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Dios es Espíritu

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“Dios es Espíritu” (Jn 4, 24).

elpadreeterno

Dios es Tres Personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Pero También Dios es Uno: tiene una Esencia Divina. Y todo eso es Dios.

El Espíritu es lo que hace que Dios sea Dios. Es algo que no se puede comprender con la razón humana. No se puede definir el Espíritu.

Dios es Espíritu, pero tiene una Persona Divina que es el Espíritu Santo. Dios no es Espíritu Santo, sino que Dios es Espíritu.

Luego, el Padre es Espíritu, el Hijo es Espíritu y el Espíritu Santo es Espíritu.

Pero, además, el Hijo se encarnó en el seno de la Virgen María. Luego, el Verbo está en Jesús. Y, por tanto, Jesús es Espíritu, por la Encarnación del Verbo. El Verbo es Espíritu Y, por esa Encarnación, Jesús no tiene persona humana. Sólo tiene la Persona Divina, que es el Hijo del Padre.

Pero, todavía hay más. Jesús murió en la Cruz y Resucitó con un cuerpo glorioso. Ese cuerpo glorioso es Espíritu, porque el Verbo está en ese cuerpo glorioso. Y el Verbo es Espíritu.

La esencia del cuerpo glorioso de Jesús es Espíritu y sólo Espíritu.

La forma de ese cuerpo glorioso es que es inmortal, puede estar en cualquier sitio, no tiene edad, no tiene tiempo, no se alimenta de nada, no duerme, no descansa, no piensa, no medita, no tiene voluntad propia, no tiene libertad propia.

Es el cuerpo del Verbo Encarnado en la Gloria. Es un Cuerpo Divino, no sólo Glorioso. En Él está Dios. Y Dios es Espíritu.

Decir que Jesús es una persona, un hombre, como nosotros, con carne como nosotros, pero que está en la gloria, como lo predica Francisco es negar:

1. La Persona Divina de Jesús: Jesús tiene persona humana, no divina.

2. la Maternidad Divina en la Virgen María: la Virgen sólo dio a luz a un hombre, no a Dios

3. la Resurrección del Señor: el Señor no resucitó, sino que se apareció a los suyos en un cuerpo lumínico, como lo fue en la Transfiguración.

4. la Ascensión del Señor en Gloria: es el Espíritu el que lleva a la gloria al Señor. Pero, como Jesús no es Espíritu, entonces no hay Ascensión.

5. la Realeza de Cristo, que sólo se da estando en un cuerpo glorioso. Cristo no es rey antes de morir. Cristo es Rey de la Iglesia cuando resucita y asciende al Cielo. Como Jesús no es Espíritu, tampoco reina en la Iglesia.

Además, enseñar que Jesús tiene un cuerpo humano, pero está en gloria, significa:

1. Que ese cuerpo glorioso es sólo una emanación de luz. No es algo espiritual, porque Jesús no es Espíritu. Y si no es Espíritu, es una emanación, una iluminación, un destello de luz, un fantasma o como se quiere llamar.

2. Si ese cuerpo glorioso es sólo una emanación, también las llagas de Jesús son una emanación. Y, por tanto, la crucifixión y muerte de Jesús no existieron en la realidad, sino que sólo se da el efecto de esa muerte en cruz: unas llagas en las manos, en los pies, en los costados. Pero no se da lo que significa -en el Espíritu- esa crucifixión y muerte del Señor. Es decir, que Jesús murió como hombre y, después, se aparece como una luz que tiene unas llagas en sus manos, en sus pies, etc.

3. Eso produce el falso misticismo de que habla Francisco en su homilía: “Jesús tiene las llagas en las manos, en los pies, en el costado y cuando ora al Padre muestra este precio de la justificación, y reza por nosotros, como diciendo: ‘Pero, Padre, que esto no se pierda'”(Francisco – 28 de octubre 2013).

Esta forma de hablar de Francisco es el misticismo, el falso misticismo. Es decir, que Jesús en el cielo intercede por nosotros como hombre, como ser lumínico, pero no como Dios, ya que ha negado todo en Jesús, ha negado Su Espíritu. Está predicando la consecuencia de decir que Jesús no es Espíritu. Como es una emanación, entonces, ora por nosotros como algo que emana de él para nosotros. Es decir, que Jesús nos da su emanación al interceder por nosotros en el Cielo. Esta es la doctrina de la Nueva Era.

4. La gloria de ese cuerpo de Jesús en el cielo no es algo espiritual, es una mezcla de todo un poco. Es un cuerpo lumínico, es un cuerpo fantasmagórico, es un cuerpo sin forma, etc.

Predicar estas herejías trae sus consecuencias para Francisco. Porque así no se puede seguir con un hereje que enseña la mentira en la Iglesia cada día.

Esto daña a toda la Iglesia porque no se está diciendo la Verdad de lo que realmente es Francisco. A las almas se está tapando la realidad de lo que pasa en la Iglesia actualmente. Y todas estas cosas de Francisco ya hartan a cualquiera. Tener que estar confrontando a un idiota todos los días sin que ese idiota haga algo para dejar su pecado y su idiotez es estar en una Iglesia que ya no sirve absolutamente para nada.

Todos quieren tener la verdad ahora en la Iglesia. Hay muchas almas que defienden eso que ha predicado Francisco como la verdad de la Iglesia. Y nadie enseña la verdad a las almas, sino que se las deja en las mentiras de un hombre que se ha creído dios en la Iglesia.

Un hombre dictador y absolutista en su gobierno. Un hombre que sólo devora la verdad y la tritura en cada alma que se acerque a él.

Esto es Francisco y sólo esto: un producto del demonio para estos tiempos en la Iglesia. De ese producto el demonio ya ha sacado su tajada en la Iglesia. Ahora lo van a cambiar para que el demonio siga sacando lo que quiere en la Iglesia.


1 comentario

  1. Raul Patiño dice:

    En ese sentido decía el catecismo de JPII:
    “El Espíritu que Jesús posee en plenitud desde su concepción viene a “posarse” sobre él (Jn 1, 32-33; cf. Is 11, 2). De él manará este Espíritu para toda la humanidad. En su bautismo, “se abrieron los cielos” (Mt 3, 16) que el pecado de Adán había cerrado; y las aguas fueron santificadas por el descenso de Jesús y del Espíritu como preludio de la nueva creación.”

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