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La raíz espiritual de las guerras entre los hombres

Virgen de Guadalupe

Corazón de Jesús

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Infiltración en la Iglesia

El Reino de la Paz

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El mundo de los hombres tiene su reflejo por la batalla espiritual entre ángeles y demonios. Esa lucha se inicia en la Creación, cuando Dios crea a los espíritus. Hubo una división, un cisma, que hizo que dos mundos espirituales se opongan siempre.

El misterio del pecado de Lucifer no se puede comprender desde lo humano, sino que es necesario meterse en ese mundo invisible, y entender cómo vive un espíritu y cuál es el fin de su existencia.

La vida de un espíritu y su fin son totalmente diferentes a la vida de un hombre y el fin que Dios le ha puesto.

El espíritu es para Dios, no para los hombres. Dios es Espíritu, no es carne, no es algo material. Y crea ángeles para una obra sólo espiritual. El ángel no es para una obra humana. El hombre es para algo humano. Pero el ángel sirve al hombre para que éste encuentre el sentido de su vida, no sólo humana, sino espiritual.

Cuando Dios crea al hombre, le da un espíritu. Y ese espíritu humano sólo pertenece a Dios; no es del hombre. Es un don de Dios a la naturaleza humana para que pueda entrar en el mundo espiritual. Sin el espíritu humano, el hombre sólo vive para lo humano, pero es incapaz de amar a Dios, que es Espíritu. Sólo se puede amar a Dios con Su Espíritu, en Su Espíritu, desde Su Espíritu.

El hombre es alma, cuerpo y espíritu; es decir, es un ser espiritual. No es sólo un ser racional: no sólo posee una mente, una razón, una luz natural. Posee la inteligencia del Espíritu, que es la Mente de Dios. Posee una luz espiritual.

Pero, en esta naturaleza espiritual, el hombre necesita, no sólo tener un espíritu, sino ser hijo de Dios. Dios crea a los ángeles y a los hombres, pero no son hijos de Dios. Son seres que Dios crea, con una naturaleza propia y dependientes de Dios. Para que los ángeles y los hombres sean hijos de Dios, es necesario la Gracia. La gracia es la misma vida de Dios en la criatura dependiente de Él. Esa vida divina es distinta a la vida del Espíritu. Dios es Espíritu, pero su Vida son Tres Personas distintas: Padre, Hijo y Espíritu Santo.

La Vida Divina es la Vida del Padre, que engendra a Su Hijo en el Espíritu. Es la relación entre estas Tres Personas Divinas. Es el Amor de los Tres. Es la Obra de los Tres. Es la Vida de los Tres.

«Era la Virgen santa en el cuerpo y en el espíritu, y podía decir con especialidad: Nuestro trato es en el cielo. Santa era, repito, en el cuerpo y en el espíritu, para que nada dudes acerca de este acueducto. Sublime es en gran manera, pero no menos permanece enterísimo. Huerto cerrado es, fuente sellada, templo del Señor, sagrario del Espíritu Santo. No era virgen fatua, pues no sólo tenía su lámpara llena de aceite, sino que guardaba en su vasija la plenitud de él» (San Bernardo, En la Natividad de la Bienaventurada Virgen María -Sermón llamado “Del Acueducto” (8 de septiembre)).

Dios crea al hombre con tres cosas: alma, cuerpo y espíritu. Pero también le da la Gracia. Adán fue creado en Gracia, pero no tenía toda la Gracia. La Virgen María fue creada en Gracia, pero en toda la Gracia.

Son dos creaciones distintas en Dios. Dios creó a Adán del polvo de la tierra; pero la Virgen María fue creada del Espíritu Divino. Adán, por ser polvo, puede pecar. El polvo significa no tener toda la Gracia: creado sin la Gracia Plena. La Virgen María, creada del Espíritu, es Inmaculada: no puede pecar. Dios obró en sus padres y realizó el milagro del Espíritu: crear un ser no sólo espiritual sino divino. Ese ser es una Mujer. Ya no es el hombre Adán. Adán fue creado con la capacidad de pecar; la Virgen fue creada sin la capacidad de pecar. Es la mujer la que no puede pecar. La mujer es más importante que el hombre. El hombre, al poder pecar, no es camino. La mujer, al no poder pecar, es camino. La Virgen María es el camino para encontrar a Dios. Sin Ella, no hay salvación, no hay santidad. Sin la Mujer, el Verbo no se hubiera encarnado.

El milagro del Espíritu consiste en poner en esa creación toda la Gracia, toda la Vida de Dios, esa Vida de las Tres Personas, en donde no es posible el pecado.

Este milagro, Dios no lo hizo cuando creó a Adán: lo creó de la nada, pero no con toda la Gracia. Y este misterio divino en la creación de Adán es diferente al misterio divino en la creación de la Virgen María.

Por un hombre, Adán, vino el pecado en el mundo; por una mujer, la Virgen María, el hombre se encontró con la Verdad de su existencia humana: una vida para no pecar. La Virgen nos dio a Jesús, que es más que un hombre: es Dios y Hombre verdadero. Jesús no es un hombre como todos los demás. Jesús es la Segunda Persona de la Santísima Trinidad, que se muestra en una carne humana, pero que no es un mero hombre, no es una persona humana. Y, por tanto, Jesús no necesitaba una vida humana como la entienden los hombres. Y su misión como Hombre era sólo realizar la Obra Redentora, que el Padre quería para salvar al hombre de Lucifer.

arcangel San Miguel

Dios creó a los espíritus, pero uno de ellos, Lucifer, se rebeló. Lucifer, que es espíritu puro, es decir, no tiene materia, no es creado de la materia, pecó: eso quiere decir, que cuando Dios lo creó no puso en él toda la Gracia. Lucifer tenía la capacidad para pecar. Por eso, no se mantuvo en la verdad de su ser, sino que se rebeló contra esa verdad. Y, a partir de ahí, comienza la batalla espiritual, en el Cielo, entre los ángeles que no pecaron y los que pecaron: ángeles y demonios.

El Misterio del pecado en los ángeles no se puede comprender. Si Lucifer pecó, porque no tenía toda la Gracia, entonces los demás ángeles que se mantuvieron en la gracia ¿por qué se mantuvieron? ¿Tenían todos toda la gracia para no pecar? Si el ángel más bello en la creación espiritual de Dios fue Lucifer, y éste no tenía toda la gracia, entonces lo demás tampoco, y ¿por qué unos pecaron y otros no?

El Misterio del pecado es algo que no se resuelve en este mundo. El mal siempre va a estar ahí, de una manera u otra, porque también estuvo al principio de la Creación espiritual de Dios.

Cuando Dios crea a Adán, el demonio está presente: siempre el Mal acompaña a una acción divina. Siempre el Mal imita la misma obra de Dios. Allí donde Dios está, también está el demonio.

Adán peca por el demonio, no por sí mismo. Adán no se mantuvo en la verdad, que Dios le dio en el Paraíso, sólo por la obra del demonio en Eva. El demonio trabajó en Eva para hacer caer a Adán en el pecado. El pecado es siempre la obra de Lucifer. Lucifer, en su caída, arrastró a muchos ángeles a su obra luciferina. Quien tienta a Eva, en el Paraíso, es Satanás, no Lucifer. Lucifer es el orgullo; Satanás es la soberbia. Satanás habla a Eva: le da razones para pecar. Eso es la obra de la soberbia. La obra del orgullo es levantarse sin más, aunque no se posea una razón. El orgulloso no mira razones, verdades, ideas. El orgulloso sólo se mira a sí mismo: quiere estar arriba, elevado, porque se ama sólo a sí mismo. Y, aunque encuentre una razón para no enorgullecerse, la deja siempre a un lado; nunca hace caso del razonamiento, ni siquiera lógico.

La obra de Satanás en Adán es crear una humanidad que batalle contra la humanidad que crea Dios: es la lucha entre los hijos de Dios y los hijos de los hombres.

Adán fue el padre del pecado: en él, todo hombre peca. Es decir, todo hombre nace como un demonio, como hijo de hombre. No nace como hijo de Dios. No nace en Gracia. Adán fue creado en Gracia; los hombres, por el pecado de Adán, nacen todos en desgracia; es decir, sin la gracia. Nacen con un espíritu, pero no poseen la vida de la gracia.

Desde el pecado de Adán, la humanidad se divide en dos siempre: los hijos de Dios y los hijos de los hombres: los que están en gracia y los que viven en su pecado. Y, por eso, desde Adán, siempre hay guerras. Y no puede no haberlas. Es necesario que los hombres se maten. Es una ilusión, es una fábula, tener un mundo de paz. Sólo es posible la paz cuando no se da el pecado. Pero siempre que hay un pecado, hay una guerra.

Todas las guerras que se dan entre los hombres son porque entre ángeles y demonios hay una lucha. La lucha entre los hombres es por una lucha entre los espíritus.

La primera y segunda guerra mundial es un asunto espiritual, no humano. En lo humano, venció el comunismo en la primera guerra; en la segunda, el sionismo.

Caín mató a Abel: venció el demonio de Caín al ángel bueno en Abel. Los demonios toman posiciones en la lucha espiritual con los ángeles. Esas posiciones son en los hombres: poseen a los hombres, los obsesionan, los llevan a estados de pecado. Caín es hijo del hombre: no tiene gracia. Abel es hijo de Dios: tiene la gracia. Cuando Caín mata a Abel, Caín queda poseído de un demonio para siempre. El demonio tomó posición en los hombres. Y llevó a toda la generación de Caín a batallar contra los hijos de Dios.

En la primera guerra mundial, vence el comunismo y entonces hay una posesión demoniaca en todo el país de Rusia. Por eso, la Virgen pide la consagración de Rusia: es la única manera de quitar esa posesión. A partir de esa guerra, el comunismo se va afianzando, consolidando, siendo una fuera política, económica y humana-militar.

En la segunda guerra mundial, vence el sionismo: los judíos, el estado de Israel. Y vence, precisamente, luchando contra el fascismo, el nazismo, que es la fuerza demoniaca para anular al pueblo judío. Pero este pueblo judío es otra fuerza del demonio. Son dos fuerzas espirituales, en el mismo bando, es decir, son demonios los que luchan entre sí y mueven a los hombres a luchar, para conseguir entre los hombres un fin: poner el estado de Israel.

Ninguna de las dos guerras mundiales fue justa: es decir, nunca intervino Dios en ellas. Fueron guerras provocadas por los mismos demonios, por los mismos hijos de los hombres. Los hijos de Dios sufrieron en esas guerras. Unos actuaron matando hombres. Otros no. Sólo a Dios le compete juzgar la actuación de los hijos de Dios en esas guerras. Pero el fin de las guerras lo llevaron a cabo los hijos de los hombres, no los hijos de Dios.

Entre Caín y Abel, la guerra espiritual fue entre el demonio y el ángel bueno. Venció el demonio en esa batalla.

Pero en estas dos guerras, fueron los demonios, no los ángeles. Y no hubo vencidos entre los demonios, sino sólo entre los hombres: vencieron todos los demonios, porque consiguieron en los hombres lo que se proponían.

Cuando Dios no se mete en una guerra, entonces siempre el agresor es injusto. Y lo es de ambos lados. Y cuando ambos lados son injustos, entonces no hay que meterse a solucionar nada, porque no se lucha por una Justicia, sino por una injusticia.

Al agresor injusto sólo se le ataca en la justicia, no en la injusticia. Porque, en la injustica, el agresor no atiende a razones. Por eso, hay muy pocas guerras justas, santas, que Dios quiera. En el AT, hay ejemplos de esas guerras. En nuestros días, ninguna guerra es justa. Todas están llenas de intrigas, malas intenciones, intereses creados, etc.

Lo que hace ISIS es claramente demoniaco: son los musulmanes que se levantan contra el sionismo. Son los mismos demonios quienes provocan esta matanza. Y lo que tiene que hacer el hombre en esto es no involucrarse, sino dejar que ellos mismos acaben su pelea. En el momento en que otras naciones quieren tomar parte en esta guerra sectaria, viene todo el problema.

La idea del demonio es siempre que el hombre atienda a la obra del pecado. El demonio levanta a un grupo, ISIS, bien armado y patrocinado, con cifras de 2 billones de dólares a su disposición, que está operando en Irak y estableciéndose por toda Siria y Jordania, para un plan concebido desde antiguo. Es el inicio del plan para crear un enorme conflicto de dividir y vencer, entre los musulmanes chiitas y los sunitas. Es una guerra sectaria, entre ellos. Y, por supuesto, no para ellos, sino para involucrar a todo el mundo.

Si los hombres tuvieran fe verdadera en Dios, si vivieran en la Gracia Divina, con la oración y con la penitencia, se acaban todas las guerras. Sólo con la fuerza espiritual, los hijos de Dios vencen a los hijos de los hombres. No se vencen con armas, con planes militares.

Pero como los hombres no viven en Gracia, entonces ante lo que hace ISIS entran en el juego de los demonios.

La primera y segunda guerra mundial es un plan demoniaco en la humanidad: un plan fabricado por el mismo demonio para poner el Anticristo. Ese plan nació cuando el demonio pidió permiso a Dios para destruir la Iglesia (cf. visión de León XIII). En ese plan del demonio, está la tercera guerra mundial.

Una vez que ha conseguido poner el comunismo y el sionismo, que son las dos fuerzas claves para su gobierno mundial, tiene que crear una destrucción que atraiga la atención de todo el mundo. Para eso, coge la fuerza militar del islam, que nació para destruir toda la Cristiandad. Y esa fuerza militar la pone en contra del sionismo, sólo para captar la atención, para crear un vórtice y hacer que todo el mundo se involucre. Y, claro, en la medida que cortan cabezas de gente de todos los países, no sólo de sacerdotes, sino de civiles…, las distintas naciones se irán armando contra ISIS.

No hay que caer en el juego del demonio: ver eso como una agresión injusta que pide defenderse con las mismas armas. Es todo injusto en eso. ISIS es sólo un montaje de los Illuminati para poner el desorden que el mundo necesita para establecer el nuevo orden mundial. Sólo se para a ISIS con oración y penitencia.

Pero, he aquí el problema, el grave problema: en la Iglesia no hay una cabeza espiritual, que haga oración y penitencia por los pecados. Quien guía a la Iglesia, en la práctica, es un masón, que ha quedado engañado por el mismo juego político de los hombres, y que apoya la intervención militar contra ISIS. Un masón que proclama que todos los hombres son hermanos y que, por tanto, desconoce la realidad del islamismo. El islamismo nació para aniquilar a los hombres. Y es lo que contemplamos: están cortando cabezas. Porque ellos no ven a los hombres como hermanos, sino como enemigos.

Lo grave es que, aunque se pida oración y, aunque las almas oren y hagan penitencia, no hay una fuerza espiritual para vencer a los demonios.

Si la cabeza legítima no gobierna la Iglesia, el demonio vence en todas las partes del mundo porque no encuentra oposición, sino una aceptación de su juego. El plan del demonio es involucrar a todo el mundo en su juego, para crear un desorden mundial en todas partes, porque lo que se trata es de formar un estado global, con un gobierno global y un ejército global, que rija a toda la población mundial. Para eso se necesita un problema mundial.

ISIS es la pieza clave para dar paso a lo que bien podría ser el desencadenamiento de la Tercera Guerra Mundial: es el problema mundial para poner una solución mundial.

El demonio es muy astuto. Y estamos en el tiempo del Anticristo. Y, por tanto, tiene que verse la tercera guerra mundial. Hay que sufrir esa guerra, ese desorden en todas partes.

Cuanto más se vayan involucrando las naciones en el problema creado por ISIS, más cerca está la tercera guerra mundial. Si los hombres, de verdad tuvieran fe en Cristo, todo esto no hubiera pasado.

Si la Jerarquía de la Iglesia hubiera obedecido a la Virgen consagrando a Rusia, las cosas serían de otra manera. Pero nadie hizo caso a la Virgen cuando pidió la consagración. Nadie hizo caso cuando fue leído el tercer secreto de Fátima: la Jerarquía se metió en un Concilio que Dios no quería, que abría el campo para la desunión en toda la Jerarquía de la Iglesia.

Nadie ha hecho caso a los diversos profetas que el Señor ha puesto en estos años para que la Jerarquía viera los errores en que estaba metida. Y, de esa manera, la Jerarquía infiltrada –la masonería- se ha hecho con el poder de la Iglesia.

Y ahora tenemos una Jerarquía Apóstata de la fe, que juega con el demonio y lleva a todo el Rebaño fuera de la Iglesia que ha fundado Cristo en Pedro. Han construido un falso Cristo: el Cristo cósmico; y una falsa Iglesia: universal, donde entran todos. Y eso ya se puede percibir. Y eso está en unión con la tercera guerra mundial.

Porque hay que provocar un cataclismo social en que la gente ya no crea en los hombres espirituales: que la gente se desilusione de tantos sacerdotes, obispos, cardenales, que viven como uno de tantos; que la gente vea que ya la Iglesia Católica es como todas las demás y, por tanto, ya no es seria; que la gente entienda que cualquier espiritualidad vale para salvarse.

Como los hombres siempre están ansiosos de creer en algo, de buscar una espiritualidad, una religión, entonces ante el desastre que ven, sin una Verdad, sin una guía, sin una luz verdadera en la fe, aparece el Anticristo con su doctrina, que es la misma que la de Lucifer: el orgullo de vivir, aunque la mente esté pervertida por muchas ideas, filosofías, teologías, errores, mentiras, falsedades, engaños… No importa la idea; lo que interesa es vivir la vida en paz y, por tanto, alzarse contra el que no quiera esa doctrina luciferina.

Bergoglio ya lanzó esa idea: vive y deja vivir. Eso es Lucifer. Vive su rebelión contra Dios, independientemente de cualquier idea.

Por eso, en la Iglesia se ha iniciado la división de la Verdad, que es triturar toda la verdad para que no quede nada de ella. Y los hombres vivan de cualquier manera buscando sólo su orgullo.

Cuando no hay una norma de moralidad entre los hombres, entonces las guerras se hacen justas y santas. Es lo que quiere el demonio con ISIS: que todos vean la necesidad de entrar en batalla y parar eso.

Es todo un montaje de los hombres. Por supuesto, de esos hombres que nadie conoce, pero que mueven todos los hilos de todos los gobiernos en el mundo.

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20 comentarios

  1. Mima dice:

    De nada le servira en vida acumular tanta riqueza si pierde su alma. Aun Dios esta siendo misericordioso con el y le esta dando tiempo para que se arrepienta de verdad y pueda salvarse. Por lo menos estar en el purgatorio. Lo mas ironico de ese asqueroso y demoniaco comunismo es que ellos los que gobiernan no se aplican sus estupidas reglas de igualdad para todos. Pobre Cuba, solo Dios sabe hasta cuando seguiran asi.

  2. kas dice:

    Jesús nunca lloró por los hombres, por sus vidas, por sus problemas, por sus estupideces.
    jaja…¡ muy bueno!

    El pecado es una ofensa a la Voluntad de Dios.
    Y se peca faltando a los diez mandamientos de la ley de Dios.
    Si no conoce lo que son los diez mandamientos, entonces su vida es una veleta de los pensamientos y sentimientos de los hombres.
    Jesús no reclama ninguna igualdad. Eso es su razonamiento equivocado.
    Jesús la reclama a usted ponerse en la Verdad. Y si no se pone, por más que llore por los hombres, Jesús no la escucha.

    ¡Asi es!

  3. kas dice:

    http://www.catapulta.com.ar/?p=13240

    La Universidad Nacional de Lanús (UNLa) le otorgó el miércoles el título de Doctor Honoris Causa a Fidel Castro, el gran líder de la revolución cubana. La noticia, fue destacada en tapa por el diario cubano Granma.

    “No solo se enseña con los libros, también se enseña con el ejemplo, y precisamente Fidel Castro nos enseñó y sigue enseñando con su ejemplo revolucionario, su solidaridad humana, la justeza de sus ideas, su inclaudicable resistencia y convicción de que un mundo mejor es posible”, dijo en su discurso la rectora de la Universidad de Lanús, Ana Jaramillo

    Jaramillo, escoltada en el acto por el intendente de Lanús, Darío Díaz Pérez; la titular de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, y la de la Comisión de Familiares de los Caídos en las Malvinas, Delmira de Cao, y el embajador cubano, Jorge Lamadrid, destacó los nombres de las personalidades a los que la casa de estudios ya distinguió.

    Los políticos Néstor Kirchner y Hugo Chávez (ambos post-mortem), Luiz Inacio “Lula” da Silva, José Pepe Mujica, Evo Morales, Daniel Ortega y Nicolás Maduro, así como a Baltasar Garzón o Miguel Ángel Estrella. Además, es la primera universidad argentina que otorga dicha distinción al líder del régimen cubano.

    Ante un auditorio colmado de estudiantes y referentes políticos locales, autoridades de la universidad y el director para América Latina y el Caribe de la Cancillería, Daniel Chuburu, el intendente Díaz Pérez entregó también al embajador Lamadrid la resolución que declara a Fidel Castro “Ciudadano Ilustre de Lanús”.

    http://www.diarioregistrado.com/internacionales/100235-la-universidad-de-lanus-nombro-doctor-honoris-causa-a-fidel-castro.htm

  4. kas dice:

    http://statveritasblog.blogspot.com.ar/2014/08/20-de-agosto-de-1914-2014-centenario.html

    San Pío X: en el Centenario de su fallecimiento, 20 de Agosto 1914-2014, las palabras de un valiente Pontífice, de un santo varón, de un hombre que no temía a los poderosos del mundo y que tenía la liberalidad de hablar con la claridad que la luz de la verdad produce en los hombres adheridos a la santa Tradición católica:

    “No hay verdadera fraternidad fuera de la caridad cristiana, que por amor a Dios y a su Hijo Jesucristo, nuestro Salvador, abraza a todos los hombres, para ayudarlos a todos y para llevarlos a todos a la misma fe y a la misma felicidad del cielo. Al separar la fraternidad de la caridad cristiana así entendida, la democracia, lejos de ser un progreso, constituiría un retroceso desastroso para la civilización. Porque, si se quiere llegar, y Nos lo deseamos con toda nuestra alma, a la mayor suma de bienestar posible para la sociedad y para cada uno de sus miembros por medio de la fraternidad, o como también se dice, por medio de la solidaridad universal, es necesaria la unión de los corazones en el amor de Dios y de su Hijo Jesucristo. Esta unión no es realizable más que por medio de la caridad católica, la cual es, por consiguiente, la única que puede conducir a los pueblos en la marcha del progreso hacia el ideal de la civilización”.

    San Pío X, ¡ruega por nosotros!

  5. Mima dice:

    Hola padre, yo de nuevo molestando, me gustó mucho esta entrada, muy esclarecedor, gracias por compartirlo. Agregando un poco con respecto a los sentimientos, sonará para algunos escandoloso la forma como le responde a Maria Elena Lozano, si ella esta inmersa en el sentimentalismo podrá precisamente sentirse herida por la forma como le responde, porque a simple vista pareciera que carece usted de caridad en la forma de responder, pero eso lo percibirá cualquiera que tenga esa sensibilidad humana, quiero decirle que usted tiene razón, porque ha hablado con la verdad y en la verdad no deberíamos mezclar esos sentimentalismos, siempre y cuando sea para provecho de nuestras almas, cuando tenía 16 años lei la autobiografia de una de mis santas favoritas Santa Teresita del Liseux o del Niño Jesus y siempre me quedó impregnada en la mente que ella sufria de ese sentimentalismo humano que no la dejaria llevar a la santidad y gracias a Dios lo pudo vencer, le digo porque muchas veces he sido muy sentimental pero si uno pide al señor dejar eso poco a poco podrá lograrlo, tampoco he podido dejarlo del todo, eso es un proceso largo que lleva mucha oración y sacrificios.

    La mayoría de las personas que lloran porque vieron a un gatito moribundo atropellado en la avenida, jamás llora por sus pecados ó por los pecados de su prójimo, ese es el sentimentalismo humano y barato del que precisamente usted habla.

    Me gustaría saber si las cruzadas fueron guerras justas? Yo supongo que si, me gustaría saber su opinión.

    • josephmaryam dice:

      Las cruzadas, cuando son proclamadas directamente por el Papa, son válidas. Cuando intervienen otros intereses (VI Cruzada), entonces no son válidas. Se hicieron para intervenir en los Santos Lugares. Después, como todo, hubo sus desviaciones. Pero cuando un Papa legítimo proclama una cruzada eso es infalible, es decir, es Voluntad de Dios. Y hay que entender esta Voluntad Divina, que es una Justicia. Hoy los hombres no comprenden esta Justicia de Dios y, por tanto, critican a las cruzadas. Los hombres se han olvidado de practicar la virtud de la Justicia Vindicativa, que consiste en dar a cada uno lo que merece. Y, como los hombres no son buenos, sino realmente malos, hay que dar esa Justicia, pero siempre en los límites que Dios quiere. Los Papas proclamaron las cruzadas; pero después hay que ver otras cosas en esas cruzadas, porque intervienen otros intereses humanos, políticos, etc., y no se obra la Justicia de Dios, sino que se dan otras injusticias.
      Ninguna guerra santa puede ser justa perfectamente en el estado de pecado que el hombre tiene. El estado de gracia no eleva a todos los hombres al mismo tiempo para que obren perfectamente, para que no se dé injusticia obrando una Justicia. Por eso, hay que discernir muchas cosas en las cruzadas y hay que quedarse con lo que es de Dios. Con las cosas de los hombres, que fueron muchas, hay que dejarlas a un lado y verlas como son, sin que por ello se anule el poder del Papa para proclamar una cruzada.

    • Matias Esteban dice:

      A propósito, Padre, aquí en Buenos Aires, estamos desolados por un caso de abuso, en un colegio católico, y debido al tema, atravesé una grave crisis de fe, durante el transcurso de la misma, la decía a Dios que quería golpear al abusador, porque pensaba que eso era justicia, pero luego sentía que Dios me respondía que dejara todo en sus manos, que el sabia como dar esa justicia.

      ¿Como reaccionar ante situaciones de este tipo?

    • josephmaryam dice:

      Hay que aprender a amar al prójimo, aunque sea un demonio. Es lo más difícil para el hombre, porque el amor es espiritual, no humano, no sentimental. Y los hombres, ante el mal del otro, tienden a ver la situación de una manera humana, natural, material, carnal.
      Ante hombres que pecan, sólo queda la oración y penitencia por ellos.
      Después, está la justicia. Pero nadie puede hacer justicia por sí mismo. Para dar una justicia, se necesita una autoridad divina: un sacerdote, un Obispo o el Papa.
      Los matrimonios puede hacer justicia a al cónyuge por la autoridad del Sacramento: son ellos los que se casan: son ellos los que tiene el poder.
      Un padre o madre tiene el poder de hacer justicia a su hijo, por la autoridad paterna.
      Pero los hombres no tienen esa autoridad sobre los demás hombres. Tiene que recurrir a una autoridad para obrar la justicia.
      Por tanto, ante un caso así, si se quiere hacer justicia, hay que ir por los cauces adecuados. Si no se quiere esa justicia, basta con hacer oración y penitencia por esa persona para que quede liberada de muchos demonios.
      Amar al prójimo es cargar con los demonios que el prójimo tiene. Este es el amor que Cristo pide hacia los enemigos. Y cuesta cargar con esos demonios. Jesús sudó sangre en el huerto porque amó al hombre hasta el extremo.
      Los hombres, como ven el amor al prójimo en clave sentimental, entonces no entienden esta parte, que es la propia del amor perfecto. Hay que inmolar la vida por el prójimo: eso es lo que pide Dios a las almas.

    • Matias Esteban dice:

      Muchas gracias.

      Dios lo bendiga

  6. Tere dice:

    Por favor soy de Argentina y me gustaria si me pueden aclarar en? el momento de la consagracion algunos sacedotes dicen “El Misterio de la FE” y otros el “SACRAMENTO DE LA FE” desde ya muy agradecida

    • josephmaryam dice:

      En latín es: mysterium fidei: misterio o sacramento de la fe. Esto no es necesario para la consagración válida.

  7. Mima dice:

    Una pregunta:, este blog es muy lindo, me gustaría saber si apoya a la FSSPX ó no reconoce al Papa Francisco como autentico Papa ni a los anteriores papas desde el CVII, es sedevacante? La verdad es la primera que opino aqui y me gusta leer mucho de sus articulos. También me gustaría saber si el Administrador es un sacerdote y donde oficia misas porque me gustaría poder ir a una de ellas.

    Bendiciones para el Administrador y este blog!

  8. ana dice:

    Padre,Josephmaryam,
    siempre le digo gracias,y hoy vuelvo a decirlo,no tiene idea de como nos ayuda a entender y a encontrar a Dios.

  9. María Elena Lozano dice:

    La falta de sentimientos, es lo que nos hace herir al hermano, y si Jesucristo fuera un hombre diferente, no hubiera llorado, y sufrido, por esa igualdad, es que nos va a reclamar que nos puso el ejemplo y no lo hemos seguido.
    Porque si Jesús, fue creado diferente, yo tendría una escusa para pecar, y Jesús no hubiera tenido que ser tentado.

    • josephmaryam dice:

      Es claro que no ha comprendido lo que es el pecado y está en la oscuridad del sentimiento humano.
      Jesús lloró por el pecado de los hombres, que hacían a Su Padre Dios.
      Jesús nunca lloró por los hombres, por sus vidas, por sus problemas, por sus estupideces.
      El pecado es una ofensa a la Voluntad de Dios.
      Y se peca faltando a los diez mandamientos de la ley de Dios.
      Si no conoce lo que son los diez mandamientos, entonces su vida es una veleta de los pensamientos y sentimientos de los hombres.
      Jesús no reclama ninguna igualdad. Eso es su razonamiento equivocado.
      Jesús la reclama a usted ponerse en la Verdad. Y si no se pone, por más que llore por los hombres, Jesús no la escucha.
      Jesús, siendo Hombre, no es como los demás hombres: no vive para algo humano, no vive para un plan humano, no le interesa las culturas, las políticas, los pasatiempos de los hombres, las vidas sociales de los hombres.
      Jesús, siendo Hombre verdadero, es Dios. Y, por tanto, guía su vida humana como Dios, no como un hombre llorón, no como un hombre preocupado por su vida humana, no como un hombre que está metido y dando vueltas a sus problemas humanos.
      A Jesús no le interesa ningún hombre, porque conoce a todos los hombres y sabe qué son todos los hombres: unos demonios encarnados. Pero esto a usted le escandaliza, porque tiene a todos los hombres como buenos y santos. Y, por eso, Jesús no pide dar un beso y un abrazo a los hombres. Jesús exige darle a los hombres la Voluntad de Dios, que es cumplir con la ley de Dios que usted no cumple, porque sólo le interesa su inútil sentimiento humano. Y cumplir la ley de Dios es hacer sufrir a los hombres, porque no la quieren para sus vidas. Los hombres quieren sus leyes, pero no las de Dios.
      Jesús es el Hombre, pero no es cualquier hombre. Es el Hombre sin pecado. Es el Hombre que no le importa hablar en contra de todos los hombres porque sólo está para dar testimonio de la Verdad, de esa Verdad que la gente sentimental no quiere oír, porque está metida en sus lágrimas y en buscar cómo se hace un bien a los hombres sin darles la Voluntad de Dios, sin darles una cruz.
      Aprendan lo que es Jesús, que no es como se lo pintan por el mundo. No es como uno lo siente. Es como Jesús se ha revelado en Su Palabra.
      Pero como la gente lee el Evangelio y hace de ello su comunismo y su protestantismo. Lee las escrituras y después quiere amar a la creación y a los animales, entonces no entiende el amor de Cristo a los hombres. Se ha fabricado un Cristo humano que busca los derechos humanos y resolver las injusticias sociales.
      Y así están todos los idiotas de los católicos: con una fe que huele a protestantismo y a masonismo. Y, después quieren tener razón sobre lo que es Jesús.
      Si no profesan la fe católica, ¿para qué están en la Iglesia Católica? Váyanse con los protestantes, con los budistas, con los musulmanes y aprendan de ellos a llorar por sus estúpidas vidas. Pero no esperen salvarse con sus grandes inteligencias: la falta de sentimientos es lo que nos hace herir al hermano.
      Apaga y vámonos. Así que si no lloras por tu hermano, lo hieres. Si no te alegras con tu hermano, lo hieres. Si no le resuelves su problema, lo hieres. Si no aceptas sus estúpidas ideas, lo hieres.
      Apaga y vámonos. Así piensan la cantidad de católicos apóstatas de la fe. Y así les va en su vida: están inmersos en el mayor engaño siguiendo a un payaso que los consuela con su sentimentalismo herético.
      Sigan sus estúpidas vidas, pero no molesten más con sus mocos y lágrimas.

  10. María Elena Lozano dice:

    ¿Porqué dice que Dios no es carne, y nuestro Señor Jesucristo, no es carne? Nuestro Señor de autodenomina Hijo de hombre, porque dice que son los que pertenecen al enemigo?

    • josephmaryam dice:

      La sabiduría divina no es carnal, sino espiritual. Dios no es carne, Jesús no es carne, «pues el hombre animal no percibe las cosas del Espíritu de Dios, son para él locura.» (1 Cor 2, 14).
      Hoy día los católicos se rasgan las vestiduras porque no saben luchar contra los hombres, la carne, lo material, lo humano, lo profano. Y quieren a un Jesús humano, con una sabiduría humana, con una inteligencia humana, con un sentimiento humano. Y se rasgan las vestiduras al escuchar que Jesús es divino, no humano. No han comprendido la naturaleza humana de Jesús. No han captado lo que es la humanidad para Jesús. No saben ser hombres porque tampoco saben ser divinos.
      Muchos católicos han perdido la sabiduría divina y sólo se escandalizan al comprobar que hay hombres que no lloran por los hombres, que no son hermanos de otros hombres, que los aman pero sin confundirse con ellos, con su carnalidad, con su mundanidad, con su profanidad.
      El Hijo del Hombre no pertenece a los hijos de los hombres. Los hijos de los hombres son los hombres que viven sólo para su pecado. Y no salen del pecado porque no les da la gana de salir: viven para pecar.
      El Hijo del Hombre es aquel que nace de la Mujer divina, que es la Virgen María. Una Mujer sin pecado y, por tanto, concibe a un Hombre sin pecado, que ya no pertenece a Adán, a la humanidad que viene de Adán.
      En la Virgen María y en Jesús comienza una nueva Humanidad, que no tiene nada que ver con la humanidad que viene de Adán. Este es el misterio. Y para pertenecer a esa nueva humanidad, hay que dejar de llorar por los hombres, hay que dejar de ser sentimentales, hay que dejar de experimentar lo que uno quiere de Dios, y hay que ponerse a imitar a Cristo y a Su Madre.
      Esto es lo que no hacen la mayoría de los católicos, por estar viviendo su estúpida vida sentimental.

  11. kaoshispano dice:

    el Gobierno mundial N.O.M. no es un fin en si mismo ni algo posible, ya que es un fracaso predicho y pre-conocible, los ilusos masones y siónicos lo tienen como una estrategia sólo, hace mucho, es otro de los kaóticos medios del demonio en estas ELITES para revolver y desquiciar todo, que es su tarea, a todos los niveles horizontales y verticales humanos. La III GM sería un embudo de todo el lio formado, algo inevitable y realmente final, acabaríase con el Orden de cosas Mundi humano, para la resolución final divina.

    ISIS es un pequeño pero mediático agente nuevo, confluencia de los yihadistas posmodernos y moviendose entre ejes. El eje ahora desencadenante es Moscu-LaHabana-Teherán-KoreaN, con adláteres como Siria, China o la Union Europea de convidados… Al otro lado Israel-USA-UK-ArabiaSaud y otros adláteres de Occidente.

  12. kaoshispano dice:

    Así es que tras meses y años contra los cristianos en Irak, ahora es cuando Paco1 jesuitas el USURPADOR habla del tema, por que interesa a una nueva estrategia de los INTERESADOS en la región (EL GRAN ISRAEL de fondo, y crear kaos en sus enemigos demonii), no por otra cosa… La III guerra mundial APOCALIPTICA en ciernes .

    La Media oficial eclesial ex-catolica da asco en ello y en todo lo que se mueve hoy Roma y su panda DEMOLEDORA, quizas hasta el mismo porteño sea el anticristo y engaña con toda su maquinaria EX-Iglesia mundi a toda la masa, como está profetizado claramente además.

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