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No existe el Papa emérito

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Dos Papas, ahora, hay en la Iglesia. Y eso es un signo de decadencia, no sólo dentro de la Iglesia sino, también, en el mundo entero.

Decadencia, porque a nadie le interesa la verdad de las cosas, sino que todos buscan la verdad que más les agrade para sus vidas humanas.

Decadencia, porque muchos en la Iglesia comienzan a mandar sin tener cargo de ello; comienzan a discutirlo todo, menos lo que hay que poner en entredicho.

Dos Papas para un holocausto, para una purificación, para abrir la puerta al Anticristo.

Es un dogma de fe, es algo revelado que sólo puede haber un Papa; no dos. Y, sin embargo, vivimos con dos Papas: uno de ellos es el legítimo: Benedicto XVI; el otro: un cualquiera, un usurpador de la Silla de Pedro.

Pero esta visión no es compartida por muchos en la Iglesia. Es más, en la Iglesia se sigue la otra versión: el auténtico, Francisco; el otro: es el otro, el que se ha dedicado a descansar, a hacer su vida porque es muy humilde, porque tiene mucha vida espiritual.

Por eso, a nadie le interesa ir a la teología y ver si realmente existe un Papa emérito, si se puede dar un Papa emérito.

Y quien se moleste en ir a los teólogos, comprobará que nunca, en la Iglesia, se puede dar un Papa emérito.

El Primado de Jurisdicción es perenne por Voluntad de Jesucristo. En otras palabras, la suprema potestad jerárquica de la Iglesia es ejercida por la persona del Papa y hasta su muerte. Y esto es siempre: un Papa sucede a otro Papa. En un Papa se da la sucesión de Pedro. Es algo perenne. Sólo, cuando no haya hombres en la tierra, no será posible la sucesión de Pedro en la Iglesia. El Poder de Dios, que es el Primado de Jurisdicción, se da siempre en un Papa legítimo, en la sucesión de Pedro en la Iglesia.

El Poder de Dios es siempre en la Iglesia, perdura siempre, porque hay un Papa que es Papa hasta la muerte; desde que es elegido hasta que muere.

El Primado legítimo de la Iglesia perdura siempre por Voluntad de Dios, no por voluntad de los hombres. El Papa es legítimo no porque es un privilegio de la persona de Pedro, no porque sea algo de la persona del Papa, sino porque es un don de Dios a Pedro, al Papa.

Pedro nunca puede renunciar a ser Papa. Puede renunciar al gobierno de la Iglesia, pero nunca al don de Dios. No se termina un Papado por un acto de humildad o porque falten las fuerzas físicas, o por una enfermedad, o por otra cualesquiera razón. Porque el Primado no es un premio ni un privilegio de la persona de Pedro. Se es Papa por Voluntad de Jesucristo; porque Cristo ayuda, con Su Espíritu, a ser Papa. Es una ayuda externa, eficaz, a la persona de Pedro, para que pueda realizar su misión de ser el sucesor de Pedro, el Vicario de Cristo. Se termina un Papado porque Dios lo quiere.

Pedro no tiene el Primado de honor en la Iglesia: no es una institución, no es un cargo como los demás. Pedro tiene el Primado de Jurisdicción, es decir, todo el Poder de Dios sobre la Iglesia. No una parte, que comparte con los Obispos. Todo el Poder Divino está en las manos del Papa.

«Si alguno dijere que el bienaventurado Pedro Apóstol no fue constituído por Cristo Señor, príncipe de todos los Apóstoles y cabeza visible de toda la Iglesia militante, o que recibió directa e inmediatamente del mismo Señor nuestro Jesucristo solamente primado de honor, pero no de verdadera y propia jurisdicción, sea anatema» (CVI. XX ecuménico (sobre la fe y la Iglesia) – Sesión IV -(18 de julio de 1870) – Cap. 1. De la institución del primado apostólico en el bienaventurado Pedro- [Contra los herejes])

Y este Primado de Jurisdicción es perenne, perdura siempre. Y, para que sea eterno, es necesario, se exige que el sucesor de Pedro reine hasta que muera, sea Papa hasta la muerte. No puede el Papa, por voluntad propia, dejar de ser Papa. No puede. Porque el Primado de Jurisdicción no descansa en la persona de Pedro, en su voluntad propia, en sus dotes espirituales o morales, sino en la Voluntad de Jesucristo.

Pedro ha sido elegido el Primero por Jesucristo para desempeñar el cargo del Primado: para gobernar la Iglesia con la misma Autoridad Divina. Pero, Pedro no ha sido elegido para un premio o para un privilegio de su persona, sino por vocación divina y para una obra divina en la Iglesia. Ha sido elegido por elección de Dios y para una obra de Redención. Y, por tanto, a la persona del Papa no le compete decir que no a este cargo, cuando lo ha aceptado. Porque no es un privilegio de su persona, no está en su voluntad propia decir que no. Es un don de Dios para su vida en la Iglesia. Es como el sacerdocio, es como el matrimonio: hasta la muerte.

Un Papa no puede renunciar a ser Papa; puede renunciar al gobierno temporalmente, por una causa grave (enfermedad, etc); pero no a la vocación de ser Papa. Porque ser Papa no es una institución, no es un honor, es una elección divina. No se tiene el Primado de honor, no se es cabeza de una institución humana para un poder humano, para un gobierno humano, unas obras humanas. Se es Vicario de Cristo. Y, por tanto, se es cabeza de un gobierno divino que sólo Cristo guía en Su Iglesia. Se es Cabeza con Cristo, en la Cabeza Invisible de la Iglesia, para realizar un Poder Divino en la Iglesia, una Obra Divina en Su Iglesia.

Por tanto, no puede darse el Papa emérito. Es el error de muchos, empezando por el mismo Papa Benedicto XVI. Y esto debe ser corregido.

El Papa, cuando renunció, lo hizo mal: abrió la puerta a la confusión y a la anulación del dogma del Papado.

Tenía que haber renunciado, pero no tenía que haber convocado un Cónclave, porque la Sede no estaba vacante, porque sigue teniendo el Primado de Jurisdicción, el Poder de Dios sobre toda la Iglesia, porque sigue vivo. Su Primado no pasa a otro Papa por renuncia, sino por sucesión del Espíritu de Pedro (= porque muere). Este Espíritu sólo se puede recibir cuando ha muerto el Papa anterior. Sólo hay un Papa. Sólo se da el Espíritu de Pedro en un Papa, en un solo Vicario de Cristo: «Pedro vive y emite el juicio hasta ahora y siempre en sus sucesores» (Celestino I – Concilio de Éfeso- D 112)

El Primado de Jurisdicción, que posee el Papa Benedicto XVI, es perenne. Viene por sucesión del Espíritu de Pedro. Es Pedro quien se sucede en cada Papa. Y, por tanto, no puede haber dos Papas, porque Pedro sólo puede estar en un Papa, no en dos. Dios ha dejado Su Iglesia en manos de un solo hombre, no en manos de dos. Pero la ha dejado en el Papa legítimo, sin abandonarlo a sus solas fuerzas humanas.

Ese hombre, que es el Papa legítimo, tiene toda la fuerza espiritual, para guiar la Iglesia, aunque le fallen las fuerzas humanas, físicas, naturales. Tiene una ayuda divina eficaz para ser Papa hasta la muerte. Porque no se es Papa por privilegio de la persona, porque se tenga o no se tenga una vida espiritual. No se es Papa porque se sea muy humilde o muy pecador. No se deja de ser Papa por un acto de humildad ni por un acto de voluntad propia, sino por Voluntad de Dios. El Papado no descansa en la persona del Papa. El Papado descansa en la Voluntad de Dios. Dios es el que decide cuándo un hombre es Papa y cuándo deja de ser Papa. La persona del Papa no puede decidir no ser Papa. Como un sacerdote no puede decidir, por sí mismo, dejar de ser sacerdote; ni un matrimonio puede decidir no estar más unidos por el Sacramento.

Los hombres sólo podemos renunciar, en la vocación divina, a los humano, a lo externo, a lo material, de esa vocación: gobierno, predicación, apostolado, etc. Pero no se puede renunciar al don divino, al Espíritu que da esa vocación.

Ser Papa no es un honor, es una vocación. No es una gloria de hombres, es para dar Gloria a Dios. Esto es tan importante que muchos no lo comprenden. Ser Papa es lo máximo que un hombre puede tener en su vida. El Papa está por encima de todas las cosas humanas, de todos los poderes humanos, de todas las inteligencias humanas, de todas las obras de los hombres. Por eso, nadie juzga a un Papa. No se puede juzgar. El juicio del Papa recae en Dios.

Se corrige a un Papa si peca, como lo hizo San Pablo con San Pedro, y como lo han hecho muchos santos en la historia de la Iglesia. Por eso, es necesario corregir al Papa Benedicto XVI: pecó abriendo la puerta a la destrucción del Papado, como así todos pueden contemplar en Francisco. Y Benedicto XVI tiene que levantarse de su pecado si quiere salvarse, porque no es cualquier pecado. Es un pecado que lleva a la Iglesia a un cisma declarado. Un gravísimo pecado.

Dos Papas hay en la Iglesia porque se toma el dogma como algo simbólico, como algo de los tiempos, de las circunstancias de la vida de los hombres, de sus culturas, de sus formas de pensar, de gobernar la vida, como un mito, como una parábola, como algo que el hombre puede hacer y deshacer con su pensamiento humano.

No se puede sostener lo que muchos dicen: que el Papa Benedicto XVI hizo un acto de humildad y dejó su puesto a otro. No se sostiene, porque sigue teniendo el Poder de Dios. El Poder de Dios no pasa a otro por un acto de humildad ni de renuncia. No pasa porque se esté enfermo o porque ya no se pueda razonar bien. El Poder de Dios pasa a otro sólo por Voluntad de Dios. Y es Voluntad Divina que el Papa muera para que ese Poder esté en otro hombre. Y si otro hombre quiere gobernar la Iglesia, estando el Papa legítimo vivo, lo hace sin el Poder de Dios, lo hace con un poder humano. Porque el Primado de Jurisdicción se obtiene por sucesión de Pedro, no por renuncia de Pedro. Si Pedro renuncia, sigue teniendo el Primado de Jurisdicción en sus manos, en su corazón, en todo su ser, porque el Papado es una vocación divina, no es un llamado de los hombres, un nombre de los hombres, una figura humana, un concepto humano. Si Pedro muere, entonces el Primado de Jurisdicción pasa a otro. El Papa legítimo nunca posee el Primado de honor: nunca se es Papa emérito; nunca se es una institución; nunca se tiene un cargo de honor, como lo puede tener un Obispo emérito.

Por eso, Francisco es el que ha robado la Silla de Pedro: gobierna la Iglesia con un poder humano y, por tanto, todo lo que hace es nulo para Dios. Para los hombres, queda escrito en sus libros humanos, pero Francisco no puede gobernar la Iglesia de Cristo porque el Poder de Dios lo tiene el Papa legítimo, el que tiene la sucesión de Pedro, el que es Papa porque fue elegido cuando murió el anterior Papa. Francisco gobierna la Iglesia haciéndola caminar hacia el error, la mentira, el engaño, la oscuridad. Lo hace con un poder humano: Dios no está en el gobierno de Francisco, porque tampoco está ni en su alma ni en su corazón. Francisco ha sido elegido por renuncia, no por sucesión de Pedro. Luego, no es Papa. Y, por eso, es el gran engaño del siglo. Y muchos se lo comen, sin discernir nada espiritualmente.

Y el gran pecado de Francisco es aceptar un cargo que sabía que no podía aceptar. No tiene excusa Francisco en su pecado. Aceptó porque está sediento de la gloria del mundo. No tiene ninguna sed de dar gloria a Dios en lo que hace en la Iglesia.

Ser Papa no es una institución, no es un honor, no es una elección de hombres, no es porque lo deciden así los hombres en la Iglesia o porque las circunstancias así lo exigen. Se es Papa por Voluntad de Cristo. Y se es Papa hasta la muerte. Y si se renuncia, se sigue siendo Papa. Y los Cardenales, si hubieran tenido un poco de fe en el Papado, habrían hecho un gobierno ad casum, ad tempus, hasta la muerte del Papa Benedicto XVI para poder elegir a otro como Papa.

Pero, desde hace mucho tiempo la Jerarquía está en la Iglesia sin vida espiritual, dedicándose a un negocio en la Iglesia, por eso, les resulta impensable esperar a la muerte del Papa para elegir a otro. No les entra en la cabeza, porque tenían muchas prisas para destruir la Iglesia.

Este Primado de Jurisdicción constituye una Iglesia bajo una sola forma invariable de gobierno: el de Cristo en Su Vicario: la verticalidad. Es invariable porque el Primado es perenne, es eterno, es siempre lo mismo. El Poder de Dios es para algo eterno en la Iglesia, no es para cambios según la mente de los hombres. No cambia según las modas de los hombres, según su progreso, según sus culturas. Dios siempre gobierna Su Iglesia para un objetivo divino: salvar almas y santificarlas. Se gobierna la Iglesia con un Papa para llevar a todos los hombres al cielo. Luego, no hay dos formas de gobierno, no hay múltiples formas de gobierno, no hay necesidad de un gobierno horizontal, ni externo al Papado. No se puede dar la opción por los pobres. El Evangelio no es ni de los pobres ni de los ricos. El Evangelio es Cristo. La Iglesia ni es pobre ni es rica. La Iglesia es Cristo. Y, por eso, el Vértice de la Iglesia se basta para gobernar toda la Iglesia. El Vértice es Cristo y Su Vicario. Los demás, no gobiernan nada en la Iglesia.

Por eso, Francisco es la utopía en el gobierno de la Iglesia. No sabe en dónde se ha sentado. Sin Poder Divino y con una inteligencia cero en la vida de la Iglesia. Y, por eso, le viene el batacazo. No es el hombre apropiado para destruir la Iglesia. Es el hombre apropiado para confundirlo todo, para dar a todo el mundo lo que a todo el mundo le gusta. Por eso, da una de cal y otra de arena.

El Papa Benedicto XVI erró al declarar la Sede Vacante. Primer error. No hay Sede Vacante hasta que no muera el Papa Benedicto XVI. Sólo está vacante el gobierno de la Iglesia, no el Papa. El Papa sigue vivo y coleando. Los dones de Dios son para siempre, no para un tiempo. Y sólo el pecado, pone un óbice al don de Dios, no las enfermedades, ni los pensamientos de los hombres.

Segundo error: proclamar al Papa Benedicto XVI como Papa emérito. El Papa no tiene el Primado de honor, sino de Jurisdicción. No puede darse, en la Iglesia, la institución del Papa Emérito. Si se da, como lo ha sido, supone anular el dogma del Papado en su raíz. Si el Papa es emérito entonces se dice que nunca tuvo el Primado de Jurisdicción, que no fue elegido por Dios en la muerte del Papa Juan Pablo II. Y, entonces, es necesario negar todos los Papas, porque no hay sucesión de Pedro.

Poner al Papa Benedicto XVI como Papa emérito es inventarse una nueva forma de ser Papa en la Iglesia que no pasa por la sucesión de Pedro (= por la muerte del Papa), sino por la renuncia de Pedro. Pedro nunca renunció a ser Pedro, sino que murió para dar Su Espíritu a su sucesor en el Trono de Pedro.

Y, por eso, Francisco dice su gran herejía: «Creo que él es una institución: hace 70 años, los obispos eméritos casi no existían. Y ahora hay tantos. ¿Qué sucederá con los Papas eméritos? Creo que debemos verlo a él como a una institución» (Entrevista en el avión). Ya se ha inventado el nuevo Papado. Un Papa sólo tiene el Primado de Jurisdicción. No puede tener el Primado de honor. Ni siquiera cuando renuncia al gobierno de la Iglesia, como ha hecho Benedicto XVI. Sigue teniendo, en su renuncia, el Primado de Jurisdicción. Francisco, como no posee la fe católica, lo que hace es anular el Papado, como así lo ha hecho poniendo su gobierno horizontal en la Iglesia, que significa el cisma declarado.

Con Francisco se ha anulado el Papado en la Iglesia. Y, por eso, no hay más Papas cuando muera Benedicto XVI. Eso es clarísimo, porque ya la Jerarquía se acomoda a lo que tiene. Ya no va a luchar por un Papa, porque ni siquiera el Papa Benedicto XVI lucha por seguir siendo Papa.

La situación de la Iglesia es muy crítica. Y nadie quiere ver la verdad, y todos dicen muchas cosas para acallar a tanta gente que no está conforme con la actuación de Francisco ni con la Jerarquía que lo apoya. Ellos son los primeros en mentir a toda la Iglesia. Y quien no vea a Francisco como el primer mentiroso, es que no ve nada en la Iglesia. Se contenta en la Iglesia con gente que le gusta decir sus mentiras, sus ideas y que todo el mundo las apruebe porque son Jerarquía.

Y si la Jerarquía de la Iglesia no aprende a ser humilde y a llamar a las cosas por su nombre, entonces toda Ella se va a perder en lo que viene a la Iglesia.

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18 comentarios

  1. tratidio dice:

    El texto de su renuncia según los especialistas, es una renuncia al oficio, no a la vocación, por lo tanto existe un estado de un único Vicario quien goza de la unción del Espíritu Santo, quién por así decirlo conserva el carácter indeleble del Don especial del Espíritu de Dios con que está sellado el Vicario de Cristo, por otra parte existe un Falso Papa: Francisco quien violentado la voluntad de Dios en complicidad con algunos miembros del colegio cardenalicio han dado lugar, coaccionaron un falso cónclave, legal en apariencia, de forma, pero sin ser expresa voluntad de Dios. Benedicto no cometió un pecado al renunciar al oficio, ha dicho claramente que lo ha hecho a conciencia, reiteradamente ante el Señor, si hubiese muerto como sucedió como Juan Pablo I hubiese dejado la puerta abierta para que de forma justificada Francisco se sentase con “aparente validez” en el trono de San Pedro, valía más que se conservase su vida, así su silenciosa presencia es una denuncia de la usurpación de Francisco. Ah! los misterios de la Providencia, recordad las palabras de Jesús cuando fue apresado: es la hora de las tinieblas, los discípulos quedaron confundidos ante el hecho de la pasión, sólo después de la Resurrección cuando el Señor y maestro les abrió sus mentes para comprender las escrituras, entendieron que convenía que el Mesías sufriese para realizar la obra de la Redención. En su previsión de la historia, Jesús ha dicho se cumplirá hasta la última letra(iota) de la Escritura. La Escritura nos dice con claridad de la aparición de un falso Profeta que prepararía el camino a la bestia(anticristo), y ésta última usurparía el lugar santo. Oremos por Benedicto XVI, último y legítimo sucesor de San Pedro, oremos para que Dios nos otorgue el don de discernimiento, para formar parte del pequeño resto fiel de la gran Tribulación(persecución), la que después de un sufrimiento nunca visto en la historia de la humanidad, será rescatada por la Gloriosa Segunda Venida de Nuestro Señor Jesucristo. Invoquemos la protección de la Santísima Virgen María, Ella aplastará la cabeza de la serpiente, leed el Apocalipsis de San Juan.

    • josephmaryam dice:

      1. Por el texto de su renuncia no se saca que el Papa Benedicto XVI es el legítimo. Se saca por el dogma del Papado:
      i. Se es Papa hasta la muerte;
      ii. Se elige a otro Papa cuando muere el anterior;
      iii. Si se elige a otro Papa viviendo el anterior, se elige siempre un antipapa;
      iv. Un Papa no puede renunciar al Primado de Jurisdicción: hasta su muerte tiene la Autoridad Divina en la Iglesia.

      Si no tienen claro el dogma, entonces dicen tantas cosas que no sirven para nada.

      2.Benedicto XVI cometió un gravísimo pecado: dejar la Iglesia en manos del lobo. El pecado consiste en hacer un acto humano contrario a la ley Eterna. Y, en la Iglesia, la ley Eterna es la Ley de la Gracia en el Papado. Si un Papa no es fiel a la Gracia de ser Papa, entonces comete un pecado contra esa Gracia, que es ir en contra de Cristo. Porque el Papa es el Vicario de Cristo, no es el gobernante de la Iglesia. Es la Voz de Cristo y, por tanto, si no es fiel a esa Voz no puede realizar, de forma conveniente, la misión que tiene encomendada de Cristo, que es ser Cabeza Visible de la Iglesia. Y se es Cabeza para ejercer la triple potestad en la Iglesia: guiar, enseñar y santificar. Y, entonces, el pecado de Benedicto XVI es gravísimo: no guía, no enseña, no santifica.
      i. no guía a la Iglesia hacia la verdad, sino que deja que un mentiroso la guíe hacia la mentira;
      ii. no enseña en la Iglesia la Verdad, sino que vive su mentira, escondido en su casa, orando mientras en la Iglesia las almas se condenan por su culpa, por su pecado;
      iii. no santifica a nadie en la Iglesia porque no da testimonio de la verdad en Ella, sino que da testimonio de la mentira: apoya al hereje de Francisco, que lleva a la Iglesia a la condenación.
      Un pecado gravísimo. Así que dejen de decir tonterías de que el Papa Bendicto xVI no ha pecado porque él no lo ve. Nunca Dios deja a Su Iglesia en manos de un Pastor que no es el verdadero Papa. Nunca es la Voluntad de Dios lo que ha hecho Benedicto xVI. Si él no ve su pecado, hay que rezar para que lo vea y se pueda convertir, porque es un pecado muy grave.

      3. Precisamente su silenciosa presencia es aplaudir -no denunciar- al usurpador.
      Dejen de hablar estupideces, dejen de llenarse la boca con su lenguaje humano que no da ninguna verdad.

  2. Evi dice:

    Yo no quiero ni debo juzgar al Papa benedicto, pienso que El sigue siendo el único Papa, no sé qué lo llevó a manifestar su “renuncia” públicamente, como tampoco comprendo por qué ha dadi declaraciones afirmando que él renunció por voluntad propia y que no fue obligado, yo creo sobre esto que talvez puede estar amenazado, por ejemplo que le hayan dicho que sino renunciaba Asesinarian a gente inocente o cosas asi, o sino que esté siendo drogado y lo hagan declarar cosas que el no desea.
    Y digo esto, más que nada, porque siempre recuerdo lo que él dijo en el primer mensaje que dió como Papa, si se acuerdan? El dijo; *rueguen por mi, para que no tenga que salir huyendo por los lobos.*
    Es decir, que cuando el aceptó el papado, él ya sabía todo lo que estaba sucediendo, el lo sabia porque estaba muy muy cerca a Juan Pablo II, y quién sabe también qué cosas nomás hacian a Juan P. II cuando ya estuvo ancianito y no podia caminar 😦
    El punto es que, Benedicto sabía en lo que estaba metiéndose y la prueba es esa frase, que no todos recuerdan y que para mí, cobró muchisimo más significado al momento de su renuncia.

  3. maria ines dice:

    La señora que mencione arriba como mi contacto que tanto se ofusco por ser nota anonima, que mando mail donde dice que todos tenemos verdades pero que ella ni nadie tiene La Verdad ….y le conteste que La Verdad es Cristo, entonces ud no cree en Cristo, no lo hizo “suyo”? Y dije que ya no enviaria mas mail a ella,Es realidad, en este camino se pierden amigos o contactos, sera que debe ser asi.Yo estoy tranquila con mi conciencia.Bendiciones a todos. Aqui me siento acompañada.Maria Ines

  4. ana dice:

    Es horrible!!!y solo esta empezando!!!!No hay manera de encontrar un sacerdote!!!!!Y si, la Verdad,nos separa…nadie quiere verla,nos ridiculizan e incluso nos TAC han de herejes.

  5. maria ines dice:

    Muchisimas gracias padre por su respuesta.Dios lo siga bendiciendo y Maria lo cubra con Su Manto.Nos esta haciendo mucho bien, yo lo respeto mucho.Maria Ines.

  6. Marita dice:

    Les cuento, hoy asistí a una Misa al mediodía de la que salí tremendamente mal: el sacerdote predicó NO desde el pulpito como se debe hacer, contó chistes y cosas profanas, y tambien de Francisco , sus cuentos hacían reir a todos . Al consagrar el pan en el Cuerpo de Cristo no usó las dos manos y al consagrar el vino en la Sangre de Cristo tampoco usó las dos manos aunque sí se arrodilló..( siempre he observado que los sacerdotes al levantar el pan y el caliz en la consagración lo hacen con ambas manos a no ser que no pueda por enfermedad o edad) . A la hora de dar la Comunión solo lo hizo a sus sacristanes y ministros y luego SE SENTÓ en su silla dorada. Lo que mas me llamó la atención fue que puso a dos monaguillos con los dos ministros a dar la Comunión a toda la feligresía que era bastante. Les digo que el sacerdote no era ni anciano ni enfermo lo cual me dejó atónita. Yo siempre prefiero recibir la Comunion directamente del sacerdote pero esta vez me quedé que no sabía que hacer, si supieran lo horrible que me sentí, no tengo palabras para explicarles. Tristemente observé que gente mayor de las que suelen asistir siempre a Misa no vean nada anormal.
    Gracias Padre por todas sus orientaciones y que Dios lo bendiga siempre.

    • maria ines dice:

      Marita: esto suele suceder en muchas iglesias, lamentablemente.Lo he visto y no puedeo entenderlo..y desde hace bastante tiempo.Es como si el sacerdote se sintiera cansado de celebrar y no puede entregar por esto él mismo el Cuerpo de Cristo, como si fuera un “producto “que cualquiera puede repartir….Muy triste,demasiado….

  7. Alejandros dice:

    También se podría aplicar esta otra:
    En la 2 Tesalonicenses 2 nos dice S. Pablo, que antes del regreso de Cristo a la tierra o Parusía, (que no es el fin del mundo), habrá una apostasía general, (y en ella estamos). Seguidamente, el reinado de las DOS bestias del Apocalipsis 13. Estarán al servicio de Satanás engañando al falso rebaño que se ha de condenar por haber rechazado la doctrina de la Iglesia. Quien se deje colocar el sello de la bestia (666), se condenará. Apocalipsis 14.
    Ya consiguieron quitar al Katejon del trono sagrado, hace falta estar ciego para no ver que Benedicto ha sido apartado. Solamente con el caso Vatileaks es mas que suficiente para entenderlo.
    A la muerte de Juan XXIII la Virgen nos dijo en Garabandal : ya solo quedan cuatro papas para que de comienzo el fin de los tiempos.
    También dijo la Virgen en Nigeria en el año 1997: Muy pronto mi Santo Vicario será sacado de Roma por el hombre del mal. (Aprobadas por el obispo de la diócesis).
    Según normativa de la Iglesia, si un Papa es forzado a renunciar, el nombramiento del siguiente será ilegítimo. Por ello S. Francisco de Asís dijo en su época: al final de los tiempos será nombrado un papa NO canónicamente que intentará destruir a la Iglesia.
    El arzobispo Fulton Sheen dijo: al final de los tiempos, desde el interior de la verdadera Iglesia, surgirá una falsa Iglesia.
    La Beata Ana Catalina Enmerick: al final de los tiempos habrá un enfrentamiento entre dos papas. Uno dirigirá a la verdadera Iglesia y el otro a la falsa iglesia.
    En octubre se celebrará el Sínodo de la familia, en el intentarán promulgar la primera de unas cuantas herejías que la masonería eclesiástica nos quiere imponer, hasta llegar a eliminar la celebración de la Eucaristía, (Daniel 9,27)
    El P. Santiago Martin lo explica muy bien en su video, “Peligro de CISMA en la Iglesia”.
    http://www.magnificat.tv/es/node/5901/59
    Con los dedos de una mano se pueden contar los sacerdotes que están avisando del reinado del anticristo y posterior Parusía.
    Oseas 4,4: Nadie protesta, nadie reprende. También contra vosotros me querello sacerdotes. Tropezarás en pleno dia y contigo tropezará el profeta de noche, y tu haces perecer a tu pueblo.
    Perece mi pueblo por falta de conocimiento; por haber RECHAZADO TÚ EL CONOCIMIENTO, TE RECHAZARÉ YO A TI DE MI SACERDOCIO. Por haber olvidado tu la ley de tu Dios, Yo me olvidaré también de tus hijos…

  8. maria ines dice:

    Padre: estoy tan triste!! Envie su nota a uno de mis contactos como siempre.Casi nunca obtuve respuesta pero anoche me contesto :

    “Me llama la atención que alguien que dice ser muy versado en Teología católica, no firme al pié éste artículo.
    Cuando se critica tan versadamente a personas que han sido y son Papa… al menos NO hay que caer en la terrible Irresponsabilidad (por poner un adjetivo suave!) de OCULTAR SU NOMBRE.
    Al menos Benedicto XVI y Francisco se hacen públicamente y ante Dios, cargo de sus aciertos y… horrores, según el anónimo autor.
    DETESTO LEER AUTORIAS ANONIMAS. Tal como lo hacía Jesús, detesto la hipocresía.”
    Bendiciones!!

    Yo le respondi.:
    Importa la firma o importa el contenido de la nota?.

    Y me contesto: “AMBAS COSAS SON DE CAPITAL IMPORTANCIA.
    Ya te expliqué mi opinión sobre los “autores anónimos”…”

    Evidentemente, no quiere ver y entender la muy buena explicacion dada por usted y se queda solo buscando”el pelo al huevo”, porque no quiere reconocer las verdades escritas aqui.
    Que dolor!!!
    Dios la ilumine porque cada vez sera peor.
    Maria Ines.

    • josephmaryam dice:

      La Verdad sólo tiene un Nombre: Cristo Jesús.
      La Verdad sólo tiene un Camino para ser dada: el de la Cruz.
      La Verdad sólo lleva hacia una Vida: la divina.

      Sólo es necesario creer en la Verdad, en Cristo, no en el mensajero.
      No hay que ver al hombre para creer en Cristo.
      Hay que creer en Cristo sin ver: «Dichosos los que sin ver han creído» (Jn 20, 29).
      Sólo es necesario discernir el espíritu del mensajero, no su rostro, no su vida humana, no sus obras humanas.

      Esta es la soberbia fina de los hombres que siempre quieren encontrar una excusa, una razón para no creer y, por lo tanto, para aplaudir, para magnificar, para adular, para apoyar al usurpador del Papado, que es Francisco.
      No son las caras las que hacen la Iglesia, no son los hombres con sus grandiosos pensamientos humanos sobre la Iglesia, sobre Cristo, sobre lo que es ser seguidor de Cristo, lo que hace que la Iglesia permanezca.
      Es Cristo el que mueve los corazones con Su Espíritu; es Cristo el que obra en Su Iglesia con Su Espíritu; es Cristo el que guía a toda Su Iglesia hacia la Verdad sólo con Su Espíritu.
      El problema de todos esos hombres es que no creen en el Espíritu sino sólo en los hombres, en sus caras, en sus nombres, en sus firmas, en sus obras humanas, en sus vidas humanas.
      Y, por eso, exigen ver el rostro, pero no para creer, sino para hacer más daño.
      Y llaman hipocresía a lo que no es.
      El hipócrita es el que esconde la verdad. No el que esconde su rostro.
      Ponen la virtud y el vicio en lo exterior del hombre, no en su interior.
      Son gente sin vida espiritual. Hay que dejarlos en sus pecados, en sus oscuridades, en sus negaciones de la verdad. Son los que se creen mejores que los demás porque ven con su entendimiento humano.

  9. Juan Pablo dice:

    Clarísimo, brillante.
    Tal vez lo más misterioso sea que no haya ni un Cardenal que no haya reaccionado ante la renuncia de Benedicto XVI y no haya visto claro y discernido ante el nuevo Cónclave, como tan claramente se demuestra aquí.

  10. José Manuel Guerrero dice:

    Este magistral escrito hay que aprenderlo de memoria y darle con el en la cabeza a todos esos idólatras de Francisco. Padre, y cuando muera Benedicto, qué nos queda por ver?

    Dios lo bendiga

    • josephmaryam dice:

      Cuando muera Benedicto XVI la oscuridad va a ser tal que nadie va a saber quién es el verdadero Papa. Muchos impostores se sentarán en la Silla de Pedro para poner la alfombra al Anticristo, el cual se sentará «en el templo de Dios (= en la Silla de Pedro) y se proclamará dios a sí mismo» (2 Ts 2, 4). Queda por ver cómo los hombres han crecido tanto en la soberbia de la mente que van a interpretar la misma Palabra de Dios con su propio pensamiento humano llamando a Dios hereje.

  11. Matias Esteban dice:

    Padre: las ultimas cuentas de mis Rosarios las sigo rezando por Benedicto XVI.

    Dios, Su Madre, San Jose, y todos los Santos en Divina Comunión lo guarden, sostengan y bendigan.

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