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Para ser de la Iglesia Católica hay que desobedecer la mente de Francisco

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Corazón de Jesús

El Gran Milagro

Infiltración en la Iglesia

El Reino de la Paz

León XIII PP

León XIII PP

«Los más taimados enemigos han llenado de amargura a la Iglesia, Esposa del Cordero Inmaculado, le han dado a beber ajenjo; han puesto sus manos impías sobre todo lo que para Ella es más sagrado. Allí donde ha sido establecida la Sede de San Pedro y la Cátedra de la Verdad para luz de las naciones, ellos han erigido el trono de la abominación y de su impiedad, para que, golpeado el Pastor, pueda dispersarse la grey» (Exorcismo contra Satanás y los Ángeles Apostáticos, mandado por León XIII PP, editado el ASS 23 [1890-1891], pag. 743 ).

A Francisco le preguntan: «¿Cómo le gustaría que le recordara la historia?»

Y él contesta: «No lo he pensado, pero me gusta cuando uno recuerda a alguien y dice: “Era un buen tipo, hizo lo que pudo, no fue tan malo”. Con eso me conformo» (Ver entrevista).

En la actualidad, los hombres se han olvidado de una verdad: tener una vida buena y honesta, ser un buen tipo, hacer lo que uno puede, no significa que sus ideas sean correctas. Francisco es un hereje y un cismático, aunque sea una buena persona para los hombres, para el mundo, para la gente que lo adora.

Francisco, al no poseer la fe católica, es peor que un protestante. Los protestantes están en el error, pero algunos de ellos son mejores que muchos católicos, porque viven su error sin atacar a la Iglesia Católica.

Pero Francisco, vive su error dentro de la Iglesia Católica, gobernándola y, lo que es peor, creyéndose justo y bueno en lo que hace. Por eso, tiene mayor pecado que un protestante.

En la Iglesia Católica no todos los católicos son santos, dan ejemplo de virtud, de amor a Cristo. Hay de todo. Y hay muchos lobos, mucha gente que se hace pasar por santa y que, sin embargo, no cree en nada, sino sólo en lo que hay en su cabeza humana.

Este es el caso de Francisco: es el modelo de tanta gente inculta e ignorante de la fe católica, de su Iglesia, del amor a Cristo.

Leer la última barbaridad de Francisco en una entrevista no es noticia para los que ya saben cómo piensa ese hombre. En esa entrevista no dice nada nuevo, sino que repite su herejía y su cisma.

No pierdan el tiempo leyendo la basura de la mente de Francisco. No enseña ninguna verdad. Y tampoco habla para enseñar, sino para darse importancia, en estos momentos, en que todo parece patas arriba en su gobierno.

A Francisco nadie lo ama: ni los buenos ni los malos. Los buenos, porque ven su jugada, pero poco pueden hacer por la estructura a que están sometidos. Los malos se preguntan cuándo Francisco va a romper los dogmas, y no entienden que Francisco no puede hacer nada en estas condiciones. Si no saca su nueva ley de gobierno, sino que mantiene lo de siempre, él está atado en su palabra. Es un mentiroso, también, para los malos. Y, por eso, es un mal gobernante.

Como es un sentimental, como sólo busca la gloria del mundo, que otros hablen de él, que la gente se entretenga con sus dichos, no cayó en la cuenta de que en la Iglesia o se sigue la Verdad o se impone la mentira. La gente que, en verdad cree, le trae sin cuidado el sentimentalismo de Francisco. Quiere salvar su alma y, lo demás, las fábulas de los pobres y de los ricos, que las lean otros.

Francisco, si quiere dar la comunión a los malcasados, tiene que hacer un complot, una conspiración: tiene que obligar a dar esa comunión. De otra manera, no puede hacer nada. Y es lo que se va a realizar: la fuerza bruta, como así se ha hecho con los Papas. Pero, ahora, hay que hacerlo de otra manera, porque ya no es un Papa, sino muchos Obispos, que saben cómo son las cosas en la Jerarquía.

Poca gente comprende la vida interior de la Jerarquía en la Iglesia. Todos nos conocemos cuando hablamos. Y se capta enseguida quién está en la mentira y quién en la verdad.

Por eso, mucha Jerarquía se calla la boca, en estos momentos, por muchos motivos, pero el principal: saben qué les pasa si hablan de más.

Para hablar abiertamente, hay que estar no ligados a la estructura, a esa armazón de leyes humanas, jurídicas, que ya no sirven en la Iglesia por ser un impedimento a la obediencia de la Verdad.

La Jerarquía está obedeciendo una estructura de leyes, códigos, pensamientos humanos, que ponen los hombres y que son imposiciones. Se impone un pensamiento humano no verdadero, pero dado como la verdad. Y todos saben ese juego. Y saben que si no obedecen a ese pensamiento humano, las consecuencias son funestas en lo humano: es decir, hay que buscarse la vida para tener un techo, una comida, etc.

Esa estructura es válida cuando existe una Cabeza en la Iglesia, un Vicario de Cristo elegido por Dios, como han sido los Papas hasta Benedicto XVI, que es el último. Después del Papa Benedicto XVI, ya no hay más Papas. Lo que hay es lo que vemos: una usurpación del Trono de Pedro: «ellos han erigido el trono de la abominación y de su impiedad, para que, golpeado el Pastor, pueda dispersarse la grey».

Estas palabras de León XIII son proféticas: se han cumplido en Francisco y en toda la Jerarquía que lo apoya. Estamos viviendo el tiempo de la Abominación de la Desolación que dice el profeta Daniel. Estamos inmersos en toda impiedad, donde la ley divina, la ley natural y toda la doctrina de Cristo desaparece, de una manera magistral, por los enemigos de la Iglesia.

Muchos no han comprendido el juego de Francisco y de la Jerarquía que lo apoya. Ellos están persuadiendo, a través de la estructura, de que hay que seguir obedeciendo a Roma, a pesar de lo que se ve, a pesar de lo que es evidente. Y, por eso, aparecen testimonios de sacerdotes que dicen una cosa en contra de Francisco y, después, dicen algo a favor. Están obligados a callar la terrible verdad: Francisco es un hereje, un cismático. Esto lo ven con su propio pensamiento humano. Esto lo sabe cada sacerdote que sepa lo que es la Iglesia y el sacerdocio de Cristo. Y están obligados a apoyar, por la estructura, por la obediencia interna, lo que piensa, lo que obra Francisco.

Por eso, ahora nadie de la Jerarquía se levanta contra Francisco. No pueden. Porque si lo hacen abiertamente, de patitas a la calle. Se quedan sin nada. Sólo el que está libre de esa Jerarquía puede combatir la mentira de Francisco y al mentiroso.

La Jerarquía de la Iglesia siempre ha actuado así. Se la controla a través de la estructura interna: Obispos-sacerdotes-religiosos. Esta obediencia es legítima si existe una Cabeza, un Papa legítimo. Pero esta obediencia cae cuando el Papa no es legítimo.

Por eso, ahora ninguna Jerarquía de la Iglesia tiene excusa por la estructura. Cuando aparecieron los problemas con el concilio Vaticano II y los diferentes Papas, había que callar, había que aguantar, porque sólo la salvación está dentro de la Iglesia Católica, y aunque se equivoquen los que mandan, aunque hagan maldades, como lo hicieron con todos los Papas, hay que aguantar, en la Iglesia y en la estructura interna que tiene la Jerarquía. Muchos no han sabido obedecer a un Papa por desobedientes en la vida espiritual. Y han terminado saliéndose de la Iglesia; y, hoy día, son peores que Francisco: no dejan nada en pie. Todo lo critican, todo lo juzgan, se han hecho dueños de la Verdad en la Iglesia.

Cogen a Juan Pablo II y lo destrozan totalmente. Cogen a Benedicto XVI y no hay manera de salvarlo. Cogen a todos los santos y sólo hay lo que ellos quieren, lo que ellos juzgan. Y, como desde Juan XXIII hasta Benedicto XVI nadie ha combatido la herejía, entonces todos los santos proclamados son una mentira. Ya se está diciendo por ahí que Santa Faustina es un engaño y que otros santos son de la misma manera. Es la corrupción a la que han llegado muchos en la Iglesia por no saber obedecer a un Papa legítimo.

Y, ahora, que hay un usurpador del Trono, le obedecen, le respetan, quieren volver a la Iglesia. Mayor estupidez no puede haber. Eso sólo significa que se fueron de la Iglesia, no porque las cosas estaban feas en la doctrina, sino por soberbia y por orgullo: por clara desobediencia al Papa y a su Magisterio.

Es tiempo en la Iglesia de dejar la obediencia interna a los pensamientos de los hombres. Es tiempo de dejar de obedecer a los Obispos, para ser libres para Cristo. «Es preciso obedecer a Dios antes que a los hombres» (Act 5, 29b). La Jerarquía eclesiástica está prisionera de una estructura legal, jurídica, que les impide guiar a las almas hacia la Verdad. Y la Verdad está en decir: no sigáis a Francisco, porque es un lobo vestido de piel de oveja. Muchos sacerdotes se acobardan a la hora de predicar la Verdad en los púlpitos. Y dan un caramelo a la gente, para callar lo que saben.

Esta prisión es de toda la Jerarquía, no sólo de unos pocos. Sólo los que apoyan las herejías de Francisco se sienten libres en esa estructura, la quieren, porque va con su mismo pensamiento humano, con sus mismos ideales de la vida. Pero los demás, sufren. Y tienen que estar dando una de cal y otra de arena, porque así son obligados por la estructura, que ya se ha convertido en una falsa obediencia, en un falso respeto a la persona de Francisco y de todos los Obispos que lo apoyan.

Es necesario salir de esta estructura para seguir siendo la Iglesia Católica. Es lo que muchos no han comprendido. No hay que salir de la Iglesia, sino de unas normas, de unas leyes, de unos pensamientos humanos, de una liturgia, de unas reglas, que ya no sirven en la Iglesia para ser la Iglesia Católica. La Iglesia se ha vuelto más legalista que los fariseos del tiempo de Jesús.

Es necesario guardar la Verdad Absoluta, todos los dogmas, toda la enseñanza auténtica de la Iglesia, si se quiere permanecer dentro de la Iglesia Católica. Y, para guardar esa Verdad, a Cristo que es el mismo ayer, hoy y siempre, hay que dejar la estructura. Un armazón ya viejo e inservible, que sólo da de comer, sólo da un techo, un dinero, pero no la Verdad del sacerdocio.

La Verdad de un sacerdote es ser otro Cristo, no es ser lo que los hombres legislan sobre el sacerdocio, lo que los hombres piensan que es mejor para la Iglesia en estos tiempos tan terribles. Muchos Obispos viven en la Iglesia sólo atendiendo a los asuntos legales de los sacerdotes y no permiten que ellos prediquen cosas o hagan obras que no vayan con la cultura del momento de la gente, con el pensamiento de la gente, con la movida del mundo. Es más importante en la Iglesia lo jurídico que lo espiritual. Y, por eso, hay muchos Obispos que son arrogantes, que son fantasmas, que son fascistas en su manera de gobernar el sacerdocio: imponen su idea humana como verdad evangélica. Y si hasta ahora era conveniente callar y obedecer un pensamiento del hombre, sabiendo que no venía de Dios -porque había un Papa que guardaba la doctrina de Cristo; ya no es hora de eso, porque hay un maldito sentado en la Silla de Pedro, uno que no tiene ni idea de lo que es la Verdad en la Iglesia. A los que siguen la Verdad Absoluta los llama ese hombre fundamentalistas.

Hay una razón gravísima para para no obedecer la mente de ningún hombre, de ninguna Jerarquía de la Iglesia, en estos momentos: salvar el alma. Si se obedece a la Jerarquía, si se obedece a una estructura, el alma se pierde, porque la cabeza no está con Cristo, sino con el demonio. Y esta razón es suficiente para que los sacerdotes no obedezcan a los Obispos, ni éstos a Francisco. Y los fieles no tienen que obedecer el montaje de Francisco: el montaje de un nuevo Papado, de un nuevo gobierno en la Iglesia. El Papa que no da la verticalidad en la Iglesia NO ES PAPA, no tiene el Espíritu de Pedro en el gobierno de la Iglesia. Francisco sólo da en su gobierno lo que encuentra en su estúpida cabeza humana. Y no puede salir de ella: se ha vuelto un idiota de su pensamiento humano. Es uno que da vueltas y vueltas a su idea humana de Cristo y de la Iglesia. Por eso, el magisterio de Francisco no es Papal, no pertenece a ningún Papa. Sólo pertenece a la mente de Francisco, que bebe de toda la doctrina protestante y masónica.

Pero muchos se acomodan a la estructura, a ese pensamiento humano y no ven la gravedad de los acontecimientos en la Iglesia. No ven hasta dónde les va a llevar esa falsa obediencia. Van a tener que salir corriendo de esa estructura y refugiarse en casas, cuando ya la cosa se vuelva muy peligrosa. Y va a ser peor para ellos y para todos.

Nadie que tenga dos dedos de frente puede seguir a Francisco ni a la Jerarquía que lo apoya. Para ser de la Iglesia Católica hay que desobedecer la mente de Francisco, hay que combatirla, hay que desprestigiarla completamente.

Quien quiera agradar a Francisco, que sólo siga su idea loca y, entonces, tendrá en la Iglesia un dinero asegurado, una vida feliz en lo material y en lo social, pero no será de la Iglesia Católica.

Es hora de ir conociendo quién es de Cristo y quién no; pero no por la vestimenta o por las palabras, sino por las obras. Los que obran siguiendo a Francisco; los que obran oponiéndose a Francisco (sin oponerse a los demás Papas). De estos últimos, hay poquísimos.

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5 comentarios

  1. Elias dice:

    Basílica de Santa María la Mayor: sitio de culto y también dormitorio

    http://secretummeummihi.blogspot.com.es/
    https://googledrive.com/host/0B92_djwQlPfOc0F4OTJJM1Y0UUk/La%20Repubblica%20Jun-12-2014%2025.pdf

    No se si será realmente cierta esta noticia pero creo que en los edificios del Vaticano debe haber estancias donde alojar dignamente a estas personas sin tener que hacerlo en el interior de la Basílica, el Señor se merece todo nuestro respeto y adoración.
    ¿Duermen en el suelo o en colchonetas? Algunos hasta roncarán sin poderlo remediar, los niños correrán, llorarán, gritarán, hay que cambiarles pañales, etc…..
    seguro que habrá por allí, bibliotecas, salas polivalentes, salas de estar o de reuniones…..incluso algunos podrían cederles su propio dormitorio, pero alojarles en la misma Iglesia pudiendo hacerlo en otro lugar digno me parece una ofensa a Nuestro Señor. La caridad no está reñida con el respeto a Dios.

    • José Manuel Guerrero dice:

      Cuando se hace de la pobreza ajena una mercancia ideológica con la que comprar voluntades y lavar sucios pasados, lamentablemente acaba pasando estas cosas. La casa de Dios la convierten conscientemente en un estercolero donde lo sagrado es derrocado por lo mundano y lo humanitario. Cuando el centro es el hombre, Dios sobra.

  2. Laodicea dice:

    En la misma página web de la entrevista hay este vídeo en el que realmente parece un sketch cómico de un abuelete simpático soltando chascarrillos que se hace pasar por Papa.
    Hace unos años este vídeo podría haber formado parte de cualquier prográma cómico televisivo y hubiera sido considerado ofensivo y obligado a retirarlo y pedir disculpas.

    http://videos.lavanguardia.com/vida/20140313/54403279449/frases-celebres-papa-francisco.html

    Lástima que la mayoría de los sacerdotes y católicos hayan vendido a Cristo por un plato de lentejas…

    Gracias josephmaryan por darnos alimento sólido en este blog.

    Viva Cristo Rey!!

  3. José Manuel Guerrero dice:

    De la entrevista: ” Pero después vino un avance hacia búsquedas espirituales, de encuentro con Dios, en mil maneras, no necesariamente las religiones tradicionales. ”

    Es decir, para Francisco hay “mil maneras de encontrar a Dios”, y, por supuesto, no tiene porqué ser a través de la Iglesia Católica ni de Cristo Nuestro Señor. Si esto no es una herejía dicha por un apóstata maquiavélico y consumado hereje que baje Dios y lo vea. La porquerìa de entrevista realizada por un agradaor profesional de la mesa camilla argentina demuestra una vez más a las claras el pudrimiento y la podredumbre interior que corroe cada rincón del alma de Bergoglio. No sabe nada de polìtica, no sabe nada de economia, nada de teologia y odia diabólicamente con luz y taquìgrafo todo lo que huela a catolicismo. Eso es lo ùnico que se saca en claro de esa basura de entrevista.

  4. marien gallardo dice:

    Felicidades, son ustedes muy valientes, Dios Padre, Dios Hijo, Dios Espiritu Santo los bendice, Nuestra Madre del Cielo los cubra con su manto, Amen¡¡¡¡

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