Lumen Mariae

Inicio » apostasía » apostasía de la fe » La blasfemia de Francisco: Jesús no es un Espíritu

La blasfemia de Francisco: Jesús no es un Espíritu

Virgen de Guadalupe

Corazón de Jesús

El Gran Milagro

Infiltración en la Iglesia

El Reino de la Paz

“¿Pero Jesús es un espíritu? ¡Jesús no es un espíritu! Jesús es una persona, un hombre, con carne como la nuestra, pero en la gloria” (Francisco, 28 de octubre 2013).

falsoprofeta2

¿Todavía siguen sin creer que Francisco es un hereje, un cismático, un apóstata de la fe?

Jesús no es un Espíritu.

Entonces, Jesús no es Dios. Entonces, no existe la Eucaristía. Entonces, no existe el sacerdocio. Entonces, no existe la Iglesia. Entonces no existe Dios.

Eso es lo que ha dicho Francisco cuando dice: Jesús no es un Espíritu.

Si Jesús no es un Espíritu, entonces se niega que Dios es Espíritu. Y aquel que niega que Dios sea Espíritu, niega que exista el Padre, que exista el Hijo, que exista el Espíritu Santo.

Y si no se dan las Tres Personas de la Santísima Trinidad, no se da Dios: “No creo en un Dios católico”.

Para Francisco, se da un dios, el que su cabeza se invente. Eso no importa cómo definir a ese dios. Es el invento de este mentiroso que está en la Silla de Pedro. Un gran hombre, tan humilde, tan amigo de los niños, pero tan idiota como hombre, como sacerdote y como Obispo.

Como Jesús no es Espíritu, entonces, el hombre sólo se compone de alma y de cuerpo. El hombre no tiene espíritu. El hombre tiene, para Francisco, una emanación de luz, una energía de luz, que eso es lo que enseña Francisco en esta homilía.

El gran Francisco: el gran idiota sentado en la Silla de Pedro. El necio entre los necios. El que se cree sabio entre los sabios. El más ignorante de todos en la Iglesia. Ha hecho de su sacerdocio el culto al demonio y sólo adora al demonio en la Iglesia.

Esta es la consecuencia de decir: Jesús no es un Espíritu. Entonces, tampoco el demonio es un espíritu. Y, por tanto, hay que adorar al demonio como ser que todo lo sabe y que todo lo puede. El demonio es el que ha dado a Jesús el poder para hacer la Iglesia. ¿Cómo hizo Jesús Su Iglesia si no es un Espíritu? ¿De dónde sacó el poder, si Dios no existe? Es necesario concluir: de una fuerza externa al hombre, pero que no es Dios, sino el demonio, que es el dios que deben creer todos los hombres.

Si no hay Espíritu, entonces todo es una emanación, una energía. El hombre es una energía y, por tanto, el hombre se convierte en dios para sí mismo. Y el hombre, al no creer en el espíritu, cree en un ser que le da esa emanación, que es sólo el demonio.

Y, como Jesús no es Espíritu, entonces Jesús es una persona humana. Jesús no es una Persona Divina. Luego, de aquí se saca que la Virgen es sólo la madre de Jesús, pero no la Madre de Dios. Se anula todo en la Iglesia.

Hasta el momento Francisco ha negado: el dogma de la Santísima Trinidad, el dogma de la Encarnación, el dogma de la creación del hombre y el dogma de la creación de los ángeles. Y, en la práctica, Francisco ha negado todo: la Creación, la Redención, la Resurrección.

Como Jesús es una persona humana, lo que funda Jesús, Su Iglesia, es algo humano: niega el dogma de la Iglesia, que nace del dogma de la Santísima Trinidad y de la Encarnación. El Misterio de la Iglesia ya no es un misterio. La Iglesia es un negocio de los hombres.

Pero, como Jesús no es Espíritu, entonces en la Iglesia no se dan los Sacramentos, porque no hay Espíritu. Los sacramentos son cosa humana, obras humanas, y no más.

Como Jesús no es Espíritu, entonces para Francisco no existen las almas. Porque las almas son espíritu, son entes espirituales. Se niega el dogma del alma humana. El alma humana, para Francisco, es una energía divina. Y si se niega el alma, se niega al hombre entero.

Como Jesús no es Espíritu, entonces el hombre no tiene mente ni voluntad. Porque, al carecer de alma, no puede darse lo que es el alma con sus dos potencias: entendimiento y voluntad. Para Francisco, el hombre no piensa, sino que recibe el pensamiento de otro. Y el hombre no es libre, sino que otro le obliga a hacer lo que tiene que obrar en su vida. Es la doctrina de la nueva era, propia del ocultismo.

Como Jesús no es Espíritu, entonces, la eucaristía, la santa Misa es una cena, una comida, una reunión, una fiesta, unos globitos que se dan a los niños, un compartir con todos los idiotas como él, un hacerse el gracioso con todos los graciosos como él, un entretenimiento que hay que darle a la gente en la Iglesia. Por eso, Francisco es el payaso en la Iglesia: entretiene a la gente que se quiere ir al infierno riendo con sus herejías.

Y si no existe la Eucaristía ni la Santa Misa, porque no existe el Espíritu, entonces, el sacerdocio es sólo un vestido que algunos se ponen para hacer su trabajo en una iglesia que debe ser considerada como la empresa de Jesús.

¿Quieren más? Ni merece la pena seguir con la homilía. Con esto basta para demostrar la falsedad de Francisco, su herejía, su apostasía de la fe, su blasfemia.

¡Qué pena ver tantas almas que van a Roma para gritar y aplaudir a este idiota y ver que se pierden por la boca de este lobo que ya no tiene nombre en la Iglesia!

Francisco es un maldito. Y no otra cosa. Un hombre que destruye la vida de las almas y las lleva a la condenación. Eso es ser maldito a los ojos de Dios. Un hombre que devora almas y las condena en la obra que realiza en la Iglesia.

Y ¿qué dice la Jerarquía de la Iglesia ante esta blasfemia? No pasa nada. Todo está bien. Hay que entender a Francisco en el contexto que dice la frase. Hay que tener inteligencia para comprender la sabiduría de Francisco que no es para todos en la Iglesia, es sólo para un grupo reducido de sabios que lo conocen y saben que lo que dice es recto ante Dios. Para comprender a Francisco, lean la doctrina de la Nueva Era y verán que bueno y santo es Francisco para la Iglesia.

No pasa nada. Francisco no ha dicho nada. Es sólo su opinión. Es un hombre que tiene sus cosas y hay que dejarle que diga sus cosas en la Iglesia, porque como es el Papa…

¿Qué va a decir la Jerarquía de la Iglesia sobre esto? Nada. ni se van a molestar en decir algo. ¿Para que si lo tienen como un santo de Dios?

border560x1blanco

Anuncios

4 comentarios

  1. José M dice:

    O estoy muy errado, o hay bastantes pruebas que Jesús es espíritu:

    El Credo en latín dice: “consubstantialem Patris” (consustancial al Padre, de la misma sustancia; mejor que la mala traducción “misma naturaleza”). Si el Padre es espíritu y el Hijo tiene la misma sustancia, quiere decir que el Hijo es también espíritu.

    Más adelante el Credo nos dice al hablar del Espíritu Santo:

    “que procede del Padre y el Hijo”.

    Si es Espíritu Santo y procede del Hijo es que el Hijo es espíritu.

    De ahí la importancia del Credo largo. No hay ni una sola palabra que sobre y en tiempos de apostasía, es la mejor garantía de no olvidar verdades de la fe.

    Por otro lado, sabemos que la Segunda Venida de Cristo será espiritual que no carnal (el milenarismo carnal o craso es una herejía). Pero si Cristo vendrá en forma no carnal, tan solo puede volver en forma espiritual, lo que indirectamente confirma que Jesús es espíritu.

    Finalmente, sabemos por las profecías (v.g.: Maria Divina Misericordia) que el Anticristo finalmente acabará por decir que es Jesús para perder aún a más almas. La mayor defensa que tenemos contra los engaños del Anticristo aquellos que creemos en una Segunda Venida ESPIRITUAL, es precisamente saber que Cristo no va a volver en carne y hueso, por lo que todo aquel que diga ser Cristo será un impostor.

    A pesar de mi cortedad teológica, me parece evidente que Jesús es Espíritu y que obviar este aspecto es una blasfemia.

    Adveniat Regnum Tuum.

  2. Raul Patiño dice:

    Una cita del Catecismo de Juan Pablo II:
    El Espíritu que Jesús posee en plenitud desde su concepción viene a “posarse” sobre él (Jn 1, 32-33; cf. Is 11, 2). De él manará este Espíritu para toda la humanidad. En su bautismo, “se abrieron los cielos” (Mt 3, 16) que el pecado de Adán había cerrado; y las aguas fueron santificadas por el descenso de Jesús y del Espíritu como preludio de la nueva creación.

  3. Juan Pablo dice:

    Buen comentario, Raul.

  4. Raul Patiño dice:

    Cunado Jesús iba a morir dijo: “Padre: En tus manos encomiendo mi Espíritu”.
    San Pablo dijo: Si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, ese tal no es de Él” (Romanos 8, 9). Así, nos habla hoy de Francisco.

Los comentarios están cerrados.

Glosario

Misa espiritual

Benedictus PP. XVI

Allí donde está Pedro, allí está la Iglesia, allí se encuentra a Dios

Allí donde está Pedro, allí está la Iglesia, allí se encuentra a Dios

Santuario de Fátima

Fátima en directo

Jesús, en Vos confío

A %d blogueros les gusta esto: