Lumen Mariae

Inicio » Benedicto XVI » Mas vale estar sin pastor que seguir a un lobo como pastor

Mas vale estar sin pastor que seguir a un lobo como pastor

Virgen de Guadalupe

Corazón de Jesús

El Gran Milagro

Infiltración en la Iglesia

El Reino de la Paz

sinpastor

La Iglesia verdadera camina sin cabeza desde la renuncia del Papa Benedicto XVI. La falsa iglesia es guiada por un líder que sólo se presenta como un falso Papa, pero que no sabe nada sobre Dios, sino todo sobre el mundo. Una iglesia para el mundo con un líder para el mundo. Un jefe político, un dictador de sus mentiras y sus engaños.

Es una señal divina no tener una cabeza que guíe a la Iglesia, que muy pocos han discernido en Ella. Esa renuncia, querida por el Señor, para poner una clara división en Su Iglesia. Es tiempo de separar la Jerarquía verdadera de la infiltrada; tiempo para ver al trigo y no confundirlo con la cizaña; tiempo para elegir un camino, que sólo se puede recorrer oponiéndose al usurpador, Francisco. Y son todavía pocos los que han comenzado ese camino. Muchos siguen dudando, temiendo, esperando. Y no ven lo que viene porque ya no saben creer como niños. El Camino es Cristo y, por tanto, Él muestra el camino de Su Iglesia.

Este hombre, Francisco, ha puesto en marcha una nueva sociedad dentro de los muros del Vaticano: una nueva estructura visible, externa, llena de hombres que tienen el sello de la herejía en sus mentes y la lucidez del cisma en sus manos. Pero lo ha iniciado porque es un títere de la masonería, no por su autoridad humana ni moral.

Francisco es un hombre que no sabe hablar y, por tanto, no sabe tener autoridad cuando habla. La Autoridad está en proclamar la Verdad. Y es lo que Francisco no puede dar. Los líderes del mundo tienen autoridad en sus gobiernos, porque han nacido para eso: para un poder humano, que siempre viene de Dios. Pero un Obispo que se dedica en la Iglesia a un poder humano, político, mundano, económico, carece de autoridad en Ella.

Porque en la Iglesia la Autoridad es un Poder Divino. Esa Autoridad descansa sólo en el Papa legítimo, que es Benedicto XVI. El usurpador, sólo está en el trono con un poder humano. Y, entonces, no tiene autoridad humana dentro de la Iglesia. Si ejerciera ese poder humano, fuera de la Iglesia, entonces hablaría con autoridad. Pero quiere ejercerlo dentro y, por eso, se equivoca. Lo ejerce porque otros le mandan.

Francisco es un hombre que no sabe gobernar nada. No tiene ni pies ni cabeza lo que hace en la Iglesia. Porque si decide poner un gobierno horizontal, pon antes las reglas, las leyes, para esa horizontalidad. Pero, él, como hombre necio, como hombre orgulloso, primero quita la verticalidad y sigue gobernando una sociedad nueva con las leyes propias de lo vertical, de lo viejo. Esta es la necedad de este gobernante de la falsa iglesia.

Aquí se ve su orgullo: sólo está en el gobierno para hacerse la foto con todo el mundo, pero no está para gobernar. No sabe gobernar, no sabe guiar nada. Es la sed del mundo lo que le ata a esa Silla, la gloria mundana. Y no es otra cosa. En su orgullo, quiere seguir ahí porque se ha creído santo y justo ante los demás. En su mente, se cree un dios. Y para creerse dios no hace falta proclamarlo. Se ve por sus obras en la Iglesia.

Después de fabricar, con su inteligencia, un acto de oración entre los musulmanes y judíos, para pedir la paz; la guerra comenzó. Y él no ha sido capaz de renunciar, que es lo que tiene que hacer. Si tuviera sabiduría humana, entonces pondría su autoridad humana en otro: sigue tú, porque yo he fracasado. Pero como él ha hecho ese acto, no con un fin humano, sino religioso, y con un poder humano, no divino, entonces, en su orgullo, cree que ha hecho algo bueno para la Iglesia y para el mundo. Y no es capaz de darse cuenta de que él es el principal motivo de lo que está pasando.

Él hizo ese acto porque otros, mayores que él, con un poder humano, con una autoridad humana, se lo han exigido. Y él, obediente como es a los hombres, a sus ideas, a sus culturas, lo ha hecho, se ha sometido, en su orgullo, a lo que otros le han dicho. Y esto es lo que más le duele a este hombre.

Porque Francisco, orgulloso como es, no permite que otro le imponga nada. Francisco no es un hombre de obediencia, sino de rebeldía. Y actúa con mucha rebeldía en todas las cosas. Y, para mostrar la rebeldía, es suficiente hacer como él lo hace: con una careta de humildad y de pobreza. Para ser rebeldes, no es necesario mostrar la ira, sino la astucia, la perversión de la inteligencia para obrar aquello que quiere el orgullo.

Si este hombre tuviera un poco de fe, entonces comprendería cómo lo están manejando otros en el gobierno y haría lo mismo que hizo Benedicto XVI: renunciar. Pero, en su orgullo, no ve las consecuencias de lo que obra en la Iglesia. Todo cuando obra es por otro, porque otro gobierna en la oscuridad. Han puesto un títere, uno que entretiene a las masas y que hace lo que ellos le dicen. Y, por eso, sus entrevistas, son sólo discursos vacíos, para que la gente ponga el interés en lo que dice, pero no se dé cuenta de lo que pasa en la realidad. Francisco sigue en el gobierno por su orgullo. Y sigue obrando sólo para la masa, pero no gobernando nada. No ve el desastre que le viene encima.

El Papa legítimo renunció porque ya no vio un camino para el Papado en la Iglesia. No pudo continuar como Papa. Todos los hombres, a su alrededor, le cerraron las puertas y lo dejaron solo. Y, por eso, tuvo que elegir el camino que él no quería, como San Pedro: «cuando envejezcas, extenderás tus manos y otro te ceñirá y te llevará a donde no quieras» (Jn 21, 18).

Esta profecía se ha cumplido enteramente en el Papa Benedicto XVI. Por eso, su renuncia, un acto grave para toda la Iglesia, sólo puede ser mirada, para poder comprenderla, en el Espíritu de la Iglesia.

No fue un acto de humildad, sino de amor a Cristo. Si hubiera sido un acto de humildad, no hubiera renunciado el Papa, porque por humildad hay que seguir siendo Papa. Para eso, fue llamado: para ser Papa.

Benedicto XVI renunció por un acto de amor a Cristo, porque Cristo se lo pidió. El acto de amor a Cristo es siempre obrar una Voluntad Divina. Y le pidió algo que ponía a toda la Iglesia en un caos, en un desorden espiritual y moral, que es lo que todos ven con Francisco. Y Dios puede pedir esto, aunque se haga un mal para toda la Iglesia. Porque el mal no está en renunciar, sino en seguir en el Papado.

Si el Papa Benedicto XVI hubiera seguido como Papa, lo hubieran quitado de en medio y habrían hecho un mal mucho mayor a toda la Iglesia. Habrían puesto a un auténtico anticristo en la Iglesia. Hubiera sido el mismo Anticristo. Y todos se hubieran tragado el anzuelo.

Pero la Voluntad de Dios quiso otro mal menor para Su Iglesia: la renuncia de su Papa. Con esa renuncia, se abría el nuevo camino para la Iglesia verdadera. Sin esa renuncia, toda la Iglesia hubiese sucumbido a un Anticristo.

50 años en que los hombres han hecho de todo para desobedecer al Papa, para mostrar un Papa diferente a lo que dice el dogma del Papado. Y la situación de pecado llegó al culmen. Y, en esa perfección del mal, más vale dejar el Papado que continuar con un absurdo.

Cuando en la vida de un hombre se llega a un absurdo, es que el camino no es el verdadero. Hay tantas trampas en ese camino, que hay que seguir por otro. Es lo que le pidió el Señor al Papa Benedicto XVI. Ese seguir por otro camino tiene un precio para todos: para el Papa y para la Iglesia. Un precio que hay que pagar en la Justicia de Dios.

El pecado del Papa Benedicto XVI, en su renuncia, está sólo en no dar claridad a la Iglesia. No se puede dejar un Papado en las circunstancias que vive la Iglesia. No se puede decir: ahí os quedáis, me voy. Hay que abrir el entendimiento de los hombres a la Verdad de esa renuncia por el bien del Rebaño. Y es lo que no hizo el Papa legítimo. Por eso, su renuncia trae mayor confusión a toda la Iglesia. Hay que saber renunciar, como lo hicieron los otros Papas. Hay que seguir siendo Papa en la renuncia, que es lo que no hizo el Papa. Él sigue teniendo el Poder Divino y, por eso, es el Papa de la Iglesia Católica. Y esto es lo que a la gente más le cuesta discernir: el Poder en la Jerarquía de la Iglesia.

El Papa Benedicto XVI tiene el Poder de Dios en la Iglesia, pero no puede ejercerlo: es un poder inútil. Y Francisco obra con un poder humano que otros le han dado. Consecuencia: toda la Iglesia está atascada, sin saber caminar, sin saber elegir por dónde ni a quién.

Y es que se cumple lo que decía San Ignacio: «No debería tolerarse curas o confesores que estén tildados de herejía; ya los convencidos en ella habríase de despojar en seguida de todas las rentas eclesiásticas; que más vale estar la grey sin pastor, que tener por pastor a un lobo. Los pastores, católicos ciertamente en la fe, pero que con su mucha ignorancia y mal ejemplo de públicos pecados pervierten al pueblo, parece deberían ser muy rigurosamente castigados, y privados de las rentas por sus obispos, o a lo menos separados de la cura de almas; porque la mala vida e ignorancia de éstos metió a Alemania la peste de las herejías».

La Iglesia verdadera camina sin pastor porque así conviene a toda la Iglesia. Los católicos no queremos a un lobo por Papa, a uno que pervierte al pueblo con sus entrevistas llenas de herejías y de oscuridades; no queremos a un hombre de mala vida, ignorante de su propia vocación como sacerdote, que sólo vive para dar un gusto a la gente.

Este hombre, Francisco, ciego en la fe y oscuro en el corazón, guía a los ciegos. Y solamente a ellos. Los ciegos en la inteligencia, en el espíritu y en la verdad del Evangelio.

Son muchos los ciegos en la Iglesia Católica: son muchas las almas que nadan en la tibieza espiritual como una virtud en sus vidas. Estos ciegos son los que se rasgan las vestiduras cuando alguien critica a su líder, Francisco. Son los nuevos fariseos de la Iglesia, que se da tanto en la Jerarquía como en el común de los fieles.

La ceguera de tantos en la Iglesia es por su pecado en contra de la fe. Se peca en la fe de muchas maneras; pero la principal está en el pecado de obra contra la fe.

La fe divina es una obra divina, no es un lenguaje de teología o una serie de conocimientos sobre Dios. Quien cree obra lo que cree.

Quien cree al hombre, obra lo que hay en el hombre y, por tanto, se hace humano, es otro hombre, en la mente, en la voluntad, en la vida de los hombres.

Quien cree a Cristo, obra sus mismas obras, que sólo se pueden hacer en la Gracia: son obras graciosas, divinas, celestiales, santas, sagradas.

Para los hombres es muy difícil creer en Cristo, y es muy fácil creer en los hombres. Para creer en Cristo, el hombre tiene que abandonar todo lo humano: es el negarse a sí mismo del Evangelio. Es lo más duro para el hombre porque éste siempre da valor a su inteligencia, a sus obras, a su vida humana.

Y seguir a Cristo no es seguir una vida humana, sino una vida divina, que ningún hombre sabe vivirla si el Señor no le enseña cómo es el camino hacia esa Vida.

La Iglesia, fundada en Pedro, no pertenece sólo a una estructura humana, externa, visible, sino que es un organismo sobrenatural, que vive de la Gracia y que es llevado por el Espíritu, para hacer que las almas sean el Cuerpo Místico de Cristo.

La Iglesia es un Cuerpo, no es una estructura, no es una comunidad de hombres, no es un pueblo con la etiqueta de Dios. La Iglesia no es popular, plebeya, burda, necia, sino que es divina, Santa, celosa de la gloria de Dios y con almas llenas de la sabiduría divina.

La Iglesia es un Cuerpo Místico: es decir, almas unidas místicamente entre sí. No se unen de manera espiritual ni humana, sino de manera mística. Es Cristo el que produce esa unión, que sólo se puede comprender en Dios. Son lazos místicos entre Cristo y el alma. No son sólo lazos espirituales, que vienen de una vida espiritual propia de la oración y de la penitencia. Son lazos que vienen por la fe que el alma tiene en Cristo. Según sea la fe del alma, así será su unión mística con Cristo y, de esa manera, la obra que hace esa alma en la Iglesia produce mayor santidad en Ella.

La fe en Cristo obra la fe en la Iglesia: según sea la unión por fe del alma con Cristo, así será la unión del alma con la Iglesia.

La Iglesia está constituida por almas fuertes en la fe: la Roca de la Iglesia es Cristo. Y quien se apoya en esa Roca, es Iglesia. Pero quien no se apoya en Cristo, sino en lo humano o en una estructura concebida según las leyes humanas, no puede ser Iglesia.

Ser Iglesia no es porque se tenga un Bautismo o unos Sacramentos. Se es Iglesia porque se está unido a Cristo, dentro de Ella. Estar en la Iglesia y no pertenecer a Cristo, no apoyarse en Él, es un absurdo. Es el absurdo de mucha Jerarquía actual, que pertenece a una estructura externa, pero no a Cristo. Obedecen a los hombres dentro de esa estructura, y dejan de obedecer a la Verdad, que es Cristo.

Con un Papa legítimo en la cabeza de la Iglesia, la estructura tenía valor y sentido; pero con un usurpador, la estructura comienza a no tener ningún sentido. ¿Para qué pertenecer a una estructura externa, que da de comer, pero que no alimenta el alma? Una estructura que ya no sabe atacar la herejía ni el cisma y, por tanto, es apta para llevar a la apostasía de la fe a muchos que se apoyan en ella.

La Iglesia se hace a base de la Ley de la Gracia. No se construye la Iglesia con leyes canónicas, porque la Iglesia es la Gracia. Cristo ganó para el hombre la Vida de Dios, que sólo se puede dar en la Gracia. Y toda ley canónica que no siga la Gracia, que no se someta a la Gracia, sino que la anule poniéndose por encima de Ella, es un impedimento para ser Iglesia.

Vivir en la Gracia es, actualmente, una conquista diaria. No es fácil el estado de Gracia permanente en un mundo que vive sólo para pecar. Perseverar en la Gracia es lo más difícil en el mundo que vivimos. Y, por eso, perseverar siendo Iglesia, constituyendo la Iglesia verdadera, se hace una tarea para santos.

Quien no quiera ser santo en una Iglesia sin cabeza es que no ha entendido la dificultad que tiene la Iglesia para dar la Gracia, actualmente. Toda la Iglesia está allí donde está Su Cabeza. Y la cabeza legítima de la Iglesia no ejerce su poder divino. Luego, la Iglesia se pierde en el desierto de este mundo y no sabe caminar, porque no tiene guía en lo humano. Cristo la sigue guiando en lo espiritual, pero son pocas las almas espirituales dentro de la Iglesia. Son pocas las que escuchan a Cristo en su interior y se deciden a seguirle sólo a Él. Son muchas las que están pendientes de los hombres, de una Jerarquía herética, que sólo enseña a pecar dentro de la Iglesia. Por eso, muchos se pierden en la Iglesia por la misma Jerarquía.
corrupto

Anuncios

14 comentarios

  1. maria ines dice:

    Estuve de viaje y no tenia forma de entrar a internet.El documento donde habla tema de F… y plan mason esta en PDF.no puedo mandarlo por word.Me lo envian por correo,Puedo difundir el comtenido pero no el link.si quieren envio por correo a quien lo desee.Bendiciones.Maria Ines.

  2. kaoshispano dice:

    es un masonete vividor burócrata, Y ESTA POSEIDO YA sin ningun remedio humano ni divino… VISTO PARA SENTENCIA, vamos…

  3. maria ines dice:

    Atencion: hay un plan (mensaje de Dios a conchiglia dia 28 julio)para asesinar a Francisco y hacerlo aparecer, como el de la profesia de Fatima y “muerto en olor de santidad”, para hacerla aparecer a ella falsa, puesto que ha mostrado tantas cosas de este hombre y tambien ha dicho que Benedicto era el que iba a morir por manos de clerigos….Todo orquestado desde Roma …!!!!!

  4. Matias Esteban dice:

    Padre: ilustre su nota en mi blog, espero le guste: http://cespedplateado.blogspot.com.ar/2014/07/el-pastor-mentiroso.html

  5. Marita dice:

    Esos secretos de la felicidad de “Papa” Francisco en diez consejos me recuerdan a las ” Herramientas espirituales de Maytte, y ” Los Pensamientos Positivos de Maytte”, etc.

  6. Juan Pablo dice:

    Ja, ja! ya ni siquiera nos admiramos de las cosas que dice este hombre. Cuando era recién ungido “papa” y empezó con sus entrevistas en el avión de Brasil o a Scalfaro, etc. nos escandalizábamos. Ahora ni eso. No da. Más bien da lástima. Uf! Qué encantadora sencillez! y la gente se lo traga:

    “El Papa dijo que su nominación al Nobel de la Paz no forma parte de su “agenda”.
    “Nunca acepté doctorados y esas cosas que ofrecen, sin despreciar. Ni se me ocurre pensar en eso, y menos voy a pensar qué haría con esa plata, con toda franqueza. Pero evidentemente, prescindiendo de un premio o no premio, creo que todos tienen que estar comprometidos con el asunto de la paz, hacer todo lo que uno puede, lo que puedo hacer yo desde acá. La paz es el lenguaje que hay que hablar”, dijo.
    En la entrevista, Francisco también contó la historia de la medalla del Sagrado Corazón de Jesús que lleva en el pecho.
    “Es de una señora que ayudaba a mi mamá a lavar la ropa, cuando no había lavarropas, con la tabla, a mano. Eramos cinco nosotros, mamá sola, esta señora venía tres veces por semana a ayudarla”, contó.
    Recordó que era una mujer de Sicilia, que había emigrado a Argentina con dos hijos, viuda, después de que su marido muriera en la guerra.
    Francisco se reencontró con la mujer cuando ya era una anciana y la acompañó durante diez años, hasta su muerte.
    “Pero unos días antes se sacó esta medalla y me dijo ‘quiero que la lleves vos’, y todas las noches cuando me la saco y la beso y todas las mañana cuando me la pongo, la imagen de esa mujer se me aparece. Era una anónima, nadie la conocía, pero se llamaba Concepción María Minuto. Murió feliz, con una sonrisa, con la dignidad de quien trabajó”, contó el Papa.
    Francisco reveló que es gracias a esta mujer que él le tiene tanto cariño a las empleadas domésticas, “que tienen que tener todos los derechos sociales”.

    Pregunto: ¿Y la cruz del Rosario arrancada a un sacerdote muerto en su féretro, también la lleva consigo?

    Visto en: http://radiocristiandad.wordpress.com/2014/07/27/bergogliada-10-consejos-para-la-felicidad/

  7. Esta es la lamentable frase de las últimas horas salida de la profundidad de las organizaciones secretas: VIVE Y DEJE VIVIR que ha mencionado el Papa en entrevista al diario El Clarín…. Este es uno de los postulados de la Masoneria una vez obtenido el triunfo en la Revolución Francesa.¡¡¡Terrible el Papa hablando asi!!!!

    • José Manuel Guerrero dice:

      Qué papa? Bergoglio no es papa, oiga.

    • josephmaryam dice:

      El falso Papa da lo que tiene en su corazón: lo mundano.
      El periodista, que hizo la entrevista, dijo:
      “Francisco casi no menciona a Dios. En los 77 minutos que dura la charla, sólo pronuncia su nombre en tres ocasiones, dos para el llamado a proteger la naturaleza y una al leer en voz alta el título de mi libro sobre San Lorenzo de Almagro: ‘Dios es cuervo’, repite, y se ríe”.
      Por tanto, si ni siquiera este hombre se acuerda de Dios cuando habla, se deduce que es un líder mundano incapaz de ninguna sabiduría divina.

    • kaoshispano dice:

      estamos en el tiempo dicho en el evangelio, NI EN TEMPLO NI EN LUGAR si no en los que creen de verdad en el E.S. El que no se ha escondido, tiempo ha tenido….

  8. josephmaryam dice:

    Un video, en inglés que demuestra que Francisco posee una falsa fe y, por tanto, no puede ser Papa.

Los comentarios están cerrados.

Glosario

Misa espiritual

Benedictus PP. XVI

Allí donde está Pedro, allí está la Iglesia, allí se encuentra a Dios

Allí donde está Pedro, allí está la Iglesia, allí se encuentra a Dios

Santuario de Fátima

Fátima en directo

Jesús, en Vos confío

A %d blogueros les gusta esto: