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Ser católico no es un nombre, sino una vida de Gracia

Virgen de Guadalupe

Corazón de Jesús

El Gran Milagro

Infiltración en la Iglesia

El Reino de la Paz

garabandals

«Desde el Pontificado de Pío IX la Iglesia entró en una nueva fase de dolorosas pruebas. La Iglesia Militante tendrá que sufrir siempre un doble mal: exterior, por la persecución de sus enemigos; interior por la perversión de sus miembros. Desde Pío IX ese doble mal creció continuamente, debido a un asalto extraordinariamente fuerte sobre la tierra por parte de los espíritus infernales…Yo tengo más servidores que la Virgen de ustedes» (Victoria de la Inmaculada – Relatos de exorcismos, Viena, 1968, págs. 22 y ss.).

Para saber que Francisco no es Papa, sólo hay que ir a la profecía de Conchita, en Garabandal, y saber matemáticas. Muchos católicos, aparte de no tener dos dedos de frente, no saben hacer una suma con los dedos de una mano.

Muere Juan XXIIII, y quedan cuatro Papas: Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II y Benedicto XVI. Y no hay más Papas. Luego, Francisco no es Papa. Esto, tan sencillo, los grandes potentados de la Iglesia, los sacerdotes, Obispos y Cardenales, no lo ven: dicen que Francisco es un Papa legítimo. Por tanto, los profetas se equivocan y los hombres sabios del Vaticano no se equivocan, porque tienen el Espíritu. No hay que hacer caso de lo que diga una niña. Si se hace caso, entonces hay que oponerse a los Cardenales que eligieron a Francisco. Y eso significa que no se hace Iglesia. Para ser Iglesia hay que unirse a las decisiones de los hombres. Seamos hombres, pensemos como ellos piensan y aceptemos a Francisco que por algo lo han elegido unos hombres que se visten de Púrpura.

Esta soberbia, clara y manifiesta de muchos en la Iglesia, es lo que produce la oscuridad y la perversión de la inteligencia humana. Es lo que piensa el hombre, de la manera como lo interpreta el hombre; es siempre el hombre el bueno de la película. Los demás, no saben de lo que va la Iglesia.

Por eso, en el Vaticano se ha iniciado la falsa iglesia de los apóstatas: de los sabios, de los prudentes, de los justos, de los santos, de los encumbrados en la gloria del mundo. Ya en esa iglesia hay santos según el mundo, y sabios según la cultura de los hombres, y justos según las leyes de los hombres. Hay un poco de todo en esa iglesia, porque está llena de mundo, de humanidad, de sinvergüenzas que sólo aspiran a ser del mundo.

«Con la desolación está desolada toda la tierra; la impiedad está sobre un trono; vuestro santuario es profanado, y la abominación entró hasta en el lugar santo…» (San Luis María Grignion de Montfort – Tratado de la Verdadera Devoción – pág. 303).

Con la desolación de la vida de los sacerdotes, desolación espiritual, que han abusado de la Sta. Misa, haciéndola un negocio político y económico, el mundo se encuentra al borde de la locura: todos buscando hombres justos, buenos, humanos, naturales, mundanos, celebridades de un día. Y sobre el Trono de Pedro, un impostor, un falsario, un embaucador, que ha comenzado la destrucción de la Iglesia, la profana con sus herejías y disfruta viendo cómo la gente lo llama santo: el vividor, el hombre que sabe vivir y deja vivir.

«La iniquidad ha inundado la tierra, que no es sino iniquidad. ¿A qué santos rezaremos nosotros? La venganza celeste alcanzará todas las clases. Nosotros hemos abusado del sacrificio, el sacrificio cesará. Iglesia de Dios, tu gemirás; ministros del Señor, vos lloraréis por nuevas profanaciones…, sangre, se beberá sangre, sangre, se beberá…La tierra culpable será purificada por el hierro y devorará aquel que se ha sentado en la iniquidad» (Fray Calixto).

¿A qué santos los católicos van a rezar ahora? ¿Al Padre Miguel D´ Escoto, marxista, de la religión de la Pachamama, miembro que fue del gobierno sandinista y ex Presidente de la Asamblea de las Naciones Unidas, al que Francisco le ha revocado la sentencia a divinis, después de seguir comulgando con su herejía y su cisma?¿O al Cardenal Kasper, que se pone de rodillas delante del demonio para destrozar la familia a base de soluciones pastorales? ¿O al mismo Francisco, que no soporta que le llamen mundano, porque toda su ambición en la Iglesia es ser un vividor del mundo?

La iniquidad está en Roma. ¿Cuándo van a despertar, católicos borrachos del mundo, embriagados de las excelencias del hombre, que han puesto al hombre por encima de Dios? ¿Cuándo se van a enterar que tienen un falso Papa que les regala el oído para que se queden con él y no atiendan a la verdad de sus vidas? ¿Por qué confían en una Jerarquía que no habla claro a los hombres, ni al mundo, que constantemente da tinieblas en su lenguaje humano?

Jerarquía de la Iglesia: habéis abusado de la Misericordia. Tened lo que merecéis: Justicia.

«Los Centinelas se han dormido; los enemigos han forzado las barreras y han entrado en el corazón de la ciudad. Ellos han llegado hasta las ciudadelas, donde han colocado su sede. La potencia de las tinieblas ha extendido su imperio; se ha hecho una sinagoga; ella se ha erguido altares donde ha colocado los ídolos para hacerse adorar, Satán acaba de entrar en su sinagoga… He visto tambalear las columnas de la Iglesia, he visto, inclusive, caer un gran número de los cuales se tenía motivo de esperar más estabilidad… Sí, Padre, entre aquellos que debían sustentarla, se han encontrado cobardes, indignos, falsos pastores, lobos vestidos con piel de corderos, que han entrado en el rebaño para seducir las almas simples, degollar el aprisco de Jesucristo, y librar la heredad del Señor a la depredación de los ladrones, los templos y los santos altares a la profanación…» (Sor de la Nativité – Vías sobre el Anticristo).

Vemos en el Vaticano sacerdotes y Obispos dormidos en su lujuria de la vida: creen que están haciendo la Iglesia que Dios quiere y no se dan cuenta que por, su silencio, por callar ante un hereje, son culpables de lo que pasa en la Iglesia.

Culpables de obedecer a un hereje y cismático. Culpables, porque viendo lo que es Francisco, voltean el rostro a otro lado y se hacen como los que no quieren saber. Culpables porque han puesto las bases para el trono del Anticristo en Roma. Ha aparecido la sinagoga en el Vaticano: la que culminará con la aparición del Anticristo de nuestros días: el hombre para el hombre. El hombre lleno de humanidad. El hombre que sólo piensa en el hombre, que anula toda espiritualidad, toda trascendencia hacia lo divino.

Hoy la gente espera en la Jerarquía: que los Obispos hablen en el Sínodo y pongan estabilidad. Y esperan en vano, porque no han comprendido que en la Iglesia de Roma no hay Espíritu Santo. Hay sólo hombres, que piensan como los hombres y obran como ellos. No hay hijos de Dios. No hay católicos. No hay sacerdotes dignos de ofrecer el Sacrificio sin mancha con el alma limpia de pecado. Hay tanta cantidad de sacerdotes bastardos, que se dedican a cualquier cosa cuando celebran la Misa, que la iniquidad está en toda la Iglesia por culpa de la misma Jerarquía. Una Jerarquía que sólo se dedica a engañar al Rebaño con la palabrería que gusta a todo el mundo, con la boca que agrada a los insensatos, con las obras que más ayudan a ser del mundo y para el mundo. Una Jerarquía que ya no es católica, sino comunista, protestante, masónica, cristiana, judía, budista…

Ser católico es tener la plenitud de la posesión de la Verdad Revelada, es estar bajo la Autoridad Jerárquica y es caminar con los medios de santificación que Jesús ha dado a Su Iglesia.

Ser católico no se refiere sólo a la difusión de una sola Iglesia a lo largo de todo el orbe, con una multitud visible de miembros. No es lo externo que se ve: las parroquias, capillas, fieles, asociaciones, etc.

Un fiel es católico porque profesa la fe verdadera y la obra exteriormente en la Iglesia. Son dos cosas: lo interior y lo exterior. Y, por eso, un católico verdadero no puede ser ni ortodoxo, ni protestante, ni cristiano, ni masón, ni budista…. Teniendo la posesión de la Verdad Revelada, no puede seguir a quien no la posee, no puede estar en iglesias que no siguen la línea de la Gracia.

En la Iglesia Católica no se puede obedecer a Francisco porque no es católico, no cree en un Dios católico, no profesa la fe católica. Quien tiene el dogma debe rechazar a quien no lo tiene. Por eso, quien se somete a un hombre sin verdad Absoluta, como es Francisco, se hace como él: un apóstata, un hereje y un cismático.

Para ser católico hay que ser fiel a la Gracia. Este punto es el más importante de todos. Es necesario perseverar en la Gracia para ser católico. Se puede ser católico por un tiempo, porque, en ese tiempo, se vivió en Gracia. Pero se pecó y ya no se confesó el pecado, y se vive otra vida: ya no se profesa la fe verdadera, sino que van apareciendo otras cosas en esa fe hasta anular la fe católica.

Así hay muchos católicos tibios en su fe: profesan muchas cosas que no pertenecen a la fe católica, a la Verdad Revelada: ya no creen en los dogmas, ya creen en muchas cosas y no creen en nada.

Un sacerdote es católico porque se mantiene fiel a la Gracia que ha recibido hasta el final de su vida como sacerdote. Si ese sacerdote, en un momento dado de su vida, introduce elementos extraños a esa Gracia, entonces va perdiendo la línea de la Gracia, y puede llegar a deja de ser católico, aunque, en lo exterior, en apariencia, siga celebrando y administrando los Sacramentos. Hay muchos sacerdotes que se convierten en lobos en sus ministerios porque ya no siguen la línea de la Gracia en lo esencial de su vocación.

La liturgia de la Iglesia Católica todavía es católica, porque en lo esencial sigue la línea de la Gracia. Tiene muchos elementos que son protestantes, que ya no son católicos, que ya no se apoyan en la Verdad Revelada y, por eso, no hay que seguirlos, porque no pertenecen a la fe católica.

Muchas personas no saben discernir estas cosas y creen que por encontrar elementos protestantes en la liturgia, ya toda la liturgia se anula y no sirve. Y caen en el error y el fanatismo de decir que ya no se consagra o que las ordenaciones sacerdotales son inválidas, etc., porque no saben ver si en la esencia de los Sacramentos todavía se sigue la línea de la Gracia.

Un Papa es católico si persevera hasta el final de su vida en la Gracia del Papado que ha recibido. Si ha sido Papa hasta el final, en esa Gracia fue católico. Si renunció por ley canónica –no por ley de la Gracia-, entonces deja de ser un Papa católico. Se puede renunciar por ley de la Gracia y, entonces, el Papa sigue siendo católico en su renuncia.
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Para discernir si una Jerarquía es católica o no es muy simple: sólo hay que ver lo que predica y lo que obra en el Altar. Estas dos cosas. Según se predique eso será la obra en el Altar. Si la Jerarquía no es Cristo, entonces va a predicar al hombre y pondrá una abominación en el Altar.

Esto es lo que hace Francisco: da una galleta en cada celebración y, por tanto, quien asiste a sus misas comete muchos pecados porque no discierne el Cuerpo de Cristo. Adora a un pan, creyendo que es Cristo.

Esto pasa mucho en la Iglesia Católica. Y pasa más en estos tiempos de Apostasía. Y el rebaño no es capaz de discernir esto que es obligación de todo católico: este sacerdote que celebra misa: ¿qué predica? ¿cómo vive? ¿cuáles son sus obras en la Iglesia?

Hoy sólo existen católicos de nombre, universales, pero no católicos de corazón. Quieren defender a la Iglesia Católica defendiendo a sacerdotes y Obispos herejes y cismáticos. Esto es lo que se da actualmente y que todos puede ver en sus capillas, en sus parroquias. Muchas de ellas ya no son católicas. Siguen perteneciendo, en lo exterior, al Vaticano, pero se profesa una fe que no tiene nada que ver con lo católico.

Tenemos a un Papa legítimo, que ha renunciado, y ha dejado de ser católico:

«El Soberano Pontífice será desgraciado. Toda la Iglesia será desolada a causa de él. Por él, para su liberación, será necesario recurrir al Sagrado Corazón» (Madame Royer).

Él sigue siendo un Obispo católico, porque es fiel a la gracia de su sacerdocio. Pero no ha sido fiel a la gracia de su Pontificado. Y, por eso, no cuenta para la Virgen María. Tiene el Poder Divino, pero no lo ejerce. Y, por tanto, ha dejado a la Iglesia en la desolación: en manos del lobo, de sus enemigos. Y necesita mucha oración para que quede liberado de su pecado. La Cruz ha comenzado, para él, desde que renunció. Una cruz muy pesada porque lleva a toda la Iglesia en sus hombros. Y la Jerarquía no lo quiere. Y menos ahora que todo el mundo está dividido en la Iglesia a causa de las obras de Francisco. Todos vuelven sus ojos al Papa legítimo. Y eso no gusta a los sabios de la falsa iglesia del Vaticano. Eso no gusta a los sacerdotes que obedecen a Francisco. Eso no gusta a los católicos tibios e ignorantes de la Verdad en la Iglesia.

Y si el Papa Benedicto XVI no huye de Roma, lo van a matar sin más. Las cosas en la Iglesia están muy tensas para todo el mundo. Ya no se respira confianza en nadie. Los pensamientos de todos están al descubierto. No es posible engañar más a la Iglesia. Cuando el pecado llega a su culmen es que las personas se empiezan a quitar las caretas y se ve el mal como mal, no ya encubierto. Por eso, a Francisco ya, mucha gente, le huele desde lejos. Ya sabe cómo respira porque empieza a quitarse la careta. Se empieza a ver su alma negra, su cabeza negra. Porque ser payaso es para un tiempo. Se acaba ese tiempo y la gente se cansa de las payasadas. Le gente quiere ver un hombre que coja los problemas y los resuelve, no un idiota que llora todo el día por sus pobres, que sólo sabe hablar de comunismo y de protestantismo, pero que no es capaz de dar una palabra de vida a ningún alma.

No es fácil ser católico y, por tanto, no es fácil ser Iglesia Católica. Y, desde la muerte del Papa Juan Pablo II, la catolicidad ha ido despareciendo por arte de magia en la Iglesia. Y se ha llegado a lo que vemos: un Papa que no ha querido seguir adelante con su vocación y ha puesto en peligro a toda la Iglesia.
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Benedicto XVI es el último Papa. No es Pedro Romano. Pedro Romano inaugura un nuevo tiempo en la Iglesia. Benedicto XVI ha cerrado un tiempo. Entre medias, el tiempo del Anticristo, donde no habrá Papas. La Sede estará vacante. Sólo gente que gobierna una iglesia extraña, con el nombre de católica, pero llena de musulmanes, de judíos, de cristianos, de ortodoxos, de masones, etc…

«Porque toda la malicia humana se volverá contra la Iglesia Universal; y, en efecto, Ella no tendrá defensor durante veinticinco meses y más, porque durante todo aquel tiempo no habrá ni Papa, ni emperador en Roma, ni Regente en Francia» (Fray Juan de Vatiguerro).

Tienen que cumplirse las profecías con el Papa Benedicto XVI: Es el Obispo vestido de blanco, que muere en la persecución a la Iglesia Católica. Es el último Papa que debe pasar por su sacrificio: «Y vimos en una inmensa luz qué es Dios: ‘algo semejante a como se ven las personas en un espejo cuando pasan ante él’ a un Obispo vestido de Blanco ‘hemos tenido el presentimiento de que fuera el Santo Padre’. También a otros Obispos, sacerdotes, religiosos y religiosas subir una montaña empinada, en cuya cumbre había una gran Cruz de maderos toscos como si fueran de alcornoque con la corteza; el Santo Padre, antes de llegar a ella, atravesó una gran ciudad medio en ruinas y medio tembloroso con paso vacilante, apesadumbrado de dolor y pena, rezando por las almas de los cadáveres que encontraba por el camino; llegado a la cima del monte, postrado de rodillas a los pies de la gran Cruz fue muerto por un grupo de soldados que le dispararon varios tiros de arma de fuego y flechas».

Para Roma, lo que decía la Beata María Taigi: “Oh Roma, Roma. Hijos criminales. ¿Ignoráis el bien que os hice?… Tomo nota de vuestra respuesta… Pero cuando Mi Padre Celestial dé la orden… Amada Mía: verás cómo terminará Roma… Sabe que ahora caen como la nieve las almas en el infierno… que lloren y sollocen amargamente… No se puede llamar ya a Roma la Santa… tú los ves, lo ves claramente con tus propios ojos… Viven como bestias. Los hombres… no buscan aquí abajo más que el lujo, placeres y satisfacciones… y se dejan llevar de toda clase de deseos culpables… y muchos se me quejan todavía de no poder llevar el peso de sus miserias. Pero si yo pudiera hablarte… quisiera abrirte Mi Corazón… Me vengaré… en ellos” (Mons. Sallotti, págs. 169-170).

Roma, ¿la Santa? Roma, la Ramera, la que fornica con todo el mundo. La que ya no le interesa salvar las almas sino dedicarse a vivir lo humano, lo natural, lo profano. La Roma de los apóstatas de la fe. La Roma, ejemplo vivo para quien quiera irse al infierno de cabeza. Esa Roma que es sólo una estructura de hombres, una construcción mal hecha, que será demolida con el fuego del Cielo.

Aquel que quiera ser marxista que obedezca a Francisco. Aquel que desee estar con Cristo, que escupa a Francisco y a todos los payasos que lo siguen. Y no hay más. Hay que ir saliendo de esas parroquias que no dan nada al hombre para su alma, sino que sólo son instrumentos del demonio para condenar. Y hay que irse sin derramar una lágrima, porque ningún hombre se merece un llanto humano. Si los hombres no aprenden a llorar sus malditos pecados, que sufran en sus vidas la falta de comida, de vestido, de salud. Porque estás en este mundo para salvar tu alma, no para vivir bien, sin problemas. Y aquel que no te ayude a salvar tu alma, lo escupes y sigues adelante en tu vida.

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31 comentarios

  1. rot dice:

    Tapa del libro Adiós Europa, de Gerd Honsik,

    donde describe el “Plan Kalergi”

    Descarga del libro completo “Adiós Europa”. El plan Kalergi“.

    http://www.mediafire.com/?gomrt6vtjs8crtv
    http://blog.susanaromeroweb.com/?p=5475

    el plan kalergi un racismo legal

  2. rot dice:

    .

    dentro del panteón que es la

    iglesia sinárquica universal

    hay un nicho para todos los dioses,

    incluso para Jesucristo,

    en la religión del hombre, por el hombre y para el hombre,

    todo se encuentra en un refugio,

    sin distinción de credo ni de revelación,

    pues todos los individuos son cristianos SIN SABERLO,

    en ninguna parte el modernismo ha logrado elaborar una síntesis a la vez tan lógica con sus principios básicos y tan ventajosa para todos…..
    minuto 6:33

  3. Estrella dice:

    Gracias Padre, ya entiendo mejor y muchos catolicos no saben bien sobre lo que se explica aqui, por eso es que digo que hay oscuridad espiritual, lo veo en mi entorno, porque nadie quiere hablar de Dios, y de como debe ser el verdadero catolico. Diculpa Padre, le hago otra pregunta: esta bien que un catolico no practicante, diga que JesusCristo es el verdadero cristiano?

    • josephmaryam dice:

      Eso es un herejía, porque se quiere ensalzar sólo la humanidad de Jesús.
      Jesucristo es verdadero Dios y verdadero hombre. Esto es lo correcto. Lo demás, es herejía. Querer ensalzar la humanidad de Cristo sin su divinidad es hacer de Cristo sólo un hombre. Y querer ensalzar la divinidad de Cristo sin su humanidad es hacer un Dios que no existe en lo humano.
      El que un católico no practicante diga eso revela lo que hay en esa alma: el culto al hombre, pero no a Dios.

  4. Estrella dice:

    un católico verdadero no puede ser ni ortodoxo, ni protestante, ni cristiano, ni masón, ni budista….Padre por favor me explica lo concerniente a porque un catolico no puede ser cristiano, lo demas si lo entiendo, pero esto de No ser cristiano, no lo entiendo, porque yo he aprendido que el catolico es Cristiano, porque viene de Cristo.Gracias.

    • josephmaryam dice:

      Es sencillo: la Iglesia, que ha fundado Cristo, es en Pedro, no en Cristo. No es una iglesia cristiana, sino católica. Ha puesto Cristo la roca de Su Iglesia en la fe de Pedro, no en el Evangelio. Y lo que Pedro enseña a la Iglesia eso es ser católico. Y Jesús da a Pedro toda la inteligencia del Evangelio y su verdadera intepretación. El católico es el que tiene toda la Verdad Revelada, el que se somete a la Jerarquía de la Iglesia, el que vive la vida eclesial colgado de los Sacramentos.
      Las iglesias cristianas siguen a Cristo, pero no a Pedro. No se someten a una Jerarquía y no usan los Sacramentos. Son cristianos, pero no católicos.
      El que sigue a Cristo es cristiano. Pero esto es muy universal, muy vago, que abarca muchas cosas.
      El que es católico imita a Cristo, no sólo lo sigue. Es otro Cristo, es el mismo Cristo.

  5. Marita dice:

    Dos Papas vivos y eventualmente enfrentados, el demonio no actúa, ni se manifiesta de forma inmediata -ni en los mismos exorcismos para no levantar sospecha, con lo que la mentira se confrontará con la defensa de la verdad, que es Dios y su hijo nuestra Salvador que es Cristo Jesus y cuyo enfrentamiento decisivo conducirá a una batalla final, “que arrastra una tercera parte de las estrellas del Cielo” (al infierno y a la condenación)

    Estamos ahora ante la confrontación histórica más grande que los siglos jamás han conocido. Estamos ante la lucha final entre la Iglesia y la anti-Iglesia; entre el Evangelio y el anti-Evangelio”. Cita del Papa Juan Pablo II.

    Benedicto al Clero Romano dijo, sin percatarse del alcance profético de sus propias palabras: «Ustedes estarán a mi lado, a pesar de que para el mundo permanezca oculto», AMEN.

  6. José Manuel Guerrero dice:

    Lumen Mariae nos da luz, el padre nos da luz, en esta época de tinieblas, con eso basta. Me da absolutamente igual si caigo mal por lo que voy a decir: ESTO NO ES UN CHAT. A chatear y relacionarce a otro sitio. Hay que medir mucho donde se está. La santidad prevalece en este espacio sobre todo.

  7. elias dice:

    La visión de Ana Catalina Enmerich:”Vi una fuerte oposición entre dos papas…..”, parece dar a entender que Benedicto XVI va a defender la verdadera Fe llegado el momento.
    Eso sería una gran luz para muchos

    • Marita dice:

      Oposición (del latín oppositio) es la acción o efecto de oponerse. Posición de una cosa enfrente de otra. Contraste entre dos cosas contrarias.

      Ud. dice “parece dar a entender que BenedictoXVI va a defender la verdadera Fe llegado el momento”.

      No significa que uno se le enfrente al otro, significa que serán dos Papas contrarios.

      Disculpeme si me equivoco, pero así lo veo.

  8. José dice:

    Muchas gracias padre por su explicación. Es muy necesario que Uds. sigan instruyendo a las almas sobre todo lo que está ocurriendo.

    Que N.S. Jesucristo y la Stma Virgen les bendigan, guíen y fortalezcan en su ministerio sacerdotal.

  9. José dice:

    El pecado de renuncia de Benedicto XVI es equivalente al de la negación de Pedro. Pero al igual que Pedro se arrepintió por haber negado a Jesús y lloró amargamente por ello y lo lamentó y reparó durante el resto de su vida y se rehizo de nuevo para así llevar las riendas de la Iglesia , el Papa Benedicto XVI seguramente esté pasando por la misma amargura y arrepentimiento del mismo actualmente, para llegado el momento retomar las riendas de la Iglesia si se diera la extrema necesidad de ello como llegado el momento de combatir la herejía que se pueda pretender aprobar que pudiera desembocar en un cisma, llegar a enfrentar a la misma y encabezar de nuevo a la verdadera Iglesia Católica remanente. Esto último es una hipótesis posible si se diera este caso y momento. Quizás puedan repetirse de nuevo las palabras del Señor a Pedro:

    Jesucristo a Pedro: “Pedro he rogado por ti para que no desfallezcas y una vez que te restablezcas confirmes a tus hermanos en la Fe”.

    Es una posible hipótesis que quizás pudiera darse en un futuro próximo.

    • josephmaryam dice:

      Son dos pecados diferentes, porque Pedro negó a Su Maestro como alma que reniega de Dios, no como Vicario de Cristo.
      La Iglesia nace en el Calvario y Jesús pone a Pedro como Vicario Suyo después de la Resurrección, no antes. Antes no hay Iglesia.
      Antes es la proclamación del Reino de Dios por Jesús. Antes es la muerte del Redentor para poder instaurar el Reino de Gloria.
      El pecado de Benedicto es otra cosa: es no ser fiel a la Gracia que ha recibido. Una cosa es entender de Dios que hay que renunciar; otra cosa es cómo se renuncia para poder seguir en la línea de la Gracia.
      Dios da su inteligencia para ambas cosas: renunciar y el camino de la renuncia.
      Pero Benedicto renunció, pero dejó mal a la Iglesia. No renunció en la Voluntad de Dios, es decir, no siguió la línea de la Gracia.
      Y si no comprenden la Gracia entonces sólo comprenden la ley canónica en que se permite renunciar.
      La Iglesia no es una ley canónica, sino la ley de la Gracia.
      Y toda alma que está en la Iglesia debe seguir la ley de la Gracia. Después, están las demás leyes que deben someterse a la ley de la Gracia.
      Si un alma no comprende lo que es la Gracia, lo que es ser fiel a Ella, lo que significa perseverar en la Gracia, aunque se cumpla una ley canónica, entonces no puede comprender la renuncia del Papa Benedicto XVI y no ve su magnitud.
      Esta renuncia no es como la de los otros Papas. En esta renuncia, las llaves han pasado al Padre. En las otras renuncias de los Papas, las llaves han permanecido en la Iglesia.
      Es una renuncia que ha exigido una obra extraordinaria de Dios, por la esencia de la renuncia, por el fin de esa renuncia.
      Y no sólo por la renuncia se pasan las llaves al Padre, sino por las obras del usurpador, que ha quitado la verticalidad, es decir, ha anulado el Papado. No hay más Papas por vía ordinaria. Benedicto XVI es el último Papa. Pedro Romano no es el último Papa. Es otra cosa. Es el Papa por vía extraordinaria:

      «Después de las tinieblas San Pedro y San Pablo descenderán de los cielos, predicarán en todo el universo y designarán el Papa . Una gran luz saldrá de su persona e irá a posar sobre el Cardenal futuro Papa» (Beata Ana María Taigi)

      Lo que hay en la Iglesia, actualmente, es sólo un gobierno de hombres. Y, por tanto, no es la Iglesia Católica, la fundada en Pedro. Tiene todo lo exterior, pero no tiene el Espíritu de la Iglesia.
      El cisma ya está en el Vaticano, pero nadie lo quiere decir, nadie lo quiere ver. No esperen al Sínodo para decir ya hay un cisma.
      El cisma es ese gobierno horizontal y todo lo que trae a la Iglesia. Todas las consecuencias nefastas, que todavía la gente no aprecia, pero ya se ven los signos, las obras…Todos pueden ver las obras del usurpador, pero pocos las llaman por su nombre. Muchos, por la política, aceptan esas obras y, por tanto, aceptan al usurpador. Y nadie ha comprendido que lo que hace Francisco es nulo para Dios. No vale nada. No sirve para nada. Vale para los hombres.
      Pero como nos gusta tener a hombres que hablan bonito y que dan la mano a otros hombres, entonces tenemos los Papas que nos gustan.
      Y ya nadie toma en cuenta a Benedicto xVI. Nadie aprecia lo que hay que hacer por él. Porque necesita mucha penitencia. Pero no se puede orar por Benedicto si se obedece a Francisco. Es una oración absurda.
      Son pocos los que entiende la vida de la Gracia y sus exigencias. Dios tiene que pedirle a Benedicto XVI una obra para reparar su pecado. Esa la hará como Obispo, ya no como Papa. La hará con Su Poder Divino, que ha recibido como Papa. Es la obra del Poder Divino, pero no en función de Papa. Ya no gobierna la Iglesia. Ahí está su renuncia. Por eso, ese Poder, que tiene, es inútil. Y Dios tiene que mostrarle la manera de que sea útil, porque sigue siendo el Poder de Dios. Y para algo debe servir en la Iglesia.
      Los tiempos son muy difíciles y oscuros en la Iglesia. Y aquel que no tenga las ideas claras de lo que es la Iglesia, entonces se mete en el maremagnum que se observa en todas partes: católicos que no tiene ni idea de lo que es su fe católica. Y que les da igual seguir a uno u a otro. Y, por eso, no son capaces de discernir nada en la Iglesia. No son capaces de ayudar al Papa Benedicto XVI en su pecado, porque lo ven como un acto de santidad.

    • maria ines dice:

      Ahota entiendo bien.Yo escribi mas arriba sobre el pedido de Dios a Benedicto a traves de Conchiglia y ahora advierto mi error de creer que renuncio segun Voluntad de Dios y veo no de la forma en que deberia haber sido hecha.Muchas gracias padre por sus explicaciones.

  10. Laodicea dice:

    Gracias josepmaryam por todas sus explicaciones de incalculable valor. Verdaderamente está predicando con el espíritu de Enoc y de Elías.

    Muchas Gracias y que Dios le asista en su ministerio hasta el final.

  11. José dice:

    Ahora sí le entiendo a lo que se refiere con que en la actualidad B XVI no es un Papa católico. Antes no lo había explicado. Gracias. Como Obispo parece evidente que Benedicto XVI sí que es católico en la actualidad ya que supongo que su renuncia no le afecta en este punto.

  12. José dice:

    Muchas gracias por su aclaración.
    Lo que sigo sin entender y por eso creo que es un error es esa parte de la frase de la foto: “No cuenta; no ejerció el Poder Divino hasta el final de su vida = No es un Papa católico = No siguió la línea de la Gracia”; en la que dice “No es un Papa católico” haciendo alusión a Benedicto XVI.

    • josephmaryam dice:

      No siguió la línea de la Gracia = no llevó la Gracia de su Pontificado hasta el final.
      La Iglesia es una Gracia. Y aquel que pertenece a la Iglesia tiene que obrar la Gracia que recibe para que cuente en la Iglesia, para no desviarse de la línea de la Gracia.
      Benedicto XVI recibió la gracia del Pontificado, que es una gracia distinta a su vocación como Obispo. Son gracias diferentes.
      Benedicto XVI no fue fiel a la Gracia de su Pontificado. Y, por lo tanto, se separó de la línea de la Gracia. Renunció por ley canónica, no por ley de la Gracia.
      Este es el punto. Si Dios le hubiera pedido renunciar sólo por ley canónica, entonces hubiera seguido gobernando la Iglesia fuera del Vaticano, como Papa. Hubiera huido y sería Papa y no hubiera este caos en la Iglesia.
      Si Dios le hubiera pedido renunciar por ley de la Gracia, entonces el gobierno no hubiera pasado a un impostor. La Iglesia no hubiera caído en manos de un lobo como Francisco.
      Su renuncia no siguió la linea de la Gracia: no supo renunciar. No supo hacer la Voluntad de Dios en esa renuncia. Y, por eso, su renuncia es un problema para Dios. Porque, automáticamente, las llaves del Reino vuelven al Padre. Ya no están en el Papa legítimo. Ya la Iglesia no decide quién se salva ni quien se condena porque nadie tiene el Poder Divino ni se puede ejercer.
      La Iglesia ha pasado a ser parte del Reino de Dios. Ya no es el Reino de Dios. Y hasta que no venga el nuevo Papa, el Gran Papa, no hay Iglesia en la Jerarquía, que es como la funda Jesús: en Pedro.
      Quien guía la Iglesia, en estos momentos es Jesús desde el Cielo. Y llama a todo el mundo al desierto, para allí indicar el camino de la Iglesia.
      Es un tiempo muy especial para todos.
      El Papa Benedicto XVI, al no seguir la línea de la gracia, se convierte en un Papa no católico. Eso no significa que sean un antipapa o falso Papa. Significa que en su Papado no fue fiel a la Gracia: no llegó hasta el final de la vida como Papa. Va a llegar hasta el final como Obispo, no como Papa. Y, por eso, tiene que cumplirse la profecía de Fátima en él, como Obispo, no como Papa. Porque ya no es el Papa de los católicos. La Iglesia ya no está en Pedro, sino en Jesucristo. Las llaves las tiene el Padre. Y él indica qué cosa hay que hacer en la Iglesia.
      Aprendan los misterios de la Iglesia.
      La Iglesia es una Gracia, no un conjunto de normas o de gobiernos. No es un conjunto de hombres que se dedican a gobernar un tiempo y qué bueno que fue ese Papa.
      La Iglesia es una Gracia y se es Iglesia viviendo la Gracia, siendo fiel a la Gracia y perseverando en la Gracia recibida hasta el final de la vida.
      Lo demás, es cuento chino.

  13. Juan Pablo dice:

    Si la profecía transcrita aquí de Fray Juan de Vatiguerro se refiere a los tiempos presentes, significaría que deberemos soportar a Francisco hasta abril o mayo del 2015 ya que “Ella (la Iglesia) no tendrá defensor durante veinticinco meses y más”.
    Claro que es sólo mi sencilla interpretación.

    • josephmaryam dice:

      La Sede no está vacante porque sigue viviendo el Papa legítimo. La profecía se refiere a la Sede Vacante, no sólo al defensor espiritual en la Iglesia.

  14. José dice:

    El error al que me refiero es sobre la parte de la frase de la parte inferior de la foto: “No cuenta; no ejerció el Poder Divino hasta el final de su vida = No es un Papa católico = No siguió la línea de la Gracia”; en la que dice “No es un Papa católico” haciendo alusión a Benedicto XVI.

    En cuanto a la legitimidad y validez del Pontificado de Juan Pablo I independientemente de su corta duración es justo lo que he afirmado.
    El hecho de que la Virgen le dejara entrever a Conchita que este era el Papa al que no contaba por la corta duración de su Pontificado no tiene nada que ver con la validez del mismo que por supuesto que sí que constaba, sino que la Virgen parece referirse a Juan Pablo I como el que no cuenta debido a la corta duración de su Pontificado pues apenas pudo afrontar lo que tenía pensado acometer en el mismo, independiemente de que haya fuera totalmente válido como así fue. Cuando la Virgen dice que
    hay un Papa que Ella no cuenta hasta la llegada del fin de los tiempos no se refiere con ello a que no sea totalmente legítimo y válido su Pontificado, sino que debido a su corta duración apenas Juan Pablo I tuvo tiempo de hacer casi nada de lo que tenía pensado.

    • josephmaryam dice:

      Ya se lo he explicado, pero no lo quiere entender. Juan Pablo I hizo la completa voluntad de Dios en sus 33 días de pontificado. Y esa Voluntad de Dios consistió en ser Papa hasta la muerte y así poder elegir el Señor otro Papa legítimo. Sepan discernir la Voluntad de Dios en la Iglesia. Sepan buscarla en lo que cuenta para Dios, no en lo que cuenta para los hombres.

  15. Juan Pablo dice:

    Como dos más dos son cuatro, si a la muerte del papa Juan XXIII la Virgen le dijo a Conchita que habría solamente 4 papas más -y sabemos que los 4 son legítimos- luego, Francisco no es papa. Y lo dijo la Sma. Virgen.
    Tal vez por eso los lefevristas, sedevacantistas o no sé como se llaman todas sus corrientes, no creen y odian las apariciones de Garabandal, porque para ellos el último papa fue Pío XII. Los demás no cuentan.

  16. Matias Esteban dice:

    Padre: si consideramos a BXVI como uno de los tres que faltan (sin contar a JPI por su muerte repentina) se confirmaría la profecía de San Malaquias: y solo faltaría Pedro Romano II.

    No creo que la Santísima considere a Francisco, como Papa legitimo.

    Dios y Su Madre lo bendigan

    • josephmaryam dice:

      ¿No comprenden la profecía de Conchita todavía?
      ¿Es que no tienen inteligencia?
      ¿Es que no saben leer?
      Después, de Juan XXIII, sólo quedan cuatro Papas: Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II y Benedicto XVI.
      Cuatro. Cuatro. Cuatro. Cuatro personas. Cuatro hombres. No son cinco. Cuatro.
      Y uno de ellos no cuenta. Luego, tres sí cuentan.
      Cuentan: Pablo VI, Juan Pablo I y Juan Pablo II.
      Cuentan porque lo que cuenta en la Iglesia es hacer la Voluntad de Dios.
      Y aquel que en la Iglesia no haga la Voluntad de Dios no cuenta.
      ¿Esto lo comprenden o todavía no lo han captado?
      Para Dios no cuenta el tiempo: ni los 33 días de Juan Pablo I ni los 7 años de Benedicto XVI. Esto a Dios le trae sin cuidado.
      Lo que cuenta, para Dios, es si ese Papa ha hecho Su Voluntad en el tiempo de su gobierno. Si lo ha hecho, entonces cuenta como Papa para Dios. Si no lo ha hecho, entonces no cuenta como Papa para Dios.
      No contar como Papa no significa que no sea Papa.
      ¿Dónde tiene la cabeza?
      Los cuatro cuentan para Dios como Papa porque han recibido la sucesión del Espíritu de Pedro. Y la han obrado en el tiempo de su gobierno en la Iglesia.
      Pero, uno de ellos, ha gobernado la Iglesia por poco tiempo y eso quiere decir, para Dios, que no ha cumplido Su Voluntad. Y, por tanto, su gobierno en la Iglesia no cuenta. Sigue contando como Papa. Sigue siendo Papa, pero inútil en su gobierno porque no llegó a la último: a hacer la Voluntad de Dios hasta el final de su vida. Siguen habiendo cuatro hombres, no hay que añadir ningún quinto.
      Porque se es Papa hasta el final. Y se gobierna la Iglesia hasta el final de la vida.
      Piensen la fe católica con el corazón, no con la mente de hombres.
      En la Iglesia se está para hacer la Voluntad de Dios, que es lo único que cuenta para Dios. Lo demás, a Dios ni le interesa.
      A Dios no le interesa que un sacerdote sea un figurín del sacerdocio, una estatua del sacerdocio, y esté chupando silla en un oficio o en un gobierno de la Iglesia.
      A Dios lo que le interesa es que ese sacerdote haga la Voluntad de Dios. Eso es lo que cuenta para Dios.
      Para los hombres, sólo cuenta su estúpido tiempo de gobierno, pero no se fijan si en ese gobierno está haciendo o no la Voluntad de Dios.
      Hay que contar a Juan Pablo I. ¿Todavía no tienen inteligencia? ¿Todavía son brutos?
      Es Papa verdadero y legítimo y acabó su Papado hasta la muerte: fue Papa hasta la muerte. Gobernó con el Poder de Dios hasta la muerte. E hizo en ese tiempo de su pontificado la Voluntad de Dios. Y, por eso, cuenta.
      ¿Todavía no lo comprenden?
      Y Benedicto XVI no acabó su gobierno y, por tanto, no pudo hacer la Voluntad de Dios. Y, por eso, no cuenta. Es el cuarto que no cuenta. Pero hay tres que cuentan.
      Aquel que quiera ser un católico que cuente para Dios que se dedique a hacer la Voluntad de Dios desde que se levante hasta que se acueste. Porque si no hace eso, no cuenta para Dios, aunque haga maravillas en su vida, aunque comulgue y se confiese. Si no haces lo que Dios quiere en la Iglesia, por más bautismo que tengas no cuentas para Dios.
      Y la profecía de san Malaquías se cumple sin la profecía de Conchita.
      ¿No saben contar?
      ¿No ven que después de la gloria del olivo, ya no hay más Papas?
      Pero ¡qué complicados son ustedes!
      Pongan la cabeza en el suelo y verán claro.
      ¿Todavía no han comprendido que Francisco es un quinto hombre y, por tanto, no es Papa?
      ¿No saben matemáticas?
      ¡Sólo hay cuatro Papas, no cinco Papas!
      Los católicos ya no tienen dos dedos de frente.

    • maria ines dice:

      No es que a Conchiglia Dios le dijo que le pedia a Benedicto de alejarse del Vaticano, separarse??? eso quiere decir que SI cumplio la Voluntad de Dios en su papado.

    • josephmaryam dice:

      Una cosa es conocer la Voluntad de Dios y otra obrarla sin pecado. Esto último es lo que no hizo el Papa Benedicto XVI. Hay que saber renunciar sin dejar la Iglesia en manos del lobo.

  17. José dice:

    El Pontificado de Benedicto XVI además de ser totalmente válido ha sido de un enorme beneficio y provecho para toda la Iglesia Católica.
    El hecho de que se haya visto obligado a renunciar, según mi opinión, debido a todo lo que ha tenido que soportar y Dios sabe que más, no tiene nada que ver con que la Virgen le contara o no entre los Papas que faltaban para la llegada del fin de los tiempos cuando se lo reveló a Conchita.

    Un cordial saludo.

    • josephmaryam dice:

      No ha comprendido la palabra de la Virgen sobre que no cuenta. Claro que tiene que ver, porque la Virgen se refiere al gobierno del Papa, no a la duración del Papado. En ese gobierno del Papa Benedicto XVI no pudo darse la Voluntad de Dios, es decir, no se hizo totalmente lo que Dios quería para ese Papa. Por eso, no cuenta para el cielo.
      Cuenta porque es un Papa valido y legítimo, al ser elegido por sucesión del Espíritu de Pedro. Pero no cuenta porque no cumplió la Voluntad de Dios en el gobierno hasta el final de su vida. Este es el punto.
      Sigue contando, porque tiene el Primado de Jurisdicción; pero no cuenta porque no lo ejerce. Ya no tiene las llaves: ya no puede gobernar, enseñar ni santificar como Papa. Lo puede hacer como Obispo.
      Una cosa es ser Papa, es decir tener la Gracia del Papado; otra cosa es ejercer el ministerio de Papa: gobernar, enseñar y santificar como Papa.
      Esto último ya no cuenta. Y es lo que importa como Papa. ¿Para que se tiene el Poder de Dios si no se ejerce, si no se obra? Se cae en un absurdo, en una inutilidad. No cuenta como Papa.
      Por eso, es el Señor el gobierna toda Su Iglesia sin necesidad de nadie en la cabeza, sin recurrir a la Jerarquía de la Iglesia, que sólo está para condenar a las almas. Su ceguedad produce que muchas almas se condenen. Son muy pocos en la Jerarquía que ven la Verdad y obren según esa Verdad.

  18. José dice:

    En la fotografía publicada al comienzo del artículo hay un error en la frase dentro de la misma: No cuenta… No es un Papa Católico al referirse a B XVI

    Con respecto a la profecía de los Papas de Garabandal la Virgen le deja muy claro a Conchita que el Papa que Ella no cuenta es Juan Pablo I, pues Conchita en el mismo texto aclaró sobre ello: “No me lo dijo quien era, sin embargo dijo que habría uno que gobernaría la Iglesia durante muy poco tiempo”. Está claro que la Stma Virgen se refería a Juan Pablo I con respecto al Papa que no contaba al decir que quedaban 4 hasta el fin de los tiempos, si no no hubiera echo alusión a renglón seguido sobre que habría uno que duraría muy poco tiempo dejando entrever de este modo que era este Papa al que no contaba Ella hasta la llegada del fin de los tiempos por esa razón de que estaría durante muy poco tiempo, cosa muy distinta de que al ser un Papa totalmente legítimo su Pontificado fue válido y sí que cuenta como parte del cómputo general de los Papas de la Iglesia Católica.

    Así pues a Benedicto sí lo contaba entre los 4 junto a Pablo VI y Juan Pablo II como los 3 que faltaban para comenzar el fin de los tiempos que por tanto ha comenzado el 1 de Marzo de 2013 tras la ‘renuncia’ de Benedicto precedida del famoso caso Vatileaks que deja muy claro por tanto quien sigue siendo el Papa en la actualidad.

    • josephmaryam dice:

      No hay error en la frase: un Papa legítimo es el que posee el Poder Divino y lo ejerce. El Papa legítimo siempre cuenta aunque su gobierno sea de 33 días, como fue el de Juan Pablo I. El tiempo de gobierno, para Dios, no tiene ninguna importancia, porque no se es Papa a causa del período de tiempo en que se gobierna. Se cuenta como Papa porque se recibe el Poder de Jurisdicción en la elección divina y se obra.
      Los cuatro: Pablo VI, Juan Pablo I, Juan Pablo II, Benedicto xVI son Papas legítimos y verdaderos.
      Pero uno de ellos no cuenta, porque no fue Papa hasta la muerte, no siguió la línea de la Gracia en su elección divina. No acabó su gobierno.
      Benedicto XVI ha durado poco en el gobierno, porque el tiempo de Dios no es el tiempo de los hombres.
      No confundan el tiempo del gobierno de Juan Pablo I, que fue Papa hasta la muerte, que contó -para el cielo- como Papa en la muerte; con el tiempo de gobierno de Benedicto XVI, que no puede contar en su muerte como Papa. Contará como Obispo católico, pero no como Papa.
      Ya no puede seguir siendo Papa, porque las llaves han pasado al Padre. Ya no están en él. En él sólo está el Poder de Dios, pero inservible, inútil para Dios.
      Si no aprenden a discernir las profecías en el Espíritu, entonces es mejor que se callen la boca.
      Ninguna profecía se discierne con la cabeza. Lo que parece lógico para la mente del hombre, para Dios es un absurdo.
      Sepan leer a los profetas con el Espíritu, no con sus inteligencias humanas que no sirven para nada, sólo para decir tonterías.
      Hay uno que gobierna la Iglesia poco tiempo porque es obligado a dejar ese gobierno, no porque su duración de gobierno sea corta. A Dios no le interesa la duración del gobierno de un Papa. A Dios le interesa que ese Papa haga la obra que él le encomienda en ese gobierno. Y Benedicto XVI no tuvo tiempo de hacerla: su gobierno fue de poco tiempo. No se llegó para hacer la Voluntad de Dios. No cuenta. Y no interesa si estuvo doce años o siete o tres días. Lo que interesa es si cumplió o no la Voluntad de Dios.
      Dios no pone Papas para cubrir tiempos. Dios pone Papas para hacer una obra divina. Y aunque el tiempo sea de 33 días, como en Juan Pablo I, ese Papa hizo lo que Dios quería en tan poco tiempo: que era seguir con la Sucesión de Pedro. Los hombres lo mataron y así Dios pudo poner Su Papa, el de la Virgen. Cuenta como Papa.
      Pero, con Benedicto XVI, Dios ya no puede poner más Papas. Esta es la tragedia. No cuenta como Papa.
      Si comprendieran lo que significa esa renuncia, entonces harían penitencia por el Papa Benedicto XVI para sacarlo de su pecado.

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