Lumen Mariae

Inicio » apostasía » apostasía de la fe » Las mentiras de Müller

Las mentiras de Müller

Virgen de Guadalupe

Corazón de Jesús

El Gran Milagro

Infiltración en la Iglesia

El Reino de la Paz

En una entrevista el 03 de octubre de 2013 el prefecto Müller se dedicó a dar las mentiras que en la nueva iglesia en Roma son ya las verdades que todos deben seguir. Dijo otras cosas, pero lo esencial es ver su pensamiento en cuanto a lo que es la fe y la Iglesia.

papa

“El Papa ha hecho un dialogo con el editor de la Reppublica, Scalfari. No tiene ningún miedo de dialogar, porque nuestra fe viene del “logos”, de la Palabra de Dios, que es también el intelecto de Dios. Y tenemos una religión que vincula el diálogo y la fe. Y por eso la Iglesia, no sólo el Papa, también los teólogos, son los primeros interlocutores de este diálogo entre los no creyentes y los creyentes. Todos los hombres son creyentes, cuando uno pregunta a ateos o agnósticos ‘¿qué crees?’ , te dicen que creen en la naturaleza, en la vida, en su familia… Todos los hombres creen en alguna cosa, pues toda la Humanidad tiene su fundamento existencial en sí mismo, en una realidad que está fuera de nosotros mismos. Nosotros llamamos a esta realidad Dios, que se ha revelado como nuestro Creador”.

1. “El Papa ha hecho un dialogo con el editor de la Reppublica, Scalfari. No tiene ningún miedo de dialogar”: Francisco no ha dialogado, sino que ha expuesto sus herejías en el mundo y en la Iglesia. Hay que llamar a las cosas por su nombre. No hay que hacer un rodeo a la Verdad. La Verdad es que Francisco es un hereje y Muller le limpia las babas a ese hereje. Muller calla la Verdad, porque es soberbio. Le interesa gobernar en el puesto de Francisco. Por eso, no se enfrenta a Francisco sino que lo aplaude, como hacen muchos en la Iglesia.

2. “nuestra fe viene del “logos”, de la Palabra de Dios”: La fe no viene del logos, de la Palabra de Dios, sino del asentimiento de la mente a la Palabra de Dios. Asentir es abajar la mente, humillar la mente a la Palabra de Dios. Asentir es obedecer a la Palabra de Dios. Decir que la fe viene del logos es decir que el hombre piensa la fe, pero no obedece a Dios. el hombre dialoga con Dios, pero no se somete a Dios.

3. “que es también el intelecto de Dios”: El Verbo de Dios es sólo la Segunda Persona de la Santísima Trinidad. Es la Palabra del Pensamiento del Padre. Y es sólo eso. Hablar de esta manera indica a las claras la herejía de Muller: no cree que Jesús es Dios, sino sólo un pensamiento de Dios.

4. “Y por eso la Iglesia, no sólo el Papa, también los teólogos, son los primeros interlocutores de este diálogo entre los no creyentes y los creyentes”: la Iglesia no dialoga con nadie, ni el Papa dialoga con nadie, ni los teólogos dialogan con nadie. Si el Papa, los teólogos, los sacerdotes, los Obispos, los fieles, no dicen la Verdad a los que no creen, entonces es mejor que se salgan de la Iglesia. Porque se está en la Iglesia para dar la Fe en la Palabra de Dios a los que no creen. No se está en la Iglesia para una charla con los que no creen. Para charlas, ahí tiene el mundo. Váyase Muller y todos los que piensan como él al mundo a tomarse una cerveza y a dialogar con los que no creen. Que es esto lo que propone a la Iglesia. A los herejes como Muller y Francisco hay que darles duro hasta que les duela.

5. “Todos los hombres son creyentes, cuando uno pregunta a ateos o agnósticos ‘¿qué crees?’ , te dicen que creen en la naturaleza, en la vida, en su familia… Todos los hombres creen en alguna cosa”: No de todos es la fe, dice San Pablo, y, por lo tanto, los hombres que creen en algo sin tener fe sólo son soberbios, es decir, sólo creen en su sabiduría humana, que es lo que enseña aquí Muller. Eres creyente porque piensas la vida. Eso es todo para Muller en la Fe. Y, por supuesto, esa no es la Fe en la Iglesia ni en la Palabra de Dios.

6. “toda la Humanidad tiene su fundamento existencial en sí mismo”: esto es una herejía de Muller, porque la humanidad no se basa en la existencia de sí misma, no tiene la existencia en sí misma, sino que existe por Dios, porque Dios la ha puesto en la existencia. Pero, el problema de Muller, es que esa humanidad de que habla no existe. Porque es la naturaleza del hombre la que Dios pone en la existencia. No es la humanidad. La humanidad es algo abstracto, no es algo personal, es algo universal, no es algo concreto, es algo que sólo existe en la mente del hombre, pero no en la realidad. En la realidad se da un conjunto de hombres, la reunión de hombres, una familia, una sociedad, pero no una humanidad. Es claro que Muller no sabe lo que está diciendo.

7. “en una realidad que está fuera de nosotros mismos”: primero declara que la humanidad tiene su fundamento existencial en sí mismo y después dice lo contrario, que existe fuera de ella, fuera del conjunto de hombres. Y eso sólo significa una cosa: que Muller hace de esa humanidad un dios en sí mismo. Cuando declara que esa humanidad tiene su fundamento existencial en sí mismo está definiendo a esa humanidad como dios. Y cuando dice que esa realidad está fuera de esa humanidad, está diciendo que ese dios pertenece a lo de fuera del hombre, es decir al mundo. Y, que por tanto, el hombre tiene que mirar al mundo para entenderse a sí mismo.

8. “Nosotros llamamos a esta realidad Dios, que se ha revelado como nuestro Creador”: para Muller Dios es sólo el creador, pero no el Redentor ni el Santificador. Por tanto, aquí está declarando que ese dios fuera de la humanidad, ese dios que da vida a la humanidad es sólo el creador de esa humanidad, no es el redentor, el salvador, el que santifica a esa humanidad. Y es clara su doctrina gnóstica en todo este pasaje. Bebe de las fuentes de la gnosis y del ocultismo para declarar su falta de fe en la Palabra de Dios.

“La teología de la Liberación sana nunca ha sido condenada, sino ha sido un elemento legítimo de la teología católica. La teología tiene que dar una respuesta a una situación, sobre todo en América Latina, donde tantos hombres viven por debajo de la dignidad humana, no tienen nada que comer o dar a comer a sus hijos, sin una formación escolar o un trabajo. La situación es muy mala. Por eso el Santo Padre Francisco también ha dicho que la Iglesia es responsable del hombre como cuerpo, como ser social. Tenemos la DSI, desde hace tiempo, pero también esta Teología que se ha desarrollado después de la Gaudium et Spes y del Vaticano II, ha adquirido clara legitimidad. El magisterio ha denunciado unas formas o ideas que no iban con la teología católica, pero Gustavo Gutiérrez nunca cayó en esta trampa de un cierto marxismo o en la lucha de clases. Los hombres de Jesucristo deben superar las guerras sociales, las guerras con las armas, entre tribus. También en España, todos tienen que entenderse como españoles a pesar de tener una cultura en Cataluña, el País Vasco o en Castilla. Todos los países en Europa tienen diferentes culturas: esto enriquece en sí mismo. Pero es inútil dividir una nación. Creemos en Pentecostés, todos los hombres de diferentes culturas y lenguas… Como Iglesia tenemos que ser ejemplos, modelo de esta forma de vivir de los hombres juntos a pesar de las diferencias en todas las dimensiones de la vida humana. Estas diferencias son adecuadas a la voluntad de Dios, y tenemos que vivir juntos. Un cuerpo en Jesucristo. Muchos carismas del Espíritu Santo”.

1. “La teología de la Liberación sana nunca ha sido condenada, sino ha sido un elemento legítimo de la teología católica”: No existe la teología de la liberación sana porque toda la teología de la liberación está corrompida. Existe sólo el juego de palabras de los hombres que quieren presentar su teología de la liberación camuflada en la Iglesia con bellas palabras y bellas oraciones para hacer de la Iglesia el campo del marxismo. Aquí se ve cómo Muller es de la teología de la liberación, es decir, es un Obispo sin fe en la Iglesia y sin fe en la Palabra de Dios.

2. “La teología tiene que dar una respuesta a una situación, sobre todo en América Latina, donde tantos hombres viven por debajo de la dignidad humana, no tienen nada que comer o dar a comer a sus hijos, sin una formación escolar o un trabajo”: la teología no está para esto. La teología es la ciencia divina, la ciencia que penetra el Pensamiento de Dios y lo da al hombre para que haga la Voluntad de Dios. Y en el Pensamiento Divino no está dar de comer a nadie, dar unos estudios a nadie, darle un trabajo a la gente. Eso sólo lo quieren los sacerdotes y Obispos como Muller y Francisco, que hace de la Iglesia la apertura al mundo y que se dedican en la Iglesia a las cosas del mundo. Aquí se ve ese necio que no sabe nada de teología, como muy bien está demostrando en esta entrevista. No sabe lo que es la Voluntad de Dios en la Iglesia. Sólo sabe buscar su propia voluntad humana para darle a la gente lo que le pide: un trozo de pan y un poco de dinero. Estos son los Obispos que destruyen la Iglesia. Esta ralea de demonios, como son Muller y Francisco.

3. “La situación es muy mala. Por eso el Santo Padre Francisco también ha dicho que la Iglesia es responsable del hombre como cuerpo, como ser social”: Sí, la situación es muy grave desde que Adán y Eva pecaron. Alarmarse ahora porque hay problemas económicos que no se resuelve es la mayor tontería de una Iglesia que ya no sabe mirar el pecado y dar la solución a ese problema económico: quiten su usura, quieten su pecado de avaricia, quiten su lujuria. Y todo se arregla. Pero esto no se va a hacer porque Muller es otro más que no cree en el pecado, sólo cree en sus caminos humanos para dar de comer a todo el mundo. Que se quede con sus grandes planes humanos en la nueva iglesia que ha formado junto a Francisco, el hereje de todos los tiempos. Y, por supuesto, la Iglesia no es responsable del hombre como cuerpo. Eso no se lo traga ni Francisco. La Iglesia es sólo responsable de cada alma, de la vida espiritual de cada alma. La Iglesia no está para dar de comer ni dinero a nada porque no es la Voluntad de Dios. Porque Dios no ha puesto un restaurante en la Iglesia. Dios no ha hecho de Su Iglesia una empresa para dar trabajo a los hombres. A Dios no le interesa la vida social de nadie, porque tiene suficiente con su vida divina y no está mirando lo que hacen los hombres en sus inútiles vidas sociales. Pero, claro, estas cosas a Muller ni le va ni le viene, porque está en la Iglesia sólo para hacer lo que le da la gana a él. Y así destruye el culto a Dios en la Iglesia. Y da culto a los social, a lo humano, a lo natural.

4. “Tenemos la DSI, desde hace tiempo, pero también esta Teología que se ha desarrollado después de la Gaudium et Spes y del Vaticano II, ha adquirido clara legitimidad.”: Esto es lo más estúpido que Muller se le ocurre decir. Estúpido y herético, porque no cree en la teología católica, sino sólo en su teología de la liberación. Para él es legítima porque ha nacido de su soberbio pensamiento. Y, claro, no la puede abandonar para seguir las enseñanzas sociales que la Iglesia da para que se obren. Eso que enseña la Iglesia no le sirve a Muller, no es legítimo. También la Igl3sia tiene que valorar otras cosas que no pensó en el Concilio Vaticano II. Con esta afirmación, Muller está diciendo que la teología de la liberación sale de Gaudium Spes y del Vaticano II. Que es un invento más de los soberbios teólogos que hicieron el Vaticano II.

5. “El magisterio ha denunciado unas formas o ideas que no iban con la teología católica, pero Gustavo Gutiérrez nunca cayó en esta trampa de un cierto marxismo o en la lucha de clases”. : Quien haya leído a Gistavo Gutiérrez se habrá dado cuenta del marxismo que respira todos sus escritos, de la invitación que hace a las luchas de clases dentro de la Iglesia. Que Muller no diga más tonterías como esta que sólo demuestra su interés por legitimar la herejía en la Iglesia.

6. “Los hombres de Jesucristo deben superar las guerras sociales, las guerras con las armas, entre tribus. También en España, todos tienen que entenderse como españoles a pesar de tener una cultura en Cataluña, el País Vasco o en Castilla. Todos los países en Europa tienen diferentes culturas: esto enriquece en sí mismo. Pero es inútil dividir una nación”. Los hombres que sigue a Jesús son hombres espirituales que no están lamiendo a otros hombres en la sociedad y que se preocupan en absoluto de la política y de las clases obreras. Los hombres que siguen a Jesús les trae sin cuidado lo que los gobierno enseñan sobre la vida humana. Y, por eso, los hombres que siguen el Espíritu de Cristo no tienen que superar nada. Es que ni les va ni les viene lo que dice Muller aquí. Lo que no sirve para la vida espiritual, como es la vida social simplemente se deja a un lado, porque la fe no se nutre de lo cultural, de los social, de las circunstancias de la vida, de los problemas de la vida, de las luchas políticas. Le fe sólo se alimenta de la Palabra de Dios y obra esa Palabra Divina sin hacer caso a ningún hombre ni en la Iglesia ni en el mundo. Que esto lo que no soporta Muller. Esta libertad del espíritu que tienen los que creen en la Palabra. Y, por tanto, no están mirando cómo otros se matan por una idea política y religiosa en el mundo y en la Iglesia. Esto lo dice Muller porque contempla su nueva iglesia, que es sólo una lucha por el poder en el gobierno y por tener dinero en el bolsillo.

7. “Creemos en Pentecostés, todos los hombres de diferentes culturas y lenguas…”: Muller no ha entendido lo que es Pentecostés. No tiene ni la remota idea de lo que está hablando. Y, por eso, habla así sin sentido de la verdad. Pentecostés es sólo la obra del Espíritu para dar a conocer la Palabra de Dios y, por tano, para convertir a las almas a Dios. Pentecostés no es la reunión de hombres diversos, con diferentes lenguas para hacer una Iglesia, que es esto lo que propone Muller. Y, por tanto, la Iglesia, para Muller, es sólo una reunión de hombres en un Espíritu. Y nada más. Y no quiere dar a la Iglesia la forma de Cuerpo Místico porque no cree en el Espíritu.

8. “Como Iglesia tenemos que ser ejemplos, modelo de esta forma de vivir de los hombres juntos a pesar de las diferencias en todas las dimensiones de la vida humana. Estas diferencias son adecuadas a la voluntad de Dios, y tenemos que vivir juntos. Un cuerpo en Jesucristo. Muchos carismas del Espíritu Santo”: Aquí está el pensamiento de Muller sobre la Iglesia: un conjunto de hombres distintos en sus pensamientos, en sus culturas, en sus vidas humanas que se reúnen porque tienen carisma y dones de Dios. Y eso les urge a vivir juntos, a formar una comunidad, una familia de Dios. Sus diferencias son adecuadas a la Voluntad de Dios. Las quiere Dios. Sirven para formar la Iglesia. Con este pensamiento, Muller destruye la Iglesia y pone como centro de la Iglesia el pensamiento del hombre, con el cual hay que hacer de la Iglesia lo que piensan sólo los hombres.


1 comentario

  1. José M dice:

    Müller al no decir toda la verdad miente. En los años 84 y 86 del siglo pasado la Congregación para la Doctrina de la Fe, bajo el pontificado del beato Juan Pablo II señaló los siguientes errores en la Teología de la Liberación (sacado de wikipedia):

    • Desde un punto de vista teológico, el análisis marxista no es una herramienta científica para el teólogo que debe, previo a la utilización de cualquier método de investigación de la realidad, llevar a cabo un examen crítico de naturaleza epistemológica más que social o económico.
    • El marxismo es, además, una concepción totalitaria del mundo, irreconciliable con la revelación cristiana, en el todo como en sus partes.
    • Esta concepción totalitaria impone su lógica y arrastra las “teologías de la liberación” a un concepto de la praxis que hace de toda verdad una verdad partidaria, es decir, relativa a un determinado momento dialéctico.
    • La violencia de la lucha de clases es también violencia al amor de los unos con los otros y a la unidad de todos en Cristo; es una concepción puramente estructuralista, para legitimar esa violencia.
    • Decir que Dios se hace historia, e historia profana, es caer en un inmanentismo historicista, que tiende injustificadamente a identificar el Reino de Dios y su devenir con el movimiento de la liberación meramente humana, lo que está en oposición con la fe de la Iglesia.
    • Esto entraña, además, que las virtudes teologales de la fe, la esperanza y la caridad reciban un nuevo contenido como “fidelidad a la historia”, “confianza en el futuro”, y “opción por los pobres” que en realidad les niega su sustancia teológica.
    • La politización de las afirmaciones de la fe y de los juicios teológicos lleva a la aceptación de que un hombre, en virtud de su pertenencia objetiva al mundo de los ricos, es, ante todo un enemigo de clase que hay que combatir.
    • Todo eso lleva a un clasismo intolerable dentro de la Iglesia y a una negación de su estructura sacramental y jerárquica, hendiendo al cuerpo místico de Cristo en una vertiente “oficial” y otra “popular”, ambas contrapuestas.
    • La nueva hermenéutica de los teólogos de la liberación conduce a una relectura esencialmente política de las Escrituras y a una selectividad parcial y mendaz (mentirosa) en la selección de los textos sacros, desconociendo la radical novedad del Nuevo Testamento, que es liberación del pecado, la fuente de todos los males.
    • También entraña el rechazo de la tradición como fuente de la fe y una distinción inadmisible entre el “Jesús de la Historia” y el “Jesús de la fe”, a espaldas del magisterio eclesiástico»

    Si no se quiere faltar al espíritu de la verdad, lo que acabo de transcribir equivale a una condena por mucho que Müller intente edulcorarlo y decir que la teología de la liberación nunca ha sido condenada.

    Por otro lado, la Teología de La Liberación no sirve ni tan siquiera para dar cumplimiento a su errado objetivo: dar de comer a los pobres. Como puro marxismo lo que engendra es más pobreza. Pero eso es tal vez lo que en el fondo desean: crear más pobres para poder así tener mayor oportunidad para resolver los problemas que ellos mismos con sus delirantes ideas contribuyen a crear.

Los comentarios están cerrados.

Glosario

Misa espiritual

Benedictus PP. XVI

Allí donde está Pedro, allí está la Iglesia, allí se encuentra a Dios

Allí donde está Pedro, allí está la Iglesia, allí se encuentra a Dios

Santuario de Fátima

Fátima en directo

Jesús, en Vos confío

A %d blogueros les gusta esto: