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Francisco: sus palabras engañosas

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ama

Un hombre, como Francisco, que niega el Misterio de la Santísima Trinidad y el Misterio de la Eucaristía, es un hombre que niega la Iglesia.

Porque la Iglesia nace de estos dos Misterios. Si se niegan, se niega todo en la Iglesia.

La gente sigue haciéndole el juego a Francisco y no se pone a discernir sus palabras.

El lenguaje de Francisco es engañoso siempre. Es decir, nunca Francisco va a dar la Verdad, que Jesús, sino sus verdades, que son –para él- la verdad.

Francisco no sabe lo que es la Verdad, sólo sabe decir que él tiene la verdad, que él piensa la verdad, que él habla la verdad.

La gente, al no discernir las palabras de Francisco no sabe ver sus mentiras. Y cogen sus mentiras como una verdad que está en la Iglesia y hay que seguirlo porque es el Papa.

Cuando un hombre, como Francisco, dice mentiras como las que ha dicho, automáticamente, hay que negarle todo crédito, toda confianza, toda fe, toda obediencia, todo respeto.

Si no se hace esto, entonces no se ve su mentira, su engaño, sino que las almas se quedan esperando a ver si Francisco resuelve los problemas de la Iglesia con lo que él va diciendo.

Francisco es un mentiroso. Y no hay otra palabra para definirlo. Todos sus escritos, todas sus obras, todo lo que él habla es mentira y sólo mentira.

Y ¿por qué? Porque niega la Trinidad y la Eucaristía. Eso es suficiente para entender que Francisco no tiene ninguna fe y que está sólo en la Iglesia para hacer su teatro, como así es.

Para discernir a un hombre sin fe, no hay que leerlo de corrida, todo su argumento, todo su escrito. No hay que escucharlo sin más, a ver cómo me regala el oído, qué palabras hermosas dice. No hay que dejarse deslumbrar por las buenas obras que hace en la Iglesia. Porque todo es mentira, todo nace de la mentira.

Y él usa a los Santos, al Magisterio de la Iglesia, a la Palabra de Dios, a la Virgen , a Jesús, al demonio, al pecado, a la oración, etc., para dar su mentira. Usa todo lo divino para mentir y poner su mensaje en la Iglesia, que es lo único que le interesa cuando predica o da declaraciones o hace alguna obra en la Iglesia.

Para conocer el mensaje que da Francisco hay que cortar sus argumentos. Ir frase por frase, quitar las verdades o medias verdades que dice, y sólo quedar con las mentiras, con lo oscuro de sus argumentos. Y, entonces, se ve el mensaje de Francisco en esa homilía.

Por ejemplo, en la homilía del Domingo:

“Queridos hermanos y hermanas:
En la catequesis de hoy, y siguiendo el Concilio Vaticano II, quiero reflexionar sobre María como modelo «de la Iglesia en el orden de la fe, de la caridad y de la unión perfecta con Cristo». Ella es modelo de fe, no sólo porque como hebrea esperaba al redentor, y con su sí se adhiere al proyecto de Dios, sino porque desde ese momento su vida se centra en Jesús. Además lo hace desde la cotidianeidad de una mujer humilde que, sin embargo, vive inmersa en el misterio, y su sí, ya perfecto desde el inicio, crece hasta la cruz, en la que su maternidad abraza a todos. Y es modelo de caridad, como vemos en la Visitación, pues ella no sólo ayuda a su prima, sino que le lleva a Cristo, la perfecta alegría que viene del Espíritu y se manifiesta en un amor oblativo. Es modelo también de unión con Cristo, sea en su tarea cotidiana, sea en el camino de la cruz, hasta unirse a Él en el martirio del corazón. Ahora nos preguntamos: ¿cómo nos interpela la figura de María? ¿la vemos lejana? ¿acudimos a ella en la prueba? ¿somos capaces, como ella, de amar dándonos totalmente? ¿nos sentimos unidos a Jesús, según su ejemplo, en una relación constante o sólo nos acordamos de Él en la necesidad?”
(Ciudad del Vaticano, 23 octubre 2013)

1. “Ella es modelo de fe, no sólo porque como hebrea esperaba al redentor, y con su sí se adhiere al proyecto de Dios…”

a. En esta frase hay una verdad: María es modelo de fe

b. y , también, se da una mentira: no sólo porque como hebrea esperaba al redentor

Si se propone a María como modelo de fe, la siguiente frase tiene que concordar con el contexto. Si se dice la palabra hebrea, esa palabra está fuera de contexto. El que escucha: María es modelo de fe, necesita una explicación sobre ese ser modelo de fe, y espera algo así como: Mujer valiente en la fe, Mujer decidida en la Fe u otra cosas que expliquen lo que es ser modelo de fe.

Pero si se pone la palabra hebrea, entonces se está haciendo otra referencia a María que no viene de la fe, de ser modelo de fe.

María es modelo de fe no porque es hebrea, sino porque es una criatura que está abierta a Dios.

Hay muchos hebreos que no están abiertos a Dios. La fe, ser modelo de fe, no está en lo que es el hombre naturalmente, ni procede porque haya nacido en un lugar determinado, etc., sino que la fe es una respuesta de la criatura al don de Dios, independientemente de dónde nació la criatura.

Entonces, al poner hebrea, Francisco comienza su mensaje a la Iglesia: como María es hebrea, entonces los judíos creen en Dios como María creyó. Francisco se para sólo en la humanidad de María, pero no le interesa la vida espiritual de María. Él quiere dar a entender que también los judíos tienen fe y que pertenecen a la Iglesia.

c. hay una conclusión falsa: con su sí se adhiere al proyecto de Dios.

Ser modelo de fe no lleva a adherirse al Proyecto de Dios. Ser modelo de fe es dar testimonio, con las palabras y con las obras, de ese sí que se ha dado a Dios. Con la Fe María asiente a la Palabra de Dios, a la Obra en esa Palabra. Pero hay que obrar la Fe, hay que obrar esa Palabra, ese adherirse a la Verdad Revelada, y eso es ser modelo de fe.

Por tanto, Francisco quiere dejar caer que los hebreos creen en Dios, se adhieren a Dios para hacer en la Iglesia sus obras como la hizo María. Como María era hebrea, entonces, los judíos también, en su fe, están adheridos al Plan de Dios en sus vidas.

2. Una verdad: desde ese momento su vida se centra en Jesús

Una mentira: lo hace desde la cotidianeidad de una mujer humilde

La vida centrada en Jesús no se hace desde la cotidianeidad, sino desde la humildad. Sobra la palabra cotidiano, está de más, está fuera de contexto. Porque las obras de los humildes se hacen en la vida cotidiana, en el momento presente, en el ahora, en cada cosa de la vida. Pero eso no centra en Jesús. Lo que centra en Jesús es la humildad. Y sólo el humilde hace obrar cotidianas llenas de amor divino. Los demás no la hacen.

Francisco resalta la palabra cotidiana, pero no la humildad. Francisco nunca se va a centrar en el aspecto espiritual de la vida. Siempre va a seguir su error; su humanismo. De María, habla de su vida cotidiana, pero no habla de su humildad. La humildad la deja caer, y no más.

3. una verdad: vive inmersa en el misterio

una mentira: su sí, ya perfecto desde el inicio, crece hasta la cruz:

Un sí perfecto nunca crece, porque lo tiene todo en su perfección. Si crece ya no es perfecto, ya le falta algo para que sea perfecto. Pero aquí Francisco está hablando de la perfección humana de María, del sí de María como ser humano. Y, como tal, es perfecto, pero imperfecto. No llega a plenitud. La plenitud la da la cruz y, entonces, María comprende lo que es su sí.

Espiritualmente, el sí de María no es perfecto, sino pleno, porque Ella es la llena de Gracia, tiene toda la Gracia y, en la Gracia, su Fe es Plena, lo tiene todo, toda la verdad. Y, por eso, el Fiat de María es la respuesta plena a la verdad Revelada y no necesita llegar a la Cruz para comprender ese Fiat, ese sí que ha dicho a Dios. Pero esto no lo explica Francisco.

una conclusión falsa: su maternidad abraza a todos:

Está hablando Francisco de la maternidad humana de María, nunca de la Maternidad Espiritual de María. Porque ha Francisco lo que le interesa es esa parte: Maria acoge a todos. Ese es su mensaje. María acoge a los judíos, a los ateos, etc. porque es una madre buena en lo humano, porque ha dicho un sí humano perfecto a Dios. Y lo ha dicho en lo cotidiano de su vida, en el diario vivir. Es una hebrea que hace esto. Luego, también lo pueden hacer los demás judíos.

La maternidad espiritual de la Virgen nunca abraza a todos, porque es Redentora en Su Hijos. Jesús murió por todos pero no salva a todos. La Virgen muere por todos, de una manera mística, pero engendra en la Gracia sólo a los que se salvan. Ese engendrar en la Gracia no quita que la Virgen busque a los pecadores para enseñarles el camino de la salvación, sino que sólo María es Madre de la Gracia, no es Madre del pecador. Como Jesús, salva a los pecadores, pero no ama al pecador. Le muestra su Misericordia, pero no su Amor.

4. una verdad: es modelo de caridad

una mentira: como vemos en la Visitación

En la Visitación no se ve la caridad como modelo. Está la caridad, que para Francisco es el amor fraterno, no la caridad divina. En la Visitación, está la Obra de la Redención en Santa Isabel, en su esposo y en el hijo que lleva Isabel en su seno.

Pero Francisco no le interesa esta parte espiritual, sino sólo poner de relieve la caridad, la ayuda a Isabel en su parto. Porque siempre Francisco se mueve en su error: lo humano, destacar lo humano de todo.

una falsa conclusión: no sólo ayuda a su prima, sino que le lleva a Cristo:

Santa Isabel ya tiene a Cristo, porque ha creído en la Palabra del Ángel y, por tanto, lo que tiene en su seno es fruto de su fe en Cristo. El Precursor, que está en el seno de Isabel, es el Precursor de Cristo. Y eso lo sabe Isabel, que no está llevando una criatura más, sino al que tiene que presentar al Mesías al mundo.

María no lleva a Cristo en la Visitación , sino que María obra la Redención en el seno de su Prima, para santificar al Precursor y pueda así hacer la Obra que Cristo quiere. Pero esto no lo enseña Francisco. Sólo se fija en la ayuda humana que María da a su prima y en enseñar una falsedad, porque es lo que le interesa: dar su mensaje.

una conclusión falsa: la perfecta alegría que viene del Espíritu y se manifiesta en un amor oblativo.

Esto está fuera de contexto. No sirve ni siquiera para explicar ese llevar a Cristo. Son sus palabras bonitas para dar a entender la alegría y el sufrimiento que trae el amor. Pero no tiene nada que ver con el tema que se está tratando. Es su añadido para completar su mensaje.

5. una verdad: Es modelo también de unión con Cristo

una mentira: hasta unirse a Él en el martirio del corazón

No se comprende esta frase si sólo se lee así. Porque la unión con Cristo es en el corazón y en el espíritu. Se hay esta unión, entonces en la vida diaria, en la cruz, se permanece unido a Cristo. Luego no se entiende qué se quiere decir con hasta unirse a Él en el martirio del corazón. Porque el martirio del corazón se da en la Cruz, pero no en la vida diaria, no en la vida de cada día. Es una frase sin sentido, porque no lo explica Francisco. No explica qué es la esencia de la unión con Cristo. sólo quiere poner de relieve la vida diaria de la virgen y la cruz donde sufrió mucho. Sólo lo humano de la virgen, pero no lo espiritual.

6. Preguntas innecesarias:

Porque si el tema de la homilía es la virgen como modelo de fe. Y no se explica lo que es ser modelo de fe, sino que se dan una serie de cosas buenas de la virgen, entonces a la pregunta

¿cómo nos interpela la figura de María? Hay que contestar: no nos interpela, porque no se ha hablado de la fe de María. ¿Por qué se pregunta eso si el tema ha ido por otro lado, tiene otro mensaje?

¿la vemos lejana? Ni cercana ni lejana, porque ¿qué es ser modelo de fe en la Virgen, cómo se acerca o se aleja uno de esa fe de María que no se conoce porque no se ha expuesto?

¿acudimos a ella en la prueba? Y hay que preguntar: ¿en qué prueba? ¿En la prueba de la vida? ¿En la prueba de la fe? Si se pregunta por la prueba de la fe, entonces tampoco se puede contestar porque no se sabe lo que es la fe de María. ¿Qué pruebas pasó María? ¿Cómo venció esas pruebas?

¿somos capaces, como ella, de amar dándonos totalmente? Y se pregunta: ¿Y qué significa darse totalmente, porque no se ha explicado en la homilía? ¿Cómo se quiere responder a algo si no se enseña la forma de amar en totalidad? ¿Cómo, si en la homilía sólo se da el amor humano de la Virgen, su ayuda, ….y nada más?

¿nos sentimos unidos a Jesús, según su ejemplo, en una relación constante o sólo nos acordamos de Él en la necesidad? En la homilía no se ha explicado lo que es esa unión con Cristo en María. Sólo se ha dicho que se da en la vida diaria, en la cruz. Entonces, ¿para qué esta inútil pregunta como colofón a esta estúpida homilía?

Quien quiera sacar algo de provecho de Francisco en sus homilías y demás cosas que habla, nunca va a sacar nada, ninguna verdad.

No se puede escuchar a Francisco de corrido, porque si no el alma se deja engañar por el espíritu que tiene Francisco. No hay que leerlo de corrido. Hay que dividir sus frases y quitar lo que vale, las verdades y quedarse con sus mentiras, y entonces aparece su mensaje:

El hebreo espera al redentor con su sí al plan de Dios en su vida cotidiana, a ejemplo de María que, perfecta en su humanidad, se une al Mesías y lo da a todos por ser Madre de todos.

Este es el mensaje de Francisco, un menaje encubierto, porque Francisco no va a enseñar esto con sus palabras, sino que enseña lo que él quiere resaltar. Pero no enseña lo que dice al principio de sus homilías.

El concilio Vaticano II cuando presenta a María como modelo «de la Iglesia en el orden de la fe, de la caridad y de la unión perfecta con Cristo» es otra cosa totalmente diferente. Si Francisco hubiera hecho un resumen de eso, entonces la homilía valdría la pena leerse. Pero esto no hay quien se lo trague. Sólo los tontos, los bobos, los que se le caen la baba cada vez que habla Francisco hacen caso de estas palabras totalmente engañosas.

Glosario

Misa espiritual

Benedictus PP. XVI

Allí donde está Pedro, allí está la Iglesia, allí se encuentra a Dios

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Santuario de Fátima

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