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Cuando una cabeza no habla como Papa la confusión reina en toda la Iglesia

Virgen de Guadalupe

Corazón de Jesús

El Gran Milagro

Infiltración en la Iglesia

El Reino de la Paz

et2

La Iglesia carece de una cabeza que hable como Papa.

La Iglesia tiene a un hombre sentado en la Silla de Pedro que no habla como Papa.

La Iglesia no sigue a un hombre que se sienta en la Silla de Pedro, sino que sigue a un hombre que hable como Papa.

Y la palabra de un Papa es la Verdad en la Iglesia. Y aquel hombre, sentado en el Trono de Pedro, que no dé la Verdad, no es Papa.

«No debemos ver los Diez Mandamientos como limitaciones a la libertad, no, esto no es así. Sino que los debemos ver como signos de libertad» (Francisco, 9-06-2013).

Sólo la Verdad da la libertad al hombre (cf. Jn 8, 32); pero el hombre es libre, aunque permanezca en la mentira.

Conocer la Verdad hace que la Verdad libere al hombre, dé libertad al hombre.

Pero el desconocimiento de la Verdad, produce esclavitud en el hombre. Y, sin embargo, el hombre esclavo sigue siendo libre.

Es necesario discernir la libertad en el hombre:

a. el hombre es libre por naturaleza, porque su voluntad es libre, porque puede elegir entre muchas cosas;

b. el hombre es libre en su pensamiento, porque encuentra una verdad que lo libera de su error;

Son dos libertades diferentes. Y, para hablar de las dos, hay que hablar del pecado y de la virtud en el hombre. Hay que hablar de la expiación del pecado, de la Cruz de Cristo.

El pecado de soberbia produce la esclavitud del pensamiento del hombre a la mente del demonio. En este pecado, el hombre sigue siendo libre en su voluntad. Se es esclavo de la soberbia, pero libre para salir o no salir de esa soberbia.

La virtud de la humildad produce la liberación del pensamiento del hombre de cualquier atadura que el demonio o los hombres pongan en su vida. El humilde conoce la verdad y se pone por encima de cualquier mentira, de cualquier opinión, de cualquier juicio, humano o diabólico.

El demonio ata al hombre con una idea; los hombres atan a los hombres con sus ideas.

El hombre humilde es libre porque no se somete a los pensamientos de ningún hombre, que den el error, el engaño, la mentira, la falacia, la oscuridad.

El pensamiento del hombre es libre cuando obedece a la Verdad. El pensamiento del hombre es esclavo cuando se somete a la mentira, venga ésta del demonio, de los demás hombres o de su misma inteligencia humana.

Un hombre mentiroso esclaviza a las almas a su mentira, las abaja a su oscuridad mental; hace que las mentes de las personas se sometan, se inclinen, a sus mentiras.

Un hombre fiel a la Palabra de Dios da la libertad a las almas; hace que los pensamientos de los hombres vuelen a Dios. Hace que el hombre viva sin depender de la mente de otro hombre.

No matar, ¿es un signo de libertad? ¿Soy libre para no matar? ¿Soy libre para algo más que no matar? ¿Soy libre porque no mato? ¿Soy libre porque cumplo los mandamientos?

No matar significa que Dios pone una ley al hombre que no puede traspasar. Si la traspasa, entonces peca. Y peca libremente, con su voluntad libre. Luego, no matar no es un signo de libertad, no es una indicación para la libertad.

El hombre es libre, mate o no mate. El hombre es libre, adultere o no adultere.

Dios prohíbe en sus mandamientos. Dios no limita en sus mandamientos. Dios da una norma moral al hombre, que es libre por naturaleza, no por el mandamiento. Y esa norma moral no es para su libertad, no «nos enseñan a evitar la esclavitud a la que nos reducen los muchos ídolos que construimos nosotros mismos» (ibídem). Esos signos nos enseñan a no pecar, a no ofender a Dios. El mandamiento de Dios nos lleva a la libertad del pensamiento porque hace al hombre humilde.

La penitencia, la expiación del pecado es lo que enseña a no ser esclavos de las cosas humanas, materiales, carnales, etc.

Francisco no distingue el pecado de la virtud; la libertad por naturaleza y la libertad que produce la obra de la humildad. Y, por tanto, tampoco habla de la esclavitud que se obra cuando se peca. Y menos de la expiación del pecado.

«No debemos ver los Diez Mandamientos como limitaciones a la libertad» (ibídem): es que los mandamientos de Dios son prohibiciones, no son limitaciones. Dios no limita al hombre con sus mandamientos. Dios le prohíbe. Y prohibir no es limitar. Prohibir es marcar el camino para la libertad del pensamiento humano. Si Dios no prohibiera, entonces el hombre no sabría la Verdad de las cosas, porque todo sería verdad, todo sería bueno, todo sería agradable para pensar y para obrar. Todo sería un Paraíso.

Porque el hombre ha pecado, Dios tiene que enseñarle el camino para salir de su pecado, y sólo así el hombre alcanza la libertad fuera del pecado.

El hombre es libre, en su pensamiento, cuando no peca, cuando obedece lo que Dios prohíbe. Pero si el hombre ve el mandamiento de Dios como una limitación a su pensamiento, entonces el hombre se hace esclavo de su propio pensamiento, de su propia soberbia, y busca -en el mandamiento de Dios- un signo para la libertad de su pensamiento.

Los mandamientos de Dios no significan libertad, sino prohibición divina, camino divino hacia la libertad del pensamiento. Se es libre cuando el hombre comienza a someterse a la Mente de Dios.

Francisco se olvida de la prohibición divina sobre las cosas de este mundo y, por eso, hace su homilía, en la que no es capaz de discernir ninguna verdad. Sólo va a lo que va: amar al hombre.

El pecado es la esclavitud a Satanás. El pecado no es la esclavitud a las cosas humanas, materiales, naturales, carnales, etc. Se es esclavo del dinero, del sexo, etc., porque se es esclavo del demonio, de su mente, al cometer un pecado contra Dios, al no cumplir con un mandamiento divino.

Y se comete ese pecado con libertad, libremente. Y ese pecado esclaviza el pensamiento del hombre: le impide conocer la verdad, que le hace libre. No encuentra el camino de la liberación, porque el hombre se ató a la mente del demonio.

Aquí Francisco habla de una libertad en el pensamiento, no en la voluntad. Pero de una falsa libertad en el pensar.

Existe el mandamiento de no matar. Ese mandamiento hace libre la mente del hombre para buscar una idea más perfecta a la de no matar. Ese no matar es un signo de que la mente del hombre tiende hacia la libertad del pensamiento. Y, entonces, el hombre es libre para pensar en algo más que el pensamiento de no matar.

No matar es un «sí al Amor para defender al ser humano y guiarlo hacia la verdadera libertad» (ibídem). Esta es la falsedad en la libertad de pensamiento, que predica Francisco.

Para Francisco no matar nos lleva a este pensamiento: defender al ser humano. Si no mato, defiendo al hombre (que no mato). Francisco no dice: Si no mato, no pecó contra Dios.

Francisco dice que hay que pensar en el mandamiento de no matar para defender al hombre (que no mato), para guiar al hombre (que no mato) hacia la libertad verdadera. Y, ¿para qué quiero defender al hombre (que no mato) con el mandamiento de no matar? Para defender a un hombre no hace falta ir al mandamiento. Para no matar a un hombre sólo hay que cumplir el mandamiento de Dios. No hay que pensar que no tengo que matar a un hombre porque hay que defenderlo de la muerte.

Esta es la trampa del lenguaje de Francisco. Dice una frase muy hermosa, pero vacía de contenido. Con lo fácil que es decir: no mates para no ofender a Dios. Francisco dice: no mates para defender al hombre. Cumple con los mandamientos de Dios para defender al hombre, para amar al hombre, para respetar al hombre.

Francisco confunde pecado y expiación del pecado. Es una sola cosa en él, en su mente humana. No los distingue, no los discierne. Sino que los junta y así predica una barbaridad.

No matar es un sí a la libertad del hombre en su pensamiento; no es un sí a la defensa del ser humano. Quien cumple el mandamiento de Dios recibe en su alma la humildad, con la cual la persona ve el camino para obrar la verdad, que la hace libre en su vida humana, que la hace obrar aquello que Dios quiere que se dé a los hombres.

Para Francisco, cumplir con los mandamientos lleva a una idea más perfecta en lo humano: defender al ser humano y guiarlo hacia la verdadera libertad. Pero, para Francisco, cumplir con los mandamientos no lleva a la práctica de la virtud, a una obra divina perfecta; no lleva a la lucha contra el pecado; no lleva a discernir las diferentes voluntades de los hombres para poder obrar la Voluntad de Dios, que es lo que salva al hombre.

Para Francisco, cumplir con los mandamientos divinos lleva a una idea humana, a un ideal humano, a un plan humano, a un obra humana. Nunca a algo espiritual, a algo divino, a algo celestial. Siempre Francisco predica al hombre y para el hombre.

Es la trampa de su lenguaje maquiavélico.

Los mandamientos de Dios nos hacen libres, ¿para qué? ¡Si ya somos libres! Si el mandamiento de Dios no imprime más libertad al hombre, ni disminuye su libertad. Si el hombre es libre perfectamente, no imperfectamente. El hombre tiene toda la libertad para elegir en su vida lo que quiera, sin que nada ni nadie impida esa libertad, ni siquiera el demonio.

Dios no da su ley divina para que el hombre sea libre. Dios da su ley divina para que el hombre obre de forma divina. Para que haga un bien divino. Y esto lo puede hacer el hombre porque es libre de seguir ese mandamiento o de no seguirlo.

El mandamiento de la ley de Dios no es una limitación a la libertad del hombre. Cuando Dios da su ley no limita ninguna libertad humana, sino que pone un camino a la libertad del hombre. Un camino divino. El hombre sigue siendo libre en ese camino, pero más perfecto en su vida humana. El hombre alcanza la perfección de la libertad del pensamiento.

El demonio, al sugerir al hombre que vaya en contra de la ley de Dios, pone al hombre un camino demoníaco. El hombre sigue siendo libre, pero esclavo de un pecado, que le impide la perfección de su vida humana. Su pensamiento es sólo oscuridad, error, imperfección, maldad.

Los mandamientos de Dios ni limitan ni indican la libertad. Esta es la trampa del lenguaje de Francisco. Y muchos todavía no saben discernir ese lenguaje, y se tragan barbaridades de ese hombre, que no tiene ni idea de lo que es la vida espiritual.

Francisco siempre habla a la mente del hombre, nunca habla al corazón del hombre. Siempre le da al hombre lo que éste le gusta escuchar, pensar, meditar, leer. Pero es incapaz de dar una Verdad como es.

Los mandamientos de Dios «constituyen una especie de ‘código ético’ para construir sociedades justas, a medida del hombre» (ibídem). Lo que da Dios es para hacer un mundo divino, no un mundo humano. Quien quiera construir una sociedad justa a la medida del hombre no tiene que cumplir los mandamientos de Dios.

¿Quién cumple hoy la ley divina en el mundo, en los países, en las familias, en las sociedades? Nadie. Y todos están contentos porque han construido una sociedad a su medida humana. El aborto está aprobado en todas partes. Y el aborto va en contra de la ley de Dios: no matar. Y la gente mata y produce una sociedad perfecta, a su medida humana.

Francisco siempre va a hablar su demagogia, su política. Siempre da un rodeo a la verdad y pone una frase tan hermosa, pero tan herética. Los mandamientos son algo para inventarse una sociedad como le gusta al hombre. Esto es su comunismo. Aprovecha la ley de Dios para poner su ética humana, su ley humana.

Los mandamientos de Dios son un código para que el hombre no peque, huya del pecado, luche contra el pecado, arremeta contra los que pecan, juzgue a los que pecan. Y sólo así se puede hacer una ética que sirva al hombre. La ley ética es el fruto de obrar la ley divina. La ley ética no es la ley divina. Porque se cumple la ley divina, el hombre tiene una ética en su vida humana, en su vida social.

Los mandamientos de la ley de Dios no constituyen una ley ética, no la forman. Ayudan al hombre a vivir una ética en su entorno social, familiar, etc. Los mandamientos de Dios producen la virtud, obran la virtud, hacen al hombre más perfecto en toda su vida humana.

Francisco no enseña nada de esto, porque lo confunde todo. No sabe discernir entre ley divina y ley ética. Y, por supuesto, no sabe lo que es la ley moral, la moralidad de las acciones de los hombres, que es distinto a la ley divina y a la ley ética.

«Los Diez Mandamientos nos enseñan a vivir el respeto de las personas, venciendo la codicia de poder, de posesión, de dinero, a ser honestos y sinceros en nuestras relaciones, a cuidar toda la creación, a fomentar ideales altos, nobles, espirituales»(ibídem).

Los mandamientos divinos no nos enseñan a vivir el respeto a la persona humana, porque quien tiene respeto humano peca contra la ley de Dios.

La ley de Dios no es para respetar al hombre, el pensamiento del hombre. La ley de Dios es para que el hombre respete el pensamiento de Dios, obedezca la Mente Divina.

Este es el lenguaje humano de Francisco en sus homilías. Siempre es así. Lo divino lo abaja a lo humano, a lo material, a su capricho, a su inteligencia humana.

Los mandamientos de Dios no enseñan a vencer la codicia de poder, ni la avaricia, ni a ser honestos, sino a no pecar. Vencer la avaricia, el orgullo, se hace con la penitencia del pecado, con la vida de mortificación, con la Cruz de Cristo. No pecar no es signo de vencimiento. No pecar significa obrar la Voluntad de Dios. Pero para obrarla en cada segundo de la vida es necesario no pecar en cada segundo. Y eso sólo se consigue con la penitencia. Sin penitencia en la vida, la confesión del pecado es una ilusión, un engaño, un teatro.

Dios da el mandamiento para que el hombre obre su voluntad; pero Dios necesita que el hombre cumpla algo más que su ley divina para poder permanecer en la libertad. Y, por eso, sin lucha espiritual, no se puede cumplir los mandamientos divinos: «Si quieres ser perfecto, ve, vende cuanto tienes, dalo a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo, y ven y sígueme» (Mt 19, 21)

«Los Diez Mandamientos no son un himno al ‘no’, sino al ‘sí’» (ibídem). Precisamente la esencia de los mandamientos de Dios son el himno al no: prohibiciones. Y no son otra cosa que un himno al no.

«Un ‘sí’ a Dios; el ‘sí’ al Amor… y porque yo digo ‘sí’ al Amor, yo digo ‘no’ a no Amor» (ibídem). Para decir sí a Dios hay que decir primero no al pecado. No se puede decir sí a Dios con un sí al Amor. Es un absurdo. Para dar la voluntad a Dios, libremente, hay que liberarse de la mente del demonio con un no a su mente. Quien no dice un no al demonio, no puede decir un sí a Dios. No es primero un sí al amor, sino un no al odio: «No todo el que dice: ¡Señor, Señor!, entrará en el reino de los cielos, sino el que cumple con la Voluntad de Mi Padre, que está en los cielos» (Mt 7, 21). No es un sí a Dios para decir un no al pecado. Es un no al pecado, es obedecer una prohibición divina, para decir sí a Dios. En esta frase, Francisco anula el pecado. Con decir sí a Dios es suficiente para no pecar. El alma no tiene que esforzarse por decir no al pecado, porque ya es santa y justa.

«Pero el ‘no’ es una consecuencia del ‘sí’, que viene de Dios y nos hace amar» (ibídem). Si Dios nos hiciera amar entonces no pondría ningún mandamiento divino. No haría falta. Si ya amo, ¿para qué decir un no al demonio?

Muy pocos saben leer a Francisco. Muy pocos saben pensar cuando leen. Muchos se lo tragan todo de ese hombre, y sus mentes se vuelven más oscuras, más tenebrosas. Porque aceptar la mente de Francisco, su idea del Evangelio es pensar como él en la Iglesia y, por tanto, es dedicarse a él en la Iglesia. Es respetarlo en su mentira. Es obedecerle en su mentira. Es esclavizarse a su mentira.

La Iglesia está tan oscura porque la Jerarquía de la Iglesia no da la claridad de la Verdad, la luz de Dios en todas sus palabras y sus obras. Y si las almas no conocen la Verdad, las almas son esclavas del demonio en la Iglesia.

La Iglesia no tiene una cabeza que la guíe en la Verdad. Y eso significa sólo una cosa: el cisma en la cabeza, la división en la cabeza. Unos contra otros. Cardenales contra cardenales, obispos contra obispos, sacerdotes contra sacerdotes, fieles contra fieles.

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23 comentarios

  1. Manuel dice:

    Conchiglia está lleno de herejías y errores!
    Yo he contado unas pocas:

    – Preexistencia de las almas antes de la concepción. Explícitamente condenado en montones de documentos. Lo dice en su tratado sobre la “predestinación”
    – Que Eva no pecó, sino tan sólo Adán. Contra el AT, contra el NT, contra el Magisterio.
    (- Sus afirmaciones sobre la “divinidad” de María, si bien pueden no ser heréticas, como poco son temerarias.)

    Y no he seguido leyendo. Además la sospecha enorme que siembra sobre el AT es inadmisible, porque pareciera que faltan elementos clave NECESARIOS para nuestra salvación.

    No entiendo como no hay un sacerdote medio bien formado que repase y compruebe el Magisterio frente a esas revelaciones. Las de Don Guido no parecen ser heterodoxas, y pareciera que Conchiglia se apropia de ellas para que el demonio siembre confusión.

    Alguien capacitado doctrinalmente debería revisarlas bien a fondo.

    En Cristo y María

    • josephmaryam dice:

      Tengan las ideas claras sobre esto:

      Lo que es dogma de fe:

      1. Dios crea el alma: Pío xii enseña en la encíclica Humani generis (1950) : «que la fe católica nos enseña a profesar que las almas son creadas inmediatamente por Dios» ; Dz 3027; cf Dz 348 (León Ix).

      2. El alma es para un cuerpo. Letrán, Dz 738 y Dz 1100

      3. Alma y cuerpo se unen para una vida humana. En la muerte, se separan. El alma va: al infierno, purgatorio o cielo. Va sin cuerpo; el cuerpo se desintegra, vuelve al polvo;

      4. En la Resurrección de los muertos, en el Juicio final, el alma se une a su cuerpo. Y vive con su cuerpo eternamente, ya en el cielo ya en el infierno.

      5. No existe la reencarnación.

      Lo que es no es dogma de fe:

      1. Dios crea todas almas y esperan en algún lugar para unirse a sus cuerpos cuando sean engendrados; las crea con su uso de razón y con su voluntad libre. Se apoya en: «El que Eterno ha creado juntamente todas las cosas» (Eccli 18, 1). S. Agustín la sostiene. Y Sto. Tomás no rechaza absolutamente la interpretación de S. Agustín (ST pars 1, q.74, art. 2, Opusc. XV, de Subs. Separa. C 17)

      2. Dios crea cada alma en el momento en que se engendra el cuerpo: la sucesiva creación de las almas: es la que sostiene la Iglesia. No está definida por la Iglesia. Es sentencia común. La defienden San Gregorio de Nisa, San Basilio el Grande, San Efrén de Siria, San Cirilo de Alejandría, y otros.

      3. Todo el género humano procede de una sola pareja humana. No está definida por la Iglesia. Es sentencia cierta.

      Los errores sobre la preexistencia de las almas:

      1. Las almas han existido desde toda la eternidad y, luego, como castigo de un pecado cometido individualmente en la preexistencia, se vieron condenadas a morar en un cuerpo del hombre: Orígenes. Semejante doctrina fue condenada en un sínodo de Constantinopla contra los origenistas y en un sínodo de Braga contra los priscilianistas ; Dz 203, 236. El pecado existe, no en la eternidad, sino por la desobediencia del primer hombre.

      2. Las almas se originan por emanación de la sustancia divina. Gnósticos y los panteístas. Condenada como herética el concilio del Vaticano; Dz 1804; cf. Dz 347. SAN AGUSTÍN dice : «El alma no es una partícula de Dios, pues, si así fuera, sería inmutable e indestructible bajo cualquier respecto» (Ep. 166, 2, 3).

      3. Los padres engendran el alma y el cuerpo. Generacionismo y el traducianismo. Condenada por la Iglesia Dz 1910. SANTO TOMÁS llegó incluso a calificar de herética la doctrina generacionista; S.th. i 118, 2.

      1. Por tanto, el preexistencialismo no está condenado por la Iglesia, sino la doctrina de orígenes y el generacionismo. Lo que dijo S. Agustín es válido, pero él no supo engarzarlo con el pasaje del evangelio en el que Dios descansa al séptimo día y, por eso, él falla en la explicación y eso le conduce al generacionismo.

      2. Es sentencia cierta, que es lo que sostiene la Iglesia que Dios crea al alma cuando se va a unir al cuerpo. Eso es el creacionismo. Pero no es dogma de fe. Se puede sostener la doctrina de S. Agustín si se explica adecuadamente.

      3. Que todo el género humano proceda de una pareja: Adán y Eva no es de fe, sino sentencia cierta. Y la razón está en el Génesis. Adán nombra dos veces a la mujer:
      a. «Esta se llamará varona, porque del varón ha sido tomado» (Gn 2, 23b);

      b. «El hombre llamó a Eva a su mujer, por ser la madre de todos los vivientes» (Gn 2, 20).

      En la Sagrada Escritura, dar el nombre es poner la misión a realizar por la persona o animal. Se da el nombre a una persona una sola vez. No se repite el nombre o se cambia. El cambio de nombre siempre lo realiza Dios, nunca el hombre. Y, por eso, al dar Adán el nombre dos veces, está indicando dos mujeres distintas. Adán da el nombre a todos los animales como señal de inteligencia y de dominio sobre ellos. Y, también, lo da a la mujer, cuando es creada y a otra mujer, cuando se comete el pecado. Esto es sentencia más probable. No es un dogma de fe.

      Por tanto, quien pecó fue Eva, no la mujer que sale de su costilla. Usted ha leído mal a Conchiglia. Ella dice que es la Mujer, no Eva, la que no pecó.

      Sepan discernir lo que leen y tener las cosas claras en cuanto al Magisterio de la Iglesia para no decir estas cosas.

  2. María dice:

    Cristina de López, me parece poco prudente y menos cristiano que se dedique usted a “INTERPRETAR” los mensajes de los otros, en este caso del mío. Porque yo no he dicho que no crea en “ninguna” de las revelaciones privadas. Creo en muchas, aunque no en todas, y no tengo por qué darle a usted explicaciones de cuáles sí y cuales no. Y además, me he referido a “estos tiempos” y con eso ya le estoy diciendo bien clarito que no es a otros tiempos ni a todos los tiempos. Por otra parte, tengo entendido que las revelaciones privadas no son dogma de fe, de manera que si Dios no me juzga ¿porqué me juzga usted? No le he pedido que comparta mi sentir, pero podría respetarlo y también podría señalar si le gusta o no, con el botoncito a tal efecto. Con eso sería suficiente.

  3. ana dice:

    Laodicea por favor cuelga el video,mi marido me dice que estoy loca!!!!no se cree nada,es x ello q practicamente no le comento,pero es q a veces…..todo es muy duro,y la verdad compartiendolo,…..

  4. ana dice:

    En las revelaciones de dozule 2009 tambien habla del Enaltecimiento de La stma. virgen,dice El señor su papa Benedicto proclamara lia Divinidad deLa Virgen,y el Padre la llama. DIVINA INMACULADA CONCEPCION DE MARIA.
    Por otro lado “pienso que sin el apoyo de “Las Revelaciones”,todo seria muy confuso,no creo fueramos capaces de ver nada….si es verdad que no podemos dar x buenas todas,pero para ello,humildemente reconozco que no tengo el conocimiento del Padre josephmaryam’,solo leo las q veo en su blog.
    Gracias otra vez Padre.

  5. Cristina de López dice:

    Pienso que negar, desechar o no creer en ninguna revelación privada es una postura más protestante que católica. Como bien dice el padre, los profetas en la Iglesia son necesarios por el simple hecho de que quienes la conformamos seguimos siendo hombres imperfectos, con una voluntad deformada.

    Decir que no son necesarias para darse cuenta de la situación de deterioro de la Iglesia, ya que “solo se necesitan dos dedos de frente, sentido común y un somero conocimiento de la fe católica para detectarlo”, pudiera a simple vista parecer esto cierto, más sin embargo, eso no es suficiente.

    Y es que no basta “darse cuenta de esta situación”, sino sobre todo es necesario salir de lo que hoy en días se ofrece en la “iglesia” y mantenerse FIELES EN LA VERDAD HASTA EL FINAL y es ahí precisamente donde entran las revelaciones privadas, ya que ellas no son para que el hombre se “de cuenta” sino sobretodo y ante todo para “que las almas despierten y CULTIVEN UNA VERDADERA VIDA ESPIRITUAL”.

    Las revelaciones son pues una manifestación del Amor de Dios que traen Alimento, Luz y Cobijo a sus amadas almas, quienes vagan entre lobos errantes como ovejas sin pastor.
    Vienen a enseñar a las almas la manera de VIVIR, especialmente en estos tiempos dónde la fe ha sido eclipsada… Dónde la Verdad ha sido ocultada para en su lugar entronizar a la mentira y el engaño… Dónde el mismo Dios ha sido sacado para en su lugar colocar al mismo hombre como centro y enaltecerlo como “dios”.

    La voz pues de los profetas es esa VERDAD que necesita el alma para VIVIR, misma que nos urge a conformar nuestra deformada voluntad con la VOLUNTAD DIVINA, y definitivamente que para poder lograrlo no se necesitan ni los dos dedos de frente ni el sentido común, ni nuestros brillantes razonamientos, sino ante todo necesaria es la HUMILDAD.

    No apaguemos pues el Espíritu despreciando las profecías, antes bien, aprendamos a discernir los espíritus como bien lo dice el padre.
    Ni aceptarlas todas ni negarlas todas.

    “Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis soportar. 13Pero cuando El, el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga, y os hará saber lo que habrá de venir. 14El me glorificará, porque tomará de lo mío y os lo hará saber.”
    Jn 16, 12-14

  6. María dice:

    Gracias, josephmaryam, por sus indicaciones. Lo intentaré.

  7. LAODICEA dice:

    El poder de la oración es increible!! Ayer he estado en oración delante de la imagen de la virgen de Fatima durante la Eucaristía

    He vuelto a leer a conchiglia y me he encontrado :

    La Santísima Virgen a Conchiglia 12/12/06:

    “Deseo que se cumpla mi voluntad y que la iglesia me honre con el título:
    PERFECTA VIRGEN SANTA MARÍA DE GUADALUPE
    Jesús ha dicho: “Quien me ve a mi ve al padre…”
    Yo digo: “Quien me ve a mi ve a la madre”
    Jesús y yo representamos el rostro del padre que tiene en sí el masculino y el femenino porque la imagen ha sido creada a su imagen y semejanza.
    YO MARÍA NO REPRESENTO LA CUARTA PERSONA DE LA TRINIDAD como presuntos teólogos necíos han insinuado individuar en estas Santas Palabras.
    YO MARÍA…
    ESTOY EN LA TRINIDAD SANTÍSIMA Y AUGUSTÍSIMA QUE ES UNIDAD”.

    En LORETO – Ancona, Italia, 05/09/04 donde se encuentra Santa Casa de la Anunciación, recitando por la primera vez el Ángelus en italiano en vez de en latín, para que se entendiera bien, ha dicho: « GLORIA AL PADRE… A LA MADRE… AL HIJO… Y AL ESPIRITU SANTO »
    exactamente las mismas palabras que la Santísima Trinidad ha dado a Conchiglia el 04 de marzo de 2002 a las 02.00 hs. El acontecimiento ha sido documentado por la Televisión Rai Vaticano. Maria es la Parte Femenina de Dios. El Papa ha reconocido a la Gloria de Maria delante del mundo.

    http://www.conchiglia.mx/ESPANYA/ES_papa/ES_Gloria_alla_Madre.htm

    Amigos míos es cielo tiene un plan para ustedes no lo olviden nunca…

    Pd.: Gracias al video del padre Martín sobre el cisma que se avecina mi mujer se está empezando a tomar en serio todo lo que está pasando en Roma…

    Gracias y que Dios les bendiga.

  8. María dice:

    Estoy de acuerdo en que Dios se ha revelado y hay que creer para responder con amor al Amor. Lo que no creo es que Dios esté mandando mensajes a todas horas. No creo que la Virgen se aparezca todos los días para saludarnos sin más como parece ser que ocurre en Bosnia y en cualquier parte porque parece que allá donde van los videntes la Virgen se aparece. A mí tanta aparición me quita la fe en vez de reforzármela. Con todo respeto.

    • josephmaryam dice:

      Por eso, tienen que aprender a discernir espíritus. El Espíritu Divino nunca da un mensaje para saludar al hombre, sino para corregirlo de algo. Dios nunca pierde el tiempo con los hombres ni nunca se entretiene con ellos. Dios no viene a este mundo para pasar el rato con el hombre. Dios no hace vida con los hombres. Dios siempre pone un camino al hombre; nunca camina con el hombre. Es el hombre el que debe seguir el camino, la vida, que Dios le pone. Jesús no se encarnó para vivir con los hombres, sino para dar Su Vida al hombre.
      Disciernan espíritus.

  9. María dice:

    A mí me cuesta trabajo creer que haya tanto vidente, tantas revelaciones privadas. Por otra parte es que si siquiera hacen falta porque a la vista está el deterioro de la Iglesia, sin que nadie nos venga con profecías ni revelaciones en estos tiempos. ¿Acaso no es llamativa la infiltración masónica, comunista, humanista…? Con tener dos dedos de frente y un somero conocimiento de la fe católica se detecta a los falsificadores de los púlpitos. Aunque desgraciadamente también es cierto que el sentido común está ausente, y el conocimiento de los cimientos de la fe brilla por su ausencia entre la mayoría de los que nos decimos católicos.

    • josephmaryam dice:

      Dios es Revelación. El hombre conoce las cosas divinas porque Dios se ha revelado. La fe es el asentimiento de la mente a lo que Dios revela. Sin la revelación divina no hay religión, no hay Iglesia, no hay mandamientos de Dios. El hombre, cuando fue creado, le reveló Dios Su Voluntad. El hombre, por seguir la falsa profecía, dada por Satanás (que es una falsa revelación), se apartó de la Revelación de Dios, y pecó. Dios ha guiado siempre al hombre por los profetas divinos; el demonio ha puesto sus falsos profetas. Jesús, siendo Dios, es un Profeta; los sacerdotes, los Obispos, son también profetas. Todo en la Iglesia es Profecía, porque la Iglesia es la Gracia. Y la Gracia pertenece a la Revelación de Dios.
      El hombre, sin la revelación de Dios, sigue la falsa revelación del demonio. Es necesario que existan los profetas, de un bando y de otro. Ahora es el tiempo de los falsos profetas. Y son pocos los verdaderos. Y, por eso, la Iglesia necesita a los Profetas, porque en Ella el hombre sigue siendo hombre; es decir, nunca cree en la Palabra de Dios, nunca oye a Dios, nunca sigue la Voluntad de Dios. El hombre, por el pecado original, se estanca en lo humano. Y ni siquiera la Gracia le ayuda a salir de lo humano, sino que lo hunde más porque al hombre le cuesta creer en la Revelación de Dios.
      Para salvarse hay que creer, hay que dejar de pensar y someter la mente a lo que Dios ha revelado. Y al hombre le cuesta dejar de pensar. Y, por eso, se inventa una nueva iglesia, comienza a dialogar con los hombres, a pensar cómo salvarse y cómo los hombres (todos) pueden unirse para formar una sociedad, un mundo mejor. Y no se da cuenta de que ya Cristo ha puesto el camino: la Fe. Pero el hombre vuelve a lo de siempre: a su razón. Y, con la razón, el hombre no cree en nada, ni en los verdaderos profetas, ni en los falsos. Sólo cree en su cabeza humana. Y eso es la negación de Dios, la anulación de la Revelación Divina. Es la blasfemia contra el Espíritu Santo, que ha revelado al hombre el camino: la fe en la Palabra de Dios.
      Vivimos tiempos de condenación de muchos porque blasfeman contra Dios con sus mentes, que les impiden creer como niños en lo que Dios ha revelado. Dios ha revelado Su Iglesia. El hombre se ha inventado una nueva iglesia con su mente humana.
      Disciernan los espíritus para no quedarse en sus pensamientos humanos y condenarse.
      Quien quiera entender lo que pasa en la Iglesia con lo que dicen los hombres, con sus libros, entonces nunca comprende la verdad. Dios necesita revelar lo que el pecado del hombre oculta en Su Iglesia.
      La verdad es una revelación de Dios, no es el fruto del pensamiento humano. Cuando Dios dice la Verdad, el hombre comprende muchas cosas. Cuando los hombres se esfuerzan por comprender las cosas, usando el fatigoso razonamiento intelectual, entonces nunca comprenden nada.

  10. ana dice:

    Si,es cierto,las reiones a Conchiglia son muuuuy duras,pero pienso que El Señor es quien quiere las conozcamos,eds por ello q aun creandome cierto malestar sigo leyendolas!!!!Confio sean reales….

  11. José Manuel Guerrero dice:

    Francisco: “Jesucristo no cayó del cielo como un héroe que viene a salvarnos”

    Ah, no? Y entonces de dónde vino?
    Y si no vino a “salvarnos”, a qué vino?

    El daño que está haciendo intencionadamente Francisco a la Iglesia Católica no tiene precedente en la Historia. Defender a este hombre es formar parte del ejercito de enemigos que acechan a la Iglesia.

  12. Alejandros dice:

    Respecto al tema que nos ocupal
    :
    APARICIONES DE LA VIRGEN EN EL ESCORIAL

    NAVES CELESTIALES

    25-09-1.981-(V. Maria)
    A Mi Hijo se le conocerá por la cruz que llevan las naves celestiales.

    31-03-1.982-(J+)
    Di a todos que no ofendan más a Dios; que le están ofendiendo con sus impurezas. Mira que coro tan inmenso de ángeles; están todos preparados para la batalla final; pide oración; que hagan penitencia.
    Entre las nubes habrá una gran batalla; todos los ángeles intentarán destruir al enemigo. Haced oración, hijos míos, y penitencia por los pecadores. (Aquí Amparo hace un acto de humildad besando tres veces el suelo).

    24-02-1.983-(V. Maria)
    Las naves celestiales están preparadas para trasplantar a los escogidos a la tierra prometida. Estas naves vendrán rodeadas de luz azul, como especie de una nube. No os riáis de mis avisos.

    02-04-1.983-(V. Maria)
    Aparecerán sobre nubes millones de ejércitos de ángeles que enrojecerán la tierra con sangre y fuego. Si hija mia Yo estaré alli entre ellos para tomar a los escogidos, estaré como Madre de Misericordia, pero con Mi Corazón rasgado de dolor, de ver que muchos hijos están sellados con el escudo del enemigo, con el 666.

    06-08-1.983-(V. Maria)
    Dios Padre hace mucho tiempo que está dando avisos por medio, primero, de sus ángeles, hija mía. Los manda a Sodoma y Gomorra para avisarles de tanto pecado de impureza, de toda clase de vicios. Pero, como no hicieron caso a sus mensajes, las destruyó con nubes de fuego. Destruyó dos ciudades, hija mía. Pues aquí va a pasar igual, hija mía. Toda la raza humana se rebela contra Dios.

    03-09-1.983-(V. Maria)
    …porque los carros de fuego de Dios Padre están preparados, hijos míos, para transportaros a la tierra prometida. Pero estad atentos, hijos míos, que muchos sois los llamados hijos de Dios, pero pocos seréis los escogidos, hijos míos.

    19-05-1.984-(Luz Amparo)
    Pero y esos carros que hay ahí, ¡si son de oro!, pero hay en forma de un bicho, ¿no?, ¡Ah! de una langosta, ay, esos qué bonitos son! Al levantar de atrás, eso que tienen atrás, ¿a ver qué sale? ¡Uy! ¡Uy! ¡Ay, ay, ay! ¡Ay, desprende fuego de ahí! ¡Ay! ¡Ay! Pero, ¿cómo desprende fuego? ¡Ay! ¡Ay! ¡Que no me quema! ¡Ay! ¡Ay!, ¡Ay Madre mía!, pero ¡bueno! ¿Por qué desprende ahí eso? ¡Ay…!
    LA VIRGEN:
    Hija mía, porque cuando la lucha llegue, éstos serán los que luchen y desprendan fuego por sus colas, hija mía, y arrasarán la mies seca de la tierra. Estos son los carros del Señor.
    AMPARO:
    ¡Ay! pero ¡no son iguales! ¡Ay, qué forma tiene eso! ¡Ay! ¡Aaayyy!
    LA VIRGEN:
    También los tiene el enemigo, hija mía; pero el enemigo matará a todo ser que está sellado con su sello; pero no tocará a ningún sello viviente que sea marcado por el Angel del Señor o por Mí, hija mía.

    16-06-1.984-(V. Maria)
    Mi Hijo está muy triste cuando ve que desprecian a su Madre. Ya te he dicho muchas veces que, si un hijo bueno quiere mucho a su madre, no le gusta que la maltraten, que la desprecien y la calumnien. Por eso mi Hijo va a descargar su ira acompañado del Padre, de un momento a otro. Piensa, hija mía, que vendrá con su gran poder y su gran majestad en una nube.

    04-04-1.992 (J+)
    Yo como Hijo de Dios vivo, tengo poder para sujetar el relámpago en mis manos y hacer que cojan a todos mis escogidos y los transporten a este lugar hija mia, mira mis carros y cuenta como son:
    (Amparo):
    Veo grandes carros, con grandes ruedas; van dentro de ellos hombres vestidos de león y de águila con grandes alas, mirando siempre hacia adelante; se juntan unas alas con otras; bajan. Hay millones y millones de ojos alrededor de ellos. Salen brazos de hombres para coger a las criaturas; se posan en la tierra con pezuña de león, llevan sobre sus cabezas escafandras de zafiro y sobre su cuerpo piedras de jaspe; esas ruedas se dirigen hacia los cuatro puntos cardinales. Vienen envueltos en una nube de luz, millones y millones se posan en la tierra, abren sus ojos y salen sus brazos y escogen a todas esas criaturas. ¡Ay Dios mio!, todos están dentro, cierran sus ojos y meten sus pezuñas, y sus ruedas se dirigen hacia el mismo lugar. Van juntos unos contra otros, sólo se ven sus alas que viven hasta otro mundo, otro mundo distinto; hay resplandor y belleza… ¡Ay, ay, ay…!. Se paran todos, se vuelven a abrir los ojos, empiezan a salir todos. ¡Huy, cuantos, y cuantos y cuantos…! ¡Ay que belleza hay en ese lugar!. Ahí estarán hasta el dia del juicio final. Hay un gran altar; ese gran altar es muy grande, alto, muy alto. Todos llevan libros en la mano. En medio del altar hay un hombre con cuerpo de león y cabeza de águila. Coge un gran libro, lo abre y explica el evangelio tal y como está escrito. ¡Ay que belleza!, todos son transportados, todos estos carros. Se oirán sonidos como de truenos y trompetas de gloria. ¡Ay, que grandeza, ay, que grandeza!

    CONCORDANCIAS BIBLICAS

    Exodo 13-(21 y 22)
    Iba Yahvé delante de ellos, de dia, en columna de nube, para guiarlos en su camino, y de noche, en columna de fuego, para alumbrarlos y que pudiesen asi marchar lo mismo de dia que de noche. La columna de nube no se apartaba del pueblo de dia, ni de noche la de fuego.

    Exodo 14-(19 y 20)
    El Angel de Dios, que marchaba delante de las huestes de Israel, se puso detrás de ellas, la columna de nube que iba delante de ellos se puso detrás, entre el campo de los egipcios y el de Israel, y se hizo tenebrosa y sombría toda la noche, y las dos huestes no se acercaron una a otra durante toda la noche.

    Exodo 19-(8 y 9)
    Moisés fue a transmitir a Yahvé las palabras del pueblo, y Yahvé dijo a Moisés: Yo vendré a ti en densa nube, para que vea el pueblo que Yo hablo contigo y tengan siempre fe en ti.

    Exodo 20-(21)
    El pueblo se mantuvo a distancia, pero Moisés se acercó a la nube donde estaba Dios.

    Exodo 24-(15 al 18)
    Subió Moisés a la montaña, y la nube lo cubrió. La gloria de Yahvé estaba sobre el monte Sinaí y la nube lo cubrió durante seis dias. Al séptimo llamó Yahvé a Moisés de en medio de la nube. La gloria de Yahvé parecia a los hijos de Israel como un fuego devorador sobre la cumbre de la montaña. Moisés penetró dentro de la nube, y subió a la montaña, quedando alli cuarenta dias y cuarenta noches.

    Exodo 33-(9 al 11)
    Una vez que Moisés entraba en la tienda del encuentro, bajaba la columna de nube, y se paraba a la entrada de la tienda, y Yahvé hablaba con Moisés. Todo el pueblo, al ver la columna de nube parada ante la entrada de la tienda, se alzaba y se prosternaba a la entrada de sus tiendas. Yahvé hablaba a Moisés cara a cara, como habla un hombre a su amigo.

    Exodo 34-(5)
    Yahvé descendió en la nube y poniéndose Moisés alli junto a El, invocó el nombre de Yahvé.

    Exodo 40-(34 al 38)
    Entonces la nube cubrió el tabernáculo de la reunión y la gloria de Yahvé llenó el habitáculo. Moisés no pudo ya entrar en el tabernáculo de la reunión, porque estaba encima la nube, y la gloria de Yahvé llenaba el habitáculo. Todo el tiempo que los hijos de Israel hicieron sus marchas, se ponían en movimiento cuando se alzaba la nube sobre el tabernáculo, y si la nube no se alzaba, no marchaban hasta el dia en que se alzaba. Pues la nube de Yahvé se posaba durante el dia sobre el tabernáculo, y durante la noche la nube se hacia ígnea a la vista de todos los hijos de Israel, todo el tiempo que duraron sus marchas.

    Números 9-(15 al 23)
    El dia en que fue alzado el tabernáculo, la nube cubrió el tabernáculo, y desde la tarde hasta la mañana hubo sobre el tabernáculo como un fuego. Asi sucedia constantemente: De dia lo cubria la nube, y de noche la nube parecia de fuego. Cuando la nube se alzaba del tabernáculo, partian los hijos del Israel; y en el lugar en que se paraba la nube, alli acampaban los hijos de Israel. A la orden de Yahvé partían los hijos de Israel, y a la orden de Yahvé asentaban su campo; cuanto tiempo estaba la nube sobre el tabernáculo, estábanse quietos. Cuando la nube se detenía muchos dias sobre el tabernáculo aguardaban los hijos de Israel la orden de Yahvé y no se movian; y cuando la nube estaba pocos dias sobre el tabernáculo, a la orden de Yahvé posaban y a la orden de Yahvé partían. Cuando la nube se detenía desde la tarde a la mañana y a la mañana se levantaba, partían; y si se levantaba a la noche, entonces partian, fuesen dos , un mes o un año, mientras la nube se detenía sobre el tabernáculo, estándose sobre el, los hijos de Israel seguian acampados y no se movian; cuando ella se alzaba, se movian ellos. A la orden de Yahvé acampaban y a la orden de Yahvé partían, guardando el mandato de Yahvé, como Yahvé se lo habia dicho a Moisés.

    Números 11-(25)
    Descendió Yahvé en la nube y habló a Moisés; tomando del espíritu que residía en el, lo puso sobre los setenta ancianos, y cuando sobre ellos se posó el espíritu, pusieronse a profetizar y no cesaban.

    Números 12-(5-9 y 10)
    Una vez alli descendió Yahvé en la columna de nube, y poniendose en la entrada del tabernáculo, llamó a Arón y a Maria…
    Y encendido en furor contra ellos, fuese Yahvé. Apenas se habia retirado del tabernáculo la nube, apareció Maria cubierta de lepra, como la nieve.

    Números 16-(42)
    Y mientras la asamblea se reunía contra Moisés y Arón, éstos se dirigieron al tabernáculo de la reunión; y he aquí que le cubrió la nube y apareció la gloria de Yahvé.

    Deuteronomio 31-(15)
    Apareciose Yahvé en el tabernáculo, en una columna de nube, poniéndose la columna de nube a la entrada del tabernáculo.

    2-Reyes 2-(8 al 12)
    Tomó entonces Elías su manto, lo dobló, golpeó con él las aguas, que se partieron de un lado y del otro, pasando los dos a pie enjuto. Cuando hubieron pasado, dijo Elías a Eliseo; pídeme lo que quieras que haga por ti antes que sea apartado de ti. Y Eliseo le dijo: Que tenga yo dos partes en tu Espíritu. Elías le dijo: Difícil cosa has pedido. Si cuando yo sea arrebato de ti me vieres, asi será; si no, no. Siguieron andando y hablando, y he aquí que un carro de fuego con caballos de fuego separó a uno de otro, y Elías subía al cielo en el torbellino. Eliseo miraba y clamaba: Padre mio, padre mio. Carro de Israel y auriga suyo. Y no le volvió a ver…

    Eclesiástico 44 -(16)
    Henoc fue grato a Dios y trasladado, ejemplo de piedad para las generaciones venideras.

    Eclesiástico 45 -(1 al 5)
    Amado de Dios y de los hombres, bendita es la memoria de Moisés: Le dio gloria como la de un dios, lo hizo poderoso entre los grandes; a su palabra, se precipitaban los signos, lo mostró poderoso ante el rey, lo mandó a su pueblo y le mostró su gloria; por su fidelidad y humildad, lo escogió entre todos los hombres, le hizo escuchar su voz y lo introdujo en la nube espesa.

    Ezequiel 1-(4 al 28)
    Miré, y he aquí que venia del septentrión un viento impetuoso, una nube densa, y en torno a la cual resplandecía un remolino de fuego, que en medio brillaba como bronce en ignición. En el centro de ella habia semejanza de cuatro seres vivientes, cuyo aspecto era este: Tenian semejanza de hombre, pero cada uno tenia cuatro aspectos, y cada uno cuatro alas. Sus pies eran rectos, y la planta de sus pies era como la planta del toro. Brillaban como bronce en ignición. Por debajo de las alas, a los cuatro lados, salian brazos de hombre, todos cuatro tenian el mismo semblante y las mismas alas, que se tocaban las del uno con las del otro. Al moverse no se volvian para atrás, sino que cada uno iba cara adelante. Su semblante era éste: de hombre y de león a la derecha los cuatro, de toro y de águila a la izquierda los cuatro. Sus alas estaban desplegadas hacia lo alto; dos se tocaban las del uno con las del otro, y dos de cada uno cubrian su cuerpo. Todos marchaban de frente, a donde les impelía el Espíritu, sin volverse para atrás. Habia entre los vivientes fuego como de brasas encendidas, como antorchas, que discurrían por entre ellos, centelleaban y salian rayos. Los vivientes iban y venian como el relámpago. Y mirando a los vivientes, descubrí junto a cada uno de ellos una rueda que tocaba la tierra. Las ruedas parecian de turquesa, eran todas iguales, y cada una dispuesta como si hubiese una rueda dentro de otra rueda. Cuando avanzaban marchaban hacia los cuatro lados, y no se volvian al caminar. Mirando vi que sus llantas estaban todo en derredor llenas de ojos. Al ir los vivientes, giraban junto a ellos las ruedas, y al levantarse los vivientes sobre la tierra, se levantaban las ruedas. Hacia donde los impelía el Espíritu a marchar, marchaban, y las ruedas se alzaban a la vez con ellos, porque tenian las ruedas espíritu de vida. Cuando iban ellos, iban las ruedas, cuando ellos se paraban ellas se paraban, y cuando se alzaban de la tierra ellas se alzaban, porque habia en las ruedas espíritu de vida.
    Sobre las cabezas de los vivientes habia una semejanza de firmamento, como de portentoso cristal, tendido por encima de sus cabezas, y por debajo del firmamento estaban extendidas sus alas, que se tocaban dos a dos, la una con la del otro, mientras las otras dos de cada uno cubrian su cuerpo. Oía el ruido de las alas como rio caudaloso, como voz del Omnipotente, cuando marchaban, como estruendo de campamento; cuando se detenian, plegaban las alas. Y una voz hendió el firmamento que estaban sobre sus cabezas. Al pararse ellos plegaron las alas.
    Sobre el firmamento que estaba sobre sus cabezas habia una piedra de apariencia de zafiro a modo de trono, y sobre la semejanza del trono, en lo alto, una figura semejante a un hombre que se erguía sobre el. Y de lo que el aparecía, de cintura para arriba, era como el fulgor de un metal resplandeciente, y de cintura para abajo, como el resplandor del fuego, y todo en derredor suyo resplandecía. El esplendor que le rodeaba todo en torno era como el arco iris que aparece en las nubes en dia de lluvia. Esta era la apariencia de la imagen de la gloria de Yahvé. A tal vista caí rostro a tierra, pero oí la voz a de uno que hablaba…
    Entonces me arrebató el Espíritu, y oí tras de mi un estruendo de fuerte terremoto al elevarse la gloria de Yahvé en su lugar, y oí el rumor de las alas de los cuatro vivientes, que daban la una contra la otra, y el ruido de las ruedas, ruido de gran terremoto…

    Ezequiel 10-(1 al 22)
    Y miré y vi encima del firmamento que estaba sobre las cabezas de los querubines una como piedra de zafiro que aparecía sobre ellos como una semejanza de trono, y habló Yavé al hombre vestido de lino y le dijo: Ve por entre las ruedas de debajo de los querubines y llena tus manos de las brasas encendidas que hay entre los querubines y échalas sobre la ciudad, y el fue a vista mía. Los querubines se habian parado al lado derecho de la casa cuando el hombre fue, y una nube habia llenado el atrio interior. La gloria de Yavé se alzó sobre el querubín al umbral de la casa, y ésta se llenó de la nube, y el atrio se llenó del esplendor de la gloria de Yavé, y el rumor de las alas de los querubines se oía hasta el atrio exterior, semejante a la voz de Dios omnipotente cuando habla. Y como dio la orden al hombre vestido de lino: Toma del fuego de entre las ruedas de en medio de los querubines, entró el y paróse entre las ruedas, y uno de los querubines tendió la mano al fuego que entre ellos habia, y tomó de el y lo puso en las palmas del que estaba vestido de lino, que lo tomó y salió.
    Mostrase entonces en los querubines una forma de mano de hombre bajo sus alas. Miré y vi cuatro ruedas junto a los querubines, una rueda al lado de uno y otra al lado de otro querubín. A la vista parecían las ruedas como de turquesa, y en cuanto a su forma, las cuatro eran iguales, como rueda dentro de rueda. Cuando se movian, iban a sus cuatro lados, y no se volvian atrás al marchar. Todo el cuerpo de los querubines, dorso, manos y alas y las ruedas, estaban todo en derredor llenos de ojos, y todos los cuatro tenian cada uno su rueda. A las ruedas, como yo lo oí, las llamaban torbellino. Cada uno tenia cuatro aspectos: El primero, de toro, el segundo de hombre, el tercero de león y el cuarto de águila. Levantáronse los querubines. Eran los mismos seres vivientes que habia visto junto al rio Kebar. Al moverse los querubines, se movían las ruedas a su lado, y cuando los querubines alzaban las alas para levantarse de la tierra, las ruedas a su vez no se apartaban de su lado; cuando aquellos se paraban, se alzaban éstas con ellos, pues habia en ellas espíritu de vida.
    La gloria de Yavé se quitó de sobre el umbral de la casa y se puso sobre los querubines, y los querubines tendieron las alas y se alzaron de la tierra a vista mía, y con ellos se alzaron las ruedas. Paráronse a la entrada de la puerta oriental de la casa de Yavé, y la gloria del Dios de Israel estaba arriba sobre ellos. Eran los mismos seres que habia visto bajo el Dios de Israel junto al rio Kebar, y supe que se llamaban querubines. Cada uno tenia cuatro aspectos, y cada uno cuatro alas, y una semejanza de mano de hombre bajo sus alas. La semejanza de sus rostros era la de los que vi junto al rio Kebar. Cada uno iba de frente a si.

    Ezequiel 43-(1 al 4)
    Me llevó luego al pórtico que mira al este: La Gloria del Dios de Israel llegaba a la parte de oriente. Su ruido era como el ruido de una masa de agua, y la tierra resplandecia de gloria. Esta visión era como la que habia visto cuando vine para la destrucción de la ciudad y como la visión que tuve junto al rio Quebar. Yo caí de bruces en el suelo, mientras la gloria del Señor entraba en el templo por la puerta este.

    S. Mateo 2-(9, 10 y 11)
    Después de haber oído al rey, se fueron, y la estrella que habian visto en oriente les precedía, hasta que vino a pararse encima del lugar donde estaba el niño. Al ver la estrella sintieron grandísimo gozo, y llegando a la casa, vieron al niño con Maria, su Madre, y de hinojos le adoraron, y abriendo sus cofres, le ofrecieron como dones, oro, incienso y mirra.

    S. Mateo 24-(30 y 31)
    Entonces aparecerá en el cielo la señal del hijo del hombre; todas las tribus de la tierra se golpearán el pecho y verán venir al hijo del hombre sobre las nubes del cielo con gran poder y majestad. Y mandará a sus ángeles con potentes trompetas, y reunirán de los cuatro vientos a los elegidos, desde uno a otro extremo del mundo.

    S. Lucas 21-(27)
    Entonces verán al Hijo del hombre venir en una nube con poder y majestad grandes.

    S. Marcos 9-(2 al 9)
    Pasados seis dias, tomó Jesús a Pedro, a Santiago y a Juan, y los condujo solos a un monte alto y apartado y se transfiguró ante ellos. Sus vestidos se volvieron resplandecientes, muy blancos, como no los puede blanquear lavandera sobre la tierra. Y se les aparecieron Elías y Moisés, que hablaban con Jesús. Tomando Pedro la palabra, dijo a Jesús: Rabí, bueno es estarnos aquí. Vamos a hacer tres tiendas: Una para ti, una para Moisés y una para Elías. No sabia lo que decía, porque estaban aterrados. Se formó una nube que los cubrió con su sombra, y se dejó oir desde la nube una voz: Este es mi Hijo amado, escuchadle. Luego mirando en derredor, no vieron a nadie con ellos, sino a Jesús solo. Bajando del monte, les prohibió contar a nadie lo que habian visto hasta que el Hijo del hombre resucitase de entre los muertos.

    S. Marcos 13-(24 al 27)
    Pero en aquellos dias, después de aquella tribulación, se oscurecerá el sol, y la luna no dará su brillo, y las estrellas se caerán del cielo, y los poderes de los cielos se conmoverán. Entonces verán al Hijo del hombre venir sobre las nubes con gran poder y majestad. Y enviará a sus ángeles, y juntará a sus elegidos de los cuatro vientos, del extremo de la tierra hasta el extremo del cielo.

    1-Tesalonicenses 4-(16 al 18)
    Pues el mismo Señor, a una orden, a la voz del Arcángel, al sonido de la trompeta de Dios, descenderá del cielo, y los muertos en Cristo resucitarán primero; después nosotros los vivos, los que quedemos, junto con ellos, seremos arrebatados en las nubes al encuentro del Señor en los aires, y asi estaremos siempre con el Señor.

    Hechos de los Apóstoles 1-(9 al 11)
    Diciendo esto, fue arrebatado a vista de ellos, y una nube le sustrajo a sus ojos. Mientras estaban mirando al cielo, fija la vista en El, que se iba, dos varones con hábitos blancos se les pusieron delante y les dijeron: Hombres de Galilea, ¿Qué estais mirando al cielo?. Ese Jesús que ha sido arrebatado de entre vosotros al cielo, vendrá como lo habeis visto ir al cielo.

    Apocalipsis 1-(7 y 8)
    Ved que viene en las nubes del cielo, y todo ojo le verá, y cuantos le traspasaron; y se lamentarán todas las tribus de la tierra. Si, Amén. Yo soy el Alfa y la Omega, dice el Señor Dios; el que es, el que era, el que viene, el Todopoderoso.

    Apocalipsis 11-(3 al 13)
    Mandaré a mis dos testigos para que profeticen, durante mil doscientos sesenta dias, vestidos de saco. Estos son los dos olivos y los dos candeleros que están delante del Señor de la tierra. Si alguno quisiere hacerles daño, saldrá fuego de su boca, que devorará a sus enemigos. Todo el que quiera dañarlos morirá. Ellos tienen poder de cerrar el cielo para que la lluvia no caiga los dias de su ministerio profético, y tienen poder sobre las aguas para tornarlas en sangre y para herir la tierra con todo género de plagas cuantas veces quisieren. Cuando hubieren acabado su testimonio, la bestia que sube del abismo les hará la guerra y los vencerá y les quitará la vida. Sus cuerpos yacerán en la plaza de la gran ciudad, que espiritualmente se llama Sodoma y Egipto, donde su Señor fue crucificado. Los pueblos, las tribus, las lenguas y las naciones verán sus cuerpos durante tres dias y medio y no permitirán que sus cuerpos sean puestos en el sepulcro. Los moradores de la tierra se alegrarán a causa de ellos y se regocijarán, y mutuamente se mandarán regalos, porque estos dos profetas eran el tormento de los moradores de la tierra. Después de tres dias y medio, un espíritu de vida que procede de Dios entró en ellos y los hizo levantarse sobre sus pies; y un gran temor se apoderó de quienes los contemplaban. Oí una gran voz del cielo, que les decia: Subid acá. Subieron al cielo en una nube, y viéronlos subir sus enemigos. En aquella hora se produjo un gran terremoto, y vino al suelo la décima parte de la ciudad, y perecieron en el terremoto hasta siete mil seres humanos, y los restantes quedaron llenos de espanto y dieron gloria a Dios y al cielo…

    Nota. Según S. Tomás de Aquino los dos testigos son Elias y Henoc, que por no haber muerto en su época, vuelven para avisar a la humanidad de la pronta venida de Jesucristo a la tierra, o día de la Parusía, (regreso de Cristo a la tierra, que no es el fin del mundo). Apocalipsis 19, 20, 21 y 22.

  13. Alejandros dice:

    Sacerdote, Santiago Martin: Se avecina un cisma en la Iglesia.
    FUENTE VIDEO:
    http://www.magnificat.tv/es/node/5901/59

  14. Laodicea dice:

    Sin ser yo nadie para opinar sobre estos temas y con el permiso de josephmarian quizás le sea de ayuda la lectura de la revelaciones de la beata Ana catalina Enmerick o de Santa Hildegarda sobre estos temas, Enmerick habla de espíritus planetarios y que ejercen influencia sobre nosotros. También está el famoso libro de Enoc que se puede bajar de internet, este libro creo que estubo a punto de ser incluido en las sagradas escrituras pero finalmente se quedó como apócrifo, aún así creo que era tenido en gran consideración por algunos primeros padres de la iglesia. En el se cuenta con detalle la caída de unos seres angélicos que tenían por objetivo custodiar a los hombres y la creación pero acabaron pecando con los hombres y teniendo descendencia con las hijas de los hombres,…
    De todas formas hay que tener cuidado con estos temas pues pueden crear confusión, en mi caso, yo intenté leer a conchiglia pero me creaba demasiada confusión e inquietud y no las seguí leyendo. Cómo dice josephmarian no es necesario saberlo todo sino sólo lo importante para nuestra salvación.

    También quería decir que para mí, la lectura diaria de este blog me supone una gracia muy importante.

    Muchas gracias.

  15. Matias Esteban dice:

    Padre: con respecto a lo que ha comentado.

    Creo en la existencia de esos seres, pero también creo que los hubo rebeldes, como aquellos descriptos en el Génesis, que torcieron sus caminos y enseñaron maldades a los hombres y copularon con mujeres.(http://www.vatican.va/archive/ESL0506/__P7.HTM)

    No era esa su misión divina y Dios los castigo enviándolos al Infierno junto con sus predecesores, los ángeles caídos.

    Y me trajo a la memoria un mensaje de la Virgen (que ruego me disculpe no tengo a mi disposición para compartirlo) en el cual Ella nos alertaba que en los últimos tiempos, estos seres caídos, harían una ultima aparición en la Tierra junto al Anticristo y al Falso Profeta, para conmover a las masas y arrastrarlas a su reinado de terror.

    Hago este comentario, porque no deja de ser llamativo, el mensaje de Bergoglio…que no nos sorprenda verlo de la mano junto a un ser grisáceo o verdusco caminando hacia una pila baustismal.

    Lo que puedo agregar como estudioso aficionado del tema, es que los seres que están en la Luz, son muy bellos y creados a imagen y semejanza de Dios, como nosotros.

    Por lo que una aparición de seres feos y deformes no vendrían por revelación divina, sino por astucia demoníaca.

    Gracias por la paciencia.

  16. ana dice:

    Muuchisimas gracias

  17. ana dice:

    Padre,perdone quería preguntarle,he estado leyendo las revelaciones a Conchiglia,en ellas hay un jesuita que habla de la existencia de seres de otros mundos,los cipuales incluso han tenido cierta comunicacion con los papas.Me podría decir su opinion al respecto,tambien he leido sobre hospitales,transplantes de organos,ciudad subterranea….no se…agradeceria muchisimo saber q opina sobre ello

    • josephmaryam dice:

      Dios ha creado muchos seres, no sólo los que conocemos: ángeles, hombres, animales, etc. En la Creación del hombre vemos estos seres. Pero en la Creación del Universo, existen otros seres.
      Pero, para los hombres, no es necesario conocer el Misterio de la Creación.
      En la Biblia se fundamenta la existencia de otros seres, cuando se habla de los gigantes, de los hijos de Dios, de los hijos de los hombres. El Castigo de Dios se debe a que el demonio creó una humanidad diabólica, capaz de anular el plan de Dios, que era crear una humanidad divina. El Señor mandó su castigo, para iniciar esa humanidad de otra manera, con Moisés y los diferentes animales.
      Al hombre sólo le interesa conocer lo que le sirve para salvar su alma y santificarla. Que hay otros mundos y otros seres, eso es lógico, porque la Creación de Dios es infinita, es sabia y es un misterio.
      Que haya otros seres que se comuniquen, de alguna manera, con los hombres, eso es normal y, más en un mundo en que el hombre tiene tecnología para explorar otros mundos. Puede saber otras cosas, que antes no caía en cuenta.

      Pero hay que saber ver las noticias de todo eso, porque mucho hay que no es verdad, que son errores, que son propaganda, que son intereses humanos.
      Crea a la revelación de Dios, en que se dice que existen otros seres; pero no crea en las noticias que los hombres dan diciendo que han visto esos seres. Eso no importa para salvarse.
      Cuando Dios quiera revelar algo más de su Creación, entonces el hombre estará preparado para esa revelación. Ahora, el hombre no se encuentra preparado para la verdad de esos seres. Y, por eso, todo eso es mucha propaganda, mucha mentira.
      Las revelaciones de Dios son para una obra divina entre los hombres. Y que Dios revele que existen esos seres, es ya algo, pero todavía no ha dicho todo sobre esos seres. Hay que conocer para qué sirven esos seres, el fin que Dios ha tenido al crearlos. No son seres que se han creado solos, sino que Dios los ha creado y para un fin. Y todo eso, el hombre todavía lo desconoce, porque no es el momento de esos seres. Ese momento será para el Reino glorioso, cuando el hombre comience a descubrir la Verdad que ahora oculta la Iglesia de muchas maneras.
      Por eso, el castigo viene ahora para la Iglesia, que no sabe ser humilde y predicar las verdades de siempre, y que se pierde en otras cosas, que no vale la pena estar pensando y haciendo teología sobre los extraterrestres, que no tiene que hacerla.
      Dios no hace propaganda de lo que ha creado, sino que manifiesta la verdad de lo que crea. El demonio hace publicidad de esos seres, de muchas maneras, para confundir a los hombres en la fe.

  18. Matias Esteban dice:

    Hay un personaje ya fallecido, masón y brujo ingles, llamado Aleister Crowley, que en sus escritos, según el inspirados por demonios, anunciaba el fin de la era de Piscis, y el comienzo de la era de Acuario, donde el antiguo paradigma cristiano dejaría paso a uno nuevo, del cual su dogma definitivo seria el que la toda la “ley” consistiría en hacer lo que uno quiera.

    Sin frenos ni restricciones morales, éticas o religiosas algunas.

    Bergoglio esta proponiéndonos esa doctrina.

    Haz lo que quieras, total “dios” todo lo perdona, sin necesidad de penitencia y expiación.

    Por ende, sin necesidad de Sacramentos.

    Por ende, sin necesidad de Iglesia.

    Por ende, sin necesidad de Cruz.

    Por ende, sin necesidad de Cristo.

    Por ende, sin necesidad de…. Dios.

    El cual dejaría su lugar a la nueva divinidad de la era de Acuario: el Hombre.

    Ergo: el Anticristo.

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