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Todos somos santos con Francisco

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“Y si me dijeses, padre: “¡El mundo está tan turbado! ¿De qué modo llegará a la paz?” Os digo de parte de Cristo crucificado: tres cosas principales os conviene obrar con vuestro poder. Una es que del jardín de la Santa Iglesia arranquéis las flores hediondas, llenos de inmundicia y de avaricia, hinchadas de soberbia… esto es, los malos pastores y prelados, que envenenan y corrompen este jardín. ¡Ay de mi, gobernador nuestro, usad de vuestro poder para desarraigar esas flores! Arrojadlas fuera, que no tengan ya que gobernar. Procurad que traten de gobernarse a sí mismos en santa y buena vida. Plantad en este jardín flores olorosas, pastores y prelados que sean verdaderos siervos de Jesucristo, que no atiendan a más sino a la honra de Dios y a la salud de las almas y que sean padres de los pobres” (Carta de Santa Catalina a Gregorio XI).

santa catalina

Usad de vuestro poder para desarraigar esas flores hediondas, llenas de inmundicia y de avaricia, hinchadas de soberbia que son muchos sacerdotes y Obispos.

Esto es lo que le ha faltado a la Iglesia siempre. Mano dura contra la Jerarquía de la Iglesia. Y, por no tener mano dura, la Iglesia vive en estos momentos una crisis espantosa de fe.

Crisis que nadie puede quitar porque es la pérdida de la verdadera fe en Cristo y en la Iglesia.

Hoy nadie cree en Cristo y nadie cree en la Iglesia.

Todos creen en su Jesús y todos forman la Iglesia como les da la real gana.

Y así no se puede seguir, con una Iglesia que, en verdad, ya no sirve para nada.

Las inútiles homilías de Francisco sólo hacen ver su absoluta ceguera sobre lo que es la Iglesia. No tiene ni idea de lo que pasa en la Iglesia porque está muy atareado en construir su nueva iglesia que le haga brillar su cara de lobo en todo el mundo.

Francisco es un demonio que enseña la doctrina del demonio en todas sus homilías. Y no hay ninguna que se escape, que se pueda decir: ¡qué enseñanza verdadera!

Ha dicho Francisco hoy, en la homilía de la catequesis de los miércoles: “el término “santos” se refiere a aquellos que creen en el Señor Jesús y por él se incorporan a la Iglesia a través del bautismo”.

Esto un Papa nunca puede decirlo porque es una tremenda herejía. Y todos la escuchan y como si nada.

Aquí acaba de proclamar Francisco que todo el que cree en el Señor Jesús y está bautizado es santo.

Si la santidad fuera eso, entonces con sólo creer en el Evangelio y meterse en la Iglesia está todo hecho.

Pero la santidad es mucho más que eso: consiste en hacer la Voluntad de Dios cada segundo de nuestra vida. Y eso cuesta toda una vida realizarlo. Eso no se consigue porque se tenga un bautismo y porque se lea el Evangelio. Eso supone ir en contra del demonio, del mundo y de la carne. Pero esto Francisco no lo enseña porque no lo vive. Él enseña lo que vive: su comunión con el demonio.

Y dice más ante la multitud asombrada por tamaña doctrina: “el amor de Dios abrasa nuestro egoísmo, nuestros prejuicios, nuestras divisiones internas y externas… El amor de Dios abrasa también nuestros pecados”.

Cuando uno lee esto, enseguida le viene a la cabeza aquello de un santo del desierto: no queráis meter a Dios en vuestros pecados, sino inflamaos en vuestros pecados para arder por siempre en el infierno.

El amor de Dios abrasa al alma que quita sus pecados. El alma arde en el fuego del amor divino para hacer las obras divinas. Es un fuego que no tiene nada que ver con la purificación del pecado del alma.

Una cosa es el fuego que purifica el pecado del alma, que no es fuego de amor divino, sino de justicia divina. Y otra cosa es el fuego divino que une el alma en Dios y la hace parecer divina.

Pero Francisco no ha leído a los santos, a los santos contemplativos, a los santos que se despojaron de todo para unirse a Dios, como fue San Francisco de Asís que ardió en el fuego divino para ser sólo de Dios. Sus pecados no ardieron en ese fuego divino. Aquí se ve la gran idiotez de Francisco cuando enseña a la Iglesia su gran herejía del amor humano.

Y, claro, tiene que continuar con otra herejía: “La fe necesita el apoyo de los demás, especialmente en tiempos difíciles… en esos tiempos difíciles es importante encontrar el coraje y la humildad para estar abiertos a los demás”.

Es lo que menos necesita la fe cuando el alma decae de su fervor. La fe necesita de un corazón puro, noble, humilde, sencillo, valiente para seguir siendo fe en tiempos difíciles. Es precisamente en tiempos difíciles cuando nadie cree. Y ¿el alma se va a apoyar en quien no cree? Semejante estupidez sólo la da Francisco. La fe no está en la comunidad, en la gente. La fe está en el corazón que se abre a la Verdad y que obra esa Verdad aunque le vengan todas las dudas del mundo.

No hay que estar abiertos a los demás en tiempos difíciles, sino abiertos a Dios, con el corazón entregado sólo a Dios, que es lo que nunca va a enseñar Francisco porque su corazón está cerrado a Dios.

Y dice más en su gran herejía: “Todos los bautizados aquí, en la tierra, las almas del Purgatorio y los beatos que ya están en el paraíso forman una grande y única familia”.

Es decir, que el Cielo está lleno de pecadores, de herejes, de cismáticos, de mentirosos y, además, hay una comunión entre el Cielo y la Tierra. Todos formamos una gran familia.

Esto es lo que ha dicho en esa frase. Para Francisco eso consiste el bautismo que va a poner en su nueva iglesia.

En ese bautismo se va a echar agua a la persona, pero no se le va a quitar el pecado original. Sólo con echarle el agua es suficiente. Y, de esta manera, los hombres alcanzan el cielo porque están bautizados.

Esto es lo que está enseñando en esa frase. Y esto es enseñar además que en la Iglesia entran todos, porque ya no hay pecado.

Todos somos hermanos en un falso Cristo. Todos somos familia en una falsa iglesia. Todos nos unimos porque nos amamos mucho en nuestros pecados.

Es “una unión espiritual que nace en el bautismo y no se rompe con la muerte”. No hay pecado que rompa la obra del bautismo en el alma. Ni la muerte rompe esa obra. En conclsuión: Todos salvados porque lo dice Francisco. Así lo enseña el lobo que se sienta en la Silla de Pedro y que todos aplauden porque es tan humano, tan cariñoso, tan cordial, tan idiota con los idiotas.

Esta doctrina de Francisco indigesta a quien la lee. Le da dolor de cabeza y de espanto porque no entiende qué hace ese hombre ahí buscando el agrado de todos los hombres en la Iglesia. Es una verguenza que en la Iglesia esté ocurriendo esto.

Francisco es el fruto de no tener mano dura con los sacerdotes y Obispos. Aquí está el ejemplo de su vida, el ejemplo de su enseñanza. Francisco condena a muchos en la Iglesia. Ese es su trabajo y no otro.

Francisco sólo está para llevar a la Iglesia hacia su destrucción. Y no está para liberarla del mal, porque no cree en el mal.

Francisco es un hombre libre que se ha puesto en la Iglesia para hacer libres a todos y así correr hacia el infierno sin ninguna cortapisa, sin ninguna atadura, sin ninguna moral.


2 comentarios

  1. Vergoloco está más que turbado. Vergoloco está masturbado.

  2. Cristina de López dice:

    Y ¿Qué podemos decir de esta otra frase en su homilia de ayer?

    “Una cosa es vivir en la esperanza, porque en la esperanza estamos salvados y otra cosa es vivir como buenos cristianos, nada más. Vivir a la espera de la revelación, o vivir bien con los mandamientos; estar anclados en la orilla del más allá, o aparcados en la laguna artificial”.

    Definitivamente que su “doctrina” es siempre CONTRA LA VERDAD, sólo un demonio puede decir que un “buen cristiano que vive los mandamientos es alguien que está aparcado en la laguna artificial” y aquellos que viven en la “esperanza estan salvados”.
    ¿Pero qué es para él esta esperanza que “salva” pero que al mismo tiempo choca con los mandamientos?
    Lo peor de todo este drama en que se encuentra sumida nuestra Iglesia, es que la gran mayoría de las almas siguen dormidas y tal parece que sus oidos y sus ojos están cerrados a la VERDAD y por ello pueden seguir aplaudiendo al DESTRUCTOR…al falso y embustero que sólo vomita veneno!

    http://www.aciprensa.com/noticias/esperanza-no-es-optimismo-sino-ardiente-expectativa-hacia-la-revelacion-de-cristo-afirma-el-papa-96610/#.UnGh3qN5mSM

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