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La perdición de las almas en la Iglesia

Virgen de Guadalupe

Corazón de Jesús

El Gran Milagro

Infiltración en la Iglesia

El Reino de la Paz

“Muchos cardenales, muchos obispos y muchos sacerdotes están sobre el camino hacia la perdición y se están llevando a muchas almas con ellos.” (Nuestra Señora de Garabandal, 18 de Junio, 1965)

Salette

Esta verdad que da la Virgen María muchos no la comprenden, porque ven a la Jerarquía Eclesiástica como unos hombres que no se equivocan, que no pecan, que, por estar en un cargo de la Iglesia, necesariamente tienen que hablar las palabras de Dios.

La Virgen dice esto de sus hijos predilectos porque sabe lo que es el hombre: el hombre es un ser necio que no comprende la vida espiritual.

El hombre cree tener la verdad en sus pensamientos, en sus libros, en sus estudios, en sus obras, y, en realidad, sólo encuentra la mentira.

La Iglesia está llena de mentirosos. Esta es una verdad de siempre. Esto no es de ahora.

Pero esta verdad es ahora cuando está más clara, porque quien se sienta en la Silla de Pedro es un mentiroso, no es un Papa verdadero.

Y decir que no es un Papa verdadero es una verdad que escuece a muchos, que irrita a muchos, que quita la paz a muchos.

Pero la Verdad es la Verdad. Y no hay otra Verdad en la Iglesia que la que es Jesús.

Y Jesús es muy claro en su dogma del Papado: no se puede elegir Papa cuando el anterior sigue vivo.

Esta es la Verdad le guste o no le guste a la gente. La entienda o no la entienda. La Verdad no hay que comprenderla para que sea Verdad. La Verdad es la Verdad.

Por eso, la Verdad está por encima de toda mente humana. No pertenece a un hombre, por más listo que sea, por más inteligente que sea, por más estudios que tenga en filosofía y en teología.

La Verdad es la Verdad. ¡Y cuánto cuesta aceptar la Verdad! ¡Y qué fácil es buscar una razón para tapar la Verdad!

Es lo que continuamente se está haciendo en la Jerarquía: llevan cincuenta años especializándose en re-escribir el Evangelio de Cristo para dar sus verdades en la Iglesia.

Los Obispos de Roma se han descarriado. Y eso ha producido que el rebaño se disperse. Desde hace cincuenta años, gente descontenta con todo lo que ve en la Iglesia, se ha marchado a otra parte, porque ven un desastre en la Iglesia.

Los Obispos se han unido con toda clase de herejes y gente falsa. El libro de cabecera de cada Obispo es un teólogo protestante. No encontrarán libros de santos, de santos padres, del magisterio de la Iglesia, de la tradición de la Iglesia.

Los Obispos comenzaron con buenas intenciones en el Concilio Vaticano II, pero cayeron todos engañados por la filosofía del humanismo, que ofrecía la búsqueda de la paz y de la hermandad.

El humanismo trae el comunismo y el ateísmo, al mismo tiempo. De esto están llenos toda la Jerarquía Eclesiástica. No hay uno que se salve.

Y este congraciarse con lo humano es permitir que en la Iglesia entre toda clase de errores, sin darse cuenta. Errores que no se combaten, sino que permanece ahní porque son cosas buenas, que todos quieren en la vida. Y así el alma se va apartando del camino de la Cruz, que nadie quiere en la vida.

Satanás ofreció esta doctrina del humanismo para un fin: poner en marcha la formación del Consejo Mundial de las Iglesias, es decir, poner las bases para consolidar la iglesia del hombre, en la que todos forman parte, todos pueden entrar sin condiciones, sin límites, porque el fin es: la paz y el ser hermanos unos con otros. Hay que amarse mucho, hay que unirse en todos los pensamientos humanos porque todos son buenos.

Esa nueva iglesia nació en 1998: “El 666 enunciado 3 veces, es decir por 3, expresa el año 1998, mil novecientos noventa y ocho. En este período histórico, la masonería, ayudada por la eclesiástica, logrará su gran objetivo: construir un ídolo para ponerlo en lugar de Cristo y de Su Iglesia. Un falso Cristo y una falsa Iglesia” (P. Gobbi. El número de la bestia: 666. 7 de junio 1989).

Ese ídolo fue construido en el pensamiento de muchos Obispos que pertenecían a la Jerarquía Eclesiástica. Pero ese pensamiento no podía obrarse en esa época, porque era necesario quitar al Papa.

Y Juan Pablo II no quiso irse, a pesar de que hasta el último suspiro de su vida fue presionado para abandonar el cargo. Y Benedicto XVI fue muy débil y sucumbió ante la ferocidad de los Obispos. Y ha sido Francisco el que ha comenzado esta nueva iglesia con su gobierno horizontal, que promulgó al mes de ser elegido, pero que no hizo efectiva hasta el 28 de septiembre del año 2013.

En esta fecha comienza la nueva iglesia, que es sólo una iglesia de hombres, donde no se da el Espíritu de la Iglesia, porque no tiene la verdadera base de la Iglesia, que es el gobierno vertical en Pedro.

Muchos Obispos están ahora en el camino de la perdición. Y la gente todavía no ha despertado ante esta Verdad. No ve esta Verdad. Vive su vida como si todo estuviera bien.

Muchos Obispos fueron engañados y aceptaron un nuevo camino en la Iglesia, el que desarrolló el humanismo y el modernismo. Y ahora son los Obispos los que engañan a la Iglesia imponiendo una mentira como verdad.

La mentira del gobierno horizontal que anula el Papado de raíz. Y esta mentira la siguen todos como algo verdadero. Y quien diga lo contrario es ya un hereje, un cismático.

“La apostasía será entonces generalizada porque casi todos seguirán al falso Cristo y a la falsa Iglesia” (P. Gobbi. El número de la bestia: 666. 7 de junio 1989).

Esto es lo que estamos viendo y no otra cosa. Todo el mundo contentísimo con el lunático de Francisco.

Todos engañados por la Jerarquía de la Iglesia que eligió un Papa sin tener derecho divino, en contra de la Voluntad de Dios, y engañados por la cursilería de Francisco con su amor a los pobres.

La gente no sabe ver la Verdad porque también vive sus verdades, las que a ellos les conviene. Y, por tanto, ahora hay que reír con Francisco porque es tiempo de eso.

Todo es un engaño de Satanás. Y nadie se ha dado cuenta. Todos dicen que Dios quiere ese gobierno horizontal para la Iglesia.

Y lo que Dios permite es que el hombre y la Iglesia vayan rápidamente por el camino de su propia destrucción, porque los hombres y la Iglesia entera han hecho del pecado sus vidas, sus obras, sus pensamientos, sus caprichos.

Y, cuando se hace eso, entonces los hombres se alejan completamente de la Verdad y sólo siguen sus brillantes verdades que sus pensamientos les ofrece en sus vidas.

Entonces, ante una Jerarquía que da sus mentiras en Roma y las publica como verdaderas no es posible comprometerse con esa Jerarquía, no es posible obedecer a esa Jerarquía, no es posible estar con los brazos cruzados viendo que esa Jerarquía destroza la Verdad de la Iglesia con sus verdades de sus necios pensamientos humanos.

Roma se ha hecho enemiga de Cristo, enemiga de la Verdad, enemiga de la Cruz de Cristo. Y no es posible la unión con los enemigos de Cristo. Porque todo aquel que conoce a Cristo y niega que Él sea el Hijo de Dios, el Mesías, entonces se separa de Cristo y de Su Iglesia. Y se convierte en un anticristo.

Eso es lo que ha hecho Francisco al poner su gobierno horizontal: ha negado a Cristo, ha negado la Verdad en Jesús, la Verdad de Jesús, la Verdad que es Jesús. Ha negado la base de la Iglesia de Jesús, que es la Roca de la Verdad en Pedro. Luego, Francisco es un anticristo. Y todo aquel que se una Francisco y predique lo mismo que él, y enseñe lo mismo que él y obre lo mismo que él, es otro anticristo.

Dios los cría y ellos se juntan. Eso es lo que se va contemplando ahora en este tiempo de gobierno horizontal. Van apareciendo gente de mala calaña. Gente necia que quiere seguir esa nueva iglesia porque le interesa un puesto en esa nueva iglesia y tener el bolsillo lleno de dinero.

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