Lumen Mariae

Inicio » adoracion a satanas » La nueva iglesia de Francisco II

La nueva iglesia de Francisco II

Virgen de Guadalupe

Corazón de Jesús

El Gran Milagro

Infiltración en la Iglesia

El Reino de la Paz

Francisco está fundando una nueva religión opuesta al Magisterio Católico y a la Tradición de la Iglesia.

elamornoesamado

1. “He decidido como primera cosa nombrar a un grupo de ocho cardenales que constituyan mi consejo. No cortesanos sino personas sabias y animadas por mis mismos sentimientos. Este es el inicio de esa Iglesia con una organización no vertical sino horizontal”.

La horizontalidad en el gobierno de la Iglesia produce la anulación de la verticalidad. Es decir, se quita a Pedro y la obediencia de los Obispos a Pedro. Ya Pedro y los Obispos no se unen en la Obediencia, sino que son iguales entre sí. Y, por tanto, Pedro escucha a los Obispos y los Obispos escuchan a Pedro. Es un diálogo, no una obediencia. Y en ese diálogo se produce la verdad que se quiere dar en la Iglesia. Y esa verdad es sólo el fruto del diálogo entre los hombres. Esa verdad ya no es la Palabra de Dios, que Pedro escucha en su corazón abierto a Dios. Esa verdad es sólo una palabra humana. Y, por tanto, esa palabra humana es la que se impone en la Iglesia y se hace obedecer a las almas. Esa imposición de la palabra humana produce la ruina espiritual de todo el Cuerpo Místico de la Iglesia. Porque ese Cuerpo sólo se une a Cristo en Pedro, en la Palabra Divina que Pedro escucha en su corazón y la transmite a la Iglesia. Quitado Pedro, no hay unión mística ente Cristo y Su Cuerpo Místico. Ya el Cuerpo de la Iglesia no se nutre de la Palabra de Dios, sino sólo de las palabras humanas. Y donde está el hombre está la hecatombe espiritual. Nadie ha meditado lo que supone un gobierno horizontal en la Iglesia. Sólo se va a ver en el tiempo, cuando se quite la Eucaristía, que es lo que frena ahora al gobierno horizontal.

2. “Yo creo en Dios, no en un Dios católico; no existe un Dios católico, existe Dios. Y creo en Jesucristo, su Encarnación. Jesús es mi maestro, mi pastor, pero Dios, el Padre, Abba, es la luz y el Creador. Este es mi Ser”.

Francisco anula la Trinidad. Y es claro su anulación, porque para él Dios es un ser, pero Dios no es Tres Personas en una Esencia Divina. Él cree en su dios, pero no en el Dios de los Católicos que es sólo uno: la Trinidad en la Unidad. Francisco ha presentado, después de su gobierno horizontal, dónde se apoya su iglesia: en su dios, en un ser divino, un ser que existe y que es diferente a la Trinidad. Pero dice también que cree en Jesucristo, pero no como Dios, sino que dice que Jesús es su encarnación. La encarnación ¿de qué? De su dios. Su dios se encarna en Jesús. Y Jesús es la encarnación de ese dios. Ya no es el Verbo el que se encarna, porque –para Francisco- no existe la Trinidad: ni el Padre, ni el Hijo, ni el Espíritu Santo. Existen sus nombres, pero no las Personas. Jesús es sólo una encarnación de su ser que no lo describe, pero que al no ser el Verbo, tiene que ser algo diabólico, algo que engendra el demonio y produce esa falsa encarnación en Jesús. Y, para Francisco, ese Jesús es su maestro. Maestro ¿de qué? De ese dios al cual cree. Jesús le enseña lo que es ese dios, ese ser. Y no sólo eso, sino que es su pastor. Jesús le lleva a ese dios. Por tanto, para Francisco Jesús es algo demoniáco, es un camino que le traza el demonio para aprender una verdad y para obrar en la vida una misión. Como Jesús no es el Verbo que se encarna, entonces Jesús es el demonio que se encarna en él. Y además dice que el Padre es la luz. ¿Qué luz? La de ese dios, que no puede ser otro sino Lucifer, el portador de Luz. Para Francisco ese dios es Lucifer, al que llama Padre y Creador de todo. En la nueva iglesia de Francisco se adora a Lucifer.

3. “¿Pero Jesús es un espíritu? ¡Jesús no es un espíritu! Jesús es una persona, un hombre, con carne como la nuestra, pero en la gloria”.

Después de anular a la Santísima Trinidad, Francisco anula todo Espíritu en su nueva iglesia. Si Jesús no es un Espíritu, entonces la Iglesia tampoco es un Espíritu. La Iglesia tiene un Espíritu: el Espíritu de la Iglesia. Y Cristo tiene un Espíritu: el Espíritu de Cristo. Son dos Espíritu diferentes en Dios. Dios es Espíritu. Para Francisco dios es un ser sin espíritu. Y, por tanto, el Jesús que él adora es un ser sin espíritu. Es una persona humana, pero que está en la gloria. Y la gloria es Espíritu en Dios. Y, entonces, ¿qué es esa gloria de Francisco? No lo explica, pero no es ciertamente la Gloria del Cielo. Será, sensatamente, la imaginación de una gloria. Y no otra cosa. Si la Iglesia no es un Espíritu, entonces ningún Sacramento es Espíritu. Y con eso Francisco anula toda la Iglesia como Cuerpo Místico y como Sacramento. Por tanto su nueva iglesia es la reunión de hombres donde se hacen una serie de ritos, los que sean, y así se va al cielo tan contentos.

4. “La gracia no forma parte de la conciencia, es la cantidad de luz que tenemos en el alma, no la de sabiduría o de razón. También usted, sin su conocimiento, puede ser tocado por la gracia”

Como no existe el Espíritu, por tanto la Gracia es una cantidad de luz, algo material, una iluminación, una forma de entender algo, algo humano, algo natural, algo sensible. La Gracia, en la nueva iglesia no puede existir, pero existe esa cantida de luz que se da a la mente del hombre, a su alma. Pero esa cantidad de luz, para Francisco, no es una sabiduría, no es una razón, sino que es algo que se recibe en la mente y que se obra con la voluntad. Algo ciego, una luz oscura que no da conocimiento alguno, pero que toca a la persona, sin su conocimiento, sin necesidad de pensar. Y, entonces, esa oscuridad visible en el alma ¿qué cosa es? ¿hacia dónde lleva al alma, si el alma no conoce lo que recibe? ¿cómo se puede obedecer a algo que no se conoce, que no se sabe lo que es? Sigan esa nueva iglesia de Francisco y van a caer en el infierno.

5. “Cada uno de nosotros tiene una visión del Bien y del Mal. Nosotros debemos animar a dirigirse a lo que uno piensa que es el Bien”

Después de fulminar todo Espíritu, Francisco acaba con el pecado, con el demonio y con todo arrepentimiento. En la nueva iglesia el bien y el mal es lo que cada uno piensa. Entonces, en esa nueva iglesia no se puede dar la unidad ni en el bien ni en el mal, porque hay diversidad de opiniones sobre lo que es bueno y lo que es malo. Y cada uno sigue lo que le parece en ese tema. Y si no hay unidad entonces no hay amor. Y si no hay amor, entonces no existe el mal, ni el odio, ni los errores, ni todo aquello que vaya en contra del amor. Y si no existe el mal, entonces tampoco se da el demonio. Y si no se da el demonio, no hay infierno. Y sin infierno, entonces la Creación es el cielo para todos los hombres. Y esto conduce de forma necesaria a la doctrina de la reencarnación si se quiere explicar el mal en el mundo y en cada hombre. ¡Qué maravilla de nueva iglesia para todo aquel que desee condenarse!

6. “El Hijo de Dios se encarnó para infundir en el alma de los hombres el sentimiento de hermandad”

Cristo se hizo hombre para redimir al hombre de la esclavitud del pecado original y, a través de la cruz, para renacer a una vida nueva de la resurrección. Este es la doctrina de siempre en la Iglesia.

Decir que se encarna en un alma para un sentimiento es decir la mayor herejía de todas. Es no entender la encarnación del Hijo de Dios. Aquí se ve su antropocentrismo, su humanismo llevado al culmen, que es su herejía de la nueva evangelización. Hay que evangelizar al hombre con los sentimientos del hombre. Ya no hay que evangelizar al hombre con la Palabra de Dios.

7. “En el altar adoramos la Carne de Jesús; en ellos encontramos las llagas de Jesús. Jesús oculto en la Eucaristía y Jesús oculto en estas llagas… El cristiano adora a Jesús, el cristiano busca a Jesús, el cristiano sabe reconocer las llagas de Jesús… Jesús está presente en la Eucaristía, aquí es la Carne de Jesús; Jesús está presente entre vosotros, es la Carne de Jesús: son las llagas de Jesús en estas personas”.

a. La Carne de Jesús y las llagas de los pobres son dos cosas totalmente diferentes.

b. Jesús está oculto en la Eucaristía, pero Jesús no está oculto en las llagas de ningún pobre.

c. El cristiano busca adorar a Jesús, pero el cristiano no debe reconocer las llagas de Jesús en los pobres.

d. Jesús está presente en la Eucaristía, pero Jesús no está presente entre nosotros, en las llagas de los pobres.

Aquí Francisco está diciendo que la Carne de Jesús es realmente las llagas de los pobres. Hay una semejanza real. Esta es su herejía. Entre la carne de Jesús y las llagas de los pobres no hay nada. Sólo puede hablarse de algo metafórico, pero sin sentido real. Sólo algo analógico, pero sin la consecuencia real.

Es muy peligroso hablar como lo hace Francisco, porque eso llama al iluminismo, propio de su doctrina en la nueva iglesia.

Lo que aquí expone Francisco es el gnosticismo, en el cual las llagas de los pobres son iluminadas por la luz de Cristo y se transforman en el mismo Cristo. Es una gran herejía. Pero ese es el pensamiento de Francisco. Y él cae en esta herejía porque sólo le importa resaltar la ayuda a los pobres, el servicio a los pobres. Y lo hace machando el dogma de la Encarnación. Ahí se ve su maldad. Una cosa es la Encarnación del Hijo de Dios y otra cosa es ayudar a los más necesitados. Pero Francisco se ciega en su humanismo y sólo le interesa resaltar al hombre, al hombre pobre, al hombre marginado, al hombre que nadie quiere en el mundo. Y, tampoco, a Francisco le interesan los pobres, no tiene amor a ningún pobre. Habla de ellos para quedar bien con todo el mundo y con los pobres. Los abraza para que el mundo le aplauda. Es lo que le interesa. Después, si cae el dogma, eso no interesa. Lo que importa es el amor al hombre, no el amor a la Verdad.

Anuncios

2 comentarios

  1. Cristina de López dice:

    Pio XI, Divini illus magistri”, n°5

    “Es, por tanto, de la mayor importancia no errar en materia de educación, de la misma manera que es de la mayor trascendencia no errar en la dirección personal hacia el fin último, con el cual está íntima y necesariamente ligada toda la obra de la educación. Porque, como la educación consiste esencialmente en la formación del hombre tal cual debe ser y debe portarse en esta vida terrena para conseguir el fin sublime para el cual ha sido creado, es evidente que así como no puede existir educación verdadera que no esté totalmente ordenada hacia este fin último, así también en el orden presente de la Providencia, es decir, después que Dios se nos ha revelado en su unigénito Hijo, único que es camino, verdad y vida (Jn 14, 6), no puede existir otra completa y perfecta educación que la educación cristiana. Lo cual demuestra la importancia suprema de la educación cristiana, no solamente para los individuos, sino también para las familias y para toda la sociedad humana ya que la perfección de esta sociedad es resultado necesario de la perfección de los miembros que la componen”.

  2. Cristina de López dice:

    Es realmente aberrante ver y oir una y otra vez el odio que Francisco tiene por la Iglesia, pero más lamentable ver que muchos, incluidos sacerdotes siguen “canonizándole un día si y otro también” por tantos “gestos de amor y de bondad que muestra hacia los hombres” (besos, abrazos, sonrisas y apapachos).

    Si bien es cierto, su demagogia y sus palabras pueden ser incomprensibles para muchos, pero más incomprensible aún es darse cuenta que aún diciendo cosas tan claras las almas simplemente duermen
    No oyen…no ven!!

    Un ejemplo claro en el que expresa su mayor interés y sin rodeos denota que la salvación de las almas es lo que menos le importa, es el siguiente, pero a pesar de la claridad de sus palabras, los aplausos y la euforia continúa:

    “Si la educación de un chico se la dan los católicos, los protestantes, los ortodoxos o los judíos, a mí no me interesa. A mí me interesa que lo eduquen y que le quiten el hambre. En eso tenemos que ponernos de acuerdo”.

    Esta es la nueva “iglesia de Francisco” en la que lo único que importa es llevar a las almas a la condenación….claro bien alimentaditos del cuerpo, habiendo echado mucho lio durante su vida y gozando de la “fiesta que incesantemente ofrece su iglesia”.
    El lobo conduce a las ovejas y estas le siguen bailando, riendo…siempre gozosas y no se dan cuenta que es al precipicio a donde las lleva.

    Que el Señor nos conceda la gracia de la perseverancia final y desde nuestra pequeñez podamos interceder para que otras almas despierten y descubran que por la boca de Francisco solo habla Satanás, y puedan ver y oir que en su “iglesia” no hay VIDA sino solo MUERTE.

    Cristo ha vencido….Cristo Reinará!
    Ven Señor Jesús!

Los comentarios están cerrados.

Glosario

Misa espiritual

Benedictus PP. XVI

Allí donde está Pedro, allí está la Iglesia, allí se encuentra a Dios

Allí donde está Pedro, allí está la Iglesia, allí se encuentra a Dios

Santuario de Fátima

Fátima en directo

Jesús, en Vos confío

A %d blogueros les gusta esto: