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En el Vaticano está la Iglesia de los apóstatas

Virgen de Guadalupe

Corazón de Jesús

El Gran Milagro

Infiltración en la Iglesia

El Reino de la Paz

Virgen María Reina--

Un alma explica lo que sucedió en una parroquia y la locución que recibe: “El domingo 20 de julio en misa, después de escuchar el evangelio donde el sacerdote exaltaba los mensajes y lo bueno y humilde que es el papa Francisco, y repartiera a todos el evangelii gaudium para que meditáramos…. Pedí al Señor que me iluminará, entonces me habló Dios Padre… «hija levántate, sal de esta parroquia y no vuelvas más porque mi hijo Jesús ya no está ahí… Como no está en las iglesias, y parroquias que siguen las enseñanzas y directrices que vienen del Vaticano, de Francisco el Falso Profeta»”. Después, recibe este mensaje:

entre

«Amado pueblo Mío, este mensaje es para todos aquellos que me aman y creen en Mi y en Mi Misericordia.

Los tiempos cambiarán de golpe, de un día para el otro, y nadie entenderá que fue lo que sucedió.

La guerra está pronta y el maligno se prepara para dar su golpe final subiendo al trono de mi Pedro.

Caos, caos en todos los ámbitos de vida… los volcanes estallarán con furia, terremotos remecerán continentes, los niños gritarán sus verdades…después oscuridad.

Las almas clamarán a sus dioses sordos y el maligno saldrá a cosechar su siembra.

Oigan ustedes todos, humanidad corrupta, el Día del Señor se acerca, trayendo el castigo que se merecen.

Ya no queda misericordia en Mí, solo Mí Justicia se hará presente en el Día del Señor.

Para ti, hija Mía, Mi amor siempre te acompañará… Mi pueblo fiel no deberá temer, pues Yo el Todopoderoso los protejo, los amparo, y les proveo para todas sus necesidades.

Levántense con la frente en alto, sonrían y alaben a su Dios, porque el día de su liberación está cerca.

¡Ay!, ¡ay de Mis vicarios!, una tormenta celeste se cierne sobre ellos, ésta los despedazará, los destruirá, los condenará por sus herejías, por llevar a Mi Pueblo a la apostasía, a blasfemar en contra Mía, con palabras mentirosas, vileza nunca antes vista.

Recordarán Mis Palabras, las que dije a Moisés, y temerosos gritarán misericordia, pero Yo no los oiré, no los miraré, no los perdonaré, y mi Divina y Perfecta Justicia caerá sobre ellos.

No temas, hija Mía, por lo que veas y oigas, Yo protegeré a los que como tú Me aman, creen en Mí y siguen mis preceptos.

Yo, tu Padre Celestial, te dije que salieras de esa parroquia…hay falta de fe en ella y se empieza a alabar y repetir los pensamientos heréticos del falso profeta Francisco.

En todas las iglesias que está sucediendo lo mismo y a mis hijos fieles los estoy retirando de ahí.

Oren mucho por sus familias para que los desastres no les caigan cerca, y por sus conversiones.

El tiempo final está cerca, hija mía, te ama tu Padre del Cielo, que vela y está siempre pendiente de ti» (Mensaje del Padre Eterno a un alma – 2 de Agosto del 2014).

entre

El Señor, desde el Trono del Cielo, es el que guía a Su Iglesia en estos momentos: «Yo, tu Padre Celestial, te dije que salieras de esa parroquia…hay falta de fe en ella y se empieza a alabar y repetir los pensamientos heréticos del falso profeta Francisco». En esa parroquia ya no se profesa la fe verdadera: su párroco vive otra fe, distinta a la católica, y eso es lo que enseña, transmite. Y, como consecuencia de esa falta de fe en ese sacerdote, ha hecho de ese sitio una cueva de ladrones, donde el pensamiento de un hombre herético es lo único que se sigue. Y hay que salir de esas parroquias, que no es salir de la Iglesia Católica, para formar la Iglesia remanente, la que permanece invariable, la que se apoya sólo en la doctrina de Cristo, en la Tradición Divina, en la enseñanza infalible de la Iglesia. Esa Iglesia Remanente que no tiene parroquias ni capillas, sino que está en los corazones fieles a la Palabra de Dios, corazones humildes, obedientes, llenos de la sabiduría divina.

No es ya la Jerarquía de la Iglesia la que guía a la Iglesia, porque ha perdido la Autoridad Divina al obedecer a un usurpador, Francisco. Esa Jerarquía, que se somete a un hombre que Dios no ha elegido, pierde la Autoridad que le viene del Papa legítimo, Benedicto XVI. Sólo por obedecer a este hombre, que es un falso Papa, esa Jerarquía no tiene poder ni para guiar la Iglesia, ni para enseñar ninguna Verdad ni para santificar a ningún alma.

Esto debe estar claro para discernir a quién seguir en la Iglesia Católica. Si esto no lo tienen claro, entonces pertenecen a la falsa Iglesia Católica, que está en el Vaticano. Es falsa, porque su líder es un falso Papa. Su nombre de Papa está vació del Espíritu del Sucesor de Pedro. Es sólo una etiqueta, un lenguaje, un término. Su magisterio ordinario no es el de un Papa, sino el propio de un impostor, de un falsario, de uno que sólo vive para destruir toda la verdad dentro de la Iglesia. Es un falso Papa que gobierna una falsa iglesia: la de los herejes, apóstatas y cismáticos, como él es. Y la gobierna con un gobierno horizontal, que es el signo de su apostasía.

No esperen que de dentro de la Iglesia Católica, algún Obispo se levante y declare la apostasía y el cisma. Toda la Jerarquía de la Iglesia ha quedado ciega con la renuncia del Papa Benedicto XVI. Son pocos los sacerdotes que ven, pero deben callar, porque saben lo que se cuece en la estructura interna del Vaticano y de cada diócesis. Es el Señor el que da la luz en estos momentos a cada alma, para que sepa caminar en estas tinieblas, que lo invaden todo. Es el Señor el que hace que sus almas se dirijan al desierto de todo, para esperar allí, en el silencio, en una vida escondida, el camino de la Iglesia.

Las almas tienen que salir de aquellas parroquias que ya no dan la Verdad como es, y no hacer grupos de Iglesia o irse a otros grupos o asociaciones, sino vivir su fe de manera escondida, como en las catacumbas. No hacer cosas públicamente: la oración, la misa, etc., todo de manera privada, sin que nadie lo sepa; sólo las personas que quieren la fe de siempre, que no desean lo que viene de Roma, porque eso sólo es una apostasía.

Esa falsa iglesia de los apóstatas, que está en Roma, no sigue la línea de la Gracia: han quitado la verticalidad, es decir, el Papado. Por esto sólo, se convierte en dos cosas: herética y cismática. No importa que lo demás no lo hayan tocado en la práctica: es decir, todavía no han quitado la Eucaristía y los demás Sacramentos. Pero lo harán. Sí han hecho ciertas obras, como bautizar hijos de personas lesbianas, que claramente se opone a la Gracia. Son actos heréticos, que revelan la doctrina que se sigue en esa falsa iglesia, que anulan la Gracia por seguir una ley canónica.

Han quitado a Pedro y han puesto una cabeza con un consejo de muchas cabezas. Es decir, se han convertido en una secta más, en una de tantas como hay en el mundo. Es un grupo de personas, con un fin humano y con unas obras humanas, que se ponen la etiqueta de católico, porque eso gusta mucho para atraer a las almas y para seguir engañando a la gente.

El Señor habla a los que creen en Su Misericordia y les da un mensaje lleno de Justicia, porque así es la Misericordia del Señor: en la verdad de su Justicia. Dios muestra Su Amor Misericordioso como camino en Su Justicia para el hombre. Porque el hombre, desde que nace hasta que muere, tiene que vivir colgado de la Justicia Divina, reparando sus muchos pecados, encuentra, en ese camino, justo y recto a los ojos de Dios, la Misericordia que lo salva y lo lleva a la santidad de una vida.

«Los tiempos cambiarán de golpe, de un día para el otro, y nadie entenderá que fue lo que sucedió»: los tiempos del Fin no son los tiempos ordinarios, como el hombre los ha entendido durante 2000 años. Son los tiempos de un cambio para todo y para todos. Todo en la Creación; y todos los hombres. La Creación debe volverse gloriosa, espiritual, como fue concebida en la Mente de Dios. Y, para eso, hay que quitar lo que impide esa transformación: que son las obras del demonio y de los hombres, que han abierto su vida a la mente del demonio. Y, por tanto, este tiempo del Fin, nadie sabe cuándo comienza: se duerme uno en la vida de siempre y se levanta con otra cosa muy diferente.

Los tiempos de Dios no pueden ser medidos por los hombres. Se van conociendo en la medida en que el hombre va viendo, en su vida, las consecuencias, los efectos, de ese tiempo.

«La guerra está pronta y el maligno se prepara para dar su golpe final subiendo al trono de mi Pedro». Tiene que comenzar la guerra mundial para que el Falso Profeta se ponga en el Trono de Dios sobre la tierra, que es la Silla de Pedro. Francisco es un falso Profeta, porque tiene el mismo Espíritu de falsa profecía, pero no es el Falso Profeta, es decir, el Falso Papa que señala al Anticristo. Francisco es el inicio de un gran desastre en la Iglesia. Y eso todos lo pueden ver, lo pueden comprobar. Pero es incapaz de moverse como quiere, rompiendo el dogma. Sólo está con sus pobres y con su enamoramiento de las falsas religiones: es un comunista y un protestante. Y eso es lo que vive en la Iglesia, lo que transmite, a lo que se dedica. Pero él sabe las dificultades para quitar el dogma. Y tiene que hacerlo con medidas pastorales: un telefonazo, un Sínodo, una orden para que se bauticen, etc… Soluciones políticas que anulan la línea de la Gracia y que reflejan su pensamiento demoníaco. Pero es necesario desestabilizar el gobierno de la Iglesia, no sólo poniendo a un usurpador, sino a personas que dirijan la Iglesia hacia el rompimiento total: que es echar a Cristo de la Iglesia, quitando la Eucaristía de manera oficial. Por eso, se prepara un cambio en las estructuras de la Iglesia, en ese gobierno horizontal, para quitar a ese payaso y poner a un hombre fuerte, que comience a despojar la Iglesia de la línea de la Gracia, de lo poco que aún queda de Gracia. Y sólo así puede entrar en aparición el Anticristo.

«Ya no queda Misericordia en Mí, solo Mí Justicia se hará presente en el Día del Señor»: esto significa que el pecado ha llegado a su culmen, a su perfección, y por tanto, debe iniciarse la Justicia Divina que combata ese pecado perfecto y lo aniquile en el mundo y en la Iglesia. Si no se quita ese pecado, el demonio vence al hombre. Pero, porque Cristo vino al mundo para destruir las obras del demonio, por eso, se inicia esta Justica que se hace presente en todas partes, preparando el Día del Señor, que es el Castigo de los tres días y tres noches. Es tan perfecto el pecado de los hombres que ya no quieren convertirse, ya han despreciado la Misericordia como camino de salvación y por tanto, ya no queda Misericordia. El hombre, en pecado, siempre encuentra Misericordia. Pero, cuando el hombre desprecia la Misericordia, entonces ya no existe Misericordia.

«¡Ay!, ¡ay de Mis vicarios!, una tormenta celeste se cierne sobre ellos, ésta los despedazará, los destruirá, los condenará por sus herejías, por llevar a Mi Pueblo a la apostasía, a blasfemar en contra Mía, con palabras mentirosas, vileza nunca antes vista». Los Vicarios del Señor son los Obispos, que tienen la plenitud del sacerdocio de Cristo, y que se han vuelto todos unos herejes. Pueden conocer la plenitud de la Verdad y prefieren la plenitud de la herejía.

Obispos malditos que han puesto a un hereje en la Silla de Pedro. Y ellos los saben, porque son herejes como él. Si no hubieran sido herejes, si hubieran profesado la fe verdadera, nunca hubieran elegido a Francisco ni a ningún otro. Pero están en la Iglesia, en cada diócesis, para llevar a la Apostasía a los sacerdotes y a todo el Rebaño. Son los guías puestos por Dios para llevar a las almas hacia el Cielo, con una vida de oración y de penitencia, y se han convertido, por sus muchos pecados, en lobos, en fariseos, en legistas, en hipócritas, en gente sin dos dedos de frente. Es la mayor corrupción que existe actualmente en la Iglesia: es la corrupción de lo mejor. La mente se corrompe, esa mente que ha conocido la Verdad, y se dedica a las obras del mismísimo demonio en la Iglesia. No hay mayor degeneración en la vida espiritual que un Obispo, como Francisco, que ha bebido la Verdad, pero que se emborracha de su mentira. Eso clama al cielo: el pecado de muchos Obispos que se asemejan a Francisco en la vida eclesial. Y, por eso, el castigo es modélico: fuego del cielo contra la falsa Iglesia de los apóstatas de la fe en Roma. Son Obispos que por más que clamen misericordia, no la tendrán. Ya no es tiempo de convertirse, sino de condenarse.

No son tiempos como los de antes. Son tiempos para ir formando la Iglesia remanente, que es la Iglesia Católica, pero aquella fundada en la Verdad del Evangelio. Una Iglesia que pasa a formar parte del Reino de Dios hasta que el Señor ponga el camino hacia la Nueva Creación. Una Iglesia de muy pocos, porque la mayoría prefiere estar con Roma y con la nueva iglesia que se hace más humana, más natural, más acorde al mundo. Y eso es lo que atrae a mucha gente, que son tibios en su fe y pervertidos en su mente humana. Así son muchos católicos en la Iglesia. Gente que se rasga sus vestiduras porque se juzga a Francisco por lo que es: un impostor. Gente que no sabe discernir el pan de la Vida, sino que va a la Eucaristía a tragarse una galleta de su sacerdote preferido, de aquella Jerarquía que le hable muy bonito y que le muestre sus verguenzas en público. Estamos en el tiempo del Fin. Y no hay más tiempo para convertirse. No oren por las almas que no quieran convertirse, duras en su pecado. Oren por las almas que todavía tienen dos dedos de frente y que ven que la situación no puede estar peor. Son muchas las almas, dentro de la Iglesia, que viven como condenadas. Nada se puede hacer por ellas: se han creído santas y justas en su pecado. Es mucho el fariseísmo en la Iglesia, la doblez, la mentira, el engaño. Sólo vean las páginas del Vaticano cómo exaltan los pensamientos heréticos del falso Profeta Francisco. Hay que dejarlas en su mentira y aplicarse a vivir la fe verdadera. Y todo lo que diga el Vaticano es para mirarlo con lupa, para criticarlo y para abandonarlo. Si no hacen eso, entonces caen en el error de muchos: esperan un bien de almas que viven para condenar el Rebaño. Mayor vileza no se puede encontrar. Y de idiotas que esperan algo de Francisco esta la Iglesia llena.

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25 comentarios

  1. alma dice:

    Padre buenas tardes antes de encontrar su blog yo al escuchar a Francisco, sin que nadie me dijera nada en contra de él me dio muy mala espina como decimos aveces me aterró el,haber oído esto de sus labios “los ateos tambien se salvan” esas palabras me quedaron muy grabadas y cheque el contexto de su discurso y asi lo dijo claramente sin aludir a que si se arrepienten y se convierten si se salvan! pero no asi lo dijo tal cual los ateos tambien se salvan y yo me pregunte en ese momento y ¿Y si se salvan según él entonces para que papá Dios preparo la venida de su hijo nuestro Señor Jesucristo desde el tiempo de los patriarcas y de los profetas y tanto,que sufrió mi Jesús y que este hombre diga que,los ateos tambien se salvan ? me pareció una abominación cada que lo nombran dicen en la parroquia dicen esto ” Dios omnipotente lo,cuide de todo mal, lo haga feliz en la tierra y no lo entregue en,manos de sus enemigos ” y para mi lo veo asi como un enemigo de la iglesia católica en ese momento yo me callo y hago mi oración por el papa Benedicto XVI, padre como me puedo dar cuenta cuando la santa misa ya es profana y no debo de estar en ella he leído mucho de esto pero en que puntos me debo de fijar para no ser participe de esas profanaciones

    • josephmaryam dice:

      Es sencillo: un sacerdote debe predicar el mismo Evangelio que predicó Jesús. Es decir, no pueden haber herejías, y frases o palabras equívocas, que den confusión, que lleven al error, que falsifiquen la verdad. Si en la homilía hay claras herejías, entonces en el Altar no está Cristo.
      Además, debe ver cómo vive ese sacerdote. A qué se dedica en realidad. Porque un sacerdote que no se ocupa de las almas: administrar los sacramentos; sino que se ocupa de cosas materiales, entonces es claro que va perdiendo la fe y va adquiriendo una nueva forma de entender a Cristo y a la Iglesia.
      Hoy día hay muy pocos sacerdotes que se dediquen a las almas: no saben confesar, no saben dirigir un alma, no saben aconsejar a las almas en los asuntos humanos, no tienen una visión sobrenatural de la vida humana, del matrimonio, de los negocios, etc… Se han convertido en hombres, que piensan como los hombres y viven como ellos y, por tanto, sus consejos a las almas son sólo humanos, materiales, naturales, sociales…Un estilo a Francisco: hablan lo que el hombre quiere escuchar. Se mueven entre los hombres para mostrarles lo que ellos quieren ver. Todo lo hacen para dar un gusto al hombre. Es la frase que más usan: los católicos tienen que unirse en un espíritu de fraternidad para comprender lo que pasa en la Iglesia y tener tolerancia con los errores de los demás. Y toda esta gente no comprende que el católico tiene que estar unido a la Verdad, que es Cristo, no a los hombres. Y, en la Verdad, el católico da al otro lo que se merece.
      Hay muchos sacerdotes que dicen las palabras de la consagración, pero no consagran: las leen, pero es sólo un lenguaje vacío, sin el Espíritu. Son los fariseos: leen la Biblia o dicen la misa según lo que está escrito en el misal, pero sin Espíritu. De estos hay muchos. No consagran.
      La Iglesia ha perdido el Espíritu. Y esto es muy importante discernirlo para entender que en muchas parroquias ya no está Jesús.
      Las almas tienen que aprender a discernir espíritus.
      Por tanto, toda parroquia que comience a seguir las enseñanzas de Francisco, que las ponga en práctica con hechos palpables, tenga la seguridad que esa parroquia ha dejado de ser católica y, por consiguiente, Jesús ya no baja al Altar.
      Y tienen que discernir los sacerdotes en cada parroquia. Porque, aunque el párroco ya no crea, sin embargo, todavía puede creer algún sacerdote y es por medio de él, y sólo de él, cómo Cristo todavía baja al Altar.
      Y, entonces, en los sagrarios hay una profanación: hostias consagradas junto a hostias no consagradas. Todo revuelto y ya no se sabe quién recibe a Cristo y quién no.
      Por eso, busquen sacerdotes verdaderos y parroquias donde todavía se crea. Y si no hay parroquias, comiencen la iglesia remanente, porque las cosas se ponen, cada día, más difíciles para los verdaderos católicos.

  2. josephmaryam dice:

    Ya está delirando este sacerdote: Fidel Castro es un elegido de Dios

    noticia: http://gloria.tv/?media=643790&language=3SsSaAhCEfb

    http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=1640236

  3. José dice:

    A.A. SR. MATÍAS ESTEBAN: HAGA UD. EL FAVOR DE RETIRAR LA FRASE: “Damos las gracias desde aquí a José Autor del escrito” DE SU BLOG: http://cespedplateado.blogspot.com.ar/2014/08/bergoglio-sin-mascara.html?m=1PUES YO NO SOY EL AUTOR DEL MISMO SINO RECOPILADOR DE LOS TEXTOS QUE APARECEN EN EL MISMO CUYAS FUENTES DE ORIGEN DE DICHOS TEXTOS CONSTAN EN DICHA RECOPILACIÓN.

    • josephmaryam dice:

      ¿Se puede saber por qué están utilizando los comentarios de este blog para solucionar problemas de otro blog?
      Por favor, usen el email privado para estas cosas. Usen el otro blog para estos problemas.
      A nadie le interesa estos problemas.
      Tengan un poco de sentido común.

  4. José dice:

    Sr. Matías Esteban: Sería mejor que cambiase el retrato de Santo Tomás Cayetano por otro para diferenciarlo mejor de las imágenes de Paulo IV situadas más arriba debido al gran parecido entre ambos. De esta forma no habrá confusión entre ambos. El resto de citas están bien reordenadas y no deberían prestarse a ningún tipo de confusión con respecto a su autor.

    Un cordial saludo.

    Que Jesucristo y la Stma Virgen le bendigan

  5. José dice:

    Sr. Matías Esteban, las citas a las que me refiero colocadas en su correcto orden son las siguientes:

    1) Santo Tomás Cayetano, O.P. (1469-1534) Teólogo y Cardenal:

    “Adherirse a un falso obispo de Roma es estar fuera de la comunión con la Iglesia”.

    Señala que el famoso axioma “Ubi Petrus, ibi Ecclesia” (Donde está Pedro está la Iglesia) es válido sólo cuando actúa y se comporta como un Papa, porque Pedro está sujeto a los deberes de la Oficio, de otra manera, tampoco ni la Iglesia está en él, ni él está en la Iglesia.

    2) San Cipriano (200-258):

    “Quien se adhiere a un falso papa o antipapa se adhiere a un falso cristo”.

    3) San Francisco de Sales (1567-1622) Obispo y Doctor de la Iglesia:

    “Ahora bien, cuando el Papa es explícitamente hereje, cae ipso facto de su dignidad y fuera de la Iglesia …”

    4) S. S. LEÓN XIII:
    “Lo primero que procuraréis hacer será arrancar a los masones sus máscaras para que sean conocidos tales cuales son”. (Enc. “Humanum Genus”).

    Nota: Sólo le falta colocar el retrato de Santo Tomás Cayetano en la primera cita y reordenar las demás según el orden que aquí le he dejado. Ponga tras los nombres los : y aparte para a continuación poner su correspondientes citas como arriba y así no habrá confusión. Quizás el formato más claro que no se presta a confusión es el de primero la Foto debajo el nombre del santo y debajo su correspondiente cita y así sucesivamente hasta la 4ª.

  6. José dice:

    REVELADORES MENSAJES A TERESA MUSCO (1943-1976) PARA ESTE TIEMPO:

    LA STMA VIRGEN A LA MÍSTICA ITALIANA ESTIGMATIZADA TERESA MUSCO EL 14 DE FEBRERO DE 1976: “EN EL VATICANO ESTÁN LOS COMUNISTAS AL PODER, ESPERANDO EL TIEMPO Y EL MOMENTO ADECUADO”. “VERÁS UNA GRAN REVOLUCIÓN EN MI CASA: LOS COMUNISTAS AL PODER EN MI CASA, PERO SE PRODUCIRÁ SÓLO CUANDO PUEDAN ACTUAR LIBREMENTE, SIN OBSTÁCULOS, ENTONCES HABRÁ DERRAMAMIENTO DE SANGRE INOCENTE”.

    FUENTE:
    http://profeciasyrevelaciones.blogspot.com.es/2010/09/reveladores-mensajes-teresa-musco-para.html?m=1

  7. José dice:

    Sr. Matías Esteban: He intentado comunicarle lo siguiente en su blog dejándole un comentario, pero no ha sido posible, así que aquí se lo dejo para que corrija el error:
    Las citas del inicio del texto son del Papa Paulo IV (4º) (1555-1559) fecha de su Pontificado, y Ud. lo ha confundido con Pablo VI (6º) ya que las fotos que ha puesto son de este último. El resto de citas de santos corresponden cada una al nombre del santo que está por encima de la misma, es decir, primero he colocado el nombre del santo y debajo su correspondiente cita pues se ha equivocado al interponer en alguna de ellas la foto de un santo con respecto a la siguiente cita o foto.

    Aquí le dejo tres retratos del Papa Paulo IV (4º) para que pueda subsanar el error:

    S.S. PAPA PAULO IV (1555-1559)

    S.S. PAPA PAULO IV (1555-1559)

    S.S. PAPA PAULO IV (1555-1559)

    También le dejo aquí una foto de Santo Tomás Cayetano
    que es la única foto que le falta por poner:

    SANTO TOMÁS CAYETANO

    Y RECUERDE TODAS LA CITAS CORRESPONDEN AL NOMBRE DEL SANTO QUE TIENEN ENCIMA, Y NO A LA INVERSA, EMPEZANDO POR SANTO TOMÁS CAYETANO QUE ES DESDE DONDE EMPIEZA EL ERROR DE ORDEN HASTA EL FINAL DE LA LISTA, PARA QUE PUEDA REORDENARLOS CORRECTAMENTE.

    Un cordial saludo

    José

    • Matias Esteban dice:

      Muy bien.

      Ya estoy trabajando en ello.

      Gracias por preocuparse.

    • Matias Esteban dice:

      Ahí lo corregí: tome esta decisión puramente estética: primero van las imágenes y luego las citas; y agregue la copia del documento rotario.

      Ojala le agrade.

      Si tiene alguna otra corrección que hacer, estaré atento a este hilo.

      Dios y su Madre lo bendigan

  8. ana dice:

    Ante tanto horror,comentar os que suelo estar en Misa delante del Sagrario,y ayer vi bordeado en la loseta de marmol una imagen de La stma. Virgen perfectamente delineada,
    Ella esta con nosotros!!!!!!!!

  9. ana dice:

    Padre en “mensajes del cielo”El señor dice que Franci dara paso directamente al anticristo,que uno solo es el falso profeta.
    No sera que haran que esta muriendo y empiezen con los falsos milagros??

    • josephmaryam dice:

      Francisco es sólo un pelele que no sabe hacer ningún milagro. Sepan leer bien las profecías.

  10. josephmaryam dice:

    Lo que hace Francisco es sólo su política comunista y protestante: estos son sus santos en su nueva iglesia. Él ama a gente hipócrita, farisea, hereje, cismática, demonios, como él es. Él levanta a los que han sido excomulgados y persigue a los verdaderos católicos. Son así siempre estos sujetos: pone a sus amigotes. Tiene acepción de personas, porque lucha por un ideal humano en la Iglesia.
    Pero es una pena ver cómo los católicos no saben discernir esta obra de Francisco, de revocarle la suspensión, como la obra de un anticristo en la Iglesia. No ven esto tan sencillo, sino que hablan con un lenguaje humano que da lástima.
    Ya no hay católicos verdaderos en la Iglesia. Ya la Iglesia no es católica. Es un conjunto de subnormales que se pone la etiqueta de católicos para aparecer los más sabios de todo el mundo.
    La maldad está llegando a su culmen. Y, en la cima del pecado, se abre el tiempo de la persecución a la verdadera Iglesia Católica. Y la persigue los que una vez pertenecieron a Ella pero que se han pasado, ahora, al bando enemigo, cuyo jefe es Francisco: un payaso para los que miran la vida de la Iglesia sin el sentimentalismo podrido de muchos católicos. Un santo para los católicos tibios y pervertidos, ignorantes de la Verdad y seguidores de la falsa iglesia puesta en el Vaticano.
    Pero vendrán más aberraciones como ésta. Esto es una abominación del sentimiento de Francisco: un hombre sin dos dedos de frente, que sólo baila al son de los estúpidos que le han elegido y que le obligan a hacer cosas que él ya no quiere. Él muy pronto se va, lo echan; pero por la puerta grande, como si fuera una gran hombre.

  11. José dice:

    A.A. LUMEN MARIAE

    INFORMACIÓN MUY IMPORTANTE QUE TODO CATÓLICO DEBE CONOCER: RADIO CRISTIANDAD: BERGOGLIO MIEMBRO HONORARIO DEL MASÓNICO ROTARY CLUB

    •DISPOSICIONES CANÓNICAS

    “No se puede contar entre los cismáticos a quienes rehúsan obedecer al Romano Pontífice por considerar su persona sospechosa o, teniendo en cuenta los rumores en circulación, de dudosa elección”. (F.X. WERNZ P. VIDALl – Ius Canonicum, 7:398, 1947).

    “Ni alguien es cismático por negar la sujeción al Romano Pontífice por tener dudas sólidamente fundamentadas concernientes a la legitimidad de su elección o de su potestad”. (DE LUGO, Disputationes Scholasticae et Morales, De Virtute Fidei Divinae, disp. xxv, sect. iii, nn. 35-8).

    •EL PAPA PAULO IV, en la bula “Cum ex Apostolatus Officio” (15 de febrero de 1559), define una Verdad, que es necesario seguir:

    “(…)si en algún tiempo aconteciese que un Obispo, incluso en función de Arzobispo, o de Patriarca, o Primado; o un Cardenal, incluso en función de Legado, o electo Pontífice Romano que antes de su promoción al Cardenalato o asunción al Pontificado, se hubiese desviado de la Fe Católica, o hubiese caído en herejía, o incurrido en cisma, o lo hubiese suscitado o cometido, la promoción o la asunción, incluso si ésta hubiera ocurrido con el acuerdo unánime de todos los Cardenales, es nula, inválida y sin ningún efecto (…)” (§6. Nulidad de todas las promociones o elevaciones de desviados en la Fe).

    Y sigue el Papa Paulo IV: “y de ningún modo puede considerarse que tal asunción haya adquirido validez, por aceptación del cargo y por su consagración, o por la subsiguiente posesión o cuasi posesión de gobierno y administración, o por la misma entronización o adoración del Pontífice Romano, o por la obediencia que todos le hayan prestado, cualquiera sea el tiempo transcurrido después de los supuestos antedichos. (…)” (Ibidem).

    Y continúa el Papa Paulo IV: “Tal asunción no será tenida por legítima en ninguna de sus partes, y no será posible considerar que se ha otorgado o se otorga alguna facultad de administrar en las cosas temporales o espirituales a los que son promovidos, en tales circunstancias, a la dignidad de obispo, arzobispo, patriarca o primado, o a los que han asumido la función de Cardenales, o de Pontífice Romano, sino que por el contrario todos y cada uno de los pronunciamientos, hechos, actos y resoluciones y sus consecuentes efectos carecen de fuerza, y no otorgan ninguna validez, y ningún derecho a nadie (…)” (Ibidem).

    Y continúa el Papa Paulo IV: “Y en consecuencia, los que así hubiesen sido promovidos y hubiesen asumido sus funciones, por esa misma razón y sin necesidad de hacer ninguna declaración ulterior, están privados de toda dignidad, lugar, honor, título, autoridad, función y poder; y séales lícito en consecuencia a todas y cada una de las personas subordinadas a los así promovidos y asumidos, si no se hubiesen apartado antes de la Fe, ni hubiesen sido heréticos, ni hubiesen incurrido en cisma, o lo hubiesen suscitado o cometido, tanto a los clérigos seculares y regulares, lo mismo que a los laicos; y a los Cardenales, incluso a los que hubiesen participado en la elección de ese Pontífice Romano, que con anterioridad se apartó de la Fe, y era o herético o cismático, o que hubieren consentido con él otros pormenores y le hubiesen prestado obediencia, y se hubiesen arrodillado ante él; a los jefes, prefectos, capitanes, oficiales, incluso de nuestra materna Urbe y de todo el Estado Pontificio; asimismo a los que por acatamiento o juramento, o caución se hubiesen obligado y comprometido con los que en esas condiciones fueron promovidos o asumieron sus funciones, (séales lícito) sustraerse en cualquier momento e impunemente a la obediencia y devoción de quienes fueron así promovidos o entraron en funciones, y evitarlos como si fuesen hechiceros, paganos, publicanos o heresiarcas, lo que no obsta que estas mismas personas hayan de prestar sin embargo estricta fidelidad y obediencia a los futuros obispos, arzobispos, patriarcas, primados, cardenales o al Romano Pontífice, canónicamente electo.” (§7. Los fieles no deben obedecer sino evitar a los desviados en la Fe).

    •Y cualquiera que apruebe a un hereje, es hereje y no pertenece a la Iglesia Católica:

    “Incurren en excomunión ipso facto todos los que conscientemente osen acoger, defender o favorecer a los desviados o les den crédito, o divulguen sus doctrinas; sean considerados infames, y no sean admitidos a funciones públicas o privadas, ni en los Consejos o Sínodos, ni en los Concilios Generales o Provinciales, ni en el Cónclave de Cardenales, o en cualquiera reunión de fieles o en cualquier otra elección” (§5. Excomunión ipso facto para los que favorezcan a herejes o cismáticos).

    •Santo Tomás Cayetano, O.P. (1469-1534) Teólogo y Cardenal

    “Adherirse a un falso obispo de Roma es estar fuera de la comunión con la Iglesia”.

    Señala que el famoso axioma “Ubi Petrus, ibi Ecclesia” (Donde está Pedro está la Iglesia) es válido sólo cuando actúa y se comporta como un Papa, porque Pedro está sujeto a los deberes de la Oficio, de otra manera, tampoco ni la Iglesia está en él, ni él está en la Iglesia.

    •San Cipriano (200-258)

    “Quien se adhiere a un falso papa o antipapa se adhiere a un falso cristo”.

    •San Francisco de Sales (1567-1622) Obispo y Doctor de la Iglesia

    “Ahora bien, cuando el Papa es explícitamente hereje, cae ipso facto de su dignidad y fuera de la Iglesia …”

    •S. S. LEÓN XIII
    “Lo primero que procuraréis hacer será arrancar a los masones sus máscaras para que sean conocidos tales cuales son”. (Enc. “Humanum Genus”).

    •El Código de Derecho Canónico señala: “Los que dan su nombre a la secta masónica o a otras asociaciones del mismo género incurren en excomunión”. (Canon 2335).

    —————————————————-
    “BERGOGLIO MIEMBRO HONORARIO DEL MASÓNICO ROTARY CLUB”

    Este documento lo demuestra.

    Se puede comprobar en la web del Rotary Club Buenos Aires.

    Origen de la foto del documento

    •¿Qué dice la Iglesia Católica sobre el Rotary Club?
    Las primeras condenas de la Iglesia Católica al rotarismo se producen en España en 1928, por los Obispos de Palencia, Orense, Tuy, León y Almería, quienes sostienen que el movimiento rotario es «una nueva organización satánica, próxima a la masonería, execrable y perversa».

    La Declaración del Obispo de Palencia (28 de agosto de 1928), advierte entre otras cosas que «en los titulados clubs rotarios […] no pueden estar los buenos católicos» y que «el rotarismo quiere ser una institución moral y moralizadora, que se propone influir en la vida de individuos, familias y pueblos, prescindiendo en absoluto, como asociación, de toda idea religiosa y de toda suerte de relaciones con Dios y con Jesucristo Nuestro Redentor».

    Todo ello implica que «la institución rotaria, como tal, explícitamente hace profesión de un laicismo absoluto, de una indiferencia religiosa universal e intenta moralizar a los individuos y sociedades por medio de una doctrina radicalmente naturalista, racionalista y aun atea» [1].

    El Aviso del Obispo de Orense a sus fieles, por su parte, mucho más breve y concluyente, considera que los clubes rotarios «no son otra cosa que nuevos organismos satánicos, de igual espíritu y procedencia que el masonismo, bien que procure disfrazarse y aparecer con el marchamo de humanitarismo puro y hasta de caridad cristiana y de fraternidad universal, generosa, amplia y legítima» [2].

    La Santa Pastoral Visita del Obispo de Tuy (Vigo, 8 de octubre de 1928), advierte que «para los buenos católicos no hay ni puede haber otros medios de perfeccionamiento en el orden religioso, moral y social, que los que tienen por base los principios de la religión, de la moral y de la sociología de Cristo, el único verdadero Salvador de la Humanidad» [3].

    La Carta pastoral del Obispo de León asocia a los rotarios a la lista de enemigos de la Iglesia Católica, en la que figuran los protestantes, los indiferentes y los masones, todos ellos en «amigable consorcio» maquinando «contra nuestra santa religión, contra la Iglesia y sus ministros» [4].

    La Carta pastoral con motivo del próximo Adviento del Obispo de Almería, pide a sus feligreses que se aparten de lo que pueda poner en peligro sus almas, señalando que el rotarismo, al poseer un «código rotario de ética», incurre en «laicismo» y «naturalismo», además de no circunscribirse «a la profesión especulativa, mercantil y de orden económico», y de invadir «la vida social y doméstica, a los amigos, a los esposos, a los padres, a los hermanos y a los ciudadanos en general para» supuestamente «hacerlos mejores» [5].

    La Iglesia Católica censura que los rotarios fundamenten la moral sin referencia alguna a Cristo y a Su única Iglesia; esto no es solo debido a que el magisterio enseñe que Extra Ecclesiam nulla salus [6] y que «la religión católica […] por ser la única verdadera, no sin suma injuria se la iguala con las demás» (León XIII, Encíclica Humanum genus, 6).

    En efecto, para un cristiano católico no es posible vivir su relación con Dios de una manera doble, es decir, escindiéndola en una forma humanitario-supraconfesional y en una forma interior-cristiana. Éste no puede cultivar relaciones de dos tipos con Dios, ni expresar su relación con el Creador por medio de formas simbólicas de dos especies. Ello sería algo completamente distinto a aquella colaboración, que le es obvia, con todos aquellos que están comprometidos en la realización del bien, aunque partan de principios diversos. Por otro lado, un cristiano católico no puede al mismo tiempo participar de la plena comunión de la fraternidad cristiana y, por otra parte, mirar a su hermano cristiano, desde la perspectiva masónica o rotaria, como a un “profano”.

    Incluso si, como ya se ha dicho, no hubiese una obligación explícita de profesar el relativismo como doctrina, aún así la fuerza relativizante de una tal fraternidad, por su misma lógica intrínseca, tiene en sí la capacidad de transformar la estructura del acto de fe de un modo tan radical que no sea aceptable por parte de un cristiano “que ama su fe” (León XIII).

    Este trastorno en la estructura fundamental del acto de fe se da, además, usualmente de un modo suave y sin ser advertido: la sólida adhesión a la verdad de Dios, revelada en la Iglesia, se convierte en una simple pertenencia a una institución, considerada como una forma representativa particular junto con otras formas representativas, a su vez más o menos posibles y válidas, de cómo el ser humano se orienta hacia las realidades eternas.

    En la Admonición pastoral del Cardenal Primado de Las Españas y Arzobispo de Toledo (23 de enero de 1929), sobre las «instituciones neutras», entre las que se incluyen la «International Rotary Club», el Emmo. y Rvdmo. Dr. Pedro Segura y Sáenz (1880-1957), señala como maldad intrínseca de las denominadas instituciones neutras que «ocultan la negación de la moral verdadera y de la verdadera Religión, que tratan de sustituir con una moral y una religión que no es la de Jesucristo», «mientras predican una moral sin religión para llegar a la paz universal», «debajo de un aspecto comercial, recreativo, pedagógico, filantrópico, internacional, neutral, pero siempre laico».
    Ello conduce a incluir sin lugar a dudas al «Rotary Club» entre las asociaciones «suspectis aut quae se etudeant sese a legitima Ecclesiae vigilantia subducere», las asociaciones sospechosas o que procuran evadir la vigilancia legítima de la Iglesia del canon 336 del «Código de Derecho Canónico» (1917).

    El 4 de febrero de 1929, la Santa Sede prohibe a los sacerdotes participar en reuniones rotarias ya fuera como miembros o como invitados [el famoso «non expedire»]. Esta prohibición se reitera mediante Decreto de la Sagrada Congregación del Santo Oficio de 20 de diciembre de 1950.

    *Notas:
    [1] Cf. Boletín Eclesiástico del Obispado de Palencia, año LXXVIII, sábado, 1 de septiembre de 1928, nº 77, pág. 391 y ss.

    [2] Cf. Boletín Oficial Eclesiástico del Obispado de Orense, año XVC, nº 14, 7 de septiembre de 1928, págs. 223 y 224.

    [3] Cf. Boletín Oficial del Obispado de Tuy, octubre de 1928.

    [4] Cf. Boletín Oficial del Obispado de León, 26 de noviembre de 1928, pág. 500.

    [5] Boletín Eclesiástico de la Diócesis de Almería, 30 de noviembre de 1928, págs. 316-319.

    [6] Cf. Sanctum Officium, Epistula ad Archiepiscopum Bostoniensem (8 augusti 1949): DS 3866-3872; Catecismo de la Iglesia Católica, 846-848; Compedio del Catecismo de la Iglesia Católica, 171.

    •Los Rotary club o clubs rotarios cuyos miembros se llaman rotarios.

    La pertenencia a un club rotario está condenada por la santa madre Iglesia:

    “A las condenas de los obispos españoles y franceses siguieron las del episcopado holandés en su Conferencia de Utrecht de 1930, del episcopado peruano en 1938 y de monseñor Reyes, de Nicaragua, en 1941, los cuales en general dicen:

    “El Rótary sostiene una doctrina radicalmente naturalista y atea, totalmente indiferente en cuanto a la religión y al culto. Tales clubes son satánicos, de igual espíritu y procedencia que el masonismo (…) Y predican una moral sin religión (…) Por lo que declaramos categóricamente que a ningún católico le está permitido afiliarse al Rótary, y que al pertenecer a él ponen en peligro su salvación eterna”.

    La Santa Sede -respondiendo a la consulta de los obispos- lo prohibió terminantemente para todos los clérigos en su “non éxpedit” (no conviene) del 4 de febrero de 1929, y luego Pío XII repitió tal prohibición el 11 de enero de 1951, añadiendo para los fieles en general una exhortación, en la cual les aconseja que se cuiden de pertenecer a sociedades condenadas por la Iglesia o simplemente sospechosas, a tenor del canon 684 del Código de derecho canónico.

    La Santa Sede, aclarando la frase curial “non éxpedit”, indicó que “prohibitiónem importat”, o sea, constituye una prohibición [10]. Y L´Osservatore Romano, diario oficioso del Vaticano, daba tres razones principales de tal prohibición, a saber: “Por su origen masónico, por sus probadas hostilidades hacia la Iglesia Católica y por su código moral, tan parecido, en casi su totalidad al de la masonería”.

    •El Código de Derecho Canónico señala: “Los que dan su nombre a la secta masónica o a otras asociaciones del mismo género incurren en excomunión”. (Canon 2335).

    •S. S. LEÓN XIII
    “Lo primero que procuraréis hacer será arrancar a los masones sus máscaras para que sean conocidos tales cuales son”. (Enc. “Humanum Genus”).

    •S.S. PÍO XII
    «Las raíces de la apostasía moderna son el ateísmo científico, el materialismo dialéctico, el racionalismo, el laicismo y la masonería, madre común de todas ellas». Discurso a la Octava Semana de Formación Pastoral (24-07-58).

    •Santo Tomás Moro, Mártir (1478-1535) Teólogo y Canciller

    “No me importa si tengo contra mí todos los obispos. Tengo conmigo a todos los santos y todos los doctores de la Iglesia”.

    “Muero siendo el buen siervo del Rey, pero primero de Dios”.

    ORA PRO NOBIS

    NON NOBIS

    AD MAIOREM DEI GLORIAM

    -Fuente:
    http://radiocristiandad.wordpress.com/2013/03/18/bergoglio-miembro-honorario-del-masonico-rotary-club/

    -FUENTES:

    http://radiocristiandad.wordpress.com/…/bergoglio-miembro-honorario-del-ma

    http://rotaryba.com.ar/?p=3402#more-3402

  12. José dice:

    Son ustedes geniales. Enhorabuena una vez más por defender a Jesucristo y la Auténtica Doctrina Católica y desenmascarar la falsa doctrina del Anticristo y sus secuaces. Que N.S. Jeducristo y la Stma Virgen les bendigan, protejan y fortalezcan en su ministerio sacerdotal, pues son muy necesarios para ayudar a las almas a discernir el auténtico camino de salvación testimoniando la Verdad que es Jesucristo y su Doctrina Católica tal y como nos la enseñó.

    • kaoshispano dice:

      LAICOS Y CLERO Demoledor que no se rebelen de alguna u otra manera y proclamen la Verdad de este tiempo Ecclesia, se irán a los infiernos tambien… y no valen chorradas buenistas tipo sectillas y Testiguetes Jehová, LEER 2ª CARTA DE PEDRO, es bien clarita.

  13. Matias Esteban dice:

    Padre: ¿podría explayarse sobre el concepto que vertió acerca de “la perfección del pecado?

    ¿Significa que la Ley Divina ha sido completamente violentada por los hombres?

    ¿Que no ha quedado ni un punto ni una coma, sin transgredir?

    ¿Y que atravesada esa dimensión mística ya Dios puede echar mano a su Justicia?

    Que si mal no entiendo, sigue siendo Misericordia.

    • josephmaryam dice:

      Justicia y Amor, son las dos perfecciones de Dios en Su Esencia. La Misericordia es una Justicia, no un Amor. Por Justicia, Dios tiene Misericordia. Su Justicia es tan perfecta que no puede condenar sin una Justa recompensa y merecimiento: se merece la salvación y la condenación. Se premia a aquel que se salva, y se castiga a aquel que se condena.
      La Misericordia la merece a aquel que busca salvar su alma. El premio es el Amor de Dios, que lleva a esa alma hacia la santidad de la vida. La Santidad es fruto del Amor de Dios, no de Su Misericordia. La salvación es fruto de la Misericordia, no del Amor.
      Dios pone un camino de salvación al hombre que ha pecado: en la Justicia que el hombre se merece por su pecado, también está la Misericordia. No es una Justicia que condena al alma. En el pecado del demonio, no hay Misericordia, porque esa obra de pecado era perfecta. El demonio pecó perfectamente en su pecado: es decir, no es posible que en la Justicia de Dios, en el castigo, haya un camino para salir de esa Justicia que condena.
      El hombre, cuando peca, no llega a la perfección de su pecado. Sólo puede llegar gradualmente. Y sólo se llega cuando ha recibido la plenitud de la Verdad.
      La Iglesia tiene la plenitud de la Verdad. Los Obispos tienen la plenitud de la Verdad en sus sacerdocios. Quien tiene la plenitud de la Verdad, como la tuvo el demonio, puede cometer el pecado perfecto, en donde no hay Misericordia.
      Por eso, la corrupción de lo mejor está en la Iglesia. Y, por eso, la falsa iglesia que hay en Roma tiene la plenitud del pecado: ha rechazado la plenitud de la Verdad y se ha puesto como el mismo demonio en su pecado.
      Por eso, es terrible lo que hay en Roma y que nadie medita. No es cualquier cosa: es el mismo pecado de Lucifer, en que no hay vuelta atrás. No hay Misericordia, no hay camino para salvarse, porque se obra el pecado perfecto. El pecado sin Misericordia, que exige una Justicia, un castigo absoluto, sin condiciones, que condena sin más.
      Por eso, todos aquellos que siguen a Francisco están condenados. Todavía hay tiempo para aquellos que lo siguen, pero que no han captado todavía el error por muchas circunstancias. Pero para aquellos que ya han discernido y han elegido seguir a Francisco, la condenación es segura, porque el pecado es perfecto en su malicia.
      En el mundo, se puede llegar a esta plenitud en el pecado gradualmente; pero en la Iglesia se llega sin más, porque se tiene toda la Verdad y, por tanto, se tiene toda la salvación y la santificación. Quien reniega de toda esa Verdad, entonces tiene toda la mentira, y obra perfectamente la mentira que condena sin más.
      Francisco está condenado, no ya por lo de ahora, sino por su vida, que ha sido siempre la misma. Ahora, se notan más sus efectos, sus obras de condenación por el puesto que ocupa. Y, por tanto, Francisco condena sin más. Y quien lo sigue, quien lo pone como modelo a imitar, se condena y condena a las almas.
      Por eso, hay que salir de esas parroquías que enseñen a seguir a Francisco, que obliguen a obedecer a Francisco. Y no importa que no hayan quitado la Eucaristía. El sólo hecho de predicar una doctrina herética, como la que se contiene en el Evangelium gaudium hace que la Misa sea inválida: no se consagra, aunque se digan las palabras de la consagración. El Evangelium gaudium no es magisterio de la Iglesia, sino que es herejía pura, que lleva a la apostasía. Y quien esté en su homilía diciendo las maravillas de este escrito y repartiéndolo a la gente, no esperen que, después, en la consagración Cristo baje al Altar. No baja ni puede bajar.

    • Matias Esteban dice:

      Gracias Padre.

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