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En la Iglesia hay que prescindir de la mente de Francisco

Virgen de Guadalupe

Corazón de Jesús

El Gran Milagro

Infiltración en la Iglesia

El Reino de la Paz

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«Queridos amigos, pidamos al Señor, por intercesión de la Virgen María, Madre de la Iglesia, la gracia de no caer jamás en la tentación de pensar que se puede prescindir de los otros, de poder prescindir de la Iglesia, de podernos salvar solos, de ser cristianos de laboratorio» (texto)

Estas son las palabras sin sentido de un hombre que no sabe lo que es la Iglesia:

1. La Iglesia no es de todos los hombres: luego, es necesario prescindir de muchas personas que están en la Iglesia para destruirla. Hay que prescindir de los que, como Francisco, anulan la Verdad de la Iglesia con su mente y su palabra humana, porque no son de la Iglesia Católica.

2. Hay que prescindir de la visión que Francisco tiene de la Iglesia Católica. Para Francisco, la Iglesia nace en el Pueblo de Dios, en Abraham, pero no en Jesucristo. No tiene fin en sí misma, sino en los hombres. Por tanto, hay que prescindir de la Iglesia como la ve Francisco. De esa iglesia que Francisco piensa.

3. Francisco anula la Revelación Divina hecha a los Apóstoles y, por tanto, anula la Iglesia. Y tiene la caradura de lanzar la idea de que en la Iglesia el alma no se puede salvar sola. La Iglesia es para que cada alma se salve. Cada una, porque la Iglesia es para cada alma. Otra cosa es la obra divina que Dios quiere en cada alma en Su Iglesia. Obra divina que se realiza o no se realiza por cada alma en la Iglesia. Pero eso a Dios sólo le toca juzgarlo. La salvación no está en ser Iglesia, sino en creer en la Iglesia, creer en la Obra que Cristo ha puesto para sus almas. Y esa obra en la Iglesia es tan variada que no se puede predicar que nadie se salva si no hace una obra en la Iglesia. Primero el alma tiene que buscar su salvación dentro de la Iglesia. Para eso se predica, para eso se guía, para eso se enseña el camino de la santidad. No existe una santidad para la masa, sino para cada alma. Y según la santidad del alma, así serán sus obras en la Iglesia.

4. Es necesario ser cristianos de la Tradición Divina, de lo que Dios ha revelado a Sus Apóstoles. Porque la fe católica tiene como objeto: la Revelación de Dios ultimada en los Apóstoles. La fe católica no se basa en la Revelación de Dios ni a Abraham, ni a Moisés, ni a ninguno de los Profetas. Es la Revelación que el Padre hace por medio de su propio Hijo, el Verbo Encarnado. Y esa Revelación se da a los Apóstoles. Y esa enseñanza de Jesús a Sus Apóstoles es lo que la Iglesia tiene que creer y es lo que constituye la Iglesia. Esta es la esencia de la Iglesia: lo que Jesús reveló en su vida humana a los suyos, a Pedro y a todos sus discípulos. Y eso que el Señor reveló es la Tradición de la Iglesia, es el Magisterio de la Iglesia, es lo que hay que creer en la Iglesia. Y, por eso, lo que enseña Francisco no pertenece al Magisterio de la Iglesia, sino que va en contra de la misma Revelación Divina hecha en Jesucristo.

a. Así lo enseña el Magisterio de la Iglesia:

i. «El Evangelio, que Jesucristo promulgó en primer término personalmente, después mandó que fuera predicado a toda creatura por medio de sus Apóstoles, como fuente de toda verdad saludable y de la enseñanza de las costumbres, está contenido en los libros escritos y en las tradiciones no escritas, las cuales recibidas por los Apóstoles de Jesucristo mismo en persona, o transmitidas por los Apóstoles mismos directamente al dictado del Espíritu Santo han llegado hasta nosotros» (Concilio Tridentino D 783). Hay que ser cristianos del laboratorio del Evangelio. Es el Evangelio que Cristo ha promulgado el que enseña a ser Iglesia, a ser cristianos de verdad. Hay que ser cristianos de la Tradición: lo que han transmitido los Apóstoles y que ha llegado a nosotros por medio de todos los Santos, de todos aquellos que han creído en el Evangelio, tal como lo promulgó Jesucristo.

ii. «Jesucristo Nuestro Señor confió al Magisterio todo el depósito de la fe, a saber las Sagradas Escrituras y la divina Tradición, en orden a que los custodiara y lo defendiera» (PIO XII en la Encíclica «Humana generis» – AAS 42 (1950) 567.569. D 2313s). Esta es nuestra fe católica. Y lo anterior, lo que Dios ha dado a Abraham, a Moisés, a los Profetas, se culmina, queda ultimado en los Apóstoles. Es más importante la Ley de la Gracia, que los diez mandamientos, porque sin Gracia no se puede cumplir siempre los diez mandamientos. Quien está en la Gracia, ya no puede pecar más, ya cumple con todos los mandamiento divinos. Y, por eso, puede llegar a la santidad, que con solo los mandamientos de Dios no se puede alcanzar.

b. Así lo enseña la Sagrada Escritura:

i. «Y así, antes de venir la fe, estábamos encarcelados bajo la Ley, en espera de la fe que había que revelarse. De suerte que la Ley fue nuestro ayo para llevarnos a Cristo, para que fuéramos justificados por la fe. Pero llegada la fe, ya no estamos bajo el ayo» (Gal 3, 23): la economía de la revelación mosaica es simplemente preparatoria, porque Dios la dio para conducir a los hombres, como pedagogo, hacia Jesucristo. La Iglesia no se forma ni en Abraham ni en Moisés. El pueblo de Dios de la AT no es la Iglesia de Cristo. Es lo que conduce a Cristo, es lo que lleva a Cristo, es el camino para Cristo, pero no para ser Iglesia. La Iglesia no nace en el AT, sino en Cristo. Y, por tanto, lo que Dios revela en el AT es imperfecto e incompleto: «mientras fuimos niños, vivíamos en servidumbre, bajo los elementos del mundo» (Gal 4, 3). El hombre no podía vencer al mundo, ni a su pecado ni al demonio con la Revelación que Dios dio en el AT. Es con Cristo: «mas al llegar la plenitud de los tiempos envió Dios a Su Hijo, nacido de Mujer, nacido bajo la Ley, para redimir a los que estaban bajo la Ley, para que recibiéramos la adopción» (v. 4 -5). Con Cristo, el hijo de Dios lo puede vencer todo. Pero es necesario pertenecer, ser un cristiano de laboratorio, de dogmas, de la Tradición Divina, que es lo que combate Francisco. No le gustan los dogmas.

5. Francisco es un hombre que no sabe diferenciar entre el Pueblo de la AT y la Iglesia: «Dios ha querido formar un pueblo que lleve su bendición a todos los pueblos de la Tierra. En Jesucristo, lo establece como signo e instrumento de unión de los hombres con Dios y entre ellos. De ahí la importancia de pertenecer a este pueblo».

i. Esta es la primera herejía: la importancia de pertenecer a la Iglesia no nace del Pueblo de la AT. Se pertenece a la Iglesia por el Bautismo que da Jesús a Su Iglesia. No se pertenece a la Iglesia porque Dios forma un Pueblo en la AT. Este primer error nace de su herejía al contemplar la Iglesia sin una finalidad en sí misma, sino en los hombres, en la mente de cada hombre, en el tiempo de la historia de los hombres.

ii. Jesucristo pone Su Iglesia como bendición para todos los pueblos de la tierra. Es la Iglesia Católica la que trae del Cielo las bendiciones de Dios. No es el Pueblo de la AT. Es la Iglesia Católica la que trae la maldición al mundo. Si la Iglesia no es fiel al Espíritu de Cristo, entonces Dios castiga al mundo y a la Iglesia. Francisco barre para su herejía, habla para su iglesia universal.

iii. En Jesucristo, Dios no establece un Pueblo, sino Su Cuerpo Místico. Son dos realidades totalmente diferentes. La Iglesia es un organismo sobrenatural. El Pueblo de la AT es un organismo natural, humano. El pueblo de la AT no es el cuerpo de Cristo, no es un ser místico ni espiritual. Es sólo un conjunto de hombres, guiados por un Profeta, que los conduce hacia la Tierra Prometida en esperanza, no en su historia, no para su tiempo.

iv. La Iglesia, que Jesús edifica sobre la Jerarquía, es para salvar y santificar las almas con la oración y con la penitencia. Y, por tanto, la Iglesia no puede ser un signo ni un instrumento de unión de los hombres con Dios y entre ellos. Este lenguaje humano de Francisco es su misticismo, es decir su racionalismo: quiere unir a todos los hombres con Dios en su mente humana. Y esto, en la realidad de las cosas, no es la Iglesia. En la Iglesia terrenal, muchos son los miembros que no están en la Gracia y, por tanto, no están unidos con Dios. Luego, por esos miembros, la Iglesia no es signo de unión con Dios. En la Iglesia purgante, las almas sufren, pero no puede unirse a Dios porque deben purificar sus pecados. Sólo la Iglesia del Cielo es signo de unión con Dios. Y, por eso, hay que saber predicar las cosas: la Iglesia terrena es signo e instrumento de sufrimiento, de purificación, de desprendimiento de todo lo humano. Una Iglesia que no sufre no es instrumento de unidad. Una Iglesia que no se crucifica no es signo de unidad. Francisco no sabe hablar de nada. Sólo tiene una labia fina y mordaz que engaña a todo el mundo.

v. Francisco es un hombre que no sabe lo que significa la palabra cristiano: «Nosotros no estamos aislados y no somos cristianos a título individual, cada uno por su lado, no: ¡nuestra identidad cristiana es pertenencia! Somos cristianos porque nosotros pertenecemos a la Iglesia. Es como un apellido: si el nombre es “Yo soy cristiano”, el apellido es: “Yo pertenezco a la Iglesia.” (…) Él se manifiesta como el Dios que ha establecido una alianza con nuestros padres y se mantiene siempre fiel a su pacto, y nos llama a que entremos en esta relación que nos precede. Esta relación de Dios con su Pueblo nos precede a todos nosotros, viene de aquel tiempo».

Muchos cristianos pululan por todas partes, pero pocos son los que imitan a Cristo. Incluso, dentro de la Iglesia Católica no existen cristianos que imiten a Cristo, sino gente que con la boca se llaman cristianos o católicos, pero que después viven de espaldas a la doctrina de Cristo, como lo hace el propio Francisco.

a. «Nosotros no somos cristianos a título individual»: El cristiano es el que imita a Cristo. Y se es cristiano a título personal, individual, porque es Cristo el que da la vocación a cada alma en Su Iglesia. Y esa vocación individual hace que el alma esté en la Iglesia para una obra divina, que debe realizar en el Cuerpo de la Iglesia, como miembro de Cristo. Se es cristano por vocación divina, por llamada divina a cada alma en particular. No se es cristiano a bulto, en masa, por un pueblo, por una comunidad: «Antes que te formara en las maternas entrañas, te conocía; antes que tú salieses del seno materno, te consagré» (Jer 1, 5). Dios llama a título individual. Y, aunque se pertenezca a la Iglesia, Dios sigue llamando a título personal.

b. «no a cada uno por su cuenta»: Se es cristiano cada uno por su cuenta: «Te he llamado por tu nombre y tú Me perteneces» (Is 43, 1). Primero es necesario servir a Cristo en la vida íntima, personal. Cristo llama a cada uno por su cuenta, por su nombre. Primero hay que buscar la propia santidad en la vida, lo que Cristo quiere de la vida de cada uno. Y eso nadie lo busca por otro, sino por su cuenta. Cada uno tiene que esforzarse por comprender qué Cristo quiere de su vida, para qué vive esta vida y para qué está en la Iglesia. Se nace para ser santo. Y se pertenece a la Iglesia para ser santo. Y ser santo es una Voluntad Divina, una obra de Dios en cada alma en particular. Es algo personal, es algo individual, es algo concreto. Y, una vez que el alma busca su propia santidad, es capaz de santificar a los demás. Pero si en la Iglesia el alma no busca ni salvarse ni santificarse, entonces no puede ni salvar ni santificar a los demás. Francisco cae en este error porque ha anulado el fin de la Iglesia: salvar el alma. Ha anulado la Revelación de Cristo a Sus Apóstoles. Y tiene que quedarse en el AT, mirando al pueblo del AT que ya no sirve para hacer la Iglesia, porque todo está en Cristo y sólo en Cristo. Sólo sirve para iniciar su iglesia de los paganos, del mundo, que no creen ni en Cristo ni en Su Iglesia.

c. «Nuestra identidad cristiana es pertenencia»: Nuestra identidad de ser de Cristo es nuestra pertenencia del Reino de los Cielos: quien es de Cristo es otro Cristo. Y Cristo nos lleva al Reino de los Cielos en la Iglesia terrena. La Iglesia terrenal es el reino de Dios constituido socialmente por Jesucristo. Y pertenecer a esta Iglesia terrenal no significa pertenecer al Reino de los Cielos, no significa ser cristiano. Esta identidad: ser otro Cristo, ser el mismo Cristo; es distinta de tener el nombre de cristiano, de tener el apellido de cristiano, de tener un bautismo o unos sacramentos. De nada sirve tener el nombre de cristiano, de católico, si no se es otro Cristo.

i. Se está en la Iglesia para ser otro Cristo, no para decir que soy de la Iglesia, no para tener el nombre de cristiano, no para estar bautizado. Nuestra identidad es: ser otro Cristo, transformarse en Cristo. Y, cuando el alma se transforma en Cristo, entonces pertenece a Cristo y a Su Iglesia. Pero hasta que el alma no se transforme en otro Cristo, no se pertenece ni a Cristo ni a Su Iglesia.

ii. La pertenencia a la Iglesia no es porque se tenga un Bautismo o se comulgue, sino porque se lucha, en la vida espiritual, por asemejarse a Cristo, por imitar a Cristo. Y esto es conquistar el Reino de los Cielos. Esto es pertenecer, no sólo a la Iglesia terrenal, sino a la Iglesia del Cielo, que es la Iglesia de los Santos, que a Francisco le interesa muy poco, porque habla de su negocio en la Iglesia: ven a esta iglesia con tu nombre de cristiano, que te voy a enseñar mi comunismo y cómo ganarte el aplauso del mundo.

d. «Decir “soy cristiano” equivale a decir: “Pertenezco a la Iglesia”»: Decir soy cristiano es decir soy la nada. En la Iglesia, para ser Iglesia, es necesario abajar el intelecto humano, aplastar el orgullo humano, para poder comprender lo que es la Iglesia. La Iglesia no pertenece a ningún hombre. Es de Cristo y para Cristo. Los cristianos del mundo no pertenecen a la Iglesia Católica, sino que pertenecen a su secta, a su religión, a su iglesia, a su cristo. Hablar de esta manera es invocar una Iglesia Universal, que es a lo que Francisco le interesa en su predicación. Francisco, como se cree algo en la Iglesia, como se ha puesto por encima de la autoridad de Dios, como se ha subido a las barbas de Dios, por eso habla de los cristianos del mundo y de la Iglesia del mundo. Y dice sus frases que a todo el mundo le gusta, menos a Dios. Frases para destruir la Iglesia. Palabrería de un hombre sin inteligencia divina, sin vida espiritual, sin dos dedos de frente en el sacerdocio. Lleva a las almas hacia el fuego del infierno. Y todos van bailando detrás de él al hacer caso a su ignorancia. Un ignorante en la vida de la Iglesia es el que condena almas dentro de la Iglesia. Esta es la mayor noticia que nadie da, porque todos publican las necedades de ese idiota como una verdad en la Iglesia. Y nadie tiene agallas de llamar a Francisco por su nombre: un necio sentado en el Trono de Dios. Un pecador que se cree santo. Un hombre que, en su inteligencia, se cree dios.

e. «Soy de ese pueblo con el que Dios estableció desde antiguo una alianza, a la que siempre es fiel»: aquí Francisco está diciendo que pertenece al pueblo judío, pero que no pertenece a la Iglesia Católica. Bien claras sus palabras blasfemas. La Nueva Alianza en Cristo, en la Sangre de Cristo, revoca, abroga, quita, hunde, aplasta, la Antigua Alianza. Son dos cosas muy diferentes lo antiguo y lo nuevo en Dios. En la mente de Francisco, es lo mismo. Y sólo por haber quitado el fin de la Iglesia: se está en la Iglesia para salvar el alma. Sólo por esto, Francisco publica su blasfemia: soy de ese pueblo con el que Dios estableció desde antiguo una alianza. Y el verdadero católico tiene que dar testimonio de Cristo: soy de Cristo en el que Dios ha puesto su Nueva Alianza en Su Sangre. Una vez más, a Francisco se le ve las patas del lobo. Una vez más, Francisco es el traidor de la Iglesia. Una vez más, Francisco miente a la Iglesia sin que se le caiga la cara de vergüenza.

vi. Francisco es un hombre que no sabe lo que significa ser Iglesia: «En este sentido, el pensamiento va primero, con gratitud, a aquellos que nos han precedido y que nos han acogido en la Iglesia. ¡Nadie llega a ser cristiano por sí mismo! ¿Es claro esto? Nadie se hace cristiano por sí mismo. No se hacen cristianos en laboratorio. El cristiano es parte de un Pueblo que viene de lejos. El cristiano pertenece a un Pueblo que se llama Iglesia y esta Iglesia lo hace cristiano el día del Bautismo, se entiende, y luego en el recorrido de la catequesis y tantas cosas».

a. «En este sentido, el pensamiento va primero, con gratitud, a aquellos que nos han precedido y que nos han acogido en la Iglesia». Se es de la Iglesia por una Gracia, que actúa en los padres de cada uno. Hay que dar gracias a Dios por dar la Gracia a nuestros padres y así recibir el Bautismo, por la fe de nuestros padres. No hay que dar gracias a los hombres, ni siquiera a nuestros padres. Cada uno tiene que hacer en la Iglesia la Voluntad de Dios. Y una vez que se ha hecho, reconocer que no se ha hecho nada: «Así también, vosotros, cuando hiciereis estas cosas que os están mandadas, decid: Somos siervos inútiles; lo que teníamos que hacer eso hicimos» (Lc 17, 10). Luego, el agradecimiento a Dios, no a sus siervos. Francisco, como es un humanista, como vive buscando el aplauso de los hombres, como vive sediento de la gloria del mundo, entonces su vida es para alabar a los hombres, para decirles lo que los hombres quieren escuchar. Él vive agradeciendo a los hombres, pero no a Dios. No sabe agradecer a Dios porque no sabe renunciar a los hombres. Él hace su iglesia llena de hombres insensatos, que se besan y se abrazan y se dan de puntapiés para conquistar un puesto de honor en esa iglesia.

b. «¡Nadie llega a ser cristiano por sí mismo! ¿Es claro esto? Nadie se hace cristiano por sí mismo.». ¡Es clarísimo que eres un ciego que guía a muchos ciegos! ¡Es patente tu necedad cuando hablas de los cristianos! ¡Eres el mayor idiota de todos los cristianos! Y ser idiota significa estar dando vueltas a la misma idea: «nadie llega a ser cristiano por si mismo». Es tu locura, es tu idiotez. Porque el alma necesita comprenderse a sí misma. No puede el alma comprenderse en otro, en lo que piensa el otro de ella. Si Dios no le revela al alma lo que ella es en su interior, si Dios no hace ver al alma lo que Él ve en ella, entonces el alma no puede ser cristiana. El cristiano se hace por sí mismo. ¿Todavía no has comprendido, Francisco? Si la misma alma, en la Gracia de Dios, no acepta sus pecados, no ve su miseria, no lucha contra sus mismos demonios, entonces esa alma no llega a ser lo que Dios quiere para ella, en su vida particular –y menos en la vida social. Y mucho menos llega a obrar lo que Dios quiere de esa alma en Su Iglesia. ¿Todavía no comprendes, inútil de Francisco? Tu idiotez te ciega siempre. Como has anulado el fin de la Iglesia, entonces hablas de tu ceguera, que es tu idiotez, tu locura: tu idea loca, que da vueltas y vueltas en tu cabeza y no puedes pararla. Siempre estás mirando esa idea loca: eso se llama ser idiota.

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c. «El cristiano es parte de un Pueblo que viene de lejos. El cristiano pertenece a un Pueblo que se llama Iglesia y esta Iglesia lo hace cristiano el día del Bautismo, se entiende, y luego en el recorrido de la catequesis y tantas cosas».

i. El cristiano es otro Cristo, no es parte de un pueblo, de una sociedad, de una comunidad. Es un miembro vivo de Cristo.

ii. El cristiano pertenece al Cuerpo Místico de Cristo, no pertenece a un pueblo que viene de lejos, que viene de Abraham. No pertenece.

iii. En el Bautismo, el hombre se hace hijo de Dios por participación, no cristiano. Para ser de Cristo, no sólo hay que tener un Bautismo, sino que hay que imitar a Cristo. No sólo hay que tener el Espíritu de filiación divina, sino el Espíritu de Cristo. Y no se posee ese Espíritu si no se cree en los dogmas, en lo que el Señor reveló a Sus Apóstoles. Hay que ser cristianos de dogmas, de laboratorio. No hay que ser cristianos del mundo. No hay que ser veletas de los pensamientos de los hombres. No hay que ser el juguete de Francisco en la Iglesia.

iv. La Iglesia no es el pueblo de la Antigua Alianza. La Iglesia nace en el Calvario. No antes. No después. Y se es Iglesia porque se vive el Calvario, no porque se estudia la teología o el catecismo o se tiene una serie de conocimientos sobre Cristo y sobre la Iglesia. Imitar a Cristo es vivir su Calvario. Y eso es ser Iglesia.

Lo enseña el Magisterio de la Iglesia:

«El Divino Redentor comenzó la edificación del templo místico de la Iglesia, cuando en su predicación enseñó sus preceptos y llevó a termino la edificación del Templo Místico de su Iglesia, cuando glorificado sufrió la crucifixión; y finalmente manifestó y promulgó esta edificación de la Iglesia cuando envió de modo visible al Espíritu Paráclito para que le recibieran sus discípulos» (Pío XII “Mystici Corporis”: AAS 35,204). Se edifica la Iglesia en la predicación del Evangelio; se acaba el edificio de la Iglesia, con la Cruz; y se revela la Iglesia en Pentecostés.

«Jesucristo constituyó a la Iglesia como su columna de la verdad y como dispensadora de la gracia, y con su propio sacrificio de la Cruz, la fundó, la consagró y la consolidó eternamente» (Pío XII -Mediator Dei – AAS 39 (1947) 527). En la Cruz, nace la Iglesia. En el Calvario.

Si todavía hay alguien que no haya comprendido las necedades de Francisco en la Iglesia, es que, en verdad, está en la Iglesia para bailar con el más tonto, con cualquiera que le diga palabras llenas de sentimiento humano, que esconden tremendas herejías. Muchos son los tontos que siguen diciendo que Francisco es Papa. Y no se dan cuenta que para ser Iglesia hay que decir: Francisco no es Papa. Porque la Iglesia está donde está el Papa. Y aquel que diga que Francisco es Papa no pertenece a la Iglesia Católica. Y son muchos los que, por sus bocas, se dicen católicos, pero que no tienen la fe católica, no pueden obrarla. Nadie cree en el dogma del Papado. Y, por eso, han aparcado al Papa legítimo y, con gran soberbia, dicen que Francisco es el Papa. Tienen miedo de ir en contra de su propio lenguaje humano. Tienen miedo de no pensar como piensa la masa. Tienen miedo de ser ellos mismos, de vivir ellos mismos su fe. Viven la fe de la masa, de la opinión pública. Y hacen la iglesia del mundo. Pobre Francisco: da pena su inteligencia humana. Es la de un bastardo que, a sus ochenta años, no ha comprendido lo que es la vida ni lo que es la Iglesia.

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19 comentarios

  1. Marcelo dice:

    Una cosa me desagrada del blog es que llama a los apostatas “La Iglesia”. siendo que La Iglesia es Santa y por ende no puede tener error de ningún tipo.

    • josephmaryam dice:

      No confunda las cosas. Sepa pensar la fe en la Iglesia:
      1. La Iglesia que Jesús ha fundado en Pedro es Santa, pero la iglesia que Francisco se ha inventado es apóstata;
      2. La Iglesia que es fiel a la Gracia que ha recibido del Señor es Santa; pero la Iglesia que no es fiel a esa Gracia es Apóstata;
      3. La Iglesia, como organismo vivo, sobrenatural, edificada en la Roca, que es Cristo, es Santa; pero la Iglesia, como la estructura muerta, natural, edificada en la mente de los hombres, es apóstata.

      Si no aprenden a pensar, no saben hablar correctamente. Dios hizo al hombre bueno: el hombre es bueno por Creación. El hombre, pecando, se hizo malo: El hombre es un demonio por el pecado, pero sigue siendo bueno porque Dios ha creado su esencia buena.
      Así, la Iglesia es Santa porque Dios la ha creado; pero es pecadora, porque los hombres han pecado en Ella.
      Y la Iglesia, que es llevada por el Espíritu de la verdad no puede equivocarse nunca; pero los hombres que impiden que el Espíritu de la verdad los guíe, hacen de la Iglesia una apostasía.
      Sepan hablar con discernimiento. Sepan leer con discernimiento. Sepan decir las cosas como son.

  2. LAODICEA dice:

    ATENCION!! Ya han sacado el documento de trabajo del sínodo de la familia en la página oficial del vaticano.

    http://www.vatican.va/roman_curia/synod/documents/rc_synod_doc_20140626_instrumentum-laboris-familia_sp.html

    Si a alguien le quedaba alguna duda de lo que está pasando en la iglesia “oficial” por favor que lo lea, no se trata de ponerse o no la venda en los ojos, sino negar la realidad de los hechos…

    Ya ha salido en los medios, lo he sacado de un noticiero de internet:

    http://www.infobae.com/2014/06/26/1576165-francisco-pide-comprension-homosexuales-divorciados-y-madres-solteras

    y aquí no acaba todo, dicen que está preparando una exhortación apostólica para principios del 2016… que será la exhortación a la apostasía final.

    Un abrazo en Cristo al autor del blog y los que lo siguen diariamente.

    • josephmaryam dice:

      El resumen de ese documento de trabajo es éste: como imponer en la Iglesia una misericordia sin justicia, sin verdad. Ese documento es sólo palabrería humana. Se dedica a los problemas de los hombres, pero no va a la raíz de todos los problemas. Se dedica a abajar lo sagrado a la concepción humanista de la vida. Hay que dar la Palabra de Dios con la multitud del lenguaje humano. Es una babel ese documento. Es presentar que el hombre llora por su vida de problemas y que se le quiere dar una solución humana en la Iglesia para que la Iglesia salga de su crisis. Si la Iglesia se equipara al mundo, se conecta con el mundo, entonces va a tener el prestigio que ahora ha perdido por culpa de la misma Jerarquía de la Iglesia. Son ellos los que han metido a la Iglesia en la crisis en que está y son ellos los que llevan a la Iglesia a la destrucción. Porque, para eso, la han metido en esta crisis: para ahora ser salvadores de la Iglesia, pero promoviendo la apertura al mundo, la apertura a los problemas de la gente por caminos totalmente contrarios a la doctrina de Cristo.
      ¿Por qué no tener misericordia con los homosexuales, con los malcasados, y con tanta gente más, si eso no es malo, si hay que practicar el amor al prójimo, si hay que hacer una iglesia que guste a todos, en el que todos estén contentos y felices?
      Ni merece la pena dedicarle a ese documento un tiempo.
      Es el lenguaje humano, que coge todo: lo sagrado, lo santo, y lo abaja a la visión humana actual de la vida. Como todos son problemas, entonces no hagamos una Iglesia que esté alejada de los problemas porque es dogmática, porque se dedica a presentar una doctrina que ya nadie vive.
      Ahí tienen claro cómo funciona todo en la Iglesia: se van a reunir para hacer que los malcasados y todo el paganismo pueda comulgar, pueda hacer lo que quiera en la Iglesia. Se presenta una doctrina de la familia en los problemas de ésta: y nadie vive el Sacramento de la matrimonio, la Gracia que da ese Sacramento ni el Espíritu que los dos, en el matrimonio, tienen para hacer de ese matrimonio una obra divina.
      Esto es lo que no enseña la Iglesia, que es lo que tiene que enseñar: lo espiritual; y se dedica a a dar un documento en que se ponen tantas problemas para decir: hagamos una misericordia sin justicia: démonos un beso y un abrazo porque todos somos muy buenos en nuestra vida de matrimonio, en nuestras familias. Y hay que ayudarse unos a otros con un magisterio que ya no es el auténtico de la Iglesia. Es la bazofia que los Obispos, -que ya no creen en la Palabra de Dios, sino que sólo creen en sus lenguajes humanos, en su forma de presentar el Evangelio-, dan a la Iglesia diciendo esto: vamos a comenzar a destruir el dogma en ese Sínodo.

  3. Marita dice:

    Se nota que Francisco cada día se viste más transparente, se le ven los pantalones negros, no creo este fue el caso de ninguno de los papas anteriores.

    • José Manuel Guerrero dice:

      Intenta vistiéndose de esa manera enseñarnos que su profunda humildad es vocacionalmente transparente, pura, inmaculada, un prodigio de santidad. Y lo que hace, para no variar, es el mayor de los ridìculos. Recordemos que al dìa siguiente de ocupar de forma obscena la Sede no se le ocurrió al humilde de vocación otra cosa que montar el numerito de ir a pagar las tres o cuatro noches de fiestas y estancias que pasó en Roma. Siempre, por supuestìsimo, acompañado por su equipo de camarógráfos y vuelaplumas a sueldo. Lo que no sabe este triste paleto argentino es que, visto desde la vieja y decadente Europa, su peronismo, aparte de apestar a perros muertos, también se transparenta. Y también apesta. En realidad, todo en él huele a podredumbre y sandia.

  4. José Manuel Guerrero dice:

    El obispo papafrita y ruso: “«Es hora de que los obispos eleven sus voces por Jesús Eucarístico, quien no tiene voz para defenderse».

    Si Dios, mi Dios, no tiene con qué defenderse, que será de los simples mortales…

  5. ana dice:

    Josephmaryam,sus analisis nos esclarecen y ayudan muchiiisimo!!gracias

  6. Juan Pablo dice:

    Gracias por su claridad y rápida respuesta, josephmaryam.

  7. Juan Pablo dice:

    La entrevista a este Monseñor de Kazajistán, Athanasius Schneider muestra a las claras que no son imaginaciones nuestras lo que se vive en la Iglesia. Obispos como éste dan esperanzas. Lástima que no se entiende cuando afirma al final de la entrevista, refiriéndose a Francisco: “…en sus homilías OFICIALES (resaltado por mí) , muy hermosa doctrina católica.”
    Pero tiene afirmaciones muy importantes que no se diferencian de lo que se sostiene en ésta página: “Si Dios permanece en mi mente sólo como una idea, esto es gnóstico.”:

    http://quenotelacuenten.verboencarnado.net/?p=1021

    • josephmaryam dice:

      Obispos que no hablan claro de la situación de la Iglesia dañan a la Iglesia:

      1. «Por supuesto que hay personas que reciben la Santa Comunión en la mano con mucha devoción y fe, pero son una minoría»: esto es una contradicción con la verdad que está exponiendo. Y esto significa no discernir lo que se expone, no ir al fondo de la cuestión. Y vive en su ilusión: «Es hora de que los obispos eleven sus voces por Jesús Eucarístico, quien no tiene voz para defenderse». Si los Obispos han callado y no han hecho nada sobre la comunión en la mano, eso significa que han perdido la fe en la eucaristía. No la han defendido al principio. Tampoco ahora, después de 50 años de permitir lo que no se puede permitir.
      2. «La idea de los cambios en el matrimonio y las leyes morales que se harían en el próximo sínodo de obispos en Roma, en su mayoría provienen de los medios de comunicación anti-cristianos»: ¿Cómo puede decir esto, si es claro que el primero que quiere cambiarlo todo es Francisco? Esto se llama fina hipocresía. Esto es ayudar a Francisco a conseguir su objetivo. Este Obispo apoya a un hereje.

      3. «Pero las puertas del infierno, es decir, de la herejía, no prevalecerán contra la Iglesia y el Magisterio Supremo seguramente emitirá una declaración doctrinal inequívoca, rechazando cualquier tipo de colaboración con las ideas neo-paganas de cambiar, por ejemplo, el sexto mandamiento de Dios, el significado de la sexualidad y de la familia». Esto ya es un imposible, porque no existe la cabeza verdadera guiando a la Iglesia. La han aparcado y, por tanto, no se va a emitir esa declaración. Esto es estar ciego de la realidad que vive la Iglesia. Ahí tienen cómo piensan los Obispos: todavía esperando algo bueno de una cabeza que no cree en nada. No cree en cristo, no cree en la Iglesia. Y ellos esperan que cambie. Es la ceguera, es la venda de los ojos. Por eso, cuando hablan, dan confusión. Este Obispo confunde: da una verdad, pero no va a la raíz de esa verdad. Y sigue esperando un milagro.

      4. «La Iglesia es la Iglesia de Cristo y Él es la cabeza real de la Iglesia, el Papa sólo es el Vicario de Cristo»: un Obispo que ya no cree en el dogma del Papado ni de la Iglesia. La Iglesia es Cristo y su Vicario. Cristo es la Cabeza Invisible; su Vicario es la Cabeza Visible. Para este Obispo, el Papa es sólo el Vicario, no la Cabeza de la Iglesia. Este es el pensamiento de mucha Jerarquía: han destrozado el dogma del Papado. Y, por eso, ven normal que un Papa renuncie y se elija a otro Papa. ¿Quien gobierna? Cristo. Los demás, van haciendo cosas por aquí y por allá.

      Este Obispo da oscuridad. Habla de muchos problemas y ciertos en la Iglesia, pero no pone el dedo en la llaga. Francisco sigue siendo el que da la buena doctrina. Esto es estar ciego como Francisco. ¿Para qué hablas de que la Iglesia vive el antropocentrismo si no sabes ver el pecado de Francisco, que es su humanismo? Eres un teólogo sin verdad, sólo de ideas. Pero no sabes llevarlas a la vida actual de la Iglesia.

    • LAODICEA dice:

      El caso de este obispo me recuerda el encuentro de nuestro señor con el joven rico, cuando le dice que siempre ha cumplido con todos los preceptos y mandamientos de la ley y amor a Dios sobre todas las cosas, pero Jesus mirándolo con cariño le dice: una cosa te falta, vende todo lo que tienes y sígueme, y se retiró con tristeza meditabundo de la presencia de nuestro señor y al final no sabemos si acabó cumpliendo lo que el señor le pidió.
      En este caso el venderlo todo sería no tener miedo a perder el estatus de obispo desde el punto de vista material no espiritual, al seguir al Señor que es camino, verdad y vida teniendo que enfrentarse a los lobos que atacan el rebaño entrando no por la puerta si no saltando la valla y causando el destrozo entre el rebaño…

  8. Jose M dice:

    Estoy escuchando en este mismo blog los audios de “imitación de Cristo”. Todo va en dirección a la salvación INDIVIDUAL, a examinar nuestra alma INDIVIDUAL y encontrar nuestros pecados INDIVIDUALES; también se nos enseña a saber soportar los males por amor a la cruz y no he oído nada de arreglar los problemas del mundo, sino a saberlos soportarlos por amor a Jesús.

    También veo que se trata de una religión totalmente distinta. Lo que ahora se predica es otra religión; no tiene nada que ver con la “Imitación de Cristo”. Hasta diría que es absolutamente lo contrario. O ellos se equivocan o 2000 años se equivocaron. Pero alguien está errado.

    Como ellos son relativistas, pues haciendo uso de sus propias tesis, digo que “mi” verdad es la que durante 2000 años se consideró la verdad, la cual por cierto deja claro que solo hay UNA verdad y que los modernistas actuales son unos herejes.

  9. José Manuel Guerrero dice:

    “Bla bla bla y bla… la gracia de no caer jamás en la tentación de pensar que se puede prescindir de los otros, ”

    Esto lo lee un eremita del siglo VI apartado del mundo y sus secuelas y le entra la risa tonta. Que vulgaridad de persona mas tonta, por Dios…

  10. Jose M dice:

    Seré un soberbio, pero me tiene Francisco hasta las mismisimas narices con el tufillo colectivista (y su abierta contradicción con el Magisterio de la Iglesia). Su dichoso comunismo le hace concebir la fe, la salvación, de forma común, en una masa informe. Y no es capaz de entender que la masa ahoga la individualidad y que el reino de la masa acaba siendo la mayor de las tiranías. Por eso, gracias Lumen Mariae, por seguir desenmascarando a Francisco y recordarnos que aquellos que no somos proclives a las masas (Cristo fue crucificado por la masa, no lo olvidemos) podemos sentirnos seguros (si luchamos contra nuestros pecados individuales) en nuestra íntima soledad.

    En la viciada lógica de Francisco tiene sentido: si el pecado no existe, si no es una ofensa que se ha de limpiar a título individual, entonces ya no hemos de luchar individualmente por quitar nuestro pecado, sino que nos tenemos que ocupar de los males “colectivos” y en su odio comunista, entonces solo se salva el que se integre en la masa y el rebelde, el que lucha por su individualidad se condena. En la tierra era el gulag soviético y, en la nueva religión de Francisco, es la condenación.

  11. Jose M dice:

    Lumen Mariae pone el dedo en la llaga respecto a los hipócritas que durante 20 siglos han intentado destruir a la Iglesia Católica. Hay un libro, llamado “Complot contra la Iglesia” que de forma exhaustiva desenmascara la quinta columna infiltrada en la Iglesia a lo largo de los siglos. Los capítulos finales dejan bien claro que lo que está ocurriendo hoy (y dan ganas de echarse a llorar, pues la verdad duele), y no debería sorprender a cualquier católico bien informado.

    A quien le interese, aquí dejo el link del libro:

    http://es.scribd.com/doc/24754883/Maurice-Pinay-Complot-Contra-La-Iglesia

    P.D.: La edición en papel que leí tenia un “nihil obstat” de un obispo mejicano de finales de los años sesenta del siglo XX.

  12. Marita dice:

    Francisco en la lista de los 50 judíos más influyentes ( ver video )

    • josephmaryam dice:

      Si Francisco gusta al pueblo judío entonces no posee la fe en Cristo ni la fe en la Iglesia Católica. Si Francisco defiende a los judíos, entonces Francisco ataca a la Iglesia Católica y a Cristo. Y esto lo hace con el apoyo de la misma Jerarquía de la Iglesia que lo ha puesto para destruir la Iglesia Católica. Son los mismos católicos los que destruyen su misma Iglesia. Esto se llama el fin de los tiempos. Se termina el tiempo de la hipocresía en la Iglesia viendo a los mismos hipócritas que se quitan la careta ante todos para fundar la iglesia de los hipócritas, que es la iglesia universal. Esta hipocresía ha vivido junto a la Verdad durante 20 siglos, buscando caminos en la Iglesia para destruirla. Y, por fin, lo han conseguido.
      Por eso, después de esta purificación de la Iglesia, ya no habrá más hipócritas, ya no habrá más fariseos, ya el Vaticano no será el centro del mundo. Ya Roma no será la cuidad católica. Cristo viene a instaurar su Reino de Gloria. Y sólo unos pocos estarán en ese Reino. Los demás tendrán la Justicia de Dios por ser hipócritas, por querer llevar la Iglesia, fundada en la Revelación Divina, al pensamiento de lo hombres y a sus obras humanas. Esa hipocresía es tan dañina para el alma que la sigue que, automáticamente, le hace blasfemar del Espíritu Santo y ya no puede salvarse.
      Francisco ha llegado a ese punto del no retorno. Tiempo ha tenido para ver su pecado y arrepentirse de ello. Pero sigue adelante en su gran error. Y, por eso, su gran caída va a conmover, incluso, a los que ahora lo ensalzan en sus publicaciones.

    • Laodicea dice:

      Qué bien , tenemos en el vaticano un papa judío esperando la venida del mesías de los de la sinagoga, o sea : El Anticristo.

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