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Pecado contra el Espíritu Santo

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“Rompisteis con Cristo cuantos os justificáis dentro de la ley; caísteis despojados de la Gracia” (Gal 5, 4).

Quien sigue la ley de la Iglesia y la justifica por encima de la ley de Dios, rompe con Cristo y cae de la gracia.

1. Es lo que hicieron los Cardenales al elegir un nuevo Papa: justificaron la ley de la Iglesia, pero no atendieron la ley divina, la cual dice que no se puede elegir un Papa si el anterior sigue vivo. Porque sólo hay un Pedro en la Iglesia, sólo un sucesor de Pedro en la Iglesia. Y es hasta la muerte.

2. Es lo que hizo Benedicto XVI en su renuncia: justificó la ley de la Iglesia, que le permite renunciar, pero no atendió a la ley divina, por la cual Pedro no puede renunciar a ser Pedro, a su Vocación Divina en la Iglesia. Porque los Dones de Dios son irrevocables: Dios da y nunca quita, nunca hace renunciar. Es el hombre el que pierde el don por su pecado.

3. Es lo que hizo Francisco al ser elegido Papa: justificó la ley de la Iglesia, pero no atendió a la ley divina, que impide aceptar el oficio de Pedro cuando el anterior Papa sigue vivo y reinando en la Iglesia.

Nadie ha cumplido la ley divina en el Papado. Todos han caído de la Gracia. Todos han pecado: Benedicto XVI, los Cardenales en el Cónclave, Francisco.

Y de este pecado nace la nueva iglesia en Roma. En un pecado se funda el nuevo proyecto de iglesia en Roma.

Cristo edifica Su Iglesia sobre la Roca de la Verdad.

La nueva jerarquía de la nueva iglesia en Roma edifica ese esperpento en la arena de la mentira.

Del pecado de Benedicto XVI, de los Cardenales y de Francisco. El 11 de febrero de 2013 tiene su inicio, públicamente, el falso Cristo y la falsa Iglesia. Nació antes, en 1998. Pero hasta esa fecha no se da a conocer de forma pública, oficialmente.

Un pecado distinto en cada uno, pero uno en todos: es el pecado –en la Cabeza de la Iglesia, en el Papado- contra el Espíritu Santo.

1. Benedicto XVI peca con dos pecados: uno propio, otro como cabeza de la Iglesia.

2. Los Cardenales hacen lo mismo, dos pecados, pero el otro es como Apóstoles de la Iglesia, como sucesores de los Apóstoles.

3. Y para Francisco, dos pecados también, pero el otro como Obispo de la Iglesia.

Los pecados propios tienen perdón por el Señor porque sólo se peca contra el Hijo. Pero los otros pecados de BenedictoXVI, de los Cardenales y de Francisco, no tienen perdón, por ser el pecado contra el Espíritu Santo.

1. Benedicto XVI peca contra el Espíritu santo como Cabeza de la Iglesia, no como alma. Su pecado lo hace siendo Cabeza y en un asunto de la Cabeza de la Iglesia.

Benedicto XVI peca contra una obra del Espíritu Santo en la Cabeza de la Iglesia. Es el Espíritu Santo el que conduce a Pedro en la Iglesia. Y lo lleva para que comprenda lo que tiene que hacer en la Iglesia.

Esta obra del Espíritu Santo es distinta a la Obra de Jesús en Pedro. Jesús, como Rey de la Iglesia, comunica a Pedro su Palabra y, por tanto, indica a Pedro la Voluntad de Su Padre en Su Palabra. Para obrar esta Palabra, es necesaria la obra del Espíritu Santo en Pedro. No se puede obrar el Evangelio sin el Espíritu. No se puede hacer la Voluntad del Padre sin el Espíritu.

Benedicto XVI se negó a seguir la Obra del Espíritu Santo en su renuncia, como Cabeza de la Iglesia; se negó a esa Fuerza Divina en su alma; se negó a la Inteligencia Divina en su corazón y, por tanto, ese rechazo le condujo al pecado contra el Espíirut Santo como Cabeza de la Iglesia. En ese pecado, Benedicto XVI también renuncia a la obra de Cristo y a la Voluntad del Padre como Cabeza de la Iglesia.

Su pecado contra el Espíritu Santo imposibilita que la Iglesia tenga un Papa, porque no hay perdón para ese pecado. Es el mismo pecado que Adán y Eva: un pecado que influye, que se manifiesta, que se da en toda la Iglesia. Todos manchados por ese pecado de Benedicto XVI como Cabeza de la Iglesia.

Ya la Iglesia no puede tener más Papas por vía ordinaria, por vía Cónclave o de elección entre los Cardenales. Ya no es posible tener un Papa de este modo hasta que el Cielo no ponga su Papa, Pedro Romano, por vía extraordinaria. Y, por tanto, si muere Benedicto XVI, la sede quedará vacante hasta Pedro Romano. Y, aunque los Cardenales elijan a un Papa, será un falso Papa o un antipapa. Nunca un Papa verdadero.

Benedicto XVI, al pecar contra el Espíritu Santo, anula el Cónclave, cualquier Cónclave, cualquier reunión de Cardenales para elegir un nuevo Papa.

2. Cuando los Cardenales se pusieron a elegir un nuevo Papa, en la renuncia de Benedicto XVI, hicieron dos cosas:

a. no discernieron el pecado de Benedicto XVI y eso les llevó a otro pecado en común: el pecado contra el Espíritu Santo: quisieron elegir a un Papa sin la obra del Espíritu Santo, sin su fuerza, sin su inteligencia divinas. Hicieron algo humano, una obra humana, una elección humana, pero el daño no está en eso, sino que mostraron esa obra humana, esa elección como divina. Y ahí está el pecado contra el Espíritu Santo: rechazaron al Espíritu y lo presentaron el espíritu del demonio en la Iglesia.

Este pecado imposibilita que haya en la Iglesia una reunión de sucesores de Apóstoles para elegir a un Papa. No se da la sucesión apostólica para una elección papal.

b. cometieron un pecado de desobediencia a Benedicto XVI, porque seguía siendo Papa ante Dios y ante la Iglesia, a pesar de que haya leído su renuncia. Los Cardenales se pusieron por encima de Su Cabeza, de Benedicto XVI, y eligieron a un hombre sin el Poder Divino. Este pecado de desobediencia es el que anula la elección en el Cónclave, porque es una herejía manifiesta, clara, de ir en contra de la Cabeza de la Iglesia. El cónclave no se anula porque se hayan hecho cosas raras dentro de él. Se anula siempre por un pecado de toda la mayoría. Aquí está ese pecado.

Los Cardenales pusieron como Papa a un hombre sin el Poder del Papa, sin la Voluntad de Dios, sin la Autoridad de Dios. Por tanto, es un hombre que sólo tiene la autoridad humana para gobernar la Iglesia. Y cuanto haga en la Iglesia, lo hace sólo por esa autoridad humana. Nada hace en la Iglesia como Papa. Y, por tanto, no se le da ninguna obediencia. Porque en la Iglesia sólo se obedece al Papa y no a ningún otro hombre. La obediencia a los Pastores se da si esos Pastores obedecen al Papa. Si no le obedecen, no hay obediencia a los Pastores.

3. El pecado de Francisco contra el Espíritu Santo consiste en anularse como Obispo de la Iglesia. Todo Obispo que se ponga como Papa sin serlo, sin la vocación divina, sin ser elegido por Dios, peca contra el Espíritu Santo y anula todo su ministerio como Obispo en la Iglesia. Automáticamente, queda excomulgado de la Iglesia, queda fuera de la Iglesia. Y sólo un Papa puede quitar esa excomunión.

Pero hay otro pecado en Francisco: su división en la Iglesia, que es otro pecado contra el Espíritu Santo. Francisco quita el Vértice de la Iglesia y pone lo horizontal, su gobierno de muchas cabezas. Esta división produce la ruptura en el Vértice de la Iglesia, es decir, no es posible que un Papa gobierne ya la Iglesia.

No solamente se da la imposibilidad por el pecado de Benedicto XVI, sino por la división en la Cabeza, que es la obra de Francisco en la Iglesia. Su obra impide que un Papa vuelva a gobernar la Iglesia. Por eso, si Benedicto XVI quisiera regir la Iglesia, tendría que salir de Roma para hacerlo. El pecado de Francisco anula a Pedro en Roma.

Esta anulación es tan radical que, por eso, es necesario que Francisco deje de gobernar la Iglesia como Papa, como falso Papa. Por eso, su idea de descentralizarlo todo. Y eso le lleva a él a una encrucijada en su vida en la Iglesia, porque se abre la lucha por el poder en la Iglesia. Ya no hace falta un Cónclave para elegir un Papa. Cualquiera puede ser Papa. De ahí nacerán los sucesores de Francisco, los anticristos.

Y de Benedicto XVI saldrán los antipapas y falsos papas. Porque ahora todos quieren regir la Iglesia a su manera humana, como lo entienden en sus cabezas.

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12 comentarios

  1. ana dice:

    Muchas gracias,no sabia nada respecto a lo que paso con Pablo vi…..lo acabo de leer.no sabe como le agradezco,pues es verdad q los tiempos son muy confusos.

  2. ana dice:

    No empieza todo con la aprobacion del concilio vaticano ll.?? No pertenecian a la masoneria Juan xxlll y tambien Pablo Vl? ??????tambien pablo vi dijo que el hump de satanas había entrado ya en el vaticano,tambien malachi Martin narra una entronizacion de la capilla Paulina dentro d San Pedro……luego entonces…?….

    • josephmaryam dice:

      El inicio de la falsa iglesia en Roma comienza ahora. Desde hace mucho, el demonio viene preparando su negocio en Roma. Pero no se equivoque con los Papas. No dé oídos a tanta cosa como hay por ahí. Ni Juan XXII,ni Pablo VI hicieron lo que hace Francisco. La masonería eclesiástica no inicia hasta 1972, en que el demonio se sienta en el Vértice, junto al Papa. Pero eso no significa que el Papa sea masón. Las cosas del Concilio Vaticano II hasta nuestros días no significan la falsa Iglesia, sino una preparación. Se comienza en secreto en 1998. Se continúa tras la muerte de Juan Pablo II, y en el año 2011, en abril, ocultamente en Roma, inicia el golpe de estado a Benedicto XVI. Y después de dos años, se logra el objetivo. Y ahora es cuando todo comienza en el cisma que viene.

  3. José M dice:

    ¿Por qué dicen que la falsa iglesia nació en 1998? ¿Por los ataques a los que se vio sometido el beato JPII en dichas épocas? ¿otra razón de más calado?

    • josephmaryam dice:

      Son los tiempos del demonio para obrar en oculto su plan en la Iglesia. Es una fecha que reveló la Virgen para indicar los tiempos de las obras del demonio. De 1998 al 2005, muerte de JPII, 7 tiempos; del 2006 al 2013, comienzo de la falsa Iglesia, 7 tiempos; lo que queda es media semana de tiempos: 3 y medio tiempos para que el demonio finalice su obra en la Iglesia. Hasta 2017, 100 años después de Fátima. El Tiempo de Dios y el tiempo del demonio se unen en un Tiempo, para comenzar el castigo universal.

    • José M dice:

      Gracias, pues lo desconocía. 2017, también son 70 años (una generación) desde el reverdecimiento de la higuera (nacimiento del Estado de Israel). Todo parece converger. A rezar con fervor el Rosario

    • ana dice:

      No sera acaso el tiempo de Los Apostoles de los Ultimos Tiempos,ya anunciados por San Luis m.Griñon de Monfort,y La’Stma.Virgen en la salette??
      Confiemos en su apostolado Maravilloso para hacer volver las almas a Dios antes del gran castigo!!!!
      Esperemos sea casi!!!Me gustaría sabbrr su opinion, si piensa q es ahora cuando intervendran.

    • josephmaryam dice:

      Esos Apóstoles es para el tiempo de la persecución, para llevar a las almas hacia la verdad. Hay que irse de Roma antes para que se levanten esos Apóstoles. En estas circunstancias, no puede darse la persecución, sino sólo un estar a la espera de acontecimientos que graven la vida. Hasta que no destruyan en Roma todo vestigio de la verdad no hay persecución verdadera. Hasta que el mundo no entre de lleno en Roma, no hay persecución y no hay apostolado que valga para salvar las almas. Porque los Apóstoles de los últimos Tiempos son para salvar y santificar las almas. Pero, ahora, no hay verdaderos apóstoles en la Iglesia. Los que se dicen apóstoles, los que hacen algún tipo de apostolado en la Iglesia, no son camino ni para salvar ni para santificar. Todos tienen su negocio en el apostolado. Y cada uno vive y lucha por su negocio en la Iglesia. Nadie lucha por la verdad de las almas; nadie se atreve a dar a las almas el camino de Cristo, sino que todos dan un falso camino humano, donde aparece sólo el nombre de Cristo para así contentar a muchos en la Iglesia.

  4. Andress dice:

    Entiendo eso, personalmente me duele mucho porque sentía un afecto y una cercanía a Benedicto XVI , por su magisterio, por sus homilías llenas de Fe, en un mundo entregado al relativismo , el fue una Luz importante para muchas almas que no sabíamos que dirección tomar. Su obra Jesús de Nazareth recoge las tentaciones de la iglesia actual, el poder , el éxito, el dinero, el confort y el aplauso del mundo. En su penúltima Homilía antes de abdicar dijo que EL DIABLO LLEVA HACIA UN FALSO BIEN.

    Una ultima pregunta, hace poco tiempo Benedicto XVI dijo que Dios mismo le dio a conocer que debía renunciar. ¿ Como interpretar esto? No es posible que haya sido asi? Para con este Papa que a mi parecer fue de una talla moral y espiritual enorme volver a la catacumbas?

    • josephmaryam dice:

      No se puede decir que Dios le pedió renunciar si no se dice la razón divina de esa renuncia. Porque un Papa tiene que dar la razón que está en Dios para no seguir una vocación divina en la Iglesia. El Papa se debe a la Iglesia, no a sí mismo. No es como un sacerdote, que renuncia, pero no tiene que explicar su razón divina a nadie. Un Papa está obligado a dar a conocer esa razón divina, porque Dios nunca quita su don. Y si lo quita es por una razón gravísima, no por cualquier razón de enfermedad u otra cosa que se quiera decir. Por tanto, son sólo palabras que no explican nada, pero que dan a entender que hay un problema de fondo que no se quiere decir, dar a conocer a la Iglesia. Y, cuando en la Iglesia, se esconde la Verdad, entonces es malo para toda la Iglesia. Porque la luz de Cristo tiene que brillar por toda la Iglesia. No se esconde la lámpara debajo del celemín, sino que se pone arriba para que alumbre a todos en el camino de la verdad. Decir que Dios le pidió la renuncia y no decir el motivo de esa renuncia, es no decir nada. Es quedarse en lo de antes: renunció por su salud. Y eso no es motivo para renunciar. Eso es un engaño a toda la Iglesia. Cuesta decir la Verdad. A todo el mundo le cuesta. Pero el que da testimonio de la verdad ése es de Cristo. Los que quieren ocultar la verdad, no son de Cristo. Jesús es la Verdad. Que diga la Verdad simple, clara, sin tapujos, pero que no se ande con eso, porque eso no sirve para nada, sino para dar más oscuridad en la Iglesia.
      Y

  5. Andress dice:

    Si Benedicto xvI es realmente el único y verdadero papa de la actualidad mi pregunta es:¿ para corregir su pecado debe contar la verdad y enfrentarse cara a cara Francisco ? y en medio de esa lucha llevar a la verdadera iglesia al desierto? o de que manera Benedicto según su exposición anterior seria realmente De gloria olivae?

    • josephmaryam dice:

      El pecado de Benedicto XVI no se puede corregir, pero sí el Señor puede pedir algo a Benedicto XVI como Papa, al ser el verdadero Papa. Y eso es lo único que tiene que hacer Benedicto xVI en la Iglesia si quiere completar su misión como Papa. El pecado contra el Espíritu Santo de Benedicto XVI, como Cabeza de la Iglesia, hace que la Iglesia desparezca como Cuerpo, como bien común. Pero no desparece como bien del alma, de cada alma. Ya el Espíritu de la Iglesia está en el desierto, por este pecado. Y espera en el desierto a cada alma para, en su momento, unir las almas en una nueva cabeza, en el Papa que el Cielo ponga, para así seguir la Iglesia como Cuerpo de Cristo. Mientras tanto, la Iglesia permanece en cada corazón, no ya en Roma. En las almas que viven la Palabra de Dios. Es una Iglesia remanente, perdida, oscura, sin que se note públicamente, porque no hay una cabeza que la gobierne. Y. ahora, no es necesaria una cabeza, porque es el tiempo de la Gran Apostasía. En este tiempo, se anula todo dogma en la Iglesia. Luego, no hay Papa. Cuando se entre en el tiempo del castigo, entonces vendrá Pedro Romano a llevar a la Iglesia hacia la Tierra Prometida. Benedicto XVI sólo tiene que hacer aquello que le pida el Señor. Y no más. Con eso, él salda la deuda que tenga como Cabeza de la Iglesia y que sólo Dios sabe cómo repararlo en un pecado contra el Espíritu Santo. Porque ese pecado produce que no haya más Papas en la Iglesia, pero la Iglesia continúa, de otra manera. Y, como él sigue vivo, sigue siendo Papa, tiene que hacer algo como Papa por una Iglesia que ya vive en el desierto y que ya no puede regirse por un Papa.

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