el que hace Su Voluntad. Esto, Bergoglio se lo pasa por su entrepierna: le importa un comino la Voluntad de Dios porque sólo vive para su estúpido orgullo de su vida.

«Riquezas, honra y vida son premio de la humildad y del temor de Dios» (Prov 22, 4).

¿Quieres dinero en tu vida? No peques. Arrepiéntete de tus pecados. Haz la Voluntad de Dios.

¿Quieres honra en tu vida? No peques. Obra, siempre, buscando la gloria de Dios con los demás.

¿Quieres una vida feliz? No peques. Usa todas las cosas como plataforma para hacer la Voluntad de Dios.

Necia es esta pregunta:

«¿tenemos el coraje de acoger con ternura las situaciones difíciles y los problemas de quien está a nuestro lado, o bien preferimos soluciones impersonales, quizás eficaces pero sin el calor del Evangelio?» (ver texto).

¿Tenemos el coraje de decir al prójimo: no peques más para que tu problema se quite?

¿Quedan católicos en la Iglesia que no tienen miedo de hablar claro a sus semejantes, y de decirles la verdad de las cosas aunque se queden solos, aunque pierdan el amigo o el hijo?

¿O eres de esos católicos que quieren solucionar las cosas siendo buenísimos con todo el mundo, con un beso, con un abrazo, con un cariño, con una condescendencia que los condena, porque fallan a Cristo?

El pecado del otro no necesita una ternura, sino una cruz, una espada, una justicia. ¿Se la das?

El problema de la vida se quita arrepintiéndose y expiando el pecado en cada corazón. ¿Lo haces?

¡Pero qué necios los católicos que no saben discernir una frase tan sencilla de un hombre que sólo habla para conquistar sentimientos de la gente, pero no para darles la verdad de sus vidas!

¿Qué cosa ofrece Bergoglio? La fe fiducial:

«Sin embargo, lo más importante no es buscarlo, sino dejar que sea él quien me busque, quien me encuentre y me acaricie con cariño. Ésta es la pregunta que el Niño nos hace con su sola presencia: ¿permito a Dios que me quiera?»(ver texto).

¿Qué no es importante buscar a Dios?

«Buscad a Dios mientras puede ser hallado» (Is 55, 6): porque hay un tiempo en que Dios se esconde y nadie lo encuentra.

El que no busca no encuentra.

El que no se despoja de su humanidad, no encuentra la divinidad.

El que no busca la ley eterna en su naturaleza humana no encuentra la paz del corazón en su vida espiritual.

¡Qué necesario es buscar! Porque en la vida lo más fácil es vivir sin Dios, creyendo que con un amor sentimental ya Dios está contento con uno.

«Ancho es el camino del infierno, ¡cuántos van por él!». Porque no buscan en la verdad; no buscan en la crucifixión de sus voluntades humanas; no buscan en el desierto de sus vidas.

Cuando el hombre aprende a despojarse de su vida humana, entonces comienza a buscar a Dios.

Y Dios se deja encontrar de los que le buscan. De los que no le buscan, Dios se esconde:

«Me dejé hallar de los que me buscaban» (Is 65, 1).

Dios «se deja hallar de los que no le tientan, se manifiesta a los que no desconfían de Él» (Sab 1, 2).

Hay que buscar a Dios:

«Buscad a Yavé y Su Poder, buscad siempre su Rostro» (Sal 14, 4).

Sólo los necios buscan el rostro del hombre. Sólo los estúpidos de corazón predican que no es importante buscar a Dios. Sólo los idiotas de mente hacen caso a las palabras de un necio y dejan de buscar la verdad en sus vidas.

«El Santo Espíritu de la disciplina huye del engaño y se aleja de los pensamientos insensatos, y al sobrevenir la iniquidad se aleja» (Sab 1, 5).

Dios está apartado del pecado de Bergoglio en la Iglesia. Dios se aleja de toda aquella Jerarquía que obedece a Bergoglio. Quien busca a Bergoglio como Papa deja de buscar a Dios en su vida espiritual, porque busca el engaño. Y Dios huye del engaño. Dios nunca da un Papa de pensamientos insensatos. Nunca. Cuando Bergoglio usurpó el Trono de Pedro, Dios se alejó de Roma.

Dios sólo está en el corazón que le ama como un niño:

«¿Quién te amó que no haya llegado a conseguirte?» (San Agustín).

Sólo los humildes de corazón consiguen a Dios, lo encuentran, lo hallan. Porque:

«el corazón amante está habitado por lo que ama. Quien ama a Dios lo posee en sí mismo» (Sto. Tomás – El hombre cristiano).

Amar a Dios es hacer Su Santa Voluntad. No es darle besos al mundo. Es crucificar al mundo y a los hombres, para que aprendan que la salvación es un camino estrecho, donde no hay cariñitos para nadie.

«llamadle en tanto que está cerca»: porque en el pecado Dios está lejos, pero en el arrepentimiento, Dios está al lado: «Yo habito en la altura y en la santidad, pero también con el contrito y humillado» (Is 57, 15b).

Para buscar a Dios hay que dejar los caminos del pecado, hay que abandonar los pensamientos de herejía, hay que vivir haciendo la Voluntad de Dios.

«dejar que sea él quien me busque»: Dios no busca al hombre.

«quien me encuentre»: Dios no encuentra al hombre.

«y me acaricie con cariño»: Dios no acaricia con cariño al hombre.

Dios no anda detrás del hombre. Dios no persigue al hombre. Dios hace Justicia y Misericordia con los hombres.

«Oíd y no entendáis, ved y no conozcáis. Endurece el corazón de ese pueblo, tapa sus oídos, cierra sus ojos. Que no vea con sus ojos, ni oiga con sus oídos, ni entienda con su corazón, y no sea curado de nuevo» (Is 6, 10).

Esto es lo que ha hecho el Señor con toda la Iglesia.

Los católicos oyen a Bergoglio y no entienden que es un falso profeta. Ven sus obras y no conocen la maldad que está en ellas. Toda la Iglesia se ha endurecido en su corazón y ya no sabe amar a Dios: sólo sabe seguir un engaño, la palabra rastrera de un hombre sin piedad.

Ya los católicos no escuchan la verdad: tapan sus oídos a la verdad revelada. Sólo quieren llorar con las lágrimas de los hombres; sólo quieren vocear con las voces de los hombres; sólo quieren hablar con las palabras de los hombres.

Los católicos no ven a Dios porque no son capaces de ver al maldito que los gobierna: lo llaman bendito, santo, justo. Y lo aplauden como si fuera la figura central del Misterio de la Iglesia.

Fundamento del error es Bergoglio y ¡cuántos son los que lo ensalzan en sus parroquias, en sus capillas, en sus despachos episcopales, en sus vidas podridas en la Iglesia!

La Iglesia no tiene cura porque no quiere ser curada de la maldad, del pecado, de la mentira, del error que cada día un hombre, al que llaman Papa, pregona desde su absurdo gobierno horizontal.

¿Para qué quieres tantas cabezas en el gobierno si ninguna tiene a Dios en su corazón?

¿Para qué tanto discurso vacío de la verdad si lo que te importa es llenar tus bolsillos de dinero?

«¡Cuánta necesidad de dinero tiene el mundo de hoy!».

Cuando Bergoglio se pone sentimental es para pedir dinero en la Iglesia. Él es un maniático de la bolsa del dinero. No puede predicar una homilía sin pronunciar a sus malditos pobres en su iglesia.

«Hay verdaderamente muchas lágrimas en esta Navidad junto con las lágrimas del Niño Jesús» (ver texto): llora, Bergoglio, llora por tu humanidad.

«Que su fuerza redentora transforme las armas en arados, la destrucción en creatividad, el odio en amor y ternura» (Ib): predica, Bergoglio, predica tu teología de la liberación.

Nadie en la Iglesia se levanta para criticarte. Todos miran como bobos a un idiota de Papa. Y todos saben que es idiota. Pero todos callan, porque tú les das de comer. Y es lo único que quieren en la Iglesia. Lo demás, no les interesa.

Cristo no es importante ya en la Iglesia.

Son las lágrimas de Bergoglio lo que mueve el dinero en la Iglesia.

Bergoglio y sus estúpidas homilías eso es negocio redondo en la Iglesia.

¡Qué vergüenza de católicos!

¡Qué vergüenza de Jerarquía!

¡Qué vergüenza es Bergoglio, no sólo para la Iglesia, sino para todo el mundo!

Jesús es la delicia de los hombres cuando éstos quitan de sus vidas sus malditos pecados:

«Cuando te abstengas de profanar el sábado y de ocuparte de tus negocios el día santo, y hagas del sábado tus delicias y lo santifiques, alabando a Yavé, y Me honres, dejando tus negocios, el trabajo que te ocupa y los discursos vanos, entonces será Yavé tu delicia y te llevará tu carro a las alturas de la tierra» (Is 58, 13).

El Niño Dios no pregunta desde los brazos de Su Madre: ¿permito a Dios que me quiera?

¡Qué sentimentaloide es este personaje!

¡Qué ramalazo tiene de humanismo!

¡Cómo llora por sus hombres, por su humanidad!

¡Qué falso misticismo!

¡Qué caradura de tipo!

Jesús pregunta desde su cuna: ¿Quieres quitar tus pecados para hacer Mi Voluntad o quieres seguir pecando haciendo tu propia voluntad? ¿Es Mi Voluntad Divina tu delicia o es tu voluntad humana tu placer en tu vida de hombre?

¡Que haya católicos que todavía no se enteren de los engaños de Bergoglio es señal de que la Iglesia está muy mal! ¡Todo está podrido! ¡Todo! ¡Nada más es contemplar lo absurdo de la vida de los católicos!

¿Cómo pueden obedecer la mente de un hombre que no es capaz de darles la verdad como Dios la ha revelado? ¡Esto es lo absurdo!

¡Gente que ve la herejía de este hombre y se atreven a llamarlo Papa!

¡Qué absurdo!

¡Que miopía espiritual!

Pero, ¿dónde está la Verdad en Bergoglio?

«La vida tiene que ser vivida con bondad, con mansedumbre (Ib).

¡Que no! ¡Hombre, que no es eso! ¡Que no hay que vivir para una bondad humana ni para una humildad artificial, de sentimientos baratos!

¡Que la VIDA ES PARA UNA VERDAD!

¡Una verdad que Dios pone en el corazón de cada alma!

¡Una verdad divina!

¡Una verdad revelada!

¿Comprenden esto los católicos?

¿O qué quieren que se les predique?

¿Qué quieren escuchar? ¿Esto?

«Cuando nos damos cuenta de que Dios está enamorado de nuestra pequeñez, que él mismo se hace pequeño para propiciar el encuentro con nosotros»(ver texto).

¿Esta mentira les gusta?

¿Cuándo Dios se ha enamorado de un hombre?

¿Cuándo Dios se ha enamorado de la pequeñez de los hombres?

¿Los hombres son pequeños?

¿Los hombres son humildes?

¿Los hombres son sencillos?

¡Anda ya! ¡No te burles de los católicos! ¡Deja tu guasa a un lado!

Jesús se encarna, no para encontrarse con los hombres, sino para salvarlos de sus pecados.

¡SALVACIÓN DEL ALMA! ¡No cultura del encuentro masónico!

Jesús no viene a encontrarse con ningún hombre, con ninguna cultura, con ningún político, con ningún pensamiento del hombre.

Jesús viene a que el hombre se dedique a hacer Su Santa Voluntad.

¡Y ay de aquel hombre que decida no hacerla!

Pero a los católicos les gusta lo que predica Bergoglio:

«la humildad de Dios… es el amor con el que, aquella noche, asumió nuestra fragilidad, nuestros sufrimientos, nuestras angustias, nuestros anhelos y nuestras limitaciones»: la Navidad es el amor que asume la vida de los hombres, sus sentimientos, sus ideas, sus problemas humanos.

¡Cómo gusta esto!

Jesús no nace para esto: no nace para llorar con los hombres; no nace para caminar con los hombres, no nace para abrazar y besar las heridas de los hombres. Jesús no se encarna para esto. Jesús no pierde el tiempo con los problemas de los hombres, ni con sus lágrimas, ni con sus obras maravillosas.

¿Por qué habla así este personaje?

Es fácil. Lo dice él mismo:

«Dios, que había puesto sus esperanzas en el hombre hecho a su imagen y semejanza, aguardaba pacientemente. Dios esperaba. Esperó durante tanto tiempo, que quizás en un cierto momento hubiera tenido que renunciar. En cambio, no podía renunciar, no podía negarse a sí mismo (cf. 2 Tm 2,13)».

Este es el concepto que Bergoglio tiene de Dios. Un concepto que no pertenece a la fe católica.

«Dios, que había puesto sus esperanzas en el hombre»: Dios nunca espera en el hombre, nunca pone sus esperanzas en el hombre: es el hombre el que tiene que esperar en Dios, el que tiene que desear a Dios, el que está obligado a dejar sus deseos humanos, sus planes humanos, su mente humana, para poseer la virtud de la esperanza que sólo se da en la fe.

Quien no sabe esperar a Dios es que no sabe creer a Dios cuando habla, no sabe escucharlo en su corazón, no sabe desprenderse de sus ideas humanas sobre su vida humana para someterse a la Mente de Dios.

¡Gran error de Bergoglio!

Decir esto, que Dios pone sus esperanzas en el hombre, significa que el concepto que Bergoglio tiene de Dios pertenece al hombre: es un concepto racional, natural, humano, pero nunca espiritual ni divino; que sólo se puede obrar en lo horizontal, no en lo vertical: sólo se obra mirando al hombre, no se obra desde Dios, mirando a lo alto. Se obra para darle un gusto al hombre, una gloria al hombre, pero nunca dando gloria a Dios.

Si al hombre se le muestra un Dios que no confía en el hombre, entonces el hombre no quiere ese Dios, lo aparta de sí. Es lo que trata de enseñar este personaje.

Os doy un Dios, un concepto de Dios compasivo, tierno, abierto a las necesidades del hombre, amable con todo el mundo, que está pendiente de la vida, de los problemas, de los sentimientos y deseos de los hombres. Que te da un beso, un abrazo, un cariñito: «¿permito a Dios que me quiera?»

Y, por eso, yo soy un “papa” para el hombre, para sus vidas humanas, terrenales. Yo os comprendo porque os sigo en vuestra vida de hombres, me ocupo de vosotros. Tenéis que amarme porque os doy un dios amor, un dios tan sentimentaloide que se nos cae la baba – a todos – de idiotas como nos convertimos al pensar en este concepto de Dios.

Bergoglio trata a todos los hombres como imbéciles al enseñarles un dios que no existe en la realidad:

«Seis cosas aborrece el Señor: ojos altaneros, lengua mentirosa, manos que derraman sangre inocente. Corazón que trama iniquidades, pies que corren presurosos al mal. Testigo falso, que difunde calumnias y enciende rencores entre hermanos» (Prov 6, 16).

¿Puede un Dios estar esperando a un hombre que obra lo que Él aborrece?

¿Puede un Dios poner la esperanza en un hombre que obra lo que Él odia?

¡Por favor!

¿Cómo los católicos se dejan engañar tan fácilmente por la palabrería barata e inútil de este sinvergüenza?

¿Por qué le siguen llamando Papa a un hombre que no sabe decir una verdad dogmática cuando habla?

¿Qué ven en la mente de este hombre para alabar su inmundicia cuando habla?

Sólo hay una respuesta: los católicos pervertidos y tibios andan detrás de Bergoglio, no por sus palabras, sino por lo que les da: todos quieren sacar tajada de su gran negocio que ha montado en el Vaticano y en todas las parroquias.

Todos quieren un trozo de pastel:

Poder: estar en ese gobierno horizontal, ser una cabeza que piense la Iglesia

Dinero: repartirse las ganancias en la nueva administración donde sólo los ricos ganan, mientras se habla de que hay que recoger dinero para los pobres

Placer: una vida de felicidad terrenal en la cual no haya que ocuparse de ningún problema mientras se bese el trasero de Bergoglio, mientras se le dé publicidad.

El mundo necesita ternuritas. Sí, sí. El mundo necesita de un sistema económico que me haga rico a mí, que soy el “papa” de los idiotas, de los que se dejan engañar por mis palabras baratas y rastreras.

Y no hay más explicación. No hay otra razón.

Nadie ama a Bergoglio, pero todos dicen que lo quieren porque les da de comer, porque es negocio redondo en la Iglesia.

Es el hombre que se quería. Ahora, todos detrás del poder. Todos detrás del dinero. Todos detrás de la fama.

Quieren a Bergoglio porque quieren participar de lo que antes no podían. Ahora, a destruir la Iglesia y hacer una empresa humana en la que todos den su opinión. Todos hagan lo que les dé la gana. Todos se digan a sí mismos: qué buenos que somos porque alimentamos estómagos de los pobres.

¿Quieren comunismo? Obedezcan a Bergoglio.

¿Quieren condenarse? Obedezcan a Bergoglio.

¿Quieren ser del mundo? Obedezcan a Bergoglio.

Cristo conoce a los suyos. Y ninguno de ellos anda besando el trasero de Bergoglio.

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27 comentarios

  1. Mariam dice:

    No hay que premiar a nadie por hacer lo que tiene que hacer, lo que es su obligación. Por eso, no son noticia los sacerdotes que hacen lo que deben y sí que lo es los que hacen cosas inapropiadas. Yo podría decirle unas cuantas cosas negativas que he visto en varios sacerdotes y que desgraciadamente desmerecen a todos. Pero así son las cosas en todos los ámbitos de la vida. Poniéndose usted tan estupenda, no ha hecho sino señalar a José, y no había para tanto porque él ha descrito una realidad que todos vemos y sabemos que, gracias a Dios, hay muchos otros sacerdotes abnegados y cumplidores de su misión.

  2. Como siempre, gran alivio al leer sus publicaciones. Dios lo conserve con buena salud y protección, es ud. una gran ayuda y consuelo. Muchas gracias.

  3. José dice:

    Así es pater Don Joseph, los católicos nos encontramos cual ovejas sin pastor por la falta de vocación de la mayor parte de los pastores, que no sólo no catequizan en la Fe católica en plenitud e integridad, sino que tampoco consienten que se les “moleste” cuando les pedimos que nos expliquen la verdades de la Fe que plantean alguna dificultad de entender. “Funcionarios y asalariados” les denomina la Stma Virgen en sus apariciones. Están deseando terminar la Eucaristía para cerrar rápidamente las iglesias, y seguir sus rutinas de vida diaria, y “huyen” de los fieles cada vez que estos los requieren, incluso si recurres a la confesión de manera asidua te miran como a un bicho raro y terminan torciendote el gesto y hasta miran el reloj durante la misma, para que no los molesten y les interrumpan de su cómoda vida y conciencia de vida. Parece que priorizan el tiempo para todo menos para lo único que Dios los ha ordenado que es para la salvación de las almas. ¡Qué le voy a contar, si hasta recurren al abuelete de turno para que les ayude a administrar la comunión para terminar antes, profanando con ello sacrílegamente lo más grande, el Cuerpo de Cristo, y así marcharse cuanto antes cada cual a lo suyo! Es absolutamente demencial, repugnante e ignominioso. ¡Al Dueño del tiempo no se le escatima el tiempo! Y si no viven su ordenación sacerdotal para lo que Dios ordena a los sacerdotes que es para trabajar día y noche por y para la salvación de las almas más les valdría haberse dedicado a otra cosa.

    • Laodicea dice:

      Está usted en lo cierto Filomena, pero también hay que tener en cuenta que en una gran ciudad cómo Madrid es más facil encontrar sacerdotes cómo Dios manda, en pueblos y zonas rurales uno lo tiene más dificil a la hora de poder escoger y muchas veces tiene que conformarse con lo que le toca si no tiene la posibilidad de desplazarse los Domingos en busca de alguna iglesia donde haya un buen sacerdote que confiese o que celebre dignamente la Santa Eucaristia. También hay que tener en cuenta las obligaciones de estado de cada uno que a veces no le permiten buscar al sacerdote adecuado por no disponer de tiempo para ello.

      Lo que sí les encarezco es que si tienen buenos sacerdotes cerca no los desestimen pues quizás llegue un momento en que encontrar uno sea muy difícil.

      Gracias a Dios que de momento tenemos al padre joseph para seguir recibiendo sus catequesis.

      Qué Dios les bendiga y proteja.

  4. andress dice:

    Padre, si es posible en algún momento en algun post suyo, tuviera a bien explicar algunos versos del libro de Job.

    Ese libro es un libro profético , pero de dificil comprension, gracias.

  5. Mariam dice:

    Para José.

    Comprendo que haya una curiosidad por los gestos y las palabras de Bergoglio porque en el primer caso querríamos convencernos de que no es lo que parece y conservamos la esperanza de que nos convenza de que es como debe y se espera que sea un papa. Y en el otro caso sería que estando convencidos queramos reafirmarnos y busquemos esa confirmación en cada palabra en cada gesto por aquello de no sentirnos mal al pensar lo que pensamos y que nos desazona. En ambos casos sería una manera de buscar la paz. Yo, ya no lo miro, ni lo escucho, ni leo.lo que escribe; porque hasta su imagen me repele: esos pantalones negros que se transparente debajo de la ropa blanca; ese estar desgalichado, creo que intencionadamente, esa simpatía forzada, esa afectación pseudo compasiva… todo en él me tira para atrás. Y lo contentos que están algunos con él me acaba de “matar”

    .http://www.infovaticana.com/2014/12/31/cortes-abandona-religion-digital-que-le-califica-de-profeta/

  6. Mariam dice:

    Gracias, padre, me ha ayudado mucho su explicación. Destaco esta frase que me dice mucho del diablo, de cómo lo veo actuar en los hombres, como la luz que deslumbra y ciega al mismo tiempo, e incapacita para reconocer la Verdad:

    Pero se muestra siempre al hombre como luz, para engañarle.

  7. José dice:

    Don Joseph, tengo clarísimo que el Papa elegido por Dios a través del Espíritu Santo hasta el momento de su muerte es BENEDICTO XVI. NO HAY MÁS PAPAS. Y las misas de pancho las sigo en la misma medida y propósito que Uds. las predicaciones que este individuo hace, es decir, con la única intención de alertar al prójimo de lo que no es conforme a la Fe y Doctrina Católica cuando así ocurra. Sabemos que el anticristo llevará a efecto el horrible sacrilegio al interior de la Iglesia, es decir, la abolición del sacrificio perpetuo (Misa), según nos previno el profeta Daniel. Es por lo que estamos atentos a cualquier cambio en la liturgia que los enemigos de Dios pudieran introducir a tal efecto. Con toda su explicación estoy de acuerdo desde que empezó este blog y lo agradezco. Le hago pues la misma pregunta pero si fuera el caso de cualquier sacerdote: Si un sacerdote al momento de la consagración al pronunciar las palabras “de manera que sean el cuerpo y sangre de Jesucristo” no hace la bendición con la señal de la cruz sobre el cáliz, ¿en este caso, hay o no hay consagración?, pues es la primera vez que veo que no se ha realizado dicha bendición al momento de consagrar. Espero su aclaración, gracias.

    • josephmaryam dice:

      Los católicos no saben discernir nada ni en la Iglesia ni entre la Jerarquía.
      A. -Tres cosas hay que ver para que un sacerdote o un Obispo bendiga o celebre misa:

      1. fe;
      2. intención;
      3. palabras.

      Una bendición de un sacerdote, una misa, es un acto de fe: no es recitar unas palabras o hacer una serie de gestos litúrgicos.

      1. Aquel que tenga fe católica, pero no tenga intención de hacer lo que hace la Iglesia en el Sacramento, o en la bendición que da, aunque diga las palabras correctas: ni bendice ni celebra misa;
      2. Aquel que tenga fe católica, y tiene intención de hacer lo que hace la Iglesia, pero no dice las palabras correctas, en la consagración o en la bendición que imparte: ni bendice ni celebra misa;
      3. Aquel que no tenga fe católica, pero tiene intención de hacer lo que hace la Iglesia y dice las palabras correctas, ya en la bendición, ya en la celebración de la misa: ni bendice ni celebra misa.

      Por tanto, Bergoglio no puede bendecir nada ni celebrar nada porque, sencillamente, no posee la fe católica por su pecado de infidelidad.
      Que al pronunciar esas palabras no hace la bendición con la señal de la cruz eso es sólo un indicativo de su falta de fe. No de otra cosa. Por esa falta de fe, lo que hace es una obra de teatro.

      B.- Para que una misa sea válida, es necesario dos cosas:

      a. predicación;
      b. consagración.

      1. Aquel sacerdote u Obispo que predique claras herejías, aunque diga correctamente las palabras de la consagración: no hay celebración de la misa.
      2. Aquel sacerdote y Obispo que predique correctamente, sin herejías, pero que se equivoque en las palabras de la consagración: no hay celebración de la misa.

      Para que una misa sea válida: predicación de la Verdad (= predicar a Cristo, no de política) y consagrar a Cristo (= decir las mismas palabras que Cristo dijo cuando celebró su única y eterna Misa. Es decir: tomad y comed, esto es mi cuerpo; este es el cáliz de mi sangre; haced esto en conmemoración mía).

      Por tanto, que Bergoglio no hizo la señal de la cruz en esas palabras, eso no invalida nada. Porque esas palabras no pertenecen a la esencia de la consagración.

      No sean como los lefebristas y los sedevacantistas que sólo buscan los cambios en la liturgia para decir que la Misa del Nuevo Ordo es inválida. No caigan en ese grande error, que es también una herejía, porque se pone la validez de una misa, no en las mismas palabras de Cristo, sino en los gestos u oraciones del hombre.

      La liturgia verdadera es aquella que da las mismas palabras de Cristo en su misa: no quita ni añade nada al Evangelio. Es la fe en la Palabra lo que valida una misa. Es el acto de fe: no es todo lo demás: oraciones, gestos, obras litúrgicas…

      C- Para que Cristo nunca más esté en la Iglesia sólo es necesario una cosa: cambiar el credo.
      Cuando los sacerdotes y Obispos se les obligue a otro credo, entonces se acabó la Eucaristía.
      Pero mientras en el sacerdote permanezca la fe católica, la verdadera, en donde no entre ninguna herejía, entonces por más que cambien la liturgia, ahí está Cristo en el Altar.
      Por eso, cuántos hay que son lobos diciendo que la Misa del Nuevo Ordo es inválida: han apostatado de la fe y están en la Iglesia destruyendo la fe de muchos. Y la gente los sigue por su gran ignorancia de lo que es Cristo y de lo que es la Iglesia.
      Y si no saben esto, entonces no saben lo que es un sacerdote, no saben lo que es una misa, no saben lo que es un sacramento.

      Pobres católicos, cómo está el rebaño, sin camino, sin que nadie los guíe hacia la verdad. Todos se pierden en tonterías como esta: es que no bendijo con la cruz. Es que no sabéis discernir nada de nada.

  8. José dice:

    Don Joseph, esta mañana en la misa de año nuevo en San Pedro del Vaticano, pancho en el momento de la consagración al decir las palabras “de manera que sean el cuerpo y sangre de Jesucristo” ha permanecido con la palma de la mano sobre el cáliz sin hacer la señal de la cruz o bendición sobre el cáliz. Es la primera vez que veo esto. Al no haber hecho la señal de la cruz en ese momento, ¿ha habido consagración o no la ha habido?. Por favor, explíquenoslo, creo que es muy importante aclarar esta cuestión. Muchas gracias y que Dios y la Virgen les bendigan y guarden en el nuevo año.

    • josephmaryam dice:

      ¿Importante?
      ¿Es importante ver la misa de un hereje, de un cismático, de un apóstata de la fe?
      ¿Es perfecto perder el tiempo viendo una misa en la cual no hay una verdad que se predique?
      Sabiendo lo que es Bergoglio, ¿es importante estar viendo si hace una cruz o si no la hace? ¿Es importante ver si se arrodilla o no?
      Los católicos, ¿a qué juegan con Bergoglio?
      Si Bergoglio no es Papa, entonces, su misa es una obra de teatro.

      OBRA DE TEATRO.

      Bergoglio no es un antipapa. En un antipapa, sus misas son válidas.

      Bergoglio es un falso profeta y un anticristo. En otras palabras no tiene la fe católica. En otras palabras, la fe que posee le lleva a predicar siempre la herejía y, por tanto, no puede tener la intención de consagrar.

      ¿Comprenden o no comprenden este punto?

      Para tener intención de consagrar en una misa es necesario, primero, poseer la fe católica.
      Primero es la FE; después la intención de hacer lo que hace la Iglesia en una misa.
      Bergoglio ha perdido la fe católica.
      La fe católica se pierde por el pecado de infidelidad. Y no se puede recuperar hasta que el hombre no deje su herejía totalmente.

      Bergoglio dice, cada día, sus herejías bien dichas.
      En esta misa de año nuevo ha dicho sus herejías.
      Y a usted eso ni le preocupa.
      Sólo está preocupado si ese hombre hizo la señal de la cruz o no la hizo.

      ¿No entendemos a los católicos?
      ¿Para qué están en la Iglesia?
      ¿Para saber que Bergoglio es hereje pero lo tenemos como Papa, sigue siendo nuestro Papa?
      Y, por lo tanto, veamos la misa de año nuevo. Es nuestro Papa.
      Nos entretenemos en eso. Y, de paso, vamos a ver si se arrodilla o no se arrodilla, si hace la cruz o no la hace. Critiquemos eso.
      Bergoglio es un bufón: entretiene a todo el mundo. Y a los católicos les gusta ese payaso y sus payasadas.

      En verdad que los católicos andan mal. Muy mal.

    • Jose M dice:

      AD JosephMariam,

      ayer día 1 de enero, a pesar de esfuerzos ímprobos que incluyeron madrugón y viaje por carreteras de montaña, no me fue posible acudir a Sta Misa (pues cambiaron la hora respecto a lo puesto en internet y la Iglesia estaba cerrada). Luego tuve la suerte de caer sobre Radio Maria en donde se retransmitía una Santa Misa. Pues bien, el sacerdote le hacía tanto la pelota a Bergoglio, que no pude aguantar más y apagué la radio asqueado. Hasta una hija mía era capaz de percibir el humanismo y como la verdadera fe se ha perdido. Y le decía a mi hija que comparara la babosería de esa homilía con la de otro sacerdote que ella conoce y que fue represaliado por criticar al Usurpador. Y hasta una adolescente era capaz de discernir quien dice la Verdad (el sacerdote represaliado), aunque duela a muchos.

      En fin, que soportar una misa (o como se llame lo que haga) del gran Usurpador tiene que ser aún una mayor tortura.

      Feliz 2015 en Cristo y María y un año menos para la Segunda Venida. Que los tiempos se acorten.

  9. andress dice:

    Dios no quiere cosas, sino el oído del hombre que escuche, que obedezca y, con ello, le quiere a él mismo. Esta es la acción de gracias verdadera y digna de Dios: entrar en la voluntad de Dios. Benedicto PP. XVI.

  10. Mariam dice:

    Filomena, decir los bautizados es no decir nada porque los bautizados somos todos. Hay mucha gente de buena fe engañada por sus pastores, también hay muchos cómodos y tibios que se dejan engañar con muchísima complacencia en el engaño y además pueden tener su buena dosis de soberbia y orgullo. El Señor sabía que la mayoría somos ovejas, porque tanto los de buena fe como los tibios y hasta los soberbios necesitan que los pastores les enseñen el camino para que no se despeñen. Y por eso les dijo a los pastores que apacentaran a sus ovejas. Eso no es echar balones fuera.

  11. Mariam dice:

    Padre, yo tampoco sabía el significado de Lucifer. Podría explicarnos cómo es que el maligno tiene por nombre LUZ.

    Y sí, los católicos somos unos auténticos ignorantes, pero la culpa no es nuestra solamente sino de los que tenían que habernos instruído y parece que deliberadamente nos han querido tener en la ignorancia y además ahora nos entretienen con homilías buenístas y políticas para acabarnos de confundir. Estoy cansada de homilías que no dicen nada, que no explican nada del Evangelio, sino que se enredan en que nos amemos, nos acariciemos, nos acompañemos, nos entreguemos a los DEMAS, al prójimo y le facilitemos hasta el tránsito por las calles, sí sí, una educación para la ciudadadía, que es masonismo puro y duro que ya plantó sus reales en Europa toda y va camino de infectar el mundo entero, porque bien que se están afanando en esa empresa.

    Y otra cosa, pongo masonismo y me dice el “ordenata” “quizá quisiste decir SIONISMO”. Pues sí, eso quise decir.

    • josephmaryam dice:

      «¿Cómo caíste del cielo, lucero brillante, hijo de la aurora?» (Is 14, 12)

      La vulgata latina dice:

      «Quomodo cecidisti de cælo, Lucifer, qui mane oriebaris»

      Lucifer, en latín, son dos palabras:
      Lux, lucis: luz;
      fer, ferris: portar, llevar.

      Lucifer es el que porta la luz, el que la lleva, el que la muestra, el que la anuncia.
      Dios creó un ángel de luz, el más importante, el más elevado.
      Su pecado de orgullo le hizo caer en lo más profundo del infierno.
      Ahora es el que porta la luz de su entendimiento angélico. Ya no porta la luz de Dios. Ya no es luz de Dios. Pero se muestra siempre al hombre como luz, para engañarle.

      Las traducciones siempre son malas:
      Traducción literal:
      ¿cómo caíste del cielo, portador de luz, que salías por la mañana?

  12. arturo dice:

    Como bien dice el sr josephmariam, es el diablo el que busca al hombre, es el diablo el que quiere hundir al hombre en la complacencia y en la concupiscencia, en las ternuritas del depravado. Todo en bergoglio es falso. En el se cumplen las profecías del falso profeta.

    Los católicos tenemos un natural afecto a nuestros pastores y eso nos mueve a suspender el juicio hasta que la verdad se muestre en toda su evidencia y nos haga intolerable seguir sosteniendo la vista ante semejante espectáculo.. Ver la adoración a lucifer en el vaticano, simplemente es demasiado. Ignoro si este cántico es antiguo o reciente, Tampoco si las traducciones que aparecen son fidedignas.¿Pertenece este cántico al canon?¿Desde cuando se adora a lucifer en el vaticano?

    Dios no tiene parte con el diablo. ¿Si esto es así, porque se habla de lucifer y no de Dios en una misa católica en el vaticano?

    • josephmaryam dice:

      Ustedes son hombres ignorantes de su fe católica.
      ¿Para qué están en la Iglesia?
      ¿Para tener afecto a la jerarquía?
      Tienen que estar en la Iglesia para discernir a toda la Jerarquía. Déjense de sentimientos fofos con los sacerdotes. Tienen que verlos como grandes pecadores, no como grandes santos.
      Este es el problema de mucha gente.
      Una cosa es lo que representa el sacerdote: es otro Cristo.
      Otra cosa es su vida espiritual: y muchos son unos demonios encarnados.

    • kaoshispano dice:

      ….EL BORREGUISMO CLERICAL mundanizante ya en el CVII ha producido esto. Lerdos que ni defienden su fe ni a la Verdad ni a Dios. En vez de aniquilar a paco1 y a su panda en el Vaticano, les adoran, o les dejan hacer.

      La cuestión es que les extirparon su fe, por gracia demoniante apoc.

  13. arturo dice:

    tengo la impresion que cuando bergoglio habla de dios, en realidad habla de su dios. el diablo. Como todo buen masón adora a Lucifer el portador de la luz. Bergoglio es un juguete de lucifer para perder las almas de los católicos y del mundo entero.

    Recientemente vi una “misa”, presidida por bergoglio, en el vaticano, el 30 del 03 de 2013 donde se cantaban las alabanzas de lucifer en latín, y donde ademas ¡Cristo era considerado su hijo! ¡Cristo el hijo del diablo! ¡Que mas herejía podemos esperar de este desgraciado! ¡Y la congregación al final le decía ¡amen! a todo esto! ¡Como se ha burlado este infame del Señor!

    Bergoglio no es un idiota. Si no mal interpreto, y que me corrijan si así es, este hombre es un satanista de lo peor, no hablemos ya de mal catolico o masón. Esto es un acto deliberado y perverso para burlarse y blasfemar contra Dios a vista y paciencia de todo el mundo católico.Exalta a lucifer como su dios y relega a Jesus a un puesto secundario y cómplice del diablo. Es decir ¡como no se cayó el vaticano sobre sus cabezas depravadas en ese mismo instante!

    Que Dios se apiade de nuestras almas.Lo que se hizo ese día no tiene nombre.

    Si quieren ver al perla de bergoglio, busquen en youtube bergoglio canta a lucifer, los protestantes por supuesto festinan con esta desgracia, con esta infamia de la iglesia.
    .

    • josephmaryam dice:

      No se canta las alabanzas a Lucifer en el Vaticano.
      Los católicos son totalmente ignorantes de la liturgia.
      Ese cántico pertenece a la liturgia de la Resurrección, en la Vigilia Pascual: es el pregón pascual.
      Y como se recita en latín, la gente no entiende nada.
      Lucifer, en latín, es luz. Se hace referencia a la luz de la creación, a la luz de Dios, a la luz de Cristo.
      Aprendan la liturgia y dejen de seguir a falsos católicos, que hay muchos.

      Y Bergoglio es un idiota porque es un loco, no porque sea un tonto.
      El idiota es el que está dando vueltas a su mente, como un loco. No compprende la verdad. No tiene inteligencia, conocimiento para la verdad. Tiene conocimiento para el mal
      Idiotas hay muchos en la Iglesia y en el mundo entero

  14. Juan Pablo dice:

    Lo que verdaderamente trasunta este personaje con su cuidado lenguaje aparentemente humilde, es un gran orgullo y soberbia. Es evidente. Nunca se hace nada ante Dios. Todo lo contrario. siempre el hombre el centro.

    “EL HUMANISMO ES UNA AFRENTA A DIOS porque se centra en las necesidades del hombre y no en la necesidad de arrepentirse del pecado ante el Creador de todo lo que es.”

    “No os dejéis engañar por conversaciones, actos u obras de caridad cuando la tarea más importante es luchar contra el pecado mortal.”

    Leer más: http://www.elgranaviso-mensajes.com/news/a25-dic-2014-el-humanismo-es-una-afrenta-a-dios/

  15. kaoshispano dice:

    CUANDO OIGO CADA VEZ en las oracionetas espiritualetas, hoy ya generales en el post CVII, lo de “TEN MISERICORDIA DEL MUNDO ENTERO”, siento la merda que han hecho al final con la fe y la Revelación toda.

    Todo lo han trastocado en la autentica fe y su Tradición, esto es un remedio mundi masonete para burguesotes caras, comodones y autojustificados, pero hace ya tiempo… Ahora es que lo vemos todo consumarse en la vía que siempre sospechamos, que siempre sentimos a quienes Dios nos dió la Gracia de su fe verdadera romana.

  16. Mariam dice:

    Este párrafo es la perfecta definición de muchos “pastores” de la Iglesia de hoy. Y por tanto el pensamiento de muchos que se dicen ctólicos y están tan felices. Y es el veneno que la está destruyendo.

    Cito al autor:

    [b]Decir esto, que Dios pone sus esperanzas en el hombre, significa que el concepto que Bergoglio tiene de Dios pertenece al hombre: es un concepto racional, natural, humano, pero nunca espiritual ni divino; que sólo se puede obrar en lo horizontal, no en lo vertical: sólo se obra mirando al hombre, no se obra desde Dios, mirando a lo alto. Se obra para darle un gusto al hombre, una gloria al hombre, pero nunca dando gloria a Dios.

    Si al hombre se le muestra un Dios que no confía en el hombre, entonces el hombre no quiere ese Dios, lo aparta de sí. Es lo que trata de enseñar este personaje.

    Os doy un Dios, un concepto de Dios compasivo, tierno, abierto a las necesidades del hombre, amable con todo el mundo, que está pendiente de la vida, de los problemas, de los sentimientos y deseos de los hombres. Que te da un beso, un abrazo, un cariñito: «¿permito a Dios que me quiera?»

    Y, por eso, yo soy un “papa” para el hombre, para sus vidas humanas, terrenales. Yo os comprendo porque os sigo en vuestra vida de hombres, me ocupo de vosotros. Tenéis que amarme porque os doy un dios amor, un dios tan sentimentaloide que se nos cae la baba – a todos – de idiotas como nos convertimos al pensar en este concepto de Dios.

    Bergoglio trata a todos los hombres como imbéciles al enseñarles un dios que no existe en la realidad:[/b]

    fin de la cita.

    Esto es parecido al dame pan y dime tonto. Tontos pero felices ¡Viva la pepa!

  17. Gladys dice:

    ESTO ES LO QUE APRENDI.

    tomé la Santa Comunión por primera vez el 8 de diciembre de 1950, Año Santo.

    Fui voluntariamente, a mi pedido, pues sólo tenía 5 años.El párroco me autorizó a asistir a clases- en la Iglesia – bajo condición de rendir exámen a fin de aprobar o no. Fui aprobada.Era un librito con 150 y pico de preguntas que supe de memoria, pero yo también formulé a mis padres otras 150 preguntas por cada afirmación !!!!

    Todo eso que usted dice, lo aprendí ahí.

    En mi cuaderno de 1er.grado, en la carátula, arriba de todo, decía “Año Santo”.Era una Escuela Normal, en Argentina.
    Abajo decía:” Centenario de la muerte del Libertador San Martín”.

    El Papa era Pio XII.
    En la cocina de casa, estaba y sigue estando la imagen del Sagrado Corazón de Jesús, con esta leyenda abajo:
    “Mientras la llama sagrada de la Fe, arda en todos los hogares y los padres forjen y encaucen las vidas de sus hijos de acuerdo con esta Fe, la juventud estará siempre dispuesta a reconocer las prerrogativas sublimes del Redentor y a oponerse a los que quieren excluirle a El de la sociedad o maliciosamente usurpar Sus derechos.
    Carta Encíclica de su Santidad el Papa Pío XII, Octubre 20, 1939.
    ¡Qué tiempos aquellos!

  18. Laodicea dice:

    Gracias Padre, por infundirnos valor para soportar ltodo tipo de manifestaciones de obispos y sacerdotes excomulgados latae setentiae:

    http://www.infocatolica.com/?t=noticia&cod=22869

    http://infocatolica.com/?t=noticia&cod=22877

  19. Mariam dice:

    Magnífico, completo, perfecto. Esto es la Verdad que enseña un verdadero maestro y no palabrería hueca para “sus” negocios o lo que es peor, MASONERIA pura. Y la masonería ya sabemos que tiene como objetivo acabar con la Iglesia. Muchísimas gracias por abrirnos los ojos y confortarnos en estos tiempos nefastos que estamos viviendo.

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Glosario

Misa espiritual

Benedictus PP. XVI

Allí donde está Pedro, allí está la Iglesia, allí se encuentra a Dios

Allí donde está Pedro, allí está la Iglesia, allí se encuentra a Dios

Santuario de Fátima

Fátima en directo

Jesús, en Vos confío

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