Lumen Mariae

Inicio » Benedicto XVI » ¿Qué es la Iglesia ahora?

¿Qué es la Iglesia ahora?

Virgen de Guadalupe

Corazón de Jesús

El Gran Milagro

Infiltración en la Iglesia

El Reino de la Paz

“Él es Cabeza del Cuerpo de la Iglesia, como quien es el Principio, Primogénito de entre los muertos; para que en todas las cosas obtenga Él la primacía…” (Col 1, 18).

rest_virgen_dolorosa_2

Cristo Jesús es la Cabeza del Cuerpo. El Cuerpo es Su Iglesia. El Cuerpo es el conjunto de miembros que creen en Jesús como Cabeza.

Cristo Jesús es Cabeza Invisible de la Iglesia.

Y Cristo Jesús ha puesto una cabeza visible: Pedro. “Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré Mi Iglesia”.

Sobre Pedro Jesús edifica Su Cuerpo.

Sin Pedro no se da el Cuerpo.

Sin Pedro, se da la Iglesia como era antes de Jesús, en los Profetas, guiada por el Espíritu en los diferentes Profetas que Dios ponía a Su Pueblo.

Pero, en el Antiguo Testamento, sólo era el Pueblo y los Profetas. A eso no se llamaba la Iglesia.

La Iglesia la funda Jesús sólo en Pedro.

Pedro es el Papa. Pedro no son los Obispos que se unen al Papa.

Pedro sólo significa una cabeza humana visible. Y sobre esta cabeza humana, Jesús edifica lo demás en Su Iglesia.

Lo demás son los Obispos y los sacerdotes. Y nadie más. No es el Pueblo. El Pueblo pertenece a la Iglesia sólo en los sacerdotes y en los Obispos.

Jesús no funda una comunidad de personas, de gente, no une muchos pueblos en Su Iglesia.

La Iglesia de Jesús está fundada en un hombre que tiene todo el Poder Divino para llevar al Pueblo de Dios hacia la Tierra Prometida, hacia el Cielo.

La Iglesia se edifica en Pedro. Y sólo en Pedro.

Esta Verdad ha sido anulada con la renuncia de Benedicto XVI al Papado y con el establecimiento del gobierno horizontal por Francisco.

Si Pedro renuncia a ser Pedro, entonces se anula la Iglesia como la fundó Jesús.

Pedro no tiene derecho a renunciar a su Elección Divina. Sólo por un motivo divino, por una razón divina Pedro puede renunciar. Y Dios nunca ha dado a Benedicto XVI esa razón divina. Su enfermedad es sólo para contentar a los necios y bobos que no saben el Misterio de la Iglesia.

Por tanto, estamos en un hecho que nadie ha meditado todavía y no se ven las consecuencias de este hecho trascendental que se originó en la renuncia de Benedicto XVI.

La Iglesia es la Jerarquía de Cristo. Y no otra cosa. La Iglesia no es el Pueblo de Dios. Si fuera esto, entonces en el Antiguo Testamento existiría la Iglesia. Y sólo se da el Pueblo de Dios guiado por los profetas. Pero eso no es la Iglesia que funda Jesús. Eso puede llamarse un inicio de Iglesia, pero nada más. Una Iglesia virtual, usando los términos modernos.

La Iglesia comienza en Pedro, que es un sacerdote, un Apóstol, otro Cristo. Y sobre Pedro, sobre su sacerdocio, Jesús pone Su Iglesia.

Su Iglesia tiene “muchos miembros y no todos los miembros tienen una misma función” (Rom 12, 4).

Pero los miembros de la Iglesia están unidos solamente a Pedro. No se unen entre sí. Hay sólo una unión espiritual entre Pedro y los demás miembros de la Iglesia.

Esta unión espiritual nace de la unión de Cristo con Pedro. Es una unión mística entre Cristo Jesús y su Cabeza Visible, que es Pedro.

La unión mística es diferente a la unión espiritual o la unión moral.

La unión moral se refiere a la ley moral que nace de los mandamientos divinos. Hay que cumplir una serie de normas morales para estar en gracia de Dios.

La unión espiritual significa estar unido en la misma doctrina de Cristo en la Iglesia. Seguir en todo lo que enseñó Jesús a Sus Apóstoles cuando fundó Su Iglesia.

La unión mística se da cuando el alma de Pedro está unida en todo a Cristo, de tal manera que aunque Pedro sea un pecador, Jesús guía a Su Iglesia hacia la Verdad en Pedro. DE aquí nace la Infalibilidad Papal.

Esa unión mística sólo es necesaria en Pedro, no en los demás miembros de la Iglesia. Porque la Iglesia es siempre una Verdad Divina, pero los hombres, como Pedro, son falibles y débiles en todo, y, por ese, se equivocan, como es un hecho en toda la historia de la Iglesia.

Pero, a pesar de ser Pedro lo que sea en la Iglesia, la Iglesia sigue su camino por la unión mística de Cristo con Pedro. Unión que sólo puede romper Pedro si renuncia a ser Pedro.

Esto ha sucedido con Benedicto XVI y entonces, viene la pregunta: ¿qué es la Iglesia ahora?

Esto es lo que más importa saber de la Iglesia.

No interesa Francisco ni sus sucesores, porque ellos van a anular la Iglesia en Roma y van a poner otra iglesia, la que sea. Eso que salga de ese engendro que hay ahora en Roma es lo de menos.

Lo que importa es discernir dónde está la Iglesia ahora porque no se da la unión mística en la Cabeza.

Y, sin embargo, la Iglesia continúa, pero de otra manera.

La Iglesia no se ha roto porque Benedicto XVI haya anulado el Papado con su renuncia.

Jesús fundó Su Iglesia en Pedro y, aunque Pedro haya renunciado al Don Divino, la Iglesia sigue existiendo, porque Pedro no es esencial en la Iglesia.

Para comprender este punto hay que entender lo que significa la Iglesia.

La Iglesia es una Jerarquía, es decir, un conjunto de hombres que son otros Cristos: sacerdotes y Obispos que tienen el sello de la Unión Hipostática, que se da en el Verbo Encarnado.

Ese sello los hace uno con el Verbo Encarnado. Esa unidad es espiritual, no mística. Los sacerdotes y Obispos poseen el mismo Espíritu de Cristo para guiar al rebaño en la Iglesia.

Es decir, que los sacerdotes y Obispos, si siguen al Espíritu de Cristo, entonces guían correctamente a la Iglesia.

En esa Jerarquía, los sacerdotes obedecen a los Obispos, y los Obispos obedecen al Papa. Es un gobierno vertical. Los fieles, los demás en la Iglesia, no son Jerarquía. Son miembros, que tienen sus gracias, sus dones, sus carismas, pero no deciden nada en la Iglesia.

Los fieles obedecen a la Jerarquía y a nadie más en la Iglesia.

Los fieles no pertenecen al gobierno de la Iglesia. Sólo la Jerarquía obra el gobierno vertical.

Cuando el Papa renuncia a ser Papa, entonces se destruye la Jerarquía, la obediencia en la Jerarquía. Se rompe la Jerarquía, pero no se rompe la Iglesia.

Benedicto XVI renunció a ser Papa y ya no es posible obedecer en la Jerarquía a nadie, porque no hay Papa, no está Pedro.

Los Obispos ya no pueden dar una obediencia a Pedro, ni los sacerdotes dan una obediencia a los Obispos, porque éstos no se unen en una cabeza, que es el Papa.

Entonces, se rompe la unión mística entre Cristo y Pedro, y se rompe la obediencia en la Jerarquía. y, por tanto, no se da la obediencia de los fieles a la Jerarquía.

Y, entonces, ¿qué es la Iglesia en estos momentos? ¿Cómo se hace la Iglesia en estos momentos? ¿Cómo Dios guía a su Iglesia en estos momentos en que no hay cabeza visible?

Cristo sigue dirigiendo a Su Iglesia, pero no ya a través de una cabeza, de un sacerdote o de un Obispo. Cristo dirige su Iglesia como siempre: por el Espíritu, con el Espíritu, que se da a los Profetas, como en el Antiguo Testamento se hacía.

Pero en el Antiguo Testamento, los Profetas dirigían al Pueblo de Dios, no a la Iglesia. Ahora, los Profetas dirigen a la Iglesia hacia la Tierra Prometida.

La unión mística entre Cristo y Pedro ha desaparecido en la práctica, pero no así en la historia de la Iglesia, porque sigue teniendo validez todo lo que los Papas han dicho y obrado en la Iglesia.

Cristo, ahora, dirige Su Iglesia de otra manera. Y, por eso, Pedro no es esencial en la Iglesia. En Pedro se funda la Iglesia, pero la Roca es Cristo Jesús, no un hombre. Si se quita el hombre, permanece la Roca. Y es la Roca el fundamento de la Iglesia. Y, por eso, aunque los hombres destruyan todo en la Iglesia, anulen todos los dogmas, aunque maten a todos los miembros de la Iglesia, la Iglesia continúa siempre, porque está fundada en la Roca, que es Cristo.

La Roca es la esencia de la Iglesia. Jesús unió a Pedro a esa Roca. De ahí viene la unión mística. Benedicto XVI anuló esta unión mística, pero no la Roca.

Francisco no anuló la unión mística, sino que anuló el Papado. Y es normal que haya hecho eso porque no tiene la unión mística con Cristo que sí tenía Benedicto XVI. Y sus obras, las de Francisco son sólo obras de un hombre en la Iglesia, pero no son las obras de Cristo en la Iglesia.

Las Obras de Cristo en la Iglesia ahora sólo están en las almas que sigue al Espíritu de Cristo en todo y que se ponen a lo que ven en Roma.

Anuncios

4 comentarios

  1. Juan Pablo dice:

    Está claro entonces. Es lo que preguntaba. Solo renunció uno (Gregorio XII) que en realidad NO renunció.

  2. Juan Pablo dice:

    Mi pregunta proviene de la ignorancia de 21 siglos de historia de la Iglesia.
    ¿Es la primera vez que un Papa renuncia? Por lo que se deja entrever en el clarísimo artículo, evidentemente debe ser así. O no? Porque si es así, es una situación inédita para la Iglesia, tal como se la plantea aquí.

    • josephmaryam dice:

      Es la primera vez que un Papa renuncia como lo ha hecho Benedicto XVI. Gregorio XII no renunció porque otro leyó su renuncia. Siguió siendo Papa en el destierro. y cuando murió fue elegido el verdadero Papa. Los Anti papas que se dieron con Gregorio XII todos cesaron en sus cargos y la sucesión del Papado sigue por la linea sólo de Gregorio xII.
      Estamos en un tiempo único. ¿Qué más hay que decir para que se vea?

  3. Raul Patiño dice:

    Esta reflexión del articulista orienta mucho.
    Ahora tenemos que reconocer lo que la Iglesia Católica ha construido antes de la apostasía generalizada: Tradición, Las Sagradas Escrituras y el Magisterio. Para buscar doctrina segura, es mas firme hallarla antes del Vaticano II.
    Además de alimentarnos de la Iglesia de los dos mil años en los aspectos señalados, Vivir la Santidad para participar en unidad, practicar el catolicismo y continuar con la tradición. Así rendiremos culto a la Iglesia Una, Santa, Católica y Apostólica.
    En todo esto, “vigilar y orar para no caer en la tentación” y armarnos con las armaduras que Dios nos da porque la fase que sigue al proceso de creación de la RELIGIÓN UNICA MUNDIAL utilizando satánicamente las estructuras católicas, será la persecución. Recordemos que en el último instante podríamos perdernos, por lo cual debemos prepararnos como auténticos soldados de Cristo.

Los comentarios están cerrados.

Glosario

Misa espiritual

Benedictus PP. XVI

Allí donde está Pedro, allí está la Iglesia, allí se encuentra a Dios

Allí donde está Pedro, allí está la Iglesia, allí se encuentra a Dios

Santuario de Fátima

Fátima en directo

Jesús, en Vos confío

A %d blogueros les gusta esto: